Pdf Historia De La Fealdad Umberto Eco

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Irmgard Rossie

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Aug 18, 2024, 11:00:52 PM8/18/24
to meeserhoron

La historia de la fealdad est, as pues, mucho mejor expuesta para el ojo que para la mente, al igual que suceda en el precedente volumen Historia de la belleza, que Lumen edit unos meses antes del que reseamos. Libros complementarios y en algn epgrafe redundantes si se lee uno a continuacin del otro, el examen exhaustivo del primero nos revela lo que el segundo omite: las pginas que conforman esta larga historia proceden, con adaptaciones y aadidos, de un cd-rom producido en el ao 2002 por Motta On Line y a cargo de Umberto Eco, aunque, sigue la minscula nota explicativa encontrada en los crditos de Historia de la belleza, tan slo la mitad de lo escrito se debe a Eco, siendo el resto, as como la amplia antologa de textos, labor de Girolamo de Michele. Aclarado ese punto, el lector de Historia de la fealdad (donde no se especifica tal divisin del trabajo) ser, quiz, ms indulgente a la hora de disculpar las frecuentes banalidades de una exposicin apresurada y superficial como la que, esta vez de la mano de Bajtin, ocupa un par de pginas en el captulo v, subtitulado Lo feo, lo cmico, lo obsceno, o la generalizacin tan sangrante que, en el captulo ii, lleva (a Eco, al Otro?) a escribir algo as: En la literatura moderna son innumerables las variaciones sobre el triunfo de la muerte, y basta citar como ejemplo a Baudelaire y un texto reciente de DeLillo (las chillonas negritas no son nuestras, sino de la obra).

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No sorprender, por consiguiente, que esta abultada casa de citas que es la obra ofrezca sus mejores sorpresas entre las fuentes textuales, en las que, al igual que sucede con las visuales, adivinamos un gusto preponderantemente morboso y esquinado. Eco (seguramente l) nos recuerda en el captulo iv de Historia de la fealdad que la latinidad clsica conden el llamado estilo asitico (ms tarde denominado africano) en oposicin al equilibrado estilo tico, citndose a continuacin las speras palabras de san Jernimo contra las fealdades del exceso: Existen hoy tantos escritores brbaros y tantos discursos que resultan confusos debido a vicios de estilo que ya no se entiende ni quin habla ni de qu se habla. Todo se hincha y se deshincha como una serpiente enferma que se rompe al intentar enroscarse. Por fortuna, la historia de las artes se ha nutrido (e incluso atiborrado, dira yo) de todos los estilos, incluyendo los ms enroscados y deletreos, representados genricamente por los decadentismos sucesivos, que en este libro relucen, con especiales brillos manieristas y simbolistas; el manierismo pictrico con las figuras serpentinas de tantas de sus ilustraciones, y el simbolismo literario de fines del siglo XIX con los numerosos ejemplos recogidos de lo que Oscar Wilde, con ms delectacin que sarcasmo, llam precisamente la prosa asitica en su retrato del poeta, pintor, anticuario y falsificador asesino Thomas Griffiths Wainewright, al que dedica el magnfico ensayo Pluma, lpiz y veneno (un estudio en verde) dentro de su trascendental obra Intenciones.

A no dudar, el captulo ms satisfactorio de Historia de la fealdad es el viii, titulado Brujera, satanismo, sadismo. Escueto en la argumentacin, pero particularmente agradecido en las citas, se trata de la parte donde Eco (o habra que hablar de su alter eco?) planea y resume mejor, ilustra con atinado rebuscamiento (y sealo el voluptuoso y para m desconocido Martirio de Santa Ins del pintor del siglo XVII Francesco del Cairo, perteneciente a la coleccin del escengrafo y director teatral Pier Luigi Pizzi) y expande sus argumentos con una rica seleccin de citas donde conviven sin aparente desequilibrio Ian Fleming, el Marqus de Sade, Franois Villon y hasta el propio Eco, en un largo fragmento tomado de su novela La isla del da de antes.

De este modo tan impvido y a la vez tan maligno, quien sea responsable de esa pgina 393 establece el corolario de la historia de la fealdad y abre para nosotros el futuro de nuestros errores; la va de una decrepitud tal vez remediable, si no en el fsico, al menos en la qumica de nuestras emociones estticas.

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Hoy en da cuestionamos las convenciones y los estndares de belleza con la finalidad de combatir el idealismo contemporneo. Crear una sociedad ms diversa y pluralquiere decir replantear las etiquetas y estereotipos impuestos por los discursos dominantes. Pero primero, debemos entender que definir lo bello y lo opuesto a ello es una necesidad que ha existido desde hace mucho tiempo.

Los ideales cimentados en la poca clsica han llegado hasta nuestros das aunque se conservan de manera paradjica. Por un lado existe un ideal de belleza,que, sin embargo,est estrechamente vinculado al capitalismo y a la industria cultural. Es decir, s es un ideal, pero de temporada, de alta costura o de alto turismo; o, en pocas palabras: comprable, aunque en el minuto que se adquiere, la tendencia cambia y el ideal se desplaza.

El arte ha sido herramienta y objeto de estudio para cuestionar la realidad y el discurso social, poltico y religioso. La bsqueda de conceptos que definimos y que, por ende, nos definen como sociedad son a su vez histricos, lo que quiere decir que cambian con el tiempo atendiendo a distintas necesidades.

Los libros Historia de la belleza e Historia de la fealdad de Umberto Eco son principalmente un proyecto enciclopdico. La enciclopedia fue el proyecto de la Ilustracin ms importante del siglo XVIII. El conocimiento era considerado uninstrumento crtico para el progreso de la humanidad. Se podra decir que los libros atienden a esta necesidad de conocimiento de la cultura por el simple inters al arte. En los libros se hace un recuento de las concepciones que se han tenido de la belleza desde mltiples disciplinas de las humanidades.

Este proyecto enciclopdicopretende, primero, responder ante la falta o el exceso de informacinno confiable de una manera didctica, segundo, ante la posibilidad de repasar la historia del arte y las categoras estticas. Ambos libros estn construidos a partir de una investigacin de Eco y de un equipo de edicin, seleccin y correccin de material visual que ocupa la mayor parte del libro. En las obras,el contenido toma distintas formas: el relato principal, escrito por Umberto Eco y por Giorlamo de Michele; la seleccin de fragmentos de textos que hablan desde la religin, la filosofa y la literatura; finalmente, la seleccin del material visual cuidadosamente integrada.

El prlogo de Historia de la Belleza nos advierte que el libro es un intento por sacar a la luz diferentes concepciones y puntos de vista en cada poca y civilizacin desde distintas disciplinas que muchas veces no concuerdan entre s. Tambin, nos dice que utilizar la palabra bello o feo no solamente refiere a la belleza o fealdad humana, sino a todas aquellas cosas que nos suscitan una experiencia sensible positiva o negativa tanto del arte como de la naturaleza. Lo bello siempre ha estado relacionado con lo verdadero, lo bueno, lo justo y lo armonioso, mientras que lo feo ha estado relacionado con lo marginal, lo malo, lo distinto y lo decadente.

La historia del arte se ha encargado de dar cuenta de los lmites de cada movimiento o pensamiento artstico, conceptual y cultural. Tanto los romanos como los ilustrados o los romnticos, en su momento crean en la necesidad de establecer lmites. Pero hoy en da, los lmites cada vez son ms difusos y desplazables. Labelleza y la fealdad como conceptos inamovibles es lo que hoy debemos discutir.Aunque son conceptos que dan pie a muchos smbolos,tambin dan pie tambin a preguntarnos por nuestra forma de percepcin del mundo.

Recomendara, para la lectura de los libros, distintos modos de repasar la informacin. Por ejemplo, empezar por las citas y las imgenes y al final, leer el relato. O empezar por el relato y confrontarlo con las citas. O repasar solamente las imgenes. Es decir, los libros responden a una necesidad, pero a la vez dejan muchas preguntas al aire y muchos temas o posturas sin tratar. Como todo proyecto de tal magnitud,es una gran forma de acercarnos al tema porque abre puertas pero tambin deja algunas cerradas o semi abiertas.

Historia de la Fealdad tiene el mismo tono que Historia de la Belleza desde el comienzo, aunque al principio se crea una distancia, a medida que uno avanza se empieza a crear una complicidad que solo el lector de ambos reconoce y esto es una ventaja ya que al final se complementan y responden mutuamente. Incluso al leer ciertos captulos, uno ya no sabe si est leyendo un libro o el otro, por ejemplo en los captulos La belleza de los monstruos y Monstruos y portentos en donde se comparten muchas ideas.

Por otro lado, me parece muy interesante la manera en la que los conceptos comienzan a generar preguntas de ndole semntica. Por ejemplo, el concepto pasin, que surgeen el Cristianismo, donde el dolor estetizado y simbolizado de Cristo representa el camino a la santidad. La pasin de Cristo, por otro lado, cambia de sentido cuando se llega a la poca romntica, entonces se vierte haciael erotismo y la muerte. Vemos cmo los conceptos tienen un momento de auge y otro de decadencia. De esta manera lo representael personaje de la novela de finales del XIX de Huysmans que tambin est citada en el libro, donde la pasin por el arte se convierte en un vaco de la vida.

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