Hay un matiz muy importante respecto al feminismo. El feminismo es
igualitario, no sexista, defiende la igualdad de sexos. Lo opuesto al
machisto es el hembrismo, el hembrismo es el que quiere someter al
hombre a la mujer, osea invertir el rol actual, no lograr igualdad.
Al margen de eso que debería introducirse en el ministerio de igualdad
y no en este, sólo tenéis que ver que soy una mujer "enfrentada" a las
críticas (constructivas) de vosotros, hombres. El caso, es que nos
guste o no, las leyes, el vocabulario, los roles, los gestos y formas,
incluso la enseñanza, el trato personal, y un amplio etcétera, son
machistas; quizás no por propia voluntad, sino porque hemos crecido en
ese ambiente heredado y cuesta mucho, para las mujeres incluidas,
darse cuenta de ello, y de que en algunos aspectos, como el tema del
aborto o la violencia de género (ahora llamada doméstica) sí vivimos
en desigualdad de condiciones, unas involuntarias y otras registradas
en leyes concretas. La culpa se la podemos hechar a los habitantes del
1400, al franquismo, a la Iglesia o a millones de personas y
colectivos más, pero tambiéna nosotrxs mismxs, que tenemos "el deber"
de concienciarnos y lanzar la piedra para que cree una larga onda y
haga despertar conciencias y realidades de sometimiento. Si señalé lo
del aborto y algún caso más en el comentario del otro día, es porque,
bien que una no se preña si dos no quieren (y quiero recalcar que de
momento por suerte no me he visto en esa situación), pero hay miles de
casos en que a las niñas y mujeres, su chico las preña sin ellas
elegir, para "no perder a su chica", y lo que está pasado es que ha
ejercido violencia física e intelectual contra la mujer, la disparado
la escopeta nunca mejor dicho sabiendo perfectamente que iba a
arruinar una vida, sabiendo que se le va a negar el aborto y que esa
mujer va a pasar a depender de ese macho, el que va a llevar el dinero
a casa y ella a limpiarle los mocos cuando a él se le antoje. Igual
sou un tanto exajerada, pero os aseguro que hoy en día en muchos
aspectos la realidad es muy bárbara para y con las mujeres, y eso que
vivimos en una sociedad civilizada y desarrollada. Esto es un debate
amplio que no sería mal discutir pero no creo que sea el lugar
apropiado o el ministerio que le corresponde, que al final eso lo que
crea son mujeres enfermas, más psicológica que físicamente (o no , a
saber lo que no sabemos...) a las que se le cierran centros de ayuda
a la mujer y se les manda fármacos contra su depresión.
On 24 mayo, 05:45, Carlos Rodriguez Yañez