Vecino / vecina,
Le escribo con el corazón en las manos y con respeto, por favor lea hasta el final. De pronto no nos conocemos y quizá pensamos diferente, pero yo creo que compartimos las mismas preocupaciones: que alcance la plata, que nuestros hijos tengan oportunidades, que tengamos un techo en donde meter la cabeza, que podamos vivir tranquilos y que el esfuerzo de cada día valga la pena, por eso sé que solo entre nosotros nos podemos salvar.

Les confieso que me siento con mucha preocupación e incluso con miedo, estamos viviendo tiempos decisivos para el país y me aterra pensar que una persona como Abelardo llegue a la presidencia de nuestra querida Colombia. Una persona que no cree en Dios, que dice que los colombianos somos burdos y ordinarios, que ni siquiera vive acá, que no le preocupa el pueblo, que solo quiere sembrar odio y venganza, que es hasta capaz de matar cobardemente a un animalito indefenso.
Por eso, con todo el amor y respeto, me atrevo a escribirle para que recordemos la potencia de nuestro país. Hace cuatro años nos llenaron de miedo, nos dijeron que el dólar llegaría a 10 mil, que nos volveríamos más pobres, que las empresas iban a quebrar, que nos volveríamos como Venezuela, que Petro se iba a quedar en el poder. Pero nada de eso pasó, vecinos.
Al contrario, pese a los errores de este gobierno, vimos algunas mejoras: que el salario mínimo aumentó, que la comida está más barata, que ahora nos reconocen las horas extras, que les pagan lo justo a los aprendices del SENA, a los médicos y a nuestros militares y policías, que ahora los campesinos tienen tierra, que la pobreza y el desempleo disminuyó, que mis hijos pueden estudiar en la universidad sin tener que endeudarme y los viejitos tienen un ingreso mensual, también que la naturaleza se ha preservado y que ahora quienes tienen más, pagan más.
Pero yo creo que aún nos falta mucho por ganar, Colombia merece más.
Por eso, después de varias conversaciones, mi familia y yo decidimos apoyar a Iván Cepeda en esta segunda vuelta, porque vemos en él a una persona que ha estado del lado de la gente como nosotros. Sabemos que no es perfecto, nadie lo es, pero creemos que representa valores que nuestro país necesita: decencia, compromiso, verdad y respeto por la vida y la diferencia.
Yo digo que no es casual que Cepeda esté siendo apoyado por los más humildes, por los estudiantes, indígenas, campesinos, jóvenes, mujeres y hombres trabajadores que sacan lo mejor de sí todos los días y luchan por salir adelante.
Merecemos vivir en paz y con oportunidades, no nos neguemos esa posibilidad. Demos un voto de confianza para que continúen los cambios y que mejore la vida de quienes sostenemos este país. Para que las condiciones y la dignidad sean el pan de cada día, y que el odio no gobierne de nuevo, no dejemos que una persona como Abelardo De La Espriella nos quite lo que ya conquistamos y nos impida salir adelante como pueblo.
Yo no quiero porte legal de armas, no quiero que recorten los derechos, no quiero fracking que contamine nuestros ríos y nuestra tierra, no quiero que vendan los páramos, no quiero que los jóvenes abandonen sus estudios por falta de oportunidades, no quiero que persigan a nadie por amar diferente, no quiero destrucción de la naturaleza, no quiero más guerra.
Les invito a que votemos por quienes no pueden hacerlo: por los ríos, por los bosques, por los animales y por las generaciones que aún no han nacido.
Quiero una Colombia que me deje trabajar y que al mismo tiempo cuide la vida.
Gracias veci, esta fue la forma de defender mi pueblo, esta fue la forma de invitarles a defender nuestra hermosa patria.
Confiemos una vez más.
A menos de tres semanas de la segunda vuelta presidencial, una jueza de Bogotá le ordenó al candidato Abelardo de la Espriella que deje de usar de manera inmediata uno de los símbolos más visibles de su campaña: la camiseta de la Selección Colombia. La decisión judicial considera que el uso político de ese emblema deportivo podría afectar derechos fundamentales como la igualdad, la no discriminación y la libertad de elegir y ser elegido.
La orden fue emitida por la jueza Aura Luz Forero, del Juzgado 120 Penal Municipal con Función de Conocimiento de Bogotá, quien emitió una tutela que presentó Wilman Ramiro Bocanegra Calderón, quien argumentó sentirse discriminado y estigmatizado por el uso de la camiseta de la Selección en la campaña presidencial de De la Espriella y de su partido Defensores de la Patria.
Lea: Colombia está entre las 10 crisis de desplazamiento más desatendidas del mundo
Según el demandante, el símbolo deportivo nacional estaba siendo utilizado para asociar la identidad colombiana con una determinada candidatura y para descalificar a quienes tienen posiciones políticas distintas. Tras analizar la solicitud, la jueza Forero González concluyó que existen elementos suficientes para decretar una medida provisional mientras se estudia de fondo la tutela.
En consecuencia, ordenó a Abelardo de la Espriella y a su partido abstenerse de utilizar o exhibir la camiseta oficial de la Selección Colombia en actividades de campaña, redes sociales, medios de comunicación y demás espacios de difusión relacionados con la segunda vuelta presidencial. La decisión estará vigente hasta que se profiera una sentencia definitiva sobre el caso.
Le puede interesar: Capturan a alias “Mona” señalada de mover menores reclutados para las disidencias
En su decisión, la jueza sostuvo que la camiseta de la Selección Colombia fue concebida para escenarios deportivos y que su utilización como elemento distintivo de una campaña electoral altera el propósito para el cual fue creada.
Según el despacho, el uso reiterado de ese símbolo en actos proselitistas genera una identificación de la selección con una candidatura específica y compromete la neutralidad que debería rodear a los símbolos que representan a todos los colombianos.
Más noticias judiciales: La guerra entre “Iván Mordisco” y “Calarcá” deja niños asesinados y miedo en Guaviare
La providencia señala que el uso de la camiseta por parte del candidato se ha convertido en un hecho notorio por su presencia en redes sociales, piezas publicitarias y eventos públicos de campaña. Para la jueza, esta práctica podría generar un desequilibrio frente a otros candidatos y sus electores, al apropiarse de un símbolo nacional que no pertenece a ninguna corriente política en particular.
Además de conceder la medida provisional, el juzgado admitió la tutela y vinculó al Consejo Nacional Electoral (CNE), al partido Defensores de la Patria y a la Federación Colombiana de Fútbol para que se pronuncien sobre los hechos expuestos en la demanda. La decisión advirtió que el incumplimiento de la orden judicial podría acarrear sanciones por desacato.
Le recomendamos: La batalla política y jurídica por el futuro del caso Petro en la Comisión de Acusación
Contra la medida provisional no procede recurso alguno. Ahora el despacho deberá estudiar los argumentos de las partes y decidir si mantiene o no las restricciones impuestas al candidato presidencial mediante una sentencia de fondo.
Para conocer más sobre justicia, seguridad y derechos humanos, visite la sección Judicial de El Espectador.