Historia de Akita...

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Elkazay

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Jan 14, 2009, 9:08:53 PM1/14/09
to Movimiento de las Familias de Nazaret Venezuela
Historia de Akita y aprobación eclesiástica.

Los extraordinarios acontecimientos de Akita comenzaron en 1969 cuando
la hermana Agnes Katsuko Sasagawa, entonces postulanta de las Siervas
de la Eucaristía, recibió un mensaje mientras se encontraba rezando el
Rosario. Un ángel apareció ante ella y le dijo que rezara al final de
cada decena del Rosario:
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados; líbranos del fuego del
infierno; lleva a todas las almas al cielo, especialmente a las más
necesitadas de tu Misericordia."
Esta oración era desconocida para la Hermana Agnes, es la misma que la
Virgen enseñó a las Niñas de Fátima en 1917. Los mensajes de Akita
tienen relación con lo profetizado en Fátima.

Luego, el 12 de Junio de 1973 la hermana Agnes Sasagawa oraba en su
convento en Akita, Japón cuando observó rayos brillantes que emanaban
del tabernáculo. El mismo milagro se repitió los próximos dos días.

El 28 de Junio, una llaga en forma de cruz apareció en la palma de la
mano izquierda de Sor Agnes. Sangraba profusamente y le causaba gran
dolor.

El 6 de julio, mientras rezaba, Sor Agnes escuchó una voz procedente
de la estatua de la Virgen María que está en la capilla. Era el primer
mensaje.

El mismo día, algunas hermanas descubrieron gotas de sangre que fluían
de la mano derecha de la estatua. Este flujo de sangre se repitió
cuatro veces. La llaga en la mano de la estatua permaneció hasta el
29 de septiembre. Pero ese mismo día, la estatua comenzó a "sudar",
especialmente por la frente y el cuello.

El 3 de agosto de 1973, Sor Agnes recibió un segundo mensaje y el 13
de octubre del mismo año, el tercero y último.

El 4 de enero de 1975, la estatua de la Virgen comenzó a llorar y
continuó llorando en diferentes ocasiones por 6 años y 8 meses. La
última vez fue el 15 de septiembre de 1981, fiesta de Nuestra Señora
Dolorosa. Fueron un total de 101 lacrimaciones.

La hermana vidente se llama "Agnes" que significa cordero. Fue sanada
de sordera, lo cual se verificó no tener explicación médica. Este
milagro fue una señal de la autenticidad de las visitas de la Virgen

Aprobación eclesiástica de las lágrimas de la estatua y los mensajes.

El 22 de abril de 1984, después de ocho años de investigación y
habiendo consultado con la Santa Sede, los mensajes de Nuestra Señora
de Akita fueron aprobados por el obispo de la diócesis de Niigata,
Japón, Monseñor John Shojiro Ito. El declaró que los eventos de Akita
son de origen sobrenatural y autorizó en toda la diócesis la
veneración de la Santa Madre de Akita. En la villa japonesa de Akita,
una estatua de la Madonna ha derramado sangre, sudor y lágrimas, según
el testimonio de mas de 500 Cristianos y no cristianos, incluyendo el
alcalde budista del pueblo. Una monja, Agnes Katsuko Sasagawa ha
recibido las estigmas y mensajes de Nuestra Señora.


En junio de 1988, Joseph Cardinal Ratzinger, Prefecto de la
Congregación para la Doctrina de la Fe, impartió el juicio definitivo
sobre los eventos y mensajes de Akita, juzgándolos confiables y dignos
de fe. El cardenal observó que Akita es una continuación de los
mensajes de Fátima.


En 1973, la Bendita Virgen María le dió a la Hermana Agnes Katsuko
Sasagawa en Akita, Japón, 3 mensajes a través de una estatua de la
Virgen María. Bañada en una luz brillante, la estatua se volvió viva y
le
habló con una voz de una belleza indescriptible. Su ángel de la
guardia
también se le apareció y le enseñó a rezar.


La estatua de madera de la cual salió la voz de la Virgen María lloró
101veces en un periodo de varios años. También sudó abundantemente y
el sudor emanaba un dulce perfume. La palma de su mano derecha sangró
de una herida que tenía la forma de la cruz.


Cientos de personas presenciaron muchos de estos eventos. Un análisis
científico de la sangre y las lágrimas de la estatua provisto por el
Profesor Sagisaka de la facultad de Medicina Legal de la Universidad
de Akita, confirmó que el sudor, la sangre, las lágrimas y eran
humanas. Ellas venían de tres grupos de sangre: O, B y AB.


La hermana Agnes también sufrió la estigmata en la palma de su mano
derecha.

Una mujer Coreana con cáncer terminal en el cerebro recibió sanación
inmediata cuando estaba rezando ante la estatua en 1981.


El milagro fue confirmado por el Dr. Tong-Woo-Kim del Hospital de San
Seoul y por el Padre Theisen, presidente del Tribunal Eclesiástico de
la Arquidiócesis de Seoul. El segundo milagro fue la completa cura de
una sordera total que sufría la Hermana Agnes.


En Abril de 1984, el Reverendísimo John Shojiro Ito, Obispo de
Niigata, Japón, declaró que los eventos de Akita, Japón, eran de
origen supernatural y autorizó a través de toda la Diócesis la
veneración de la Santa Madre de Akita. El dijo: "El mensaje de Akita
es el mensaje de Fátima"


En Junio de 1988 El Cardinal Joseph Ratzinger, prefecto de la
Congregación de la Doctrina para la Fe, dió el juicio definitivo sobre
los eventos de Akita y sobre los mensajes diciendo que eran una fuente
digna de credibilidad.

Los mensajes

Primer mensaje, Julio 6 1973


"Hija mía, mi novicia, tu me has obedecido bien en abandonarlo todo
para seguirme. Es dolorosa la enfermedad de tus oídos? Tu sordera será
sanada te lo aseguro. Ten paciencia. Esta es la última prueba. Te
causa dolor la herida de tu mano? Reza en reparación de los pecados de
los hombres. Cada persona en esta comunidad es mi hija irremplazable.
Dices bien la oración de las siervas de la Eucaristía? Entonces
recémosla juntas:

"Sacratísimo Corazón de Jesús, verdaderamente presente en la Sagrada
Eucaristía, Yo consagro mi cuerpo y mi alma para que sea enteramente
Uno con tu corazón que esta siendo sacrificado en todos los altares
del mundo y dando alabanza al Padre, rogando por la venida de su
Reino."


"Por favor recibe este humilde ofrecimiento de mi ser. Usame como Tu
quieras para la Gloria del Padre y la salvación de las almas."


"Santísima Madre de Dios. Nunca me dejes estar separada de tu Divino
Hijo. Por favor defiéndeme y protégeme como tu hija especial. Amen"
"Reza mucho por el Papa, los Obispos y los Sacerdotes."


Segundo mensaje en Agosto 3. 1973


"Hija mía, mi novicia, amas al Señor? Si tu amas al Señor escucha lo
que te tengo que decir."

"Es muy importante. Tu se lo comunicarás a tu Superior."
"Muchos hombres en este mundo afligen al Señor. Yo deseo que las almas
le consuelen para suavizar la ira del Padre Celestial. Yo deseo, con
mi Hijo, almas quienes repararán con sus sufrimientos y pobreza por
los pecadores y los ingratos."


"Para que el mundo se de cuenta de Su ira, el Padre Celestial se está
preparando para infligir un castigo a toda la humanidad. Con mi Hijo,
Yo he intervenido tantas veces para apaciguar la ira del Padre. Yo he
prevenido la venida de calamidades ofreciéndole los sufrimientos del
Hijo en la Cruz, Su Preciosa Sangre, y amadas almas que le consuelan y
forman un ejército de almas víctimas. La oración, la penitencia y los
sacrificios con coraje pueden apaciguar la ira del Padre.


Yo deseo esto también desde tu comunidad; que amen la pobreza, que se
santifiquen y recen en reparación por la ingratitud y los ultrajes de
tantos hombres. Reciten la oración de las Siervas de la Eucaristía con
conciencia de su significado: pónganla en practica: ofrezcan
(cualquier cosa que Dios les mande) en reparación de pecados. Que cada
una se esfuerce de acuerdo a su capacidad y posición, de ofrecerse
enteramente al Señor."


"Aun en un Instituto secular es necesaria la oración. Ya muchas almas
quienes desean rezar están en el camino de ser recogidas. Sin ponerle
mucha atención al formato, sean fieles y fervientes en la oración
para
consolar al Amo."


Tercero y último mensaje en Octubre 13, 1973:


"Si los hombres no se arrepienten y se mejoran a si mismos, el Padre
infligirá un castigo terrible sobre toda la humanidad. Este será un
castigo mas grande que el diluvio, tal como nunca se ha visto antes.
Fuego descenderá del cielo y destruirá una gran parte de la humanidad,
los buenos también como los malos, sin escoger sacerdotes o fieles.


Los sobrevivientes se encontrarán tan desolados que envidiaran a los
muertos. Las únicas armas que permanecerán para ustedes serán El
Rosario y el Signo dejado por mi hijo. Cada uno recitará las oraciones
del Rosario. Con el rosario recen por el Papa, los Obispos y los
sacerdotes."


El trabajo del demonio se infiltrará aun dentro de la Iglesia en tal
forma que uno verá cardenales oponiéndose a otros cardenales, obispos
en contra de obispos. Los sacerdotes que me veneren serán
ridiculizados y opuestos por otros sacerdotes. Las iglesias y los
altares serán saqueados. La Iglesia estará llena de aquellos que
aceptan compromisos y el demonio pondrá presión sobre muchos
sacerdotes y almas consagradas para que dejen el servicio del Señor."

"El demonio será especialmente implacable en contra de las almas
consagradas a Dios. El pensamiento de la perdida de tantas almas es la
causa de mi tristeza. Si los pecados aumentan en numero y en gravedad,
ya no habrá perdón para ellos."


"Recen mucho las oraciones del Rosario. Yo sola todavía puedo
salvarles de las calamidades que se acercan. Aquellos que ponen su
confianza en mi serán salvados."

El Mensaje de María Corredentora en Akita

y su Complementariedad con el Movimiento hacia la proclamación del
dogma.
Por el Padre Thomas Teiji Yasuda, S.V.D.
El Padre Thomas Aquinas Yasuda es considerado como la máxima autoridad
del mundo en cuanto al Mensaje y a las apariciones aprobadas por la
Iglesia de Nuestra Señora de Akita, Japón. El Padre Yasuda ha sido el
director espiritual de la visionaria, Sor Agnus Sasagawa de Nuestra
Señora, la cual es cálidamente conocida como la “Fátima del Oriente”.
El siguiente artículo fue leído en la Conferencia Internacional de Vox
Populi Mariae Mediatrici, en Roma, Mayo 31, 1997.
________________________________________
En Abril 22, 1984, el Obispo John Shojiro Ito, el ordinario local de
una diócesis donde ocurrieron las apariciones Marianas, emitió una
carta pastoral en la cual autorizaba la veneración de la Santa Madre
de Akita. En la carta pastoral, el Obispo Ito declaró la autenticidad
sobrenatural de tres mensajes Marianos a una monja Japonesa, o sea los
mensajes de un ángel y otros eventos misteriosos desde 1973 en un
convento en Akita, al norte de Japón. Akita pertenece a su diócesis.
Su sucesor ordinario local, el Obispo Francisco K. Sato, ha continuado
la autorización de su predecesor en cuanto a la veneración de la Santa
Madre de Akita. Gracias a la autorización de estos dos obispos
diocesanos para la veneración de la Santa Madre de Akita, peregrinos
de todas partes -algunos 50 países- han llegado hasta el convento de
las apariciones en los últimos 13 años. Las peregrinaciones continúan
hasta el día de hoy.
Aquí, me gustaría llamar su atención al hecho de que Akita, Fátima y
Lourdes tienen un decisivo desarrollo Providencial -un ordinario local
declaró en una carta pastoral la verdad sobrenatural de la aparición
Mariana. En Lourdes, el Obispo Bertrand Laurence lo hizo el 18 de
Enero de 1862; en Fátima, el Obispo José de Silva emitió su carta
pastoral el 13 de Octubre de 1930; y en Akita, el Obispo Ito hizo lo
mismo en 1984.
Los misteriosos eventos en Akita se centran principalmente en una
estatua de madera de la Santísima Virgen María en el convento de las
Doncellas de la Santa Eucaristía. La estatua está de pie sobre un
globo con una cruz parada detrás de su cuerpo. La estatua extiende
ambas manos ligeramente hacia abajo. La estatua fue tallada por un
escultor Budista Japonés, Saburo Wakasa, quién usó una pequeña tarjeta
de la imagen de “La Señora de Todas las Naciones” de Amsterdam como su
modelo. La talló hace unos 30 años y agregó las características
faciales de una típica mujer Japonesa a la imagen de la Señora de
Todas las Naciones. La estatua derramó lágrimas por primera vez el 4
de Enero de 1975. Era un Sábado en la mañana. La segunda y tercera
ocasiones de lágrimas ocurrieron en la tarde y en la noche del mismo
día. La última lacrimación, la número 101, ocurrió el 15 de Septiembre
de 1981, o sea en la festividad de los Siete Dolores de la Santísima
Madre María.
El número “ciento uno” de los 101 episodios de lacrimaciones, tiene un
profundo significado que explicaré después.
Soy un sacerdote católico que he presenciado con mis propios ojos,
casi todos los 101 episodios de lacrimaciones de la estatua,
exceptuando tres de esos ellos. El Obispo John Ito me nombró director
espiritual de este convento en 1974 -un año antes de que comenzaran
las lacrimaciones-. Cada vez que la estatua lloraba, alguien me
notificaba y me llamaban para ir a la escena. En todas las ocasiones
de mis encuentros con estos incidentes, les pedí a los testigos que
rezaran cinco décadas de los Misterios Dolorosos del Rosario en frente
de la estatua que lloraba. En todas las ocasiones en que quedaban
lágrimas en la estatua después de haber terminado el rezo conjunto del
rosario, yo juntaba las lágrimas con cotonetes. Estos cotonetes, junto
con etiquetas indicando la fecha de cada lacrimación, han sido
conservados como una preciosa evidencia sólida, y se guardan dentro de
un recipiente de madera con una tapa de vidrio.
El porqué la estatua derramaba lágrimas, había permanecido como una
pregunta sin respuesta durante varios años. Algunas personas
interpretaron las lacrimaciones como la advertencia de la Santísima
Madre en contra de los pecados de los hombres modernos. Desde el
inicio de esa serie de lacrimaciones, yo había pensado que pudiera
haber una profunda relación entre las lágrimas de la estatua y el
hecho histórico de que la Santísima Virgen María había llorado en el
Calvario, cuando vio a su Divino Hijo Jesucristo redimir a la
humanidad por medio de Su sangriento sacrificio en la Cruz.
En 1981, un misterioso evento me enseñó que Dios hizo que la estatua
llorara para enseñarle a la Iglesia Católica Romana la verdad de la
Corredención por la Santísima Virgen María llamando la atención de la
Iglesia a los sufrimientos y lágrimas de María al pie de la Cruz. Me
ha sido dada esta comprención después de que un ángel explicara el
profundo significado de las 101 lacrimaciones de la estatua a sor
Agnes Katsuko Sasagawa, una de las monjas en el convento. Sor Agnes
inmediatamente corrió a mi oficina para contarme el mensaje angélico
después de la aparición.
El mensaje y las lágrimas constituyen revelaciones privadas. Aquellos
que recibieron el mensaje y fueron testigos de los misteriosos eventos
no tienen la tarea de definir o promulgar una doctrina o dogma de la
fe. Sin embargo, no significa que el mensaje y las lágrimas puedan ser
ignoradas. Este mensaje relacionado con la Corredención y las lágrimas
de la estatua de la Santísima Virgen María tienen el mismo profundo
significado que las apariciones Marianas en Lourdes en 1858.
Cuando el Papa Juan Paulo II defina y promulgue al mundo la
Corredención de la Santísima Virgen María como un dogma de fe,
entonces los verdaderos creyentes Católicos de todo el mundo,
aceptarán estas revelaciones privadas en Akita como eventos
invaluables por medio de los cuales Dios explicó la verdad de la
Corredención, igual como han aceptado las apariciones Marianas en
Lourdes.
En Lourdes, Bernadette Soubirous fue testigo de como la Santísima
Virgen María emitió una luz esplendorosa de su majestuosa figura en la
gruta de Massabielle, un total de dieciocho veces. Dios le enseño a la
Iglesia Católica Romana, a través de las experiencias de Bernadette,
que esta esplendorosa figura de la Santísima Virgen en sí misma
significa su Inmaculada Concepción, además de las mismas palabras de
la Santísima Madre: “Yo soy la Inmaculada Concepción.”
No obstante que el dogma de la Inmaculada Concepción había sido
promulgado al mundo por el Papa Pío IX cuatro años antes de las
apariciones, el contenido del dogma permaneció como un tema difícil de
entender y aceptar en los corazones de los laicos Católicos
ordinarios. Como resultado de esto, el dogma no podía entrar en los
corazones de los Católicos creyentes del mundo, aún después de varios
años de su promulgación ex-cátedra.
Entonces, Dios envió a la Santísima Virgen María a Lourdes como un
gran regalo divino para todos los creyentes Católicos. Hoy, sabemos
que muchas estatuas con la imagen de la Santísima Virgen María en
Lourdes han sido colocadas en muchas iglesias Católicas en todo el
mundo para festejar la divina intervención en 1858.
Estos desarrollos sugieren que el Dogma de la Inmaculada Concepción no
hubiera podido ejercer su efecto favorable de reforzar la fe de los
laicos ordinarios si las apariciones Marianas en Lourdes no hubiesen
ocurrido y por lo tanto no hubiesen influido profundamente en esos
laicos. Estas apariciones les han ayudado a los laicos ordinarios a
entender este dogma, y la fe de cada creyente se ha incrementado por
su mayor entendimiento del dogma.
En términos generales, aun si un dogma es promulgado como una verdad
de fe por un Papa, la verdad sigue siendo difícil de entender desde el
punto de vista de los creyentes Católicos ordinarios. El Apóstol Pablo
dijo en su carta a los Romanos (12:6), “Nuestros dones difieren de
acuerdo a la gracia que se nos ha dado. Si tu don es la profecía,
entonces úsalo de conformidad con las enseñanzas de la fe.” Aquí San
Pablo le enseña a la Iglesia Católica que la verdad del contenido de
una profecía o mensajes de una supuesta aparición, pueden y deben ser
juzgados al examinarlos para ver si corresponden con los dogmas y las
doctrinas Católicas. Esto es porque las expresiones de los dogmas son
enunciados por los seres humanos bajo la inspiración del Espíritu
Santo.
Lo que San Pablo dijo aquí se aplica a Lourdes, donde Dios hizo los
arreglos para que el dogma de la Inmaculada Concepción fuera explicado
de una manera que pudiera ser entendido por los creyentes Católicos
ordinarios al relacionar el difícil dogma a esas apariciones Marianas.
Como todos Ustedes ya saben, nuestro Santo Padre, el Papa Juan Paulo
II, en varias ocasiones ha hecho alusión a la Corredención de la
Santísima Virgen María a través de su encíclica Redemptoris Mater y de
las explicaciones en sus audiencias generales, aun cuando todavía no
lo define y promulga como dogma.
Si los creyentes Católicos de todo el mundo llegasen a entender que
los 101 episodios de lacrimaciones de la estatua de la Santísima
Virgen María en Akita significan su Corredención, entonces podrían
entender y aceptar el próximo dogma de la Corredención en sus
corazones con más facilidad, igual como las apariciones Marianas en
Lourdes les ayudaron a los creyentes a entender el dogma de la
Inmaculada Concepción.
La verdad de la Corredención contiene un sutil detalle teológico. Por
lo tanto, es difícil que los Católicos ordinarios entiendan la verdad.
Es realmente sorprendente que Dios haya revelado ésta difícil verdad
en Akita en una forma fácilmente entendible para los creyentes
ordinarios Católicos - o sea, al hacer que la estatua derramara
lágrimas que simbolizan sus sufrimientos maternos en el Calvario, los
cuales ofreció al Padre Celestial como Corredentora al dar su total
consentimiento a la inmolación de su Divino hijo Jesús en la Cruz.
La voluntad de Dios era que María sufriera junto con Jesús de
conformidad con Su eterno plan de Salvación. Fue aun más doloroso para
María el consentir a la inmolación de su Hijo que su muerte física.
Ella ofreció sus sufrimientos a Dios, por lo tanto actuando de
conformidad con el plan de Dios para la salvación de la humanidad.
Claro está, nadie debe interpretar que la Redención de Jesús y la
Corredención de María están al mismo nivel de valor. San Pablo dice en
su Primera Carta a Timoteo (2:5-6), “Porque hay un solo Dios, y hay un
solo mediador entre Dios y la humanidad, El mismo un hombre,
Jesucristo, quién se sacrificó a sí mismo para pagar el rescate de
todos los hombres:”
Se deben entender las diferencias esenciales entre la Redención de
Jesucristo y la Corredención de María, teniendo presente las
diferencias ontológicas entre las personas de Jesús y de María. La
Divina Persona de Jesucristo, quién asumió una naturaleza humana,
ofreció Su cuerpo al Padre Celestial como el Sacrificio y sufrió en Su
carne humana y alma para redimir a la humanidad.
En ese momento, María, observando el sacrificio de su hijo desde el
pie de la Cruz, dio el pleno consentimiento a la inmolación y ofreció
a su amado hijo al Padre Celestial, en base a la persona humana de
María. En verdad, María padeció dolores espirituales muy agudos cuya
intensidad está más allá de la imaginación de cualquier ser humano.
Dios llamó nuestra atención a los sufrimientos de María al hacer que
la estatua en Akita derramara lágrimas.
Ninguna sabiduría humana podrá llegar a comprender la profundidad del
abandono de María en el amor de Dios, que hizo que mostrara una
profunda obediencia al Padre Celestial como Su doncella, desde el
momento de la Anunciación hasta el momento de la Redención por su hijo
Jesús en la Cruz.
Su primera acción pública como especial cooperadora del Redentor
registrada en las Escrituras, fue la presentación del niño Jesús a
Dios en el Templo, en el cuadragésimo día después del nacimiento del
Redentor de acuerdo con la Ley del Señor. Entonces, ofreció al niño
Jesús a Dios y en silencio, expresó su voluntad para consentir a la
futura inmolación de su hijo, desde el punto de vista de Su madre.
Entonces, el justo y anciano profeta Simeón, le profetizó el misterio
de su misión como Corredentora: “Éste, está puesto para caída y
elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -¡y a
ti misma una espada te atravesará tu alma!- (Lc 2:35).”
El Significado más Profundo de las Lágrimas de la Estatua
El 15 de Septiembre de 1981, alrededor de las dos de la tarde, la
estatua de la Santísima Virgen María derramó lágrimas por la ocasión
número 101. Un total de 65 personas, incluyéndome a mí, fuimos
testigos ese día. Las lágrimas nos llegaron a todos al corazón,
especialmente porque ese día era la festividad de los Siete Dolores de
la Santísima Virgen María. Ninguno de los presentes podía prever, sin
embargo, que Dios había deseado que este episodio fuera la última
lacrimación de la estatua.
El treceavo día a partir de esa fecha, o sea el 28 de Septiembre, Sor
Agnes sintió la presencia de un ángel a su lado durante sus oraciones
silenciosas frente a la Sagrada Eucaristía expuesta, lo cual se daba
después del rezo del Rosario junto con las hermanas en la capilla.
Sor Agnes no vio el ángel en persona en esa ocasión. Pero la
misteriosa visión de una hermosa y majestuosa Biblia rodeada por una
luz celestial surgió delante de ella. El ángel le dio instrucciones
para que leyera una pasaje de las Escrituras. En una página abierta de
la Biblia, reconoció la referencia: - Versículo 15, Capítulo 3 del
Génesis. Entonces, oyó la voz del ángel que le decía, en la forma de
un preámbulo, que había una profunda relación entre este pasaje y las
lágrimas de la Santísima Virgen María.
El ángel continuó diciendo, “Hay un profundo significado al número 101
con los 101 episodios de las santas lacrimaciones de la estatua de la
Santísima Virgen María. Esto significa que el pecado entró al mundo a
través de una mujer y que es también a través de una mujer que la
gracia de la salvación entró al mundo. El cero, que está entre los dos
‘unos’, significa Dios que existe desde toda la eternidad hasta la
eternidad. El primer ‘uno’ representa a Eva, y el último ‘uno’
representa a la Santísima Virgen María.”
Entonces el ángel le dio otra vez instrucciones para que volviera a
leer el Versículo 15 del Capítulo 3 del Génesis, y le dijo, “Le debes
transmitir este mensaje al sacerdote Católico que te ha dado la guía
espiritual.” Entonces el ángel se fue. Al mismo tiempo desapareció la
visión de la Biblia.
Después de la adoración de la Santa Eucaristía, Sor Agnes corrió a mi
oficina y me pidió que verificara el pasaje. Abrí la Biblia y encontré
el pasaje que tiene el anuncio profético de Dios a Satanás. “Enemistad
pondré entre tí y la mujer, entre tu linaje y su linaje: Ella te
pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.”
Fue por medio del mensaje del ángel, quién citó el Versículo 15 del
Capítulo 3 del Génesis, que se pudo entender el profundo significado
de las lágrimas de la Santísima Virgen María. Esto significa que las
lágrimas de la estatua resultaron del objetivo Divino de llamar la
atención de todos los Católicos Romanos a los sufrimientos de María al
pie de la Cruz como Corredentora. Las lágrimas milagrosas fueron
creadas por Dios para enseñarle a toda la Iglesia Católica Romana que
la Santísima Virgen María sufrió y lloró como la Madre de Jesucristo
en su noble acto de Corredención, cuando dio su pleno consentimiento a
Su inmolación.
Cuando nuestra Santísima Madre María observó a Jesús crucificado para
redimir a la humanidad, consintió al sacrificio de su Hijo y ofreció a
su Hijo al Padre Celestial. Sus intensos sufrimientos espirituales (a
la luz del evento de perder a su amado Hijo Jesús), sin embargo, hizo
que derramara lágrimas de sus ojos físicos. De todas maneras, la
Santísima Madre María soportó los sufrimientos.
Las lacrimaciones de la estatua de la Santísima Madre María en el
Convento en Akita es igual a las experiencias misteriosas de Santa
Bernadette, quién fue testigo de la visión de María la Inmaculada
Concepción en la gruta de Massabielle. He oído que muchas estatuas de
María derramaron lágrimas en diversos sitios alrededor del mundo. Pero
el significado de ninguna de estas lacrimaciones ha sido explicado por
medio de la referencia de un ángel a las Escrituras.
En Akita, Dios relacionó las lágrimas de la estatua de la Santísima
Virgen María con el próximo dogma de la Corredentora, al hacer que las
mismas lágrimas significaran el próximo dogma con anticipación. En
este sentido, las lágrimas fueron una Divina profecía mística del
dogma. Si confirmamos que el significado de los 101 episodios de las
lacrimaciones de la estatua puede ser claramente explicado por las
palabras de las Escrituras, entonces podemos concluir que las lac
rimaciones son realmente Revelaciones Divinas y que tienen un origen
sobrenatural celestial.
Para confirmar esto, examinemos la profunda Cristología del Apóstol
San Pablo en su carta a los Romanos, en la cual San Pablo, inspirado
por Dios, identificó a Jesucristo como el nuevo Adán. San Pablo
escribió, “Por tanto, como por un solo hombre entró el pecado en el
mundo y por el pecado la muerte, y así la muerte alcanzó a todos los
hombres, por cuanto todos pecaron;… (Romanos 5:12).”
“Adán prefiguró al que había de venir. El don mismo [de la Redención]
sobrepasó por mucho a la caída. Si es cierto que por la caída de un
hombre murieron muchos, es aún más cierto que la gracia divina, que
venía por un hombre, Jesucristo, les llegó a muchos como un abundante
don gratuito. Los resultados del don también sobrepasaron los
resultados del pecado de un hombre (Romanos 5:15-16).”
Debido a que la verdad del contraste entre el viejo Adán y el nuevo
Adán, Jesucristo, fue explicado por San Pablo, es natural concluir que
San Pablo estaba también consciente de un contraste similar entre la
antigua Eva y la nueva Eva, María, la Madre de Dios. Esto es porque el
pecado de Adán tiene relación con el pecado de Eva, quién tentó a Adán
para desobedecer la orden de Dios. Es evidente que la gracia de la
Redención de Jesucristo, el Redentor, vino al mundo de acuerdo al plan
de Dios, quién quiso que Jesús naciera de María, la Inmaculada
Concepción, la Nueva Eva.
Ahora, consideremos una analogía entre la Cristología de San Pablo y
la explicación del ángel acerca de la misión de nuestra Santísima
Madre María, dada a Sor Agnes para nosotros. El ángel dijo: “Hay un
profundo significado al número 101 de los 101 episodios de las santas
lacrimaciones de la estatua de la Santísima Madre María. Esto
significa que el pecado entró en el mundo por una mujer y que es
también por una mujer que la gracia de la salvación entró en el
mundo…. El primer ‘uno’ representa a Eva, y el último ‘uno’ significa
la Santísima Madre María.”
San Pablo comparó al nuevo Adán, Jesucristo, el Redentor, con el viejo
Adán, un pecador. En el mensaje de Akita en 1981, Dios quiso que el
ángel revelara el contraste entre la antigua Eva, quién tentó a Adán
para que pecara, y la nueva Eva, nuestra Santísima Madre María, quién
dio a luz al Salvador. Los 101 episodios de las lacrimaciones de la
estatua significan esta verdad: Dios integró a María como una parte
inseparable de Su plan de Redención desde toda la eternidad.
Siempre que la Hermana Agnes tenía encuentros con eventos
sobrenaturales que no podían ser explicados como fenómenos naturales -
ya sean mensajes de la Santísima Madre o del ángel- la hermana, antes
que nada, reportaba dichos eventos al Obispo John Ito o a mi mismo,
solicitando guía espiritual. En ninguna ocasión la Hermana Agnes
anunció ella misma esos eventos al público. Cuando recibió el mensaje
más importante que explicaba el significado de los 101 episodios de
lágrimas de la estatua, también reaccionó de la misma manera.
La autenticidad sobrenatural de las lágrimas de la estatua de la
Santísima Madre María fue sustanciado y corroborado por otros dos
milagros objetivos.
Uno de ellos, es la curación milagrosa de un cáncer cerebral en 1981
de una ama de casa de Corea del Sur, la Sra. Teresa Chun Sun Ho. La
Sra. Chun había entrado en coma a causa de los tumores cerebrales que
la redujeron a una existencia meramente vegetativa. Sus parientes,
familiares y amistades le rogaron a la Santísima Madre María de Akita
que curara a la mujer encamada colocando la fotografía de la estatua
de las lágrimas junto a la almohada. Entonces, una visión de la Virgen
María, que era exactamente la misma imagen que la de la Santísima
Madre María de Akita, se le apareció a la Sra. Teresa Chun a la
medianoche del 4Agosto, en medio de la coma. Entonces, quedó
totalmente curada. Los radiografías de su cerebro -tomadas en el
Hospital de San Pablo en Seoul- certifican la total desaparición del
cáncer de su cerebro.
Después de la curación, la Sra. Teresa Chun declaró: “La Santísima
Madre María de Akita, quién tenía un cordero blanco en sus brazos, se
me apareció, cuando estaba encamada, y exhaló sobre mi frente tres
veces. Vi que la lana del cordero se movía y agitaba debido a las
fuertes exhalaciones de la Santísima Madre.”
Este milagro fue atestiguado por el Dr. Gil Song Lee con un
certificado médico, el cual fue enviado a la Santa Sede junto con un
documento escrito por el Padre Maryknoll Roman Theisen, S.T.D.,
entonces jefe del Tribunal Arquidiocesano de la Sede de Seul. La
Iglesia de Corea del Sur estableció un comité que se formó para
trabajar por la canonización de 103 mártires Coreanos y envió
documentos reportando su curación a la Santa Sede. El milagro fue
empleado para obtener la autorización de la Santa Sede para la
solicitud del comité por la canonización de 103 mártires.
El otro de los dos milagros, es la curación de la sordera completa de
la misma Sor Agnes en 1982. Para entonces, ya habían pasado nueve años
desde que perdió el oído en 1973. El 30 Mayo, en festividad de
Pentecostés, su sordera fue curada al momento en que recibió la
bendición con el Santísimo Sacramento en la costodia que yo elevé en
la capilla. Al momento en que se dio la bendición con la Eucaristía,
ella oyó una campanilla de adoración tocada por otra hermana
religiosa. Su curación fue atestiguada en un certificado médico
emitido por el Dr. Tatsuhiko Arai, del Hospital de la Cruz Roja en
Akita.
San Bernardo, un Doctor de la Iglesia, proporcionó una intuisón
profunda en relación con esta verdad en uno de sus sermones: “El
anciano y justo hombre Simeón profetizó que la Virgen María sufriría
un martirio espiritual. Simeón le dijo a María que el niño Jesús
estaba destinado para ser una señal de rechazo. Entonces, le dijo a
María que una espada también atravesaría su corazón.” Entonces, San
Bernardo continuó diciendo en la forma de una oración acerca de lo que
sucedió en el Calvario, “Querida y Santa Madre, tu corazón fue
ciertamente atravesado por una espada. La lanza empleada por el
soldado Romano no pudo perforar el cuerpo de tu Hijo sin perforar tu
corazón. Después de la muerte de Jesús, la cruel lanza perforó el
costado de nuestro Señor sin misericordia. Jesús, quién ya estaba
muerto para ese momento, no sintió ningún dolor. Pero esta lanza
ciertamente perforó tu corazón…. Es apropiado que yo diga que tu eres
más grande que los mártires¨.
¡Cuantas lágrimas derramó nuestra Santísima Madre cuando fue testigo
del continuo sufrimiento de Jesús en la Cruz! La intensidad de los
sufrimientos de María están más allá de lo que pudiera imaginar
cualquier ser humano. Los sufrimientos de María al pie de la Cruz
fueron, en un sentido místico, los dolores de parto, cuando aceptó ser
la madre de todos los fieles de acuerdo al plan de Dios, quien quiso
darle a la humanidad la verdadera Madre Celestial quién continúa
cuidando a los creyentes hasta el fin del mundo.
A través de su humilde aceptación de los dolores místicos de un parto,
se convirtió en la madre del Cuerpo Místico de Cristo al cual
pertenecemos como sus miembros. Primero, concibió en su casto vientre
a Jesús, la cabeza del Cuerpo Místico de Cristo, y después, a través
del proceso de su Corredención, comenzó a dar a luz a los miembros de
Su Cuerpo Místico, que son la comunidad formada por las generaciones
de todos los creyentes Católicos.
Debido a que el proceso místico de la aplicación de los efectos del
sacrificio Redentor de Cristo continúa hasta el fin del mundo, las
actividades de intercesión de María como la Mediadora de todas las
gracias, que han fluido desde la Redención, también continúan, al
mismo tiempo que actúa como una especial subordinada a Jesús y al
Espíritu Santo, el Santificador.
En medio de este proceso místico y real de la distribución conjunta de
gracias, Jesús y nuestra Santísima Madre están juntos luchando contra
Satanás para ayudar a los creyentes a unirse con valor en la Redención
subjetiva, o en la aplicación de los efectos del sacrificio de Cristo.
Debido a ésta lucha mística con Satanás -donde están en juego la vida
eterna de las almas- uno puede afirmar que nuestra Madre Celestial
todavía sigue ofreciendo sus dolores místicos del parto por todos
nosotros, por todos los creyentes, al mismo tiempo que actúa como un
instrumento de gracias para santificarnos. Al hacer esto, la Santísima
Madre hace una mediación de las gracias de acuerdo con la voluntad y
los deseos de Jesucristo, al mismo tiempo que distribuye gracias como
una subordinada del Espíritu Santo.
Al reconocer las realidades de esta Redención subjetiva, los creyentes
deben usar su libre voluntad para ofrecer sus sufrimientos, oraciones
y sacrificios por amor, para cooperar en los efectos del sacrificio de
Jesús que serán aplicados a sus almas. De esta manera, son llevados a
unirse en la lucha de la Santísima Madre contra Satanás. Esta es la
razón por la cual Dios le dijo a la serpiente, “Enemistad pondré entre
ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje.” Porque esta lucha
continuará hasta que nuestra Madre complete el proceso de dar a luz a
todos los miembros del Cuerpo Místico de Cristo, y, en este sentido,
sus dolores místicos de parto continuarán hasta el fin del mundo. Este
es el significado más profundo de su Corredención. Las lágrimas
derramadas por la estatua de madera de Nuestra Señora de Akita es la
evidencia sólida que Dios ha manifestado en la historia, con el fin de
demostrar la larga enemistad entre Satanás y nuestra Santísima Madre.
En medio de este perene antagonismo, el Rosario es nuestra poderosa
arma. Con esto, clamamos a nuestra Abogada para que “ruegue por
nosotros los pecadores”. Y nuestra Santísima Madre, Mediadora de todas
las gracias bajo el Espíritu Santo, aplastará la cabeza de la
Serpiente en una batalla a la cual debemos unir nuestra libre voluntad
y responsabilidad.
Las Escrituras dicen: “Junto a la cruz de Jesús estuvan su madre y la
hermana de su madre, María la esposa de Cleofás, y María Magdalena
(Juan 19:25)”. Esto significa que las otras dos mujeres, también de
nombre María, estaban de pie, mientras lloraban a la vista de Jesús
crucificado. Pero las lágrimas de las otras dos Marías eran derramadas
por compasión por los sufrimientos de Jesús, por lo tanto no tienen la
misma profundidad de significado en sus lágrimas.
En un marcado contraste, las lágrimas de la Santísima Virgen María
eran lágrimas que resultaban de sus dolores espirituales cuando dio su
pleno consentimiento al sacrificio de su divino Hijo Jesús y lo
ofreció al Padre Celestial como la madre del Redentor de la humanidad.
En su mente y en su alma, la Santísima Madre no exigió ver a Jesús
debido a su obediencia a Dios y debido a su conocimiento de que el
Sacrificio de Jesús era necesario para redimirnos a nosotros, la
humanidad.
Por lo tanto, hay un abismo esencial entre el significado de las
lágrimas de la Santísima Virgen María y el de las lágrimas de las
otras dos Marías. Las lágrimas de la Santísima Virgen María fueron las
lágrimas de la Corredención objetiva y mística.
¿Cuál es el significado de las divinas revelaciones de las lágrimas de
la Corredención usando la estatua de la Santísima Virgen María, en
relación con la crisis que abarca la Iglesia Católica Romana en todo
el mundo?
Desde la clausura del Concilio Vaticano II, los movimientos ecuménicos
han ido ganando fuerza en muchos países. El alcance del significado
del ecumenismo ha sido ampliado para significar un diálogo con
religiones no Cristianas. Muchos proponentes del ecumenismo dicen que
las enseñanzas de otras religiones tienen ciertos grados de verdad
relativo a la ética y a la moral, pero se les olvida llamar una
específica y especial atención a la Redención de Jesucristo. El
resultado ha sido que el verdadero significado de la Redención ha
quedado confuso en las mentes de muchos Católicos.
Aun en contra de los antecedentes de esta situación mundial, el dogma
de la Redención de Jesucristo crucificado en la cruz continúa
emitiendo una luz única. Las religiones que no son Cristianas no
tienen la Redención entre sus enseñanzas. La verdad de la Redención
por Jesucristo quién sufrió por los pecados de la humanidad
ofreciéndose a si mismo en el sacrificio de la cruz para satisfacer la
justicia de Dios, es algo único y tiene un valor absoluto.
Si los clérigos Católicos y los laicos desechan o comienzan a darle
menos valor a esta Redención, se va a crear un serio peligro de que
todas las doctrinas y dogmas Católicos pierdan su significado. Tenemos
que considerar este peligro. Si la Iglesia Católica Romana usa mal o
no entiende el valor tan especial de la Redención, va a terminar
degenerándose en simplemente una secta entre numerosas sectas
religiosas de todo el mundo.
Creo que la razón por la cual la Corredención Mariana está ahora bajo
el escrutinio internacional en los últimos años, es que Dios está
tratando de revivir una seria atención de los Católicos hacia el dogma
de la Redención. El hecho de que este movimiento del dogma esté
ganando terreno parece tener conexiones místicas con el plan de Dios
para conducir al Santo Padre a definir y promulgar el dogma de la
Corredención Mariana. Cuando el Santo Padre promulgue el dogma de la
Corredención de acuerdo al plan Divino, esto revivirá la fe de muchos
Católicos en el dogma de la Redención de su Hijo, Jesucristo.
El Padre Celestial, ofendido por la proliferación de los valores
inmorales y las enseñanzas teológicas heréticas en el mundo de hoy,
aparentemente hizo que la estatua de madera de la Santísima Madre en
Akita derramara lágrimas, con el fin de ayudarle a los creyentes
Católicos a entender más fácilmente la verdad de su Corredención, y a
conducirlos a abrazar su fe Católica en la Redención y en la
Corredención como sus verdaderos valores heredados.


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