Desde un enfoque educativo, contribuyamos con la eliminación de la violencia contra las mujeres.

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Isabel Zerpa

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Nov 25, 2013, 10:52:20 PM11/25/13
to Isabel Zerpa

       Antes  de concluya este día, 25 de noviembre  de 2013, quiero compartir algunas ideas que podemos desarrollar y profundizar posteriormente, vinculadas con algunas reflexiones-acciones  para la eliminación de la violencia  contra las mujeres, las cuales,  sencillamente enucio bajo una perspectiva educativa.

 

 

Desde un enfoque educativo,

contribuyamos con

la eliminación de la violencia  contra las mujeres.

Sólo, algunas ideas.

 

1.      Eduquemos para la igualdad  de  derechos de las niñas y de las y los adolescentes y estaremos formando  a las mujeres y hombres  del mañana, con conciencia de género, con conocimiento de sus  derechos y obligaciones, con un sentido crítico y participativo, con respeto por la diversidad sociocultural y por las diferencias. Esto puede ayudarnos  a sentar algunas de las bases para la eliminación de la violencia  contra las mujeres.

 

2.      Desarrollemos procesos educativos, para la justicia, la inclusión y la equidad de género y estaremos creando una plataforma  sólida para la eliminación de la violencia  contra las mujeres.

 

3.      Generemos experiencias educativas, priorizando el respeto por las diferencias y estaremos  fortaleciendo una sociedad más  sana y más justa, aportando acciones concretas en la vida cotidiana que  nos encaminen hacia eliminación de la  violencia  contra las mujeres.

 

4.      Incluyamos en los Planes  de Estudios de las Escuelas de Educación y en sus diferentes menciones, asignaturas  obligatorias y electivas, concebidas con lentes  de género, para procurar una mirada diferente del mundo, de nuestra participación en la sociedad y del ejercicio de la ciudadanía y estaremos transformando la educación, restándole oportunidades  a la cultura  androcéntrica y aportando experiencias  educativas  con miras  a la  eliminación de la violencia  contra las mujeres.

 

5.      Tomemos conciencia de una vez por todas, sobre la importancia  de la coeducación, que no significa el mismo número de niñas y niños, de mujeres y hombres  en un aula  de clases, significa mucho más  que esto, significa entre otras cosas, educar  para la igualdad  de derechos y deberes, para la equidad en las oportunidades y en  la participación. Tomando conciencia  de ello y ejerciéndolo, desde la educación inicial, hasta  la educación superior, también contribuiremos con la  eliminación de la violencia  contra las mujeres.

 

6.      Contribuyamos desde las  diversas instancias e instituciones en las que  trabajamos, en la  educación formal e informal, académicas  e institucionalizadas,  en educación  popular y en todas las redes sociales, para  incidir en el ejercicio cotidiano  de la eliminación de la violencia  contra  las mujeres. Esto significa el desarrollo de la ciudadanía, del respeto por las diferencias, la creación de alternativas creativas y acciones concretas para la prevención de la violencia por  razones  de género, la valoración de los  derechos humanos  de mujeres y hombres, así como una  actitud  crítica y proactiva al conocer cualquier situación de violencia  contra las niñas y las mujeres.

 

7.      Luchemos por la inclusión y la participación y permanencia de las niñas y las adolescentes en el sistema escolar, por desarrollar  alternativas para un uso creativo y saludable  del tiempo libre, para una puesta en común de intereses, creación y fortalecimiento de los proyectos de vida de las y los  adolescentes y estaremos dando oportunidades  de desarrollo y participación, probablemente, bajaremos  las cifras  de embarazos de niñas y adolescentes y en consecuencia, estaremos contribuyendo con la  eliminación de la violencia  contra las mujeres.

 

 

 

8.      Aportemos ideas y acciones  para incidir en los  diseños  curriculares,  transversalizando  con visión de equidad  de género, los planes, programas y proyectos educativos, propiciando espacios para el estudio, para compartir saberes vinculados  con el desarrollo de la cultura  patriarcal, con las luchas y problemáticas de las mujeres, así estaremos creando ámbitos para el estudio y la reflexión y uno de los temas fundamentales y prioritarios será la  eliminación de la violencia  contra las mujeres.

 

 

9.      Apostemos por la inclusión  y trabajemos  por  incidir en el Curriculum Oficial, en los  distintos niveles  de la educación formal, para que  se tome en cuenta  la perspectiva y equidad  de género y la visibilización de la mujeres, una propuesta  que  debe considerar  no sólo el lenguaje inclusivo y no sexista. La eliminación de la violencia  contra las mujeres, contra las niñas y adolescentes, también implica el respeto por el ejercicio de la ciudadanía, la libertad  de escoger, el respeto por  su derecho a decidir en todos los  sentidos, el tener acceso a todos los  saberes y pensamientos, el no ser discriminada en ninguna de las áreas, el escoger carreras que  tradicionalmente han sido seleccionadas y asumidas  por los hombres y romper con los estereotipos del cuidado, asignados históricamente y socio culturalmente  a las mujeres, implica todo esto, entre otras cosas.

 

10.  No olvidemos la importancia y el significado de la educación informal, esa  que  desarrollamos  en la  cotidianidad, en el entorno familiar, en las comunidades y en otros ámbitos interactivos. En ellos  vamos creando y recreando el sentido de nuestras vidas y  también lo que conocemos como curriculum oculto de género, ese que nos  acompaña a las  aulas  de clases, en las escuelas, en las  universidades, en las  redes sociales y donde de vez en cuando y de cuando en vez, o con muchísima  frecuencia, vamos dejando evidencias  de la cultura patriarcal,  la que  intentamos  erradicar progresivamente y sólo así podremos realmente realizaremos  acciones  contundentes para la eliminación de la violencia  contra las mujeres, contra las niñas y las adolescentes. No podemos obviar el significado de estas  experiencias que forman parte  de la educación permanente y donde los procesos comunicativos tienen una importancia vital, en todo lo relacionado con la violencia  simbólica, entre otros  tipos de violencia, especialmente en la violencia ejercida por razones  de género.

 

11.  Finalmente, eduquemos para la promoción de  una  cultura  de la  paz, considerando la participación  de niñas, niños y adolescentes, fortaleciendo la inclusión social a todos los niveles,  respetando los  derechos  de los  sectores  más vulnerados y visibilizando las acciones y los aportes de las mujeres. Educar  y promover la cultura  de la paz, no implica obviar los  conflictos, implica entre otros aspectos, actuar, conociendo la trascendencia  de los mismos y  trabajar  en su resolución y en este contexto, el tema  de las violencias  contra las mujeres debe  ser prioritario y es hora de buscar  alternativas creativas, vinculadas con el reconocimiento de las mismas, no sólo por parte de los hombres  y de todos los  sectores  de la sociedad, implica el reconocimiento de sí mismas y de otras mujeres, implica la puesta en común de estas subjetividades. Significa además, crear espacios  para nosotras mismas,  para la resiliencia, para la puesta en común en un espacio sororal. Con ello, nosotras también contribuiremos a la eliminación de la violencia  contra las mujeres, contra las niñas y las adolescentes.

 

 

 

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