
"QUE NINGÚN MAJADERO MALCRIADO, ENGREIDO NOS VAYA A CERRAR LAS VIAS" (Correa)
Los ecuatorianos de a pie no somos engreídos ni cerramos carreteras, solo son
caminantes que procuran libertad y respeto por su dignidad.
Permítanme recordar al excelentísimo que las carreteras no son de él, pertenecen
al pueblo que va camino a Quito, a decirle:
BASTA DE TANTA OFENSA!
#EcuadorDePieConDignidad13A




ing. Msc, Luis Antonio Aguirre Abad
Ingeniero Electrico








La Ley de Justicia Laboral, mediante la que se retiró el aporte del 40% que el Estado hacía al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social para las pensiones jubilares de los afiliados, es una de las principales razones por las que organizaciones como la Convención Nacional del Frente de Jubilados del IESS se unirán al paro nacional del jueves.
Francisco Ortiz, presidente de la institución, aseguró que más de 35 agrupaciones de jubilados estarán participando en las movilizaciones. Asimismo, mencionó que la Confederación Nacional de Jubilados, única asociación reconocida por el IESS, está conformada por personas “que tienen sangre verde [color del partido de Correa] en sus venas”, y que la mayor parte de los jubilados están de acuerdo en formar una nueva directiva para la seguridad social en Ecuador.
De acuerdo con el politólogo y abogado ecuatoriano Gabriel Hidalgo, la teoría del golpe de Estado de la que habla Correa es “absolutamente falsa y tendenciosa”. En entrevista con PanAm Post, el experto sostuvo que se trata a una estrategia del Gobierno para estigmatizar a sus opositores.
Hidalgo mencionó que el Gobierno ecuatoriano ha respondido a las protestas “de la peor forma posible”, utilizando la violencia y el ocultamiento de la información.
“El Gobierno siempre ha errado en sus respuestas porque no comprende la dinámica de la política moderna, con muchos actores y demandas. El presidente Correa se quedó encerrado en la política conspiracionista de la guerra fría”, dijo el analista, pues “recurre a los elementos polarizantes del populismo para distinguir entre buenos y malos; … donde ellos son siempre los héroes, sin aterrizar en el diálogo sobre las dificultades y soluciones a ese mismo modelo de gestión y liderazgo”.
Para calmar el descontento social, aseguró que se necesita descentralizar la política, renovar el gabinete de ministros, y tener un diálogo auténtico en el que se incorporen las demandas de los movimientos sociales.
