¿QUE ES EL HOMBRE?
El hombre glorificado - 52
Isaac recibe la herencia de Abraham
Y Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac. Pero a los hijos de sus concubinas dio Abraham dones, y los envió lejos de Isaac su hijo, mientras él vivía, hacia el oriente, a la tierra oriental (Génesis 25:5-6).
El Dios de la Biblia es el Dios de Abraham e Isaac, luego de Jacob y el pueblo de Israel hasta la manifestación del Mesías, la simiente que había de venir para bendición de todas las familias y naciones de la tierra. La Escritura pone mucho énfasis en que no haya duda en esto. La simiente santa, apartada y escogida soberanamente por el Eterno, debe seguir el camino trazado. Abraham tuvo muchos hijos, de él vienen muchas naciones, pero uno solo de sus descendientes es llamado «Isaac su hijo», el hijo de la promesa. No hay otro camino. Hay un solo Dios y un solo mediador, entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre. Porque no hay otro nombre bajo el cielo dado a los hombres en el cual podemos ser salvos que Jesucristo. Este énfasis está por toda la Escritura. Evitar esta revelación, oponerse a ella o inventarse otra simiente, es oponerse a Dios, imaginar de nuestro propio corazón una salvación a la medida del hombre, −el hombre religioso−, en oposición al único Dios, el Dios de Abraham e Isaac, según el recorrido que hemos hecho hasta ahora. «Abraham dio todo cuanto tenía a Isaac», pero también dio dones a los otros hijos, y los separó. De la misma manera que en el principio Dios separó la luz de la tinieblas y el día de la noche. Esta era la palabra de Dios a Abraham: «Ciertamente Sara tu mujer te dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Isaac; y confirmaré mi pacto con él como pacto perpetuo para sus descendientes después de él… Mas yo estableceré mi pacto con Isaac, el que Sara te dará a luz» (Gn. 17:19,21). Y en otra ocasión le dijo: «En Isaac te será llamada descendencia» (Gn.21:12). Abraham se mantuvo en la palabra dada por el Señor. Permaneció en ella. Por tanto, antes de «ser unido a su pueblo» transmitió la herencia a Isaac, junto con la certeza de que el pacto hecho por Dios se consolidaba a través de su hijo Isaac. Otros pueden reclamar ser herederos de Abraham, pero solo en Isaac te será llamada descendencia, porque de Isaac viene la simiente prometida a Adán y Eva para vencer a la serpiente. Un enemigo sembrará cizaña por la noche, pero la verdad se abrirá camino para que el propósito de Dios de bendecir a todas las naciones se cumpla…
La Escritura muestra una línea genealógica a través de la cuál vendrá la simiente escogida para bendecir a todas las familias de la tierra.