López Obrador es el mejor comunicador político de México. Desde hace años denuncia una mafia del poder que puso presidentes, robó elecciones, defraudó al pueblo, detuvo el crecimiento, reprimió usando al Ejército y desfalcó las finanzas públicas. La mafia en el poder es un concepto parsimonioso, explica mucho con poco, pero se hizo mucho más claro cuando la mafia se definió como la alianza del PRI y del PAN, el PRIAN, que bajo la narrativa lopezobradorista no hace más que ponerse de acuerdo, alternándose el poder, simulando democracia y aliándose con empresarios, adversarios que han servido a ese régimen corrupto pre 2018.
Sin embargo, ya en el poder, Morena parece haber olvidado las denuncias de su líder. En la Cámara de Diputados, Mario Delgado
hace alianzas con el PRI para la Guardia Nacional. En el Senado, Ricardo Monreal seduce al tricolor para las ternas de la Suprema Corte. En el PAN señalan el nacimiento de un PRIMor. Sin embargo, lo que nadie esperaba es el nacimiento de un PANMor, una alianza conservadora que elimina las críticas que hace el mismo Presidente a sus adversarios cuando los llama "conservadores", porque defienden el statu quo y no quieren el cambio. Morena y el PAN juntos son dinamita pura. Son conservadores en todos los sentidos.
No quieren el cambio y promueven un solo ideal de familia, un solo ideal del amor. En el Estado de México acaba de presentarse la prueba más clara de esta alianza conservadora en ciernes. El estado más poblado del país no reconoce derechos para personas LGBTTTI. Por el contrario, tiene los peores índices de transfeminicidios,
especialmente en Ecatepec. En el Congreso local se han presentado ya varias iniciativas para reconocer a las parejas del mismo sexo. Durante el gobierno de Eruviel Ávila, con mayoría legislativa del PRI, se presentaron al menos dos. Ninguna pasó. Ahora, en el gobierno del priista Del Mazo, pero con mayoría legislativa de Morena, el PRD presentó una iniciativa, pero dos diputados de Morena la descarrilaron, con ayuda de su propia bancada y la del PAN.
Los morenistas Violeta Nova y Gabriel Gutiérrez criticaron la iniciativa perredista, tildándola de "un churro" y de "populista", según denuncian activistas mexiquenses de Radio Fuera del Clóset. Los morenistas se valieron de la misma técnica con la que el PRD detuvo el avance de las Sociedades de Convivencia (SC) en el entonces DF: la inasistencia de sus legisladores,
la falta de quórum. De 2001 a 2006 AMLO no permitió a la bancada perredista su aprobación.
Defender los derechos LGBT le ha tomado su tiempo al ahora Presidente. En sus campañas presidenciales del 2006 y del 2012, AMLO decía que eran temas "poco importantes" y que había que consultar a la gente. El cambio vino en el 2017, desde entonces ya no promete consultas y por el contrario, López Obrador se comprometió ya a la defensa de los derechos LGBT.
Hoy Morena tiene una oportunidad. Los Congresos de Yucatán, Estado de México, Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas tienen iniciativas pro matrimonio igualitario. En los últimos 4 estados Morena y sus aliados del PT y el PES tienen mayorías para avanzar estos derechos. Morena ya votó a favor del matrimonio igualitario en la Constituyente
de la CDMX y en el Congreso de Campeche y tiene una Secretaría de la diversidad sexual que está acéfala, por desatención de Yeidckol Polevnsky. Urge una titular para esa Secretaría y Morena debe demostrar que usará sus mayorías para reformas en los Códigos Civiles de los 15 estados donde aún no hay matrimonio igualitario, tal y como lo ha pedido ya la Suprema Corte de Justicia.
En el fondo, Morena tiene que demostrarnos que es diferente, que no hay PRIMor, que no son conservadores y especialmente que no existe el PANMor. Morena solo debe recordar que el PRD está herido de muerte por su alianza con el PAN. Que no le ocurra lo mismo.
@genarolozano
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