En la actualidad existe la ley de morosidad que se finalizará de
implantar en el próximo año, que será cuando todas las empresas
tendrán la obligación de pagar máximo a 60 días, a excepción de
empresas que trabajan para el estado en las que su plazo es más
amplio.
Que la Ley se cumpla o no es otro cosa, pero ya existe.