Creo que está a la vista de todos que el sistema educativo actual tiene un problema de planteamiento y adecuación a los tiempos que corren. Estoy seguro de que echar un vistazo a la vanguardia de otros sistemas que estén dando buenos resultados podrá ayudarnos a plantear unas bases sólidas. Ya no se trata de los resultados académicos, tangibles, sino del objetivo y los medios a disposición de los docentes: Necesitamos una enseñanza donde prime el pensamiento crítico, la autosuperación, la flexibilidad y el apoyo personalizado, el aprovechamiento de las nuevas tecnologías (concretamente el tratamiento de las fuentes de información, su fiabilidad, la potencia comunicativa de las redes sociales, etc.).
Pienso que hemos alcanzado un punto donde el nivel de exigencia de alumnos, padres y profesores (en este orden), ha ido disminuyendo como una cadena que se lleva arrastrando a todo lo que tiene atado, y lo que no se puede permitir es devaluar la educación por culpa de la propia incapacidad (de los padres, profesores, medios y en general la cultura y sociedad, que parece premiar el mínimo esfuerzo y el desprecio a lo intelectual) de crear en los más jóvenes un espíritu de curiosidad, ingenio, acción frente a la pasividad y los problemas que la vida plantea, en cualquier ámbito.
Un saludo.