En los últimos años, el consumo de pescado panga ( pangasius hypophthalmus) se ha disparado en España y toda Europa. Su importación a Europa crece sobre el 60% anual.
Se consume en hogares, hospitales, comedores escolares y en residencias de ancianos.
Es un pescado de carne blanca y jugosa agradable de comer que no contiene espinas, apenas presenta grasa y además es muy económico.
Procede de granjas acuícolas asiáticas, principalmente del río Mekong de Vietnam, uno de los ríos más contaminados de nuestro planeta.
El panga es un pescado de baja calidad nutritiva, no contiene apenas Omega 3 ni otros nutrientes esenciales y además va cargado de mercurio, antibióticos, bacterias, arsénico y pesticidas, debido a la superproducción intensiva en un medio altamente contaminado.
No hay que olvidar que el mercurio es un veneno para el sistema nervioso y es acumulativo. Deben evitarlo sobretodo las mujeres embarazadas, madres lactantes y niños.