De veras son unas galletas que van a gustar mucho. Parece mentira que de unas humildes semillas de lino pueda salir algo tan rico (y al mismo tiempo tan nutritivo).
No son muy dulces, por lo que el puntazo de culpabilidad al comerlas no es el mismo que si te metes para el cuerpo unas galletas llenas de mantequilla y azúcar (estas llevan, pero salen muchas galletas).
El olor que sale del horno cuando se están haciendo es delicioso, pero para ello es imprescindible que las semillas estén molidas o machacadas en un mortero.
Ingredientes:
2/3 cup de mantequilla o margarina
3/4 cup de azúcar moreno (se puede sustituir por sirope de ágave)
1 cup de semillas de lino machacadas (las venden en herbolarios o se pueden moler en casa)
2 huevos medianos
1 cucharadita de azúcar vainillado o vainilla líquida
1 y 1/2 cup de harina (puede ser integral) de trigo o espelta
1/2 cucharada de bicarbonato (no levadura Royal)
1 y 1/2 cup de copos de avena
Precalentar el horno a 180ºC.
En un
bol mezclar la mantequilla y azúcar o sirope. Agregarle las semillas de lino machacadas.
En otro
bol batir los huevos y la vainilla y añadirlos a la mezcla de las semillas de lino.
Combinar bien la harina con el bicarbonato y mezclarle después los copos de avena, agregándolo al resto de los ingredientes, mezclando bien con una cuchara de madera. Dependiendo del tipo de la harina quedará más o menos líquida. Debe quedar espesa y perfectamente manejable con una cuchara.
Poner bolitas de masa en unas bandejas de horno ligeramente engrasadas o forradas con papel de hornear, dejando una separación entre ellas para que no se peguen de unos 5 cm.

Hornear durante 15´(depende de cada horno) hasta que estén
doraditas.
Sacarlas y retirar de las bandejas aún calientes. Dejar enfriar sobre una rejilla o sobre paño de cocina y guardar en recipientes herméticos. Salen aproximadamente unas 50 galletas.
- Se pueden doblar las cantidades y una vez hecha la masa, en vez de hornearla toda, se mete la mitad en el congelador dándole forma de cilindros. Cuando se vayan a hacer solo hay que descongelar la masa, cortar con un cuchillo las galletas directamente de los cilindros y proceder a hornear.
- Si no se encuentran las semillas de lino ya molidas, se pueden moler en casa fácilmente con una picadora eléctrica de ajo y perejil o de pan rallado tipo Moulinex.