



12 de agosto de 2026
Colombia continúa en emergencia tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana. El epicentro fue localizado por el Servicio Geológico Colombiano en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros. El SGC lo ha calificado como el sismo de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI.
Dos días después, la emergencia todavía está lejos de terminar. Los equipos de bomberos, organismos de socorro, Fuerza Pública, voluntarios y ciudadanos continúan trabajando entre los escombros, mientras las autoridades actualizan las cifras de víctimas y personas que aún podrían encontrarse atrapadas.
El balance conocido durante este miércoles eleva a 250 la cifra de personas fallecidas, aunque los diferentes reportes institucionales continúan consolidándose. Cientos de personas permanecen heridas y todavía existen personas cuyo paradero se desconoce.
Medicina Legal informó que había recibido 202 cuerpos procedentes de Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca y que había logrado identificar plenamente a 121 víctimas. Entre los cuerpos identificados se encuentran 70 personas de Risaralda, 36 del Valle del Cauca, 11 del Chocó y 4 de Caldas. Cinco de las víctimas identificadas son menores de edad.
La diferencia entre los balances de víctimas y los cuerpos plenamente identificados muestra que las cifras todavía están en proceso de consolidación.
Una de las principales tareas continúa siendo la búsqueda de personas con vida debajo de las estructuras colapsadas.
En Pereira, los equipos de emergencia reportaron hasta este miércoles 48 personas rescatadas con vida. Cerca de 420 rescatistas y 19 perros especializados han participado en las operaciones. La ciudad registra 88 fallecidos, 170 heridos y 66 edificios colapsados, según el balance citado por la Alcaldía.
En Cali, la situación también continúa siendo crítica. El último balance oficial disponible reporta 74 fallecidos, 1.008 personas heridas, 107 estructuras colapsadas y 238 personas atrapadas reportadas. Hasta ese corte se habían conseguido 88 rescates con vida.
La ciudad se ha convertido en uno de los principales escenarios de búsqueda y rescate del país.
Entre las noticias que han marcado estas jornadas está el rescate de Salomón, un bebé de apenas dos meses, encontrado con vida junto a su padre entre los escombros de una estructura colapsada en Cali.
El rescate se convirtió rápidamente en uno de los símbolos de esperanza de esta tragedia. Mientras el bebé era puesto a salvo, los equipos continuaban buscando a su madre y a otras personas que permanecían atrapadas.
También se han producido rescates de adultos en distintos puntos de Cali y Pereira. En Pereira, por ejemplo, los organismos de socorro encontraron con vida a una mujer de 32 años después de varias horas de búsqueda.
Estos casos mantienen abierta la esperanza de encontrar más sobrevivientes.
La situación en Cali concentra buena parte de la atención porque todavía existen reportes de personas atrapadas.
Los organismos de socorro han insistido en la necesidad de mantener silencio durante determinados momentos de las operaciones. No se trata solamente de retirar concreto y estructuras metálicas: los rescatistas necesitan escuchar cualquier señal que pueda indicar que una persona continúa con vida.
La emergencia también ha puesto a prueba la capacidad de coordinación de los equipos locales, nacionales y de los voluntarios que se han acercado a los lugares afectados.
La Alcaldía ha señalado que la prioridad sigue siendo salvar vidas y garantizar alimentos, agua, equipos de protección y condiciones adecuadas para quienes trabajan en las zonas de colapso.
Después de las primeras horas de incertidumbre sobre la coordinación de la ayuda exterior, este miércoles comenzaron a llegar suministros y personal internacional.
México anunció el envío de 19,5 toneladas de alimentos, mientras Estados Unidos prepara la llegada de 22 rescatistas procedentes de Los Ángeles y Virginia.
Desde El Salvador llegó a Cali un primer vuelo con 100 toneladas de ayuda humanitaria, entre alimentos, kits de higiene, medicamentos e insumos médicos. Se esperaba además un segundo vuelo.
España anunció también un primer paquete de ayuda humanitaria valorado en aproximadamente un millón de euros, destinado a medicamentos, artículos de primera necesidad y apoyo médico.
La llegada de ayuda internacional se produce mientras Colombia continúa definiendo qué tipo de asistencia necesita y cómo incorporarla a las operaciones nacionales.
El terremoto principal no significa que haya terminado la actividad sísmica.
El Servicio Geológico Colombiano informó inicialmente de 18 réplicas posteriores al movimiento principal y explicó que este tipo de actividad puede prolongarse durante días, semanas e incluso meses. El organismo mantiene vigilancia permanente mediante su Red Sismológica Nacional.
Durante la madrugada de este miércoles también se registraron nuevos movimientos sísmicos que fueron sentidos por habitantes de diferentes zonas del país.
Por eso las autoridades han insistido en que las personas deben mantenerse atentas a los reportes oficiales y evitar ingresar a edificaciones que hayan sufrido daños estructurales.
El rescate de sobrevivientes es ahora la prioridad, pero detrás de la emergencia inmediata aparece un desafío todavía mayor: la reconstrucción.
Miles de viviendas y edificaciones resultaron afectadas, mientras hospitales, instituciones educativas, vías y otros servicios deberán ser evaluados.
En Cali, el balance oficial muestra la dimensión del problema: más de un centenar de estructuras colapsadas, cientos con daños estructurales, más de mil personas heridas y cientos de reportes de personas atrapadas.
Por ahora, sin embargo, la prioridad no es reconstruir. Es encontrar a quienes todavía pueden estar con vida.
Cada señal bajo los escombros puede cambiar el curso de una operación. Cada rescate devuelve un poco de esperanza a una familia.
Colombia sigue buscando. Y mientras haya personas que puedan ser encontradas con vida, la búsqueda no puede detenerse.