Edgar Morín ciudadano del mundo, sociólogo e investigador francés, estuvo en Sudamérica como profesor de la Facultad de América latina de las Ciencias Sociales, ha recibido honoris causa por diversas universidades de Europa y del mundo, así como muchos otros honores. Conocido como padre del pensamiento complejo, es el inspirador y guía de la institución educativa Multiversidad Mundo Real Edgar Morín, un espacio físico y virtual de convergencia de pensamientos y de difusión de su obra intelectual, la cual está ubicada en Hermosillo, México. Presidente del Consejo Académico Científico Internacional, integrado por académicos, investigadores, y más de 35 instituciones educativas de 15 países de cuatro continentes.
Su obra “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro” es un libro reconocido globalmente fundamentalmente en el área de la educación. Ofrece una visión filosófica novedosa y auténtica de la complejidad como sistema, distintos razonamientos y explicaciones de una forma clara y con lenguaje sencillo, ciertas veces con un toque de humor. Es una coautoría con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO. Está sustentado y avalado por la Cátedra UNESCO y se difunde gratuitamente en la web, pudiéndose descargar o leer en internet.
En esta obra Edgar Morín expone de manera magistral como los nuevos tiempos presentan tantas incertidumbres a lo cual no son ajenos los contextos educativos, estas incertidumbres retan a las personas a adquirir nuevos saberes que les serán útiles tanto a los estudiantes como a los profesores. Los siete saberes para la educación del futuro que plantea Edgar Morín, son,
1ro – Las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión
2do –Los principios de un conocimiento pertinente
3ro – Enseñar la condición humana
4to – Enseñar la identidad terrenal
5to – Enfrentar las incertidumbres
6to – Enseñar la comprensión
7mo –La ética del género humano
Algunas reflexiones educativas que nos surgen a partir del análisis de esta obra de Morín, van en el sentido de que el contexto educativo dominicano no está sintonizado, aún, con el pensamiento moriniano como para aplicar estas teorías, es decir llevarlas a la práctica. Se trabaja en la asimilación del paradigma de la formación de un educador reflexivo y socialmente comprometido con su quehacer educativo, sabiendo que no sólo en función del docente sino que hay que involucrar diversos actores de la sociedad, así como generar propuestas que permitan potenciar la conciencia y un mejor sentido por la condición humana. El diálogo estimulador del pensamiento de Morín propone a todas las personas que se interesen en desarrollar un sistema complejo de pensar la condición humana, bajo ciertas premisas:
§ El conocimiento humano no puede separado de los sentimientos, percepciones y nivel afectivo de las personas, por lo que sabemos que este conocimiento puede ser frágil, lo afectivo puede cegar el conocimiento pero también puede fortalecerlo.
§ El conocimiento, las informaciones, problemas y significados pertinentes serán aquellos que puedan ser extraídos de tanta abundancia de ideas y teorías difundidas por la web, la inteligencia global consistirá en aplicar competencias personales para poder manejar el contexto global, inter y multidimensional e interactuar de manera compleja y pertinente con estos enfoques.
§ El conocimiento y desarrollo de la condición humana está en dependencia de si reconocemos quienes somos. Quienes somos es la sumatoria de qué somos, dónde estamos, de dónde venimos y hacia dónde vamos.
§ La educación de hoy de cara al futuro debe incorporar ya la perspectiva planetaria en el desarrollo de la identidad humana, las personas han de actuar en consonancia con el sentido de pertenencia al planeta Tierra.
§ El educador debe modelar el principio de la incertidumbre de modo que nuestros estudiantes estén mejor preparado para los cambios, las transformaciones y las revoluciones, potenciando la competencia de analizar, evaluar, criticar y producir nuevo conocimiento, nuevas ideas, teorías, metodologías, productos y servicios.
§ Es tarea del educador del siglo XXI que desde sus prácticas educativas modele la comprensión, y motive a sus estudiantes a que entrenen la comprensión orientada a la actitud de apertura empática hacia los demás y tolerancia hacia las ideas y formas de expresarlas de las demás personas.
§ La educación de la ética del género humano para hoy y el futuro venidero estará orientada sobre la base de la tríada individuo-sociedad-especie, a la enseñanza de los valores personales y sociales y la participación armónica en sociedad.