
El Consejo Nacional Electoral revela los datos oficiales de la votación del domingo pasado

“Los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República“, escribía el domingo pasado, tres horas después de cerradas las urnas, el presidente colombiano, Gustavo Petro. Esos escrutinios han terminado este jueves, como ha certificado el Consejo Nacional Electoral, encargado de unificar el trabajo de miles de jueces, notarios o registradores en todos los municipios del país.
El resultado son variaciones muy pequeñas frente al preconteo, una validación en general de los datos que el país conoció el domingo. La coincidencia es del 99,9%, ha dicho oficialmente el CNE, y los cambios individuales para los principales candidatos oscilan de un aumento del 0,16% para Cepeda, 15.560 votos adicionales, a un 0,62% menos para Claudia López, 1.380 menos.
Se trata de una serie de errores menores y marginales para la votación total: los porcentajes del total son prácticamente los mismos.
Las diferencias más significativas se dieron por cuenta de las dos campañas que se retiraron tardíamente, y por eso aparecieron en los tarjetones. Tres días antes de la apertura de las urnas, el Consejo Nacional Electoral indicó que los votos por Luis Gilberto Murillo y Carlos Caicedo se deberían entender como votos no marcados, pero los jurados en cientos de mesas hicieron lo que parecía más obvio: contabilizarlos a su favor. Total, estaban ya en los tarjetones y en todos los formularios electorales. Pero los 13.270 votos que se contaron el domingo por el excanciller y los 12.694 del exalcalde de Santa Marta (el 0,1% del total) pasaron en el escrutinio a ser considerados votos inválidos.
Tras la publicación de los resultados del escrutinio, el presidente Petro no ha vuelto a referirse al fraude que ha denunciado. Las campañas han seguido adelante y otros asuntos, desde el uso de la camiseta de la selección Colombia hasta el ambiente cada vez más polarizado, han ocupado la agenda política. En 16 días, cuando la Registraduría haga un nuevo preconteo, cualquier acusación de irregularidades o fraudes se enfrentará a las conclusiones de este escrutinio.