Yo propongo lo siguiente:
En cada población se situará un Juzgado de Paz o varios Juzgados de
Primera Instancia e Instrucción, conforme a los habitantes de cada
población(habrá que regularlo). Por encima, estarán las Audiencias
Provinciales, que se ocuparán de los litigios habidos en cada
Provincia que componga cada Federación. Por encima estarán los
Tribunales Supremos(no "Superiores de Justicia") de cada Federación,
que se ocuparán de los delitos que surjan en cada Federación,
afectando a una o más Provincias. Por encima se situará la Audiencia
Nacional, que juzgará delitos de terrorismo, actos contra la
integridad del Estado, etc y, por último, está el Tribunal Supremo de
la República, que se dedicará a juzgar delitos cometidos por altas
personalidades del Estado, delitos que comprometan a dos o más
Federaciones, etc, además de la unificación de doctrina y creación de
jurisprudencia. Yendo por otro lado, el Presidente del Tribunal
Supremo será elegido por las Cortes, siendo también el Presidente del
Consejo General del Poder Judicial, formado por juristas de reconocido
prestigio y sin vinculaciones políticas. Por último, las Cortes
elegirán a un Fiscal General de la República, encargado de defender la
legalidad vigente frente a las actuaciones del Estado, siguiéndose
este procedimiento en cada Federación. En materia de Derecho
internacional, según mi opinión, estarían la Corte Internacional de
Justicia, encargada de juzgar a Estados por la comisión de hechos
ilícitos y, por último, la Corte Penal Internacional, con la misma
función pero destinada a individuos concretos
On 29 mayo, 15:51, Ricardo Calvo <
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