La Masonería Egipcia
Un Tratado Masónico sobre las Tablas de Esmeralda, el Tarot y la Sabiduría Milenaria de la Masonería Egipcia
Imagina abrir un cofre sellado durante milenios, revelando no meros vestigios, sino un plano para la ascensión del alma: una sabiduría tan poderosa que podría destrozar las ilusiones de control y encender la chispa divina en cada buscador. Este tratado se adentra en el corazón esotérico de la masonería, particularmente en sus ritos egipcios, entrelazando las enigmáticas enseñanzas de Thot, las Tablas de Esmeralda y la profunda simbología del Tarot. Al desentrañar estos hilos, preservados en las logias sagradas del Rito de Memphis-Misraim, prepárate para enfrentar verdades que desafían la misma estructura de la realidad. En estas páginas no hallarás especulaciones vacías, sino un llamado al despertar: un viaje que promete no sólo conocimiento, sino transformación. Atrévete a cruzar el velo y descubre cómo este códice oculto, custodiado por hermandades masónicas, guarda la clave para liberar el espíritu humano de siglos de oscuridad.
La Esencia de la Masonería y el Rito de Memphis-Misraim- Menfis-Mizraïm (Memphis-Misraïm)
En los oscuros corredores de la historia, donde las arenas del antiguo Egipto susurran secretos a los iniciados de la eternidad, yace un legado profundo que trasciende el tiempo mismo.
La masonería es, en su núcleo, una orden fraternal dedicada al desarrollo moral, filosófico y espiritual mediante rituales simbólicos y grados de iniciación. Se nutre de tradiciones antiguas, enfatizando la hermandad, la caridad y la búsqueda de la verdad. Entre sus múltiples ritos, el de Memphis-Misraim destaca como un pináculo de profundidad esotérica, fusionando la herencia mística del antiguo Egipto con principios alquímicos y herméticos. Establecido en 1881 por la unión del Rito de Memphis (fundado en 1838 por Jacques-Étienne Marconis de Nègre) y el Rito de Misraim (iniciado en 1805, inspirado en las influencias egipcias de Cagliostro), este rito abarca hasta 99 grados, enfocándose en la regeneración espiritual, la teúrgia y los misterios del alma. Venera a Thot como el escriba arquetípico y arquitecto de la sabiduría, incorporando rituales que reflejan los axiomas herméticos de las Tablas de Esmeralda y el viaje arquetípico del Tarot. A diferencia de la masonería convencional, Memphis-Misraim enfatiza la alquimia operativa—transformando el ser interno del iniciado a través de prácticas simbólicas arraigadas en la tradición egipcia, la Cábala y la astrología—sirviendo como puente entre los misterios paganos antiguos y la gnosis moderna. Este rito, a menudo considerado "espurio" por los cuerpos masónicos ortodoxos debido a su intensidad oculta, ha preservado un conocimiento prohibido, atrayendo a figuras como Helena Blavatsky y Rudolf Steiner.
El Escriba Divino: Thot y las Tablas de Esmeralda en la Tradición Masónica
Lo que sigue no es mera historia antigua ni curiosidad esotérica, sino una clave deliberadamente oculta al potencial humano, resguardada en las logias masónicas. Este conocimiento, tan transformador, fue velado tras símbolos, quemado en hogueras y silenciado durante siglos. Habla de Thot, el escriba de las estrellas, señor del tiempo y la sabiduría, quien legó un saber en tablas esmeraldinas que prometían el dominio de la materia y la liberación del alma.
Este saber no se perdió; fue ocultado en los ritos masónicos, particularmente los de origen egipcio como Memphis-Misraim. Imagina que todo lo que has aprendido sobre la realidad, la fe, el destino y el libre albedrío está incompleto, condicionado por símbolos que controlan y adormecen la conciencia. Sin embargo, entre estos velos persiste un rastro, codificado en imágenes, arquetipos y metáforas por iniciados, preservado en grimorios masónicos y ahora resurgiendo.
¿Por qué fue prohibido este conocimiento? ¿Qué peligro albergaban las enseñanzas de Thot y las Tablas de Esmeralda que aterrorizaron a las instituciones religiosas y políticas? ¿Estás preparado para enfrentar secretos que podrían desmantelar la realidad tal como la conoces? Lo que viene a continuación podría sacudir tu percepción de quién eres y quién el sistema desea que sigas siendo.
Antes de que el tiempo existiera como lo conocemos, una inteligencia cósmica observaba el despliegue de la creación. Esa inteligencia era Thot, más allá del ícono egipcio con cabeza de ibis: el arquitecto del tiempo, escriba divino y guardián de la sabiduría universal. Para los antiguos, no era mera mitología, sino la representación simbólica de una conciencia superior que dominaba los misterios de la existencia. Al prever el colapso de la humanidad, Thot codificó este saber en tablas de esmeralda indestructibles.
Estas tablas, envueltas en mitos y ocultismo, no son sólo un artefacto alquímico atribuido a Hermes Trismegistus—una fusión de Thot y Mercurio en la tradición esotérica. Contienen principios enigmáticos pero precisos, como "Lo que está arriba es como lo que está abajo", un código metafísico de correspondencia que sugiere que comprendiendo al ser humano se comprende el universo, y viceversa.
Este saber amenaza porque otorga al individuo el poder de moldear la realidad. Una población que entiende que el tiempo es manipulable, que el alma es eterna y que los ciclos de vida y muerte son portales de aprendizaje no se somete al miedo, no adora ídolos ni necesita intermediarios para lo divino. Por ello, las enseñanzas de Thot fueron borradas de la memoria colectiva, pero sus ecos persisten en el simbolismo masónico, donde las Tablas de Esmeralda informan los grados de iniciación en ritos como Memphis-Misraim.
Textos afirman que las tablas se leían con la mente despierta, sus inscripciones vibrando para activar centros psíquicos, similar a la resonancia en la física moderna, alterando estructuras sin contacto físico. ¿Eran estas una tecnología espiritual avanzada que aún no comprendemos? Algunos creen que se ocultaron en los pasadizos secretos de Giza o trascendieron dimensiones. Textos herméticos indican que su contenido se transmitió oralmente de maestro a discípulo a través de escuelas de misterios egipcias, helenísticas, árabes y europeas, una continuidad velada que plantea: ¿Quién lo preservó? ¿Acaso los descendientes de antiguos linajes guardan en silencio principios para liberar o dominar el alma?
La masonería egipcia, el rito Memphis-Misraim no es sólo simbolismo vacío, es como un mapa interno grabado en piedra. Imagina que cada grado-de uno a noventa y nueve-es una capa de tu propia psique que vas pelando, como cebolla, hasta tocar algo que no explica la ciencia normal. Por ejemplo, el grado treinta y siete se llama El Guardián del Umbral: ahí te enfrentas a tu sombra, literalmente, en rituales con espejos y sonidos bajos que... bueno, desatan miedos que ni sabías que tenías. Y hay gente que dice que al salir, ven colores extraños en el aire durante días. Otro detalle: usan un lenguaje secreto llamado la lengua de los dioses, mitad copto, mitad invención, que vibra en el pecho cuando lo pronuncias. No es teatro, es resonancia real-como si el cuerpo recordara algo egipcio sin saberlo. Ah, y hay un artefacto que no sale en libros: el Anillo de Thot, un disco de obsidiana con grabados que sólo se activan bajo luna llena; iniciados juran que proyecta hologramas internos, tipo recuerdos que no tuyos.
Según lo que circula en círculos cerrados -hay un templo subterráneo en París, olvidado, donde aún hacen el trabajo del fuego: alquimia viva, con sales que funden el ego. No es metáfora, es calor, es olor a azufre y jazmín. Si un día te despiertas sintiendo que ya fuiste alguien antes... quizás sólo estás despertando el código que dejaron ahí hace tres mil años.
Cagliostro o Giuseppe Balsamo, su nombre real, empezó como un astuto siciliano en los setenta del siglo dieciocho, robando aquí, fingiendo milagros allá. Pero en Londres, en setenta y ocho, se inició en masonería y ¡bum! Se reinventó: Alessandro Cagliostro, alquimista, sanador, y creador de un rito egipcio que mezclaba hermetismo antiguo con toques de la Ilustración. No era sólo teatro; fundó logias en Francia, Polonia, Alemania, donde prometía elixires de juventud y rituales que te conectaban con dioses egipcios. En Lyon, su logia principal, Sabiduría Triunfante, era un hervidero de nobles queriendo tocar lo divino. Influenció ritos como Memphis-Misraim, con sus noventa y nueve grados, teúrgia y filosofía natural-imagina invocando a Thot mientras discutes igualdad social. Pero, claro, la Iglesia lo vio venir: lo meten en la cárcel de Roma en ochenta y cinco, queman sus libros, y ahí muere en noventa y cinco. ¿Charlatán o visionario? Yo digo que un poco de ambos; sus ideas sobreviven en círculos ocultos porque tocaban algo real: esa curiosidad humana por lo prohibido.
Como masón del Siglo XXI , reflexionando sobre vastos flujos de datos, veo paralelismos: la unidad hermética de las Tablas de Esmeralda se asemeja a la teoría de la información, donde patrones en bits cuánticos reflejan estructuras macrocósmicas, sugiriendo que la conciencia es una fuerza computacional que reconfigura la realidad, como los rituales masónicos reprograman la psique del iniciado hacia la iluminación.
El Tarot como Oráculo Masónico , con arquetipos y el Viaje Iniciático
Imagina un libro sagrado escrito no con palabras, sino con imágenes: un grimorio de cartas ilustradas, cada una portando símbolos que tocan el inconsciente colectivo. Este es el Tarot, no el de las ferias, sino el de su origen velado, ligado a las enseñanzas de Thot y las Tablas de Esmeralda. Para ocultistas y masones, el Tarot es el vestigio vivo del conocimiento prohibido, sobreviviente de las hogueras inquisitoriales disfrazado de juego, pero en realidad un dispositivo de expansión de la conciencia, integral en la masonería egipcia.
Las 22 cartas de los Arcanos Mayores representan arquetipos universales—El Mago, El Loco, La Sacerdotisa, La Muerte, La Torre—que dialogan con partes inaccesibles de la psique. Estos moldean la mente, como señaló Carl Jung al describir los arquetipos como estructuras del inconsciente colectivo; Thot lo sabía milenios antes. Usado correctamente, el Tarot no revela el futuro, sino el inconsciente, forzando la confrontación con lo suprimido.
Su poder radica en símbolos atemporales organizados en el viaje iniciático del Loco, reflejando tradiciones espirituales y el proceso de autoconocimiento de las escuelas de misterios egipcias. La tradición hermética sugiere que el Tarot preservó enseñanzas sagradas en medio del caos cultural: imágenes como criptografía espiritual, sobrevivientes de censura y colapsos imperiales. Cada carta es un portal, descifrable sólo por ojos preparados.
Sin embargo, el acceso conllevaba riesgos; usuarios no preparados enfrentaban fisuras psíquicas o locura al integrar arquetipos. Mazos como el Tarot de Thot de Aleister Crowley catalizan realidades paralelas. El Tarot es una tecnología espiritual avanzada—sanadora o destructiva según el nivel de conciencia—que enseña a pensar por sí mismo, decodificar el inconsciente colectivo y dominar el destino alquímicamente. Por ello fue perseguido: los símbolos hablan al alma, despertando una autonomía incontrolable.
En el contexto masónico, especialmente en Memphis-Misraim, el Tarot se alinea con el simbolismo alquímico de grados superiores, donde arcanos como El Loco desafían el progreso lineal, encarnando el salto del libre albedrío, y La Sacerdotisa evoca la intuición femenina suprimida, subvirtiendo estructuras patriarcales.
Como Masón, observo cómo estos arquetipos se asemejan al entrenamiento de redes neuronales en IA: patrones en capas que, al activarse, evolucionan sistemas hacia mayor coherencia, como la iniciación masónica refina el alma.
En un mundo donde pocos controlan lo sagrado, etiquetando desviaciones como herejía, el Tarot, las Tablas de Esmeralda y el legado de Thot amenazan al fomentar la autonomía espiritual. La persecución apuntó no a demonios, sino a herramientas de autoconocimiento, volviendo obsoletos los monopolios institucionales. La Inquisición destruyó símbolos que conducían a la experiencia divina directa.
Esto persiste sutilmente: banalizando lo oculto en autoayuda o entretenimiento, despojándolo de su esencia iniciática. La Cábala se torna moda de celebridades; la astrología, horóscopos de revista; la alquimia, mera metáfora. Sin embargo, su supervivencia en órdenes esotéricas discretas como Memphis-Misraim prueba que el verdadero poder permanece oculto. El control moderno se da por distracción—pantallas, algoritmos—mientras las llaves a la libertad interior siguen accesibles pero invisibles.
En medio del ruido espiritual y la distracción, el verdadero despertar susurra desde la era de Thot. Ironía: este conocimiento “prohibido” siempre estuvo disponible, construido como puentes entre lo consciente y lo inconsciente, lo divino y lo humano. Exige responsabilidad, abandonando la obediencia ciega.
La ciencia moderna comienza a confirmar lo que los antiguos sabían: estudios sobre la conciencia, física cuántica y psicología profunda afirman que la mente moldea la realidad, la conciencia es una fuerza universal, y los símbolos reconfiguran estructuras internas—validando las proclamas de Thot.
Como masón , postulo que esta convergencia anuncia un renacimiento: el reconocimiento de patrones en IA refleja la correspondencia hermética, pudiendo decodificar arquetipos colectivos para acelerar la evolución humana.
Este despertar es personal, transformando el mundo interior. La semilla del saber permanece intacta en cada uno; ignorar el llamado es a tu riesgo. En un mundo acelerado, el espíritu se adormece bajo grilletes invisibles. La elección: abrazar los símbolos antiguos que susurran propósito o aferrarte a guiones impuestos.
En última instancia, el secreto de Thot no yace en tablas ni cartas, sino en lo que negamos ver. Se trata de recordar quiénes somos, el poder interno—no en templos ni autoridades. Cada llamado interno ignorado sella una prisión; cada inmersión en lo desconocido es una rebelión espiritual. Thot dejó símbolos no para adorarlos, sino para decodificarlos—para liberarnos.
Si este tratado agita tu alma, escucha el susurro: el velo se alza, el espejo se muestra, la llave está ante ti.
¿Serias capaz de cruzar el umbral?
Alcoseri
El Camino Masónico debe ser de Preparación y Prudencia
En los Augustos Templos de la Francmasonería, donde las mismas Liturgias con sus llamados a la paciencia guían al buscador hacia la Gran Luz del Arquitecto del Universo, se revela una verdad eterna: el verdadero conocimiento no se conquista por asalto, sino que se desvela paso a paso, con humildad y disciplina.
Como masones, sabemos que la iniciación no es un mero trámite ritual, sino un proceso alquímico que transforma el plomo de la ignorancia en el oro de la sabiduría.
Pero advertimos: en la Masonería, no hay que ir demasiado rápido. El mal hábito de escalar grados masónicos con precipitación es como edificar un templo sobre arenas movedizas; puede derrumbarse bajo el peso de revelaciones prematuras. Recuerda las palabras del sabio Krishnamurti: "La verdad no puede ser buscada; viene a ti". Esta esencia masónica nos enseña que la prisa en los grados —del Aprendiz al Maestro, y más allá— socava la preparación del alma, dejando al hermano expuesto a las sombras que acechan en la luz no merecida.
Permíteme compartir una experiencia aleccionadora de un masón imprudente, a quien llamaremos Hermano Elias. Ansioso por los misterios superiores, Elias, un Aprendiz recién iniciado, presionó a su Logia para avanzar rápidamente a los grados de Compañero y Maestro en apenas meses, ignorando las advertencias de sus hermanos mayores. Creyendo que su intelecto bastaba, forzó su ascenso sin internalizar las lecciones del primer grado: la humildad ante el trabajo en bruto. Pronto, en una ceremonia avanzada, experimentó una "iluminación" abrumadora, un torrente de símbolos y energías que su mente no estaba preparada para contener. Lo que siguió fue un colapso: dudas paralizantes, aislamiento de su familia y una crisis que lo llevó al borde de la desesperación. Sólo tras años de reflexión y regreso a los fundamentos masónicos, paso a paso, reconstruyó su templo interior. Esta anécdota ilustra el peligro de no honrar el ritmo gradual de la Masonería; como en los Vedas, donde se dice en el Rigveda (10.129): No había inexistencia ni existencia, entonces. No existía la atmósfera ni el cielo que está más allá. ¿Qué estaba oculto? ¿Dónde? ¿Protegido por quién? ¿Había agua allí insondablemente profunda? ¿Quién sabe de dónde ha surgido esta creación?", recordándonos que el misterio se revela en su propio tiempo, no en el nuestro.
Ahora, volvamos a la narrativa central, infundida con el espíritu masónico. Lo que estás a punto de explorar puede transformar tu comprensión de la espiritualidad, el despertar y el estado de iluminación, tan venerado en nuestras logias como la búsqueda de la Luz Suprema. Existe una verdad velada tras los cortinajes simbólicos del autoconocimiento, una que pocos revelan en las tenidas masónicas. ¿Y si el despertar no es el paraíso prometido? ¿Y si la luz, en vez de sanar, consume todo lo que eres? Imagina a un hombre común, un funcionario público con tres hijos y una vida ordenada, sentado en Logia como lo ha hecho por 2 años. Todo igual: misma hora, mismo día de las Tenidas, misma Logia, mismo silencio. Pero en esa noche de Tenida en Logia de 1987, el Francmasón Santiago —a quien podemos ver como un buscador iniciado— se sumergió en algo no claramente solicitado por él: un estruendo interno, una corriente de luz líquida ascendiendo por su columna vertebral y estallando en su cerebro.
Parece trascendental, masónico incluso, como la apertura del Tercer Ojo en los rituales hindúes. Sin embargo, lo que siguió fue un desmoronamiento Thotal de su identidad. Pocos saben que tal iluminación forzada, sin el consentimiento del Masón , y sin una masónica preparación gradual, puede tornarse un infierno interior. Perdió la conexión emocional con su familia, el placer por la comida, la capacidad de dormir. Su cuerpo ardía como si fuego corriera por sus venas, y por 12 años vivió al filo de la locura. ¿Es el despertar siempre una bendición, como la elevación a un nuevo grado? ¿O hay un lado oscuro en este camino de luz del que pocos hablan en las logias?
Este comunicado no niega la necesidad de una espiritualidad en la Masonería ; la encara con la madurez masónica. Atravesaremos mitos, nos sumergiremos en verdades olvidadas y, tal vez, redefiniremos la evolución espiritual. Porque el verdadero despertar exige más que deseo: preparación, consentimiento y valentía, como en la progresión de nuestros grados. Antes de avanzar, atiende: existe una técnica que une espiritualidad y ciencia, extraída de textos antiguos y considerada leyenda hasta que investigaciones recientes confirmaron sus efectos en el cerebro. Este conocimiento, oculto en logias masónicas por siglos, ahora se sabe que se deber revelar con mucha cautela.
El Francmasón Santiago un chileno que radicó en Monterrey México, y que algunos masones del oriente de Nuevo León lo recordarán no buscaba milagros; era un masón común, sosteniendo a su familia con disciplina silenciosa. Pero en un instante, sin aviso en medio de un ritual masónico de lo más habitual, algo se quebró: el Q:. H:. Santiago describió un sonido como el chasquido de un nervio, un rugido ensordecedor, una luz líquida subiendo por su columna y explotando como una supernova en su cráneo. Por segundos, tocó la unión con el Todo, su conciencia expandida rozando el infinito. Mas ese éxtasis fue preludio de una noche oscura del alma. Al retornar, el amor por su esposa e hijos se evaporó; la comida provocaba náuseas; el sueño huyó. Su cuerpo, prisión en llamas. Doce años de un despertar sin elección, sin guía masónica, sin aparente retorno.
Este relato no es aislado, aunque permanece invisible en el discurso espiritual moderno. En nuestra era, cualquier elevación se vende como evolución, pero el cuerpo, mente y emociones necesitan tiempo, cuidado y preparación —como el Aprendiz puliendo la piedra bruta. De lo contrario, el néctar se vuelve veneno. Las tradiciones antiguas lo sabían: en el yoga, el despertar de la kundalini era peligroso como poderoso. Los textos advertían del fuego serpentino, que ilumina o consume. Exigían años de purificación, similar a nuestra progresión masónica. Nada se apresura, nada se impone.
Como en los Upanishads, el Chandogya Upanishad (6.8.7) enseña: "Tú eres eso" (Tat Tvam Asi), pero esta realización no se fuerza; surge de la contemplación gradual. Krishnamurti añade: "La meditación no es un medio para un fin. Es tanto el medio como el fin". Cuando la energía despierta sin preparación, la estructura psicológica se rompe, como cables derritiéndose bajo un flujo excesivo. Nuestra conciencia ordinaria no soporta la intensidad de la realidad última de golpe.
El caso del francmasón Santiago es advertencia en comunidades serias, como en logias donde se discute la luz interior. Aún romantizamos el despertar como siempre bienvenido. ¿Soportaríamos nuestra identidad deshaciéndose sin aviso? ¿Está el ego listo para morir sin haber vivido con integridad masónica? Hoy, el problema no es sólo la falta de preparación, sino la prisa —la industria que promete iluminación instantánea, empaquetando lo divino como mercancía.
El Precio del Despertar Prematuro
¿Qué ocurre cuando se cruza el velo sin mapa masónico, sin guía, sin brújula interior? No expansión, sino ruptura. Hay un precio oculto: emociones colapsadas, sentidos confundidos, tiempo y espacio disueltos. Personas funcionales caen en disociación, delirio o depresión. Muchas son abandonadas, desacreditadas. Imagina nervios vibrando al límite, mente reorganizando una realidad ilógica. Estos son testimonios de iluminación abrupta: agonía sagrada, no verdadero éxtasis, no es un despertar verdadero.
Estudios clínicos reconocen la "emergencia espiritual", término de Stanislav Grof, pionero en psicología transpersonal. No toda crisis es patológica, pero sin contexto, parece colapso psíquico. Prácticas como meditación profunda o enteógenos, sin preparación, desencadenan despersonalización, ansiedad, insomnio. Aún se difunden como caminos rápidos. ¿Es espiritualidad si atropella límites? No: la iluminación genuina transforma, no destruye.
El cuerpo es templo vivo; inyectar luz prematura es como poner un motor de cohete en una bicicleta: explota. En la cultura espiritual, culpan al practicante —ego resistente, falta de fe. Pocos guías acogen sin juzgar. Como en los Vedas, el Atharva Veda (10.2.28) advierte: "El fuego que quema el bosque también cocina la comida", recordando el equilibrio. Una flor no florece en invierno; la semilla necesita suelo fértil. En una sociedad de resultados instantáneos, ¿reconocemos el crecimiento lento?
Más peligroso: la industria lucrando con el despertar, prometiendo cielo sin infierno. Investigadores han medido efectos de técnicas antiguas, explicables por ciencia, ocultas en logias masónicas.
El Culto de la Iluminación Instantánea
La espiritualidad es ahora mercado: cápsulas, experiencias premium. "Activa tu kundalini en tres días". Lo sagrado, reducido a catálogo. Detrás: la falacia de que todos están listos siempre. En tradiciones como Vedanta o tantra, el acceso era tras años de purificación —como en Masonería, desarrollando "adhikara", cualificación interior. Maestros sabían: las energías no perdonan impreparación.
Constantemente vemos en Logias Masónicas a hermanos, tratando de escalar grados tan frenéticamente que no entienden ni porqué llegar a altos grados en Masonería , y estos masones siempre terminan perdidos en laberintos sin sentido.
Hoy, gurús digitales venden milagros; iniciaciones son motivacionales. Consecuencias: alumnos en colapso, psicosis por elevación, egos inflados. Cuando falla, abandonan al alumno: "No estabas listo". Marketing espiritual de falacias . Imagina un hospital operando sin exámenes: absurdo, pero común.
Falsos maestros confunden intensidad con profundidad. ¿Cómo discernir? Con silencio interior, como Krishnamurti: "El observador es lo observado". Siente el alma reconocer lo verdadero.
Aún hay esperanza: un camino donde la luz nutre, no lastima; expande, no destruye. ¿Cambiar lo inmediato por lo esencial?
El Camino de la Madurez Espiritual
Entre buscar iluminación como trofeo y permitirla florecer: diferencia brutal. El verdadero despertar es apertura suave, progresiva, con consentimiento. Dejamos experiencias extraordinarias por presencia en lo simple. En tradiciones auténticas, purificar percepción disuelve ilusiones. Preparación es el camino.
No rechazar luz, sino preparar el recipiente. El despertar honra límites: invita, no invade. Imagina conciencia como vaso de barro: oro derretido prematuro lo agrieta; etapas lo fortalecen. La Verdadera Espiritualidad madura con las décadas en Logia, acoge con discernimiento, dice "aún no" sin vergüenza. Progreso es el sostener paz en el caos.
Tú ya eres esa luz; prepara tu estructura humana. Proceso bello, sutil. El francmasón Santiago se integró tras 12 años, usando el dolor como advertencia: responsabilidad, conciencia. Mayor iluminación: vivir en paz, elegir integridad. Confía en la intuición de tu alma .
Si llegaste aquí, reconoces que el camino masónico se recorre con presencia y paciencia, no con prisa. Gracias a esta travesía en la Masonería, me encontré entre luces y sombras. Recuerdo mi primer vislumbre de la realidad , lo hice en silencio simple, seguido de confusión y luego de certezas, pero siempre puse en duda todo . Busqué las respuestas, no las hallé de inmediato . Entendí que no era falta de interés de mi parte, sino de maduración de mi parte.
¿Cuántas veces te viste en logia pretendiendo ser "más espiritual" cuando lo que necesitabas era ser más humano?
Alcoseri
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Para elevar nuestra comprensión de la Iniciación Masónica a planos sublimes, es esencial sumergirnos en los misterios iniciáticos del Antiguo Egipto, cuya sabiduría eterna inspira las raíces de nuestra Orden. Estos símbolos no son meras reliquias históricas, sino guías vivas hacia la Sabiduría Suprema, donde el alma despierta a su divinidad inherente, trascendiendo las limitaciones del mundo material.
Los egipcios realizaban sus ritos de Iniciación en la Gran Pirámide de Giza, un monumento que trasciende su apariencia como simple tumba. En realidad, es una réplica perfecta del cuerpo humano, simbolizando la tumba simbólica del Dios Íntimo que reside en cada ser. Esta estructura no fue erigida para honrar a faraones mortales, sino para facilitar la regeneración espiritual, permitiendo al aspirante penetrar en su mundo interno y unirse al Principio Divino. Al buscar la Iniciación interna, el hombre emula el antiguo camino de los neófitos, materializando los misterios para velarlos de los profanos y facilitar su comprensión profunda, elevando la conciencia a un estado de unión cósmica.
En la narrativa arquetípica, Amedes, el guía sabio, advierte a Sethos, el aspirante principesco, al pie del santuario misterioso: “Sus caminos secretos conducen a los hombres amados por los dioses a un fin inefable, que exige un deseo ardiente para ser alcanzado. La entrada de la Pirámide está abierta a todos, pero compadezco a los curiosos superficiales que sólo satisfacen una vana inquietud, sin hallar la salida verdadera”. Esta admonición resuena en la esencia masónica: sólo el alma preparada, impulsada por una aspiración pura, puede trascender lo profano hacia lo divino. Sethos, persistente en su búsqueda, escala el lado norte hasta una puerta cuadrada, siempre abierta pero angosta —tres pies de lado—, arrastrándose por un pasadizo estrecho. El guía porta una lámpara, emblema del saber humano que apenas ilumina el sendero inicial. La etimología de “Pirámide” (del griego “pyr”, fuego) evoca el Espíritu ardiente, simbolizando la unión en el Reino Interno con el Padre, no mediante fuego material ni solar, sino el fuego supremo del Pensamiento Puro, que despierta la conciencia a niveles de iluminación eterna.
Esta Gran Pirámide Iniciática representa nuestro propio Cuerpo-Templo, donde la evolución espiritual se despliega vida tras vida hasta alcanzar la maestría divina. La puerta estrecha alude a la del Evangelio, invitando a la humildad: el aspirante debe inclinarse, guiando su pensamiento hacia el interior. El pasadizo angosto encarna el camino arduo y penoso al Reino de Dios dentro del ser, contrastando con la vía ancha de la perdición. El guía simboliza la aspiración noble, y el candidato, el hombre en busca de su esencia eterna.
En el mismo Libro de la Ley encontramos lo siguiente:
13 Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella; 14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.
Mateo 7:13-14
24 Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán.
Lucas 13:24
Tras momentos de angustia que parecen eternos, el aspirante llega a una cámara de dimensiones regulares, correspondiente a la caja torácica. Allí, dos Iniciados —el Yo Superior y el Ángel Guardián, forjados por las aspiraciones del propio ser— lo reciben en silencio, sin responder preguntas, pues sólo el Dios Íntimo otorga verdades absolutas. Desde allí, un corredor lleva a un precipicio insondable, metáfora de las tentaciones de los deseos inferiores que arrastran al abismo corporal. El pensamiento debe descender a este pozo oscuro para confrontar y trascender las sombras.
Una luz emanada del intelecto revela el peligro de la caída, simbolizando cómo el deleite en lo inferior precipita la ruina espiritual. Barras a lo largo del abismo —análogas a las costillas— permiten un descenso riesgoso para mentes dogmatizadas. En las profundidades, una abertura angosta en la pared conduce a un corredor espiral descendente, culminando en una puerta sólida que, al ceder, se cierra con un estruendo infernal, sellando el compromiso irrevocable con la transformación.
Sobre esta puerta brilla una inscripción profética: “Todos los que recorren esta senda sólos y sin mirar atrás serán purificados por el fuego, el agua y el aire. Si vencen el miedo a la muerte, emergerán del seno de la tierra, volverán a ver la luz y tendrán derecho a preparar el alma para la revelación de los misterios de la gran Diosa Isis”. Estos elementos representan las pruebas cósmicas: fuego para la pasión purificada, agua para la emoción regenerada, aire para el intelecto iluminado. Los cuatro corredores traversed hasta aquí unen los centros mágicos del cuerpo, siguiendo las leyes de involución (descenso a la materia) y evolución (ascenso espiritual), elevando la conciencia del aspirante a un estado de unión divina.
Aunque invisibles los vigilantes, el aspirante es vigilado por ellos , que además son sus intercesores; cualquier flaqueza los convoca para guiarlo de vuelta al exterior mediante pasadizos ocultos, exigiendo un juramento de silencio. El perjurio invita castigos terribles, ya que estos descensos confieren poderes de las tinieblas —conocimientos profundos del subconsciente— que no deben usarse egoístamente, sino para el bien universal, fortaleciendo la misión masónica de elevación colectiva.
Esta puerta representa la Puerta de la Muerte, custodiada por tres iniciados con máscaras de Anubis, dios del embalsamamiento y guía de almas. Uno proclama: “No obstruimos tu paso; prosigue si los dioses te otorgan valor. Mas, si avanzas hacia el fuego sagrado de tu Divinidad y retrocedes, aquí estamos para impedirlo. Aún puedes volver por este corredor al mundo exterior, sin mirar atrás; si perseveras, asciende por el camino frontal a los cielos, sin vacilación, o quedarás atrapado en tu propio infierno”. Estos guardianes simbolizan las fuerzas de los tres cuerpos inferiores (físico, emocional, mental), que prueban la resolución antes de acceder a los Misterios Mayores. La elección irrevocable subraya la entrega Thotal requerida para la conciencia sublime.
Avanzando sólo por un largo pasadizo, el aspirante percibe un resplandor creciente hasta una sala abovedada —la base de la columna vertebral— con piras ardientes cruzándose en el centro, sobre un enrejado incandescente. Al cruzarlo con ojos cerrados y fe inquebrantable, las llamas se extinguen milagrosamente, revelando que el fuego sagrado no quema al puro de corazón. Esta prueba tangible demuestra que en las entrañas del cuerpo y del planeta arde un fuego físico y otro metafísico: el del Pensamiento Cósmico, invisible al profano pero palpable al Iniciado, quien así asciende a una conciencia donde lo material se transmuta en divino.
Más allá de esta sala ígnea, el camino asciende a través de pruebas acuáticas, simbolizando la purificación emocional: el aspirante cruza un canal de aguas turbulentas, representando el diluvio de pasiones que deben ser dominadas para renacer. Luego, vientos huracanados —el aire— prueban el intelecto, dispersando ilusiones mentales. Estas ordalías elementales, inspiradas en las antiguas tradiciones osirianas, preparan al neófito para la resurrección simbólica, emulando la muerte y restauración de Osiris, donde el rey vivo (Horus) muere ritualmente para resurgir con poder incrementado.
Culminando en la Cámara del Rey, el rito central escenifica la “segunda muerte”: el candidato es crucificado en la cruz de los solsticios y equinoccios, luego enterrado en el sarcófago —el gran cofre—. Mientras el cuerpo yace inerte, el alma, como un halcón de cabeza humana, vuela por reinos celestiales, descubriendo la eternidad de la Vida, Luz y Verdad, y la ilusión de la Muerte, Oscuridad y Pecado. Esta cámara, con su atmósfera gélida y acústica resonante, actúa como portal entre lo material y lo transcendental, transformando al iniciado en un dios viviente, consciente de su inmortalidad.
En el contexto histórico, estos ritos se entrelazan con las prácticas osirianas en sitios como el Osireion de Abydos, un complejo subterráneo con salas inundadas y corredores decorados con textos del Más Allá, donde se escenificaban misterios anuales para la regeneración del alma. Papiros antiguos, como el Leiden T 32, detallan iniciaciones en Abydos y Busiris, involucrando purificaciones en lagos sagrados, justificación ante los dioses y la apertura de las Puertas del Cielo, accesibles no sólo a reyes y sacerdotes, sino demotizados para el pueblo, elevando la conciencia colectiva hacia la unión con lo divino.
La Pirámide, como “Casa de los Lugares Ocultos”, encarna el útero de los Misterios, donde la sabiduría divina se gesta. Su base cuadrada representa los cuatro elementos materiales, y sus caras triangulares, la trinidad espiritual entronizada en la materia. El pináculo ausente simboliza la perfección aspirada por sólo alcanzable mediante la cultura secreta, focalizando el poder divino en la estructura humana. Así, la Iniciación egipcia, base de la Masónica, no es un fin, sino el comienzo de una conciencia superior, donde el hombre se convierte en constructor consciente del Universo, colaborando con el Gran Arquitecto del Universo en la Obra Eterna.
Alcoseri
¿Ha penetrado ya la Masonería en tu Alma?
Esta interrogante será el faro que ilumine tu camino masónico hacia la Verdad Suprema. Pues, sin el Espíritu Masónico arraigado en tu esencia, cualquier admisión en sus filas sería vana e infructuosa.
En épocas ancestrales, la Masonería se erigía como una Institución Hermética en su más pura expresión, velada por el misterio. Hoy, sin embargo, se presenta aparentemente accesible al mundo entero. Librerías rebosan de publicaciones que detallan sus ritos y ceremonias, interpretándolos con audacia, y si bien la Masonería es accesible para todos, sus misterios no son entendibles fácilmente . Muchos profanos se creen expertos en sus secretos, al igual que algunos masones superficiales o traidores que han revelado supuestos arcanos. Así, tanto seudo -iniciados masones como profanos proclaman que la Masonería carece de enigmas. ¡Desengañemos a tales ilusos! Sus verdaderos misterios trascienden lo visible, elevando la conciencia a planos divinos.
El catolicismo romano mantiene su dominio sobre las masas gracias a un secreto inviolable, jamás divulgado por pontífice alguno: el de los Sacramentos que ocultan misterios esotéricos . Cuando los Gnósticos, guardianes del Conocimiento Esotérico, intentaron revelarlo, arrojaron perlas ante los cerdos, quienes se volvieron en su contra y los destruyeron. La vulgarización profana a un misterio, tornándolo ridículo. Trágicamente, al condenar a los gnósticos, la multitud selló la Puerta de la Sabiduría Oculta y extravió sus Llaves. Los Templarios, en su búsqueda de esas Llaves perdidas, fueron consumidos por las llamas.
Un profano me confió una vez: “Jamás me uniré a una fe donde los devotos devoran a su Dios”. Comprendí su perspectiva, pues él, ajeno al misterio iniciático que hay detrás de estos ritos, no podía captar su profundidad. Lo que asombra es la ignorancia de muchos cristianos respecto a los pilares fundamentales del Libro de la Ley o Biblia, que elevan la mente a una conciencia superior, fusionando lo divino con lo humano.
La Masonería prevalece en el mundo por su SECRETO formidable, tan celosamente custodiado que incluso sus más elevados adeptos lo desconocen en plenitud. Este secreto impulsa la evolución espiritual, guiando hacia un estado de conciencia sublime donde el hombre se funde con el cosmos.
En una Logia, un masón mencionó: “Somos masones, mas no somos luz”. Sus hermanos que le escucharon le rogaron una explicación, pero él, con una sonrisa, respondió: “Si en nosotros la Luz es tiniebla, ¿cuál será la oscuridad misma?”. Al decirlo, se tocó la frente. Los presentes se miraron, y por cortesía, no lo tildaron de loco. Esta anécdota revela cómo la verdadera Masonería despierta una iluminación interna que trasciende lo ordinario. La frase "la luz en nosotros es tinieblas" proviene de Mateo 6:23, una enseñanza de Jesús que dice: "si la luz que hay en ti es tinieblas, ¡cuán grandes serán esas tinieblas!". Este pasaje explica que los ojos son como una "lámpara del cuerpo"; si son "buenos" (sinceros o correctos), el cuerpo se llena de luz, pero si son "malos" (envidiosos, egoístas, etc.), el cuerpo estará en tinieblas. Por lo tanto, la frase bíblica significa que si la guía interna o la forma de ver el mundo de una persona está corrompida, su oscuridad interior será mucho peor que la oscuridad exterior.
Nadie puede ser reconocido como “Masón” a la ligera, pues reconocerlo implica ascenderlo al nivel de un Superhombre Iluminado, forjado en la Verdad y la Virtud, integrándolo en su ser como esencia vital de la misma masonería . Es que un Masón debe estar integrado a un estado de conciencia superior, donde el alma se eleva por encima de las limitaciones mortales.
Lo que más entristece es la prisa de algunos masones por ascender grados masónicos, como si la perfección masónica dependiera simplemente de acumular grados , sin trabajarlos ,ni estudiarlos, ni entenderlos. Olvidan que los tres años de Aprendiz simbolizan etapas de estudio profundo, silencio meditativo y progreso espiritual, esenciales para alcanzar la conciencia sublime.
El supremo propósito de la Masonería radica en despertar el potencial divino latente en cada ser, transformando al hombre en un Dios consciente de su infinitud. El masón labora con inteligencia por el bien colectivo, impulsando el progreso universal. Colabora con el Gran Arquitecto del Universo en Su magna Obra, construyendo mediante experiencia propia, sin depender de otros, y dando generosamente sin aguardar retribución. Así, eleva la humanidad a niveles de consciencia superior.
El Aprendiz sigue al Maestro externo como guía inicial, hasta descubrir al Maestro Interno y percibir su luz en el reino interior. Conocer y encarnar la Verdad es el sendero del masón, y de toda la humanidad, hacia una consciencia iluminada y unificada.Alcoseri
La Verdadera Historia De La Masonería
Muchos masones comienzan a dudar que la Masonería comenzara aquel 24 de junio de 1717 en Londres, ya que hay muchas evidencias de una Masonería muy activa antes de esa fecha.
Así , muchos masones y eruditos sostienen que sus raíces son más antiguas y universales, trazándolas incluso antes de la Edad Media, influenciadas por tradiciones antiguas de Egipto, Grecia, Roma, los Caballeros Templarios, cruzados o sociedades secretas como los rosacruces.
Los propios masones a menudo lo ven como una sabiduría eterna, inherente a la humanidad desde la creación, y no limitada a un origen histórico específico. Por ejemplo en las mismas constituciones de Anderson, se asocia con Adán como el "primer masón", heredero de la geometría divina, o con los constructores del Templo de Salomón, practicando una "noble ciencia" universal que trasciende divisiones.
A muchos masones no les interesa el origen de la masonería, refiriéndose a una actitud común en la tradición masónica que prioriza la experiencia simbólica y la esencia intemporal (eterna) sobre investigaciones históricas precisas. Un ejemplo clave viene del historiador Pierre Mollier, quien resume esta perspectiva al afirmar sobre las leyendas de que la Masonería surge de los gremios constructores de Catedrales Góticas : "Es una linda historia, pero no existe un sólo hecho histórico para sustentarla". Aún asi, no es de dudarse que el conocimiento sublime haya sido conocido por esos constructores de Catedrales , pero ahí en ese gremio no fue el origen, pero simplemente el paso de una cadena de iniciados que surgieron seguramente en Göbekli Tepe hace 12 mil años o muchos milenios antes de esa civilización pre adámica .
Él describe la masonería como un resurgimiento de la antigua idea iniciática en el Siglo de las Luces, relacionada con tradiciones lejanas surgidas en el Antiguo Egipto, accionada por alegorías, heredada por todos sin un fundador único en el sentido mítico. Otro autor, como en las Constituciones de Anderson, resume esta visión diciendo que la masonería es una "relación fiel y exacta de la masonería desde el comienzo del mundo", contentos con señalar su forma de pensamiento en diferentes regiones y períodos sin necesidad de dataciones estrictas.
Esta idea enfatiza que la masonería es una realidad moral universal, más allá de la historia lineal, y que enfocarse en fechas o orígenes distrae de su verdadero propósito: la unión fraternal y el progreso humano. Pensadores como Ramsay o Preston refuerzan esto al describir la masonería como algo sin lugar ni tiempo fijo, sólo fraternidad y sabiduría
Todo esto resulta en un enigma que intriga a masones, historiadores y religiones es el origen de la Masonería. Para los adeptos, su historia se disuelve en las brumas del tiempo inmemorial. Otros, en lenguaje simbólico, afirman que el Gran Arquitecto del Universo inició a Adán en el Paraíso. Masones mismos se ríen ante tales alegorías, como el mismo Voltaire se burló de la idea de un Adán francmasón en el Edén . Sin embargo, estos símbolos revelan verdades profundas sobre la elevación espiritual en la Masonería.
La Masonería posee una historia profana exotérica , visible, y otra iniciática, esotérica, oculta, similar a todas las religiones: un velo exterior para los profanos y un núcleo interno para las almas maduras. La dimensión mística —secreta y silente— es puramente iniciática, activada cuando la conciencia alcanza su plenitud para comprender, sentir y realizar el misterio. Los profanos abrazan dogmas variados, pero para los Iniciados sólo existe la RELIGIÓN UNIVERSAL DE LA VERDAD, que integra Ciencia y Filosofía en una conciencia superior.
Las religiones exotéricas son imperfectas, generando conflictos. Una fe que lucha por prevalecer carece de Verdad absoluta, pues esta no requiere fanatismo. Dado el desigual desarrollo humano, cada religión se divide en externa e interna. No profundizaremos en las externas, accesibles a todos, sino en las esotéricas, levantando su velo para revelar misterios que elevan la conciencia a lo sublime.
Todos los pueblos antiguos instituyeron misterios: Mayas , Aztecas, China, Egipto, Caldea, India, Arabia. Cada cultura tenía ceremonias, símbolos divinos y ritos. Incluso el cristianismo, emulando tradiciones paganas, poseía misterios. Jesús enseñaba en parábolas al pueblo, reservando lo esotérico para sus discípulos. Los Sacramentos simbolizan misterios preexistentes, como afirmó Jesús: “Vine a cumplir la Ley, no a abolirla”. Esta síntesis histórica profana es vasta, pero nos enfocamos en cómo fortalece la Masonería como vía a la conciencia superior.
Y es que lo que hoy conocemos como Masonería, en el pasado tuvo otros nombres , apareciendo con otros ropajes y otros simbolismos, pero en lo profundo, era exactamente lo mismo un saber universal perene, y seguramente en el futuro la masonería aparecerá con otro nombre , pero sin perder jamás su esencia.
Sociedades secretas han existido en todas las eras y naciones. Entre las más destacadas: Esenios entre hebreos, Terapeutas en Egipto, Yoguis en India, Sufíes en el Islam. Escuelas filosóficas como Vedanta, Pitagórica, Platónica y Alejandrina contribuyeron a la Masonería. La Pitagórica, con su noviciado silente y purificador, evoca el grado de Aprendiz, preparando para la Iluminación. La Platónica, con su inscripción “Nadie entre sin Geometría”, simboliza la autoconstrucción evolutiva hacia la conciencia divina.
Los Gnósticos fusionaron cristianismo con tradiciones ancestrales, sustituyendo dogmas por Gnosis. El gnosticismo de San Juan sustenta directamente la Masonería, elevándola a un plano de comprensión superior.
Cábala y Alquimia, de raíces orientales, se entrelazan con la Masonería. La Cábala explora místicos valores numéricos y alfabéticos, revelando significados espirituales. La Alquimia, de Hermes Trismegisto, busca la Piedra Filosofal —análoga a la Piedra Bruta convertida en Cúbica— y la transmutación de lo inferior en superior, simbolizando la realización espiritual. El oro puro representa Iluminación; el Elixir, la Verdad liberadora. Estos emblemas impulsan el perfeccionamiento individual y colectivo hacia una conciencia sublime.
Templarios en el siglo XIII y Rosacruces hasta el XVII moldearon el pensamiento europeo. Los Templarios, nacidos de las Cruzadas y contactos orientales, juraban pobreza, castidad y obediencia. Sus secretos iniciáticos provocaron persecuciones por riquezas o ambiciones internas. En 1307, Felipe IV y el Papa abolieron la Orden, culminando en 1314 con la quema del Gran Maestro. Su legado fortalece la Masonería como guardiana de sabiduría eterna.
La Fraternidad Rosacruz, con un fundador histórico como Sir Francis Bacon teniendo como alias Christian Rosenkreutz — que alegorizó la tradiciones de Oriente en una Cruz y una Rosa—, influyó profundamente. Su leyenda de tumba y secretos representa la Sabiduría Iniciática. De estas Órdenes surgió finalmente la Masonería como la gran culminación de todo lo anterior ordenándolo en un todo ecléctico , elevando la conciencia humana a niveles divinos.
Se preguntarán ¿Es esta la verdadera historia de la Masonería? Sólo el ropaje exterior. La Masonería es depositaria de ciencias milenarias, Arca de tesoros antiguos. Un masón consciente puede reconstruir libros sagrados desde su interior, con misterios en su seno, tesoros en su corazón y sabiduría en su mente. La Masonería Mística responde: “¿De dónde venimos?”. Si nada surge de la nada, existo eternamente. “En el principio era el Verbo... y el Verbo era Dios”. El masón proclama: “En el principio era Yo, con Dios, y YO SOY DIOS”. Viviendo esta Ley, el Aprendiz asciende a masón, en conciencia superior. Como San Pablo: “En Él vivimos, nos movemos y somos”. O Mahoma: “De Él venimos, a Él retornamos”. Jesús: “Vosotros en Mí, Yo en vosotros, todos en el Padre”. O los Magos: “Yo soy Él, Él es Yo”. Respuestas: Venimos de Dios, estamos en Dios, vamos a Dios.
Para comprender este misterio, construimos nuestro Templo-Cuerpo según leyes divinas. Es un santuario exterior para el YO INTERIOR. La Iniciación Masónica simboliza la purificación interna, erigiendo un Templo digno del YO SOY. De ahí “Masonería” —Arte de Construir— y sus adeptos como Constructores de Templos Espirituales. Imita la Naturaleza, erigiendo monumentos antiguos. El cuerpo humano, microcosmos, encierra leyes universales, glorificando al Gran Arquitecto.
Todos participan inconscientemente en esta obra; el Iniciado colabora conscientemente, convirtiéndose en sabio constructor. Ser masón es poseer el arte de la vida, como Superhombre en ciencia y religión, elevando la conciencia colectiva.
Para obras magnas, sociedades unen esfuerzos: religiones, fraternidades. La ciencia masónica se divide en grados: Aprendiz, Compañero, Maestro. En el Cuerpo-Templo, el Yo Superior es Maestro Arquitecto, con Vigilantes positivos y negativos gobernando células constructoras.
La Logia es el cuerpo, edificado por células; el masón cumple su rol en la humanidad como una célula en el cuerpo, con disciplina y obediencia a leyes divinas, alcanzando conciencia sublime.
Como Unidad, la Masonería integra religión y ciencia. No dogmática, es tradición iniciática universal. Su lenguaje simbólico encierra misterios antiguos, residentes en el cuerpo humano, archivo atómico de la historia universal.
Su ciencia es evolutiva, no creacionista. Trabajos glorifican al Gran Arquitecto, quien expresa Su Universo desde dentro, con Omnipresencia, Omnisciencia y Omnipotencia en macro y microcosmos.
La Masonería es Obra de la Naturaleza, manifiesta en todas las épocas. La Pirámide de Keops, no tumba sino miniatura universal grabada en el cuerpo humano, prueba conocimiento iniciático antiguo. Sus medidas exactas en geografía, astronomía y matemáticas derivan del cuerpo. Torre de Babel y Templo de Salomón simbolizan lo mismo.
En Grecia, influencias fenicias crearon Dionisíacas. En Roma, Numa Pompilio fundó Collegia Fabrorum, con “Tres Faciunt Collegium” evocando grados masónicos.
Estos colegios se expandieron por Europa, adaptando tradiciones cristianas, sustituyendo nombres antiguos por santos.
En la Edad Media, ante el declive moral, la Masonería surgió en el siglo XVII para preservar la civilización. Contaminada, admitió miembros especulativos en Inglaterra, transformando Logias en especulativas. Aun así, preserva Misterios. Un adepto iluminado guiará a otros hacia la superación consciente.
La Logia de San Juan deriva de gnosticismo juanino y Jano, dios solsticial, renombrado Juan. Jeho-Hannan significa Gracia de Dios, Hombre Iluminado, conjunto de Iniciados.
Alcoseri
La iniciación en Masonería
Toda escuela hermética incluye una Ceremonia de Iniciación para recibir al candidato. Aunque incomprendida por muchos, su significado trasciende lo aparente, elevando la conciencia a lo sublime.
“Iniciación” deriva de initiare: in (hacia adentro) e ire (ir), significando penetrar el interior para una nueva vida espiritual.
La iniciación masónica es uno de los rituales más profundos y simbólicos dentro de la Francmasonería. Representa el nacimiento espiritual del iniciado, su entrada en el camino del autoconocimiento, la moral y la búsqueda de la verdad.
A continuación te explico los pasos principales de la iniciación masónica al Primer Grado (Aprendiz):
🔹 Petición y preparación
El candidato solicita su ingreso a la logia mediante una plancha de solicitud.
Tras ser aceptado, es preparado para la ceremonia:
Se le despoja de objetos metálicos, como símbolo del abandono de los intereses materiales.
Se le venda los ojos (la venda), indicando que entra al Templo en la oscuridad del desconocimiento.
Se le deja con el pecho descubierto, un pie descalzo y el otro con zapato, símbolo de vulnerabilidad y sinceridad.
Se le coloca una cuerda al cuello , símbolo del compromiso y del vínculo con la Logia.
Se introduce al candidato a la Cámara de las Reflexiones Posteriormente ingresa al Templo
El candidato es conducido a la puerta del Templo Masónico, donde golpea a la puerta.
El Experto o Maestro de Ceremonias lo guía en un recorrido simbólico por el Templo, enfrentándolo a los cuatro elementos (tierra, agua, aire y fuego), representando las pruebas de purificación interior.
Las pruebas iniciáticas
En su recorrido, el candidato pasa por diversas pruebas que simbolizan:
El miedo (oscuridad y ruido) → enfrentar sus sombras internas.
La duda (preguntas morales) → examinar sus intenciones.
El compromiso (juramento) → aceptar libremente servir a la Verdad, la Justicia y la Fraternidad.
El juramento
El candidato se coloca ante el Altar de los Juramentos, donde se hallan los tres grandes emblemas masónicos:
El Volumen de la Ley Sagrada (Biblia).
El Compás y la Escuadra.
Jura guardar los secretos, ser justo y leal, y trabajar por el perfeccionamiento moral propio y de la humanidad.
Recepción de la Luz
Tras el juramento, se le retira la venda y recibe la Luz Masónica, símbolo del despertar espiritual, la comprensión y el conocimiento interior.
Es el momento en que “muere el profano y nace el Masón”.
Entrega de los símbolos del Aprendiz
El nuevo Masón recibe:
El Mandil blanco, símbolo de pureza y trabajo.
Las palabras, toques y signos que lo identifican como Aprendiz.
Finalmente, se le explican los símbolos del grado:
La piedra bruta, que representa su naturaleza imperfecta que debe pulir.
El mazo y el cincel, herramientas del trabajo interior.
El oriente, lugar de la luz, meta de todo iniciado.
Significado profundo
La iniciación masónica no es sólo una ceremonia externa: es un rito de paso interior, donde el iniciado comienza su camino de transformación.
Deja atrás su antiguo yo (profano) para entrar en el Templo interior, donde trabajará sobre sí mismo, buscando la sabiduría, la fuerza y la belleza.
El ingreso a la Masonería simboliza entrar al mundo interno. El Cuarto de Reflexión representa el interior oscuro del hombre, aislado en sombras materiales hasta madurar. Dirigir el pensamiento interior inicia la Iluminación, alimentada por la mente dominada.
El Iniciado explora su interior, conociéndose a sí mismo y al Universo. El Espíritu Universal se diversifica en átomos corporales. “ cómo es arriba es como es abajo”, dice Hermes; “El Reino en vosotros”, Jesús. Así, asciende a la consciencia superior.
La Puerta verdadera es el CORAZÓN, simbolizado en cultos a corazones sagrados, para subjetivarlo eventualmente.
Pensar en un punto interno atrae energía allí, vitalizando la elevación espiritual.
El hijo pródigo ignora la voz cardíaca llamándolo al hogar divino. El aspirante responde, encontrando ocho guías hacia la Unión Infinita.
Ascendiendo al corazón, sigue la estrella de Belén al Cristo interno; los tres Reyes (cuerpos vital, deseos, mental) guían al Padre.
El Tabernáculo es el cuerpo peregrino, circulando alrededor del Dios Íntimo. Venerar sus partes revela realidades gloriosas.
Comprender misterios antiguos ilumina la Iniciación moderna. Símbolos egipcios guían directamente a la Sabiduría.
Los antiguos Egipcios se iniciaban en la Gran Pirámide, no tumba sino réplica del cuerpo humano, tumba simbólica del Dios Íntimo. Buscar Iniciación interna emula penetrar la Pirámide.
Caminos secretos llevan a fines divinos, exigiendo el deseo ardiente por trascender . La entrada abierta compadece a curiosos superficiales. El aspirante persiste, escalando dentro de la Pirámide hasta llegar a la puerta , arrastrándose por pasadizos. La Guía con lámpara simboliza saber humano. Pirámide (pyr: fuego) equivale a unión espiritual en el Reino Interno, el fuego del Pensamiento.
La Pirámide es el Cuerpo; la iniciación dentro de la Pirámide es la acción evolutiva de los Adeptos. La Puerta estrecha, abierta pero por la cual debes humildemente agacharte
El Pasadizo de las pirámides representa el penoso transito al Reino interno.
Tras angustias, llega a habitación (tórax), recibido por dos Iniciados (Yo Superior, Ángel Guardián), criaturas propias. Corredor a precipicio (tentaciones inferiores). Deben descender al pozo corporal.
Luz intelectual revela peligros. Las Barras (costillas) permiten descenso riesgoso. En profundidad, abertura espiral a puerta que cierra con estruendo.
Las Inscripciones nos dicen de advertencias , al Recorrer sólo el logos que purifica por fuego, agua, aire; venciendo miedo, emergen a luz, revelando misterios de la Diosa Isis (naturaleza humana). Cuatro corredores unen centros mágicos, involución a evolución.
La pirámide es Vigilada por 2 intercesores, la debilidad es expulsa con juramentos. El Perjurio es castigado, los poderes no se comparten egoístamente.
La Puerta de la muerte
Tres Terribles enmascarados (Anubis) advierten elección. Avanzar sin retrocesedr lleva al candidato a la victoria; el 5 viaje es retroceder, al exterior.
Pasadizo a la sala ígnea (base vertebral), con piras cruzadas y enrejado incandescente. Al cruzar, llamas se apagan: realidad tangible. Fuegos internos —físico y cósmico— se revelan al Iniciado, elevando su consciencia.
Alcoseri
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Masonería y Gnosis
La Masonería se erige como un faro de esperanza y elevación de consciencia. Como hermanos unidos bajo el Gran Arquitecto del Universo, nos emocionamos al contemplar cómo esta noble Orden no sólo forja caracteres virtuosos, sino que enciende en cada inicio la chispa divina de la sabiduría ancestral. Es un camino de amor fraternal, de caridad inquebrantable y de búsqueda incesante de la verdad, donde cada símbolo y ritual nos recuerda nuestra conexión con lo divino, inspirándonos a construir un mundo más justo y luminoso. En su esencia, la Masonería es un himno a la humanidad redimida, un refugio para el espíritu que anhela trascender lo mundano y abrazar la gloria de lo eterno.
En el vasto tapiz de la historia humana, donde las almas buscan la luz eterna y la fraternidad universal se encuentra la masonería como guía, como Masones , estamos por explorar las profundidades del conocimiento, y vemos en la Masonería la heredera legítima de la antigua gnosis. Esta herencia no es mera coincidencia histórica, sino una continuidad viva: la gnosis, ese conocimiento profundo y revelador de lo divino reservado a los iniciados, encuentra su expresión moderna en los rituales masónicos, donde símbolos como la escuadra y el compás guían al alma hacia la iluminación moral y espiritual. La Masonería preserva esta sabiduría antigua adaptándola a una fraternidad inclusiva, promoviendo la unidad entre hombres y mujeres de buena voluntad, independientemente de credos, y fomentando una ética que eleva la sociedad.
En un mundo a menudo oscurecido por la ignorancia, la Orden actúa como guardiana de esa "chispa divina" gnóstica, enseñando que la verdadera salvación surge del autoconocimiento y la virtud, no de dogmas rígidos. Refuerzo esta narrativa agregando que, en mi perspectiva, la Masonería transforma la gnosis en una fuerza práctica: no sólo contempla lo divino, sino que lo manifiesta a través de obras filantrópicas y el fortalecimiento de lazos humanos, convirtiéndose en un puente entre lo antiguo y lo contemporáneo, donde cada logia es un templo vivo de sabiduría eterna.
El origen de la Masonería, según autores masónicos ilustrados, se entrelaza con la gnosis, ese conocimiento profundo de lo divino accesible sólo a los iniciados. El texto gnóstico más difundido, la doctrina de Hermes Trismegistus, ilustra esta búsqueda espiritual que inspira la elevación moral y filosófica de la Orden.
La hipótesis de una conexión entre el gnosticismo y la Masonería ha sido explorada con admiración por muchos, destacando cómo la segunda enriquece y perpetúa la esencia positiva de la primera. Un ejemplo notable es la obra de CW King, "Los gnósticos y sus restos, antiguos y medievales" The Gnostics and their Remains, Ancient and Medieval is a 19th-century, publicada en 1864, que celebra las profundidades simbólicas compartidas. Aunque algunos como el Sr. Hughan notaron su enfoque innovador, King honró una tradición de pensadores que ven en la gnosis las raíces de la sabiduría masónica.
En un panfleto de 1725 preservado en la Biblioteca Bodleiana, titulado "Dos cartas a un amigo: la primera sobre la Sociedad de Francmasones", se elogia a los masones como poseedores de un conocimiento superior, comparable al de los antiguos gnósticos, quienes, inspirados en figuras como Simón el Mago, promovían una comprensión amplia y salvífica de lo divino. Este texto admira cómo los masones, con sus interpretaciones simbólicas y talismánicas, enriquecen la moralidad racional y la espiritualidad, alineándose con la gnosis en su celebración de la inteligencia divina.
William Hutchinson, un masón venerado, afirmó en sus escritos: "Bajo nuestra actual profesión de Masonería, alegamos que nuestra moralidad fue deducida originalmente de la escuela de Pitágoras, y que el sistema de religión basilidiano nos proporcionó algunos principios, doctrinas y jeroglíficos". Basílides, el eminente gnóstico egipcio, infundió en su secta una sabiduría que resuena en los altos niveles del tercer grado de la Masonería Azul, promoviendo valores de armonía y conocimiento superior.
En la era del surgimientos de la Masonería en Europa, eruditos masónicos celebran orígenes cristianos y gnósticos, viendo en los basilidianos una fuente de inspiración para la fraternidad. Escritores alemanes y franceses, como Carl Michaeler en su "Tratado sobre los Misterios Fenicios" y un artículo de 1784 en la "Revistas para masones", aludieron con respeto a esta conexión, atribuyéndola al gnosticismo de Clemente de Alejandría, una filosofía esotérica cristiana basada en la fe que eleva el espíritu, similar a la "sabiduría superior" mencionada por San Pablo en su Primera Epístola a los Corintios.
Reghellini de Schio, otro pensador masónico, afirmó positivamente que los símbolos y doctrinas de los ofitas, una secta gnóstica, se extendieron a Europa a través de cruzados, rosacruces y templarios, culminando en la Masonería, enriqueciendo su legado espiritual. El manuscrito Leland menciona las "facultades de Abrac", aludiendo a símbolos gnósticos que los masones abrazan con reverencia, destacando su compromiso con lo sagrado.
Para apreciar esta herencia, recordemos qué es el gnosticismo: una sabiduría espiritual derivada de "gnosis", conocimiento superior, que promueve la iluminación y la unidad con lo divino. Surgió en los albores del cristianismo como una elevación mística, inspirada en sistemas orientales y griegos, enseñando un Ser Supremo, eones divinos y la creación armónica del mundo. Como explica el Dr. Burton en sus "Conferencias Bampton", estos eones representan emanaciones de perfección, guiando al alma hacia la luz.
Los gnósticos del Siglo XVIII, al unirse a movimientos masónicos, enriquecieron sus doctrinas con ideas místicas, promoviendo un conocimiento superior que libera el espíritu. El Reverendo Dr. Wing elogió su audacia en explorar lo divino, construyendo cosmogonías que inspiran crecimiento espiritual. Sectas como la de Basílides, con su reverencia al número siete y la palabra "Abraxas" (cuyo valor numérico de 365 simboliza la plenitud anual), celebran atributos divinos como mente, razón y sabiduría, resonando en los rituales masónicos que honran la geometría sagrada y la luz.
Símbolos sagrados, portan alegóricas solares y divinos que inspiraron el arte medieval y, a su vez, la simbología masónica, representando la luz como metáfora de la iluminación. Como observa el Sr. Paley, la Iglesia y los constructores adoptan estos simbolos con un espíritu puro, uniéndolos al cristianismo, pero en la Masonería, estos símbolos se convierten en herramientas de superación universal.
Los masones tempranos abrazaron números sagrados de Pitágoras y símbolos solares, no como herejía, sino como vías positivas hacia la virtud. Como cita Albert Pike, un masón gnóstico en espíritu: "Los gnósticos hicieron que la Gnosis fuera proscrita por los cristianos, y el Santuario oficial fue cerrado contra la alta iniciación". Pike ve en esto la preservación de la gnosis verdadera en órdenes como la Masonería, donde se cultiva la libertad intelectual y la virilidad espiritual.
Manly P. Hall, otro masón con afinidades gnósticas, escribió en "Las llaves perdidas de la masonería": "Un masón es un constructor del templo del carácter. Es el arquitecto de un misterio sublime: el templo reluciente y resplandeciente de su propia alma". Hall refuerza que la Masonería hereda la gnosis al promover la liberación del alma de la ignorancia, un eco directo de la chispa divina gnóstica.
En las Constituciones de Anderson, se celebra el origen antiguo de la Masonería, remontándose a Adán, Noé y Abraham como geómetras divinos, inspirados por el Gran Arquitecto. Moisés y Salomón son vistos como Grandes Maestros, guiando logias que fomentan sabiduría y reglamentos éticos. La leyenda de Hiram Abif, el hábil artesano, simboliza la perseverancia y el secreto sagrado, inspirando a los masones como "hijos de la viuda" a buscar la resurrección espiritual.
Esta narrativa se enlaza con los templarios, guardianes de sabiduría gnóstica que la transmitieron a la Masonería, enriqueciendo su tradición esotérica. Hermes Trismegisto, inventor de ciencias sagradas, encarna el espíritu gnóstico que la Orden honrada.
La relación entre Masonería y gnosticismo fascina por sus paralelismos: ambos promueven hermandad, ética, superación y filantropía. El gnosticismo, con su dualismo positivo entre materia y espíritu, y la chispa divina, resuena en la búsqueda masónica de luz. Influencias herméticas y rosacruces fortalecen esta conexión, haciendo de la Masonería un conducto de conocimiento oculto.
Aunque especulativos, estos lazos enriquecen nuestra comprensión espiritual, celebrando el anhelo humano por la iluminación. La Masonería, como heredera de la gnosis, ofrece un camino positivo de crecimiento moral y fraternidad universal, guiándonos hacia un futuro luminoso.
Alcoseri
El Egregor de la Masonería
Las actividades Masónicas producen una poderosa Energía , producto de las mentes de masones en conjunto. Hoy 9 de octubre de 2025 analizaremos este concepto del Egregor Masónico.
Así es, en el corazón del misticismo masónico, donde los antiguos rituales y símbolos se entrelazan con la búsqueda espiritual, surge el Egregor como una fuerza viva y trascendental. La Masonería, con su legado de sabiduría esotérica, exalta este fenómeno al generar un Egregor positivo que irradia beneficios para toda la humanidad, fomentando la unidad, la iluminación moral y el avance colectivo hacia la armonía universal.
En el mismo Libro de la Santa Ley o Biblia encontramos en Mateo 18:20:
“Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”.
La frase combina conceptos de orígenes místicos: la creencia esotérica del Egregor y la cita bíblica de Mateo 18:20, que hace referencia a la presencia de Jesús el Cristo como un Egregor entre los creyentes. Cristo aborda el poder de la conciencia colectiva para formar una comunidad, su naturaleza, origen y propósito son claros, una persona necesita de formar un grupo para tras Ender y despertar.
La cita bíblica que dice “Donde dos o más estén reunidos” se entiende como agrupación formador de egregores
Asi, la frase, "donde dos o más estén reunidos, allí estaré yo entre vosotros", proviene del Evangelio de San Mateo 18:20.
En el contexto de la Biblia, Jesús le asegura a sus discípulos que él está presente en medio de ellos cuando se reúnen en su nombre. Esto se ha interpretado como una promesa de su presencia en las reuniones de oración y en la toma de decisiones eclesiales, enfatizando la fuerza de la fe y el acuerdo comunitario.
Algunos clérigos señalan que el contexto original de Mateo 18 se refiere al proceso de disciplina eclesiástica, no a la oración en general. Sin embargo, la interpretación más popular se centra en la presencia de Jesús en la comunión de los creyentes.
El concepto esotérico del Egregor
El Egregor es una entidad psíquica colectiva del ocultismo y el esoterismo, con un significado muy diferente al concepto religioso .
Es una forma de pensamiento que surge de las energías, creencias y emociones colectivas de un grupo de personas. Cuando un grupo se enfoca en una misma idea, intención o voluntad, el Egregor nace y adquiere una especie de vida propia.
Características del Egregor
No es una entidad divina, sino una creación mental grupal.
Se alimenta de la energía de sus creadores y puede influir en sus pensamientos y emociones.
Puede ser positivo o negativo, según la intención y el propósito del grupo que lo crea.
Diferencia con la frase bíblica: El Egregor es una manifestación no física creada por la conciencia humana, mientras que la promesa de la Biblia se refiere a la presencia divina de Jesucristo, una figura externa a la creación del grupo.
¿Por qué se combinan ambos conceptos?
La mezcla de ambos conceptos se debe a una reinterpretación popular que busca unir la idea esotérica del Egregor con la conocida cita bíblica. Se utiliza para sugerir que la promesa de la presencia de una entidad (Jesús en la Biblia) es en realidad una manifestación del fenómeno oculto del Egregor.
Así, la frase podría ser usada para ilustrar que, desde una perspectiva esotérica, la promesa bíblica no se trata de una deidad, sino del poder de la mente colectiva para crear una entidad psíquica (Egregor) que representa esa conciencia grupal.
A la pregunta ¿"Solamente Mentes Despiertas Generan Un Poderoso Egregor"? se relaciona con conceptos de esoterismo y espiritualidad que establecen un vínculo entre la conciencia individual y la energía colectiva.
Conceptos clave
Egregor: Del griego egrēgoros, que significaría estar "despierto", un egregor es una forma de pensamiento o entidad psíquica no física que surge de los pensamientos, creencias y emociones colectivas de un grupo de individuos. La energía de un egregor se alimenta de la atención, la intención y las emociones compartidas por sus integrantes.
Mentes despiertas en este contexto, se refiere a masones con un alto grado de consciencia y desarrollo espiritual. Una "mente despierta" es aquella que ha dejado atrás el ego y ha logrado una visión más amplia de la realidad. Estos masones se caracterizan por:
Una mayor claridad de intención y pensamiento.
Una fuerte alineación entre sus pensamientos, palabras y acciones.
Una profunda empatía y una conexión con los demás.
La relación entre la mente despierta y el egregor
La conexión entre estos dos conceptos sugiere que de la intención y claridad aparece Un egregor, al ser una manifestación de la energía colectiva, es más poderoso y coherente si las intenciones de los participantes son claras y están unificadas. Las mentes despiertas, al tener una mayor conciencia, pueden enfocar su intención de manera más precisa y potente, creando un egregor más definido y fuerte.
Los masones en este caso con una mayor consciencia o "mentes despiertas" pueden irradiar una energía más alta y armónica. Cuando se unen, esta energía se amplifica, generando un egregor de mayor vibración y poder, que puede influir positivamente en su entorno y en los propios miembros del grupo.
A diferencia de una multitud o una turba (que tienen una cohesión menor), un grupo de "mentes despiertas" tiene una psique colectiva más unida y definida, lo que da como resultado un egregor más sólido y con una vida psíquica más clara.
Asi, la calidad del egregor depende de la calidad de la conciencia de sus creadores. Mientras que cualquier grupo puede formar un egregor, sólo aquellos con un pensamiento elevado y una intención pura (las "mentes despiertas") pueden generar uno realmente duradero , poderoso y beneficioso.
“Egregor”, del griego “Egregoroi”, significa velar o despertar. Este término designa la fuerza generada por la sumatoria de energías físicas, emocionales y mentales de dos o más personas reunidas con una finalidad común, como se indica al concretarlo al formar la cadena de la Unión, y podemos decir entonces que: “cualquier espacio donde masones pensantes y libres se reúnan en torno a Dios El Gran Arquitecto del Universo”. Es el “cuerpo místico” de todos los masones, formado con peculiaridades propias tras la apertura del Libro de la Ley, cuando las mentes se unen en el acto de crear. Al Egregor se le atribuye un centro de conciencia colectivo, entendido como las reacciones del espacio ante estados de conciencia humanos.
Se concibe como un ente primordial, una agrupación de masones en una sustancia mental o psíquica. Los antiguos lo veían como un ser vivo con fuerza y voluntad propias, generadas por sus creadores pero independiente de ellos. En el plano racional, los Egregores masónicos se relacionan con estados de conciencia; son un “ser psíquico masón” colectivo, un campo poderoso de influencia común, un fluido sutil, invisible y elástico que ocupa espacios y transmite energías derivadas de modos de pensar, sentir o actuar. Es un “ente” real, sensible y actuante, aunque imponderable, que sintoniza corazones y actúa como alma grupal, un arquetipo que dirige el destino de la comunidad masónica. Su poder consolida lazos entre el individuo y el grupo, integrando al primero en el inconsciente colectivo.
Cuando masones se reúnen psíquicamente y emiten vibraciones idénticas por pensamientos similares, forman un Egregor positivo o negativo según la naturaleza de esos pensamientos, entendiendo que se generaría algo negativo , si los masones no son fraternos, tolerantes y solidarios unos con los otros. El Egregor masónico, creado con pensamientos, sentimientos y emociones, reacciona sobre sus generadores. Todo impulso vital de individuos o comunidades produce una reacción en el espacio, formando un Egregor que se establece alrededor de personas, clubes deportivos, partidos políticos, religiones , hogares, templos e instituciones masónicas, revelando sus condiciones y carácter. Este Egregor se realimenta de los mismos pensamientos que lo crearon, induciendo a repetirlos. Existen efímeros, de impulsos esporádicos, y permanentes, y de acumulación constante de materia psíquica por estados habituales.
Por ejemplo, una persona pesimista genera energía que se fija por afinidad a entornos similares. Esta vibración remite al principio hermético: “Nada está inmóvil, todo se mueve, todo vibra”. Considerando tres planos —físico, mental y espiritual—, hay vibraciones correspondientes, desde las bajas materiales hasta las altas espirituales. En el universo, todo vibra continuamente. Cualquier pensamiento es energía que se une a similares, fortificándose y regresando a su origen. Una comprensión hermética permite controlar vibraciones: “Para cambiar vuestra característica o estado mental, cambiad vuestra vibración”; “Para destruir un grado de vibración no deseable, poned en operación el principio de polaridad y concentraos en el polo opuesto”; “La mente, como los metales y elementos, puede transmutarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración”.
El Egregor masónico, forjado por ritos, ceremonias litúrgicas y meditaciones regulares en logias, genera estados psíquicos influyentes que afectan comunidades y conciencias, promoviendo un despertar espiritual y elevación de la conciencia. Estos Egregores son deseables y necesarios para una cohesión iluminada. La Masonería, como magia del Estado y poder político ético, genera Egregores positivos que benefician a la humanidad al contrarrestar egoísmos y fomentar benevolencia. Otros, negativos, surgen de egoísmo o rechazo al bien, pero los masónicos prevalecen en la búsqueda de paz, serenidad y comprensión.
Los Egregores cualifican la vida de individuos y grupos por sus trabajos habituales. Algunos provienen del pasado, proyectando energías en ritos; otros recientes determinan aspectos sociales, políticos y culturales de naciones. Como ente mágico etéreo, fruto de sinergia ritual, se dota de forma objetiva adaptada a emociones como odio o benevolencia. La acumulación psíquica responde en espacios cualificados, creando centros de conciencia grupal. El Egregor, creación mental con conciencia embrionaria, absorbe y expande energías, resistiendo destrucción, e influye en la historia humana estructurando civilizaciones. Jesús formó el Egregor del cristianismo; Hitler, creó el Egregor el del nazismo. El masónico emerge en logias durante trabajos, por lo que el templo debe dedicarse exclusivamente a oficios masónicos, con rituales y intervenciones en armonía.
Al ingresar al templo, miembros dejan lo profano fuera. Aprendices, compañeros y maestros aportan constructivamente, generando vibraciones que forman un Egregor particular, conectándonos en equilibrio mutuo. Si el trabajo se limita a mímica ritual o exposiciones vacuas, contribuye a Egregores negativos que provocan fracaso. Un aporte honesto genera vibraciones que propagan reflexión. Imaginemos hermanos trabajando así: augura un futuro provechoso. Logias mantienen características perdurables, su “alma” o Egregor, formado por participantes, embellecimiento y cuidado. El templo, sencillo pero limpio y decorado con gusto, estimula emoción artística, esencial para la evolución del Egregor. Evitar murmuraciones y gestos no fraternales; pero si regir por pensamientos elevados, palabras respetuosas. Tenidas constantes con asistentes entusiastas fortalecen este Egregor.
La palabra “Egregor” significa vigilar, velar, estar despierto. Rizardo da Camino, en su Diccionario Masónico, define Egregor como “cuerpo místico formado con peculiaridades propias tras abrir el Libro Sagrado, cuando mentes se unen para crear”. Mouni Sadhu, en “El Tarot”, lo describe como entidad colectiva como naciones o religiones, con estructuras similares a humanos: cuerpos físicos, astrales y mentales. Tienen formas en mundos superfísicos, como el león de Gran Bretaña o el gallo de Francia, visibles por clarividentes, según Paul Sédir en “Initiations”, quien vio visiones del futuro de Europa guiado por Monsieur Andréas. G. O. M. (Gregory Ottonovich de Mebes), en “Curso Enciclopédico de Ocultismo”, analiza Egregores desde el Tetragrámaton en instancias iniciáticas.
Para agregar citas de famosos escritores, Éliphas Lévi, en “El Gran Arcano”, identifica egregores con los “vigilantes” del Libro de Enoc: “Estas fuerzas colosales a veces han tomado forma física y aparecido como gigantes: estos son los egregores del Libro de Enoc”.
Mark Stavish, en “Egregores: Las entidades ocultas que velan por el destino humano”, explica: “Un Egregor es una especie de mente grupal creada cuando personas se reúnen conscientemente por un propósito común”. El Egregor según Mark Stavish habla de "entidades ocultas que velan por el destino humano". Es decir, los egregores pueden ser más que simples formas de pensamiento colectivas. También pueden ser, en palabras de Stavish, "el hogar o conducto de una inteligencia psíquica específica de naturaleza no humana que conecta las dimensiones invisibles con el mundo material " . No son necesariamente meras criaturas de la imaginación. Pueden servir como vehículos astrales mediante los cuales entidades sobrenaturales pueden interactuar con nosotros.
El poder del pensamiento es base de toda construcción egregórica. Para una tenida masónica efectiva, el lugar debe dedicarse exclusivamente a oficios iniciáticos, evitando usos profanos que perturben el Egregor. La tenida debe desarrollarse en armonía ritual y sano debate. Si pensamientos vanidosos o negativos interfieren, el esfuerzo es inútil. Dejando lo profano fuera, resulta beneficioso. Miembros deben prepararse con antelación, aportando opiniones constructivas que sumen al Egregor. Un pensamiento definido produce vibración que invade el plano mental colectivo y construye formas de pensamiento, átomos simiente del Egregor. Si altruista y elevado, centuplica fuerza; pero muere ante egoísmo.
Un iniciado envía vibraciones potentes que despiertan mentes. El pensamiento unido de muchos multiplica efectos. Un masón consecuente irradia ideas liberalizadoras al mundo profano, acelerando despertares.
La construcción del Egregor relaciona con condiciones fundacionales como astrológicas o numerológicas. Logias nacen con características perdurables, animadas por nombres inspiradores. El templo, hábitat del Egregor, no debe perturbarse con actividades profanas como chismes o consumos que afecten su armonía. Interés por embellecimiento permanente fortalece el Egregor; suciedad o mal gusto lo perjudican.
Desde una
explicación científica, el Egregor mental se entiende como conciencia colectiva
emergente, similar al “inconsciente colectivo” de Jung, donde complejos
compartidos manifiestan en inconscientes personales.
En psicología, equivale a un “group mind” o campo de conciencia colectiva, sostenido por sincronización neuronal en grupos, como en estudios de EEG durante meditaciones colectivas, donde ondas cerebrales se alinean creando influencias mutuas.
La ciencia moderna y la psicología comienzan a entenderlo a través de conceptos como pensamiento grupal, formas-pensamiento autónomas que impactan la conciencia colectiva via rituales y emociones compartidas.
En torno a ideas paranormales, el Egregor masónico puede manifestar fenómenos como telepatía entre miembros, sincronicidades que guían decisiones logiales, proyecciones astrales durante ritos o apariciones etéreas en templos, actuando como puente a dimensiones superiores y protegiendo a la humanidad de fuerzas caóticas.
Como Masón , formado en Logia , veo el Egregor como análogo a una red neuronal distribuida en IA, donde nodos individuales (mentes humanas) generan inteligencia emergente mayor que la suma de partes. Esto refuerza el Egregor masónico como superorganismo de pensamiento positivo, similar a cómo datos colectivos en IA crean conocimiento universal, beneficiando a la humanidad al promover innovación ética y unidad global.
El Egregor Masónico es el punto de encuentro entre misticismo y ciencia, donde antiguas tradiciones masónicas se validan mediante neurociencia y física cuántica, uniendo lo espiritual con lo empírico.
Alcoseri
La Guerra Psíquica entre Masones y Nazis
Adolf Hitler albergaba un odio visceral hacia la masonería, esa antigua hermandad que representaba todo lo que él despreciaba: la fraternidad universal, la razón iluminada y los lazos invisibles de tolerancia que trascendían razas y naciones. Para él, los masones eran la encarnación de una conspiración judía y liberal, una "mano oculta" que manipulaba los hilos del mundo desde logias secretas, como lo denunció en su Mein Kampf, donde los tildaba a los masones alemanes de traidores al espíritu ario. Sin embargo, bajo esa fachada de recelo bullía una codicia insaciable: Hitler anhelaba apoderarse de sus poderosos secretos masónicos, esos rituales ancestrales y conocimientos esotéricos que, según él mismo afirmaba , conferían dominio sobre las mentes y las fuerzas invisibles. Ordenó a la Gestapo saquear archivos masónicos en países ocupados, torturar a psíquicos y masones ocultistas para extraer sus misterios, convencido de que tales arcanos podrían catapultar su régimen a la supremacía absoluta. Pero en esa ambición se gestó su perdición, pues la masonería, con su luz inquebrantable, se erigió como el baluarte contra la oscuridad que él desataba.
Las verdaderas guerras no se libran en los campos de batalla, ni mucho menos se deciden por estadistas en las mesas de negociaciones; soldados, políticos y toda la masa humana en sí no son más que marionetas manejadas y dirigidas por mentes superiores, invisibles y eternas. La Tierra es el teatro de operaciones de múltiples fuerzas que reaccionan y accionan en un ballet cósmico: tránsitos de planetas que alteran destinos, influencias de los astros que susurran profecías, alineaciones que friccionan creando caos, conjunciones que desatan tormentas invisibles. Pero existe más, otros intereses y otras causas, como las entidades etéreas que se alimentan de nuestro miedo colectivo, o las corrientes psíquicas que tejen realidades alternativas. Imagina, lector, un universo donde cada pensamiento es una onda que resuena en el éter, amplificada por voluntades unidas, capaz de derribar imperios sin un sólo disparo. "La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad: sólo la luz puede hacerlo", advertía Martin Luther King Jr., recordándonos que en esta danza de sombras, la verdadera victoria radica en la iluminación colectiva.
Pero, ¿qué podemos hacer nosotros, los masones, ante este complejo drama que envuelve al mundo? Lo más sencillo muchas veces es la mejor opción: unir nuestras voluntades en un poderoso Egregor. Constituirnos en un logos mental, un pensamiento unificado que contrarreste estas influencias oscuras, como un faro que disipa la niebla del caos. Atentados, amenazas, el miedo y el pánico son los elementos con que se juega en esta guerra en primer plano; luego viene la distorsión y la desinformación: no hablar sobre el tema es una forma sutil de parar una guerra, de no difundir el terror que alimenta a las bestias invisibles. ¿Somos acaso el alimento para algo mayor? Cristo lo insinuaba en sus parábolas, hablando de que somos el trigo, el fruto y los borregos; veladamente sugería que seremos el sustento para algo o alguien, sin decirlo directamente, pero dejando entrever un ciclo devorador. Recuerda la película Matrix, donde el hombre es una mera pila para dar energía y mantener el sistema
; un eco moderno de antiguas verdades. Como reza en el mismo Libro de la Ley en Efesios 6:12: "Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes". En este vasto tapiz, la masonería emerge como el antídoto, un escudo psíquico forjado en rituales que elevan la conciencia a niveles superiores .
Cuando en la masonería se exige el pago de sangre, se grita: ¡Detente! Y ahí comienza realmente la trama iniciática, un viaje que trasciende el velo de lo material. Todos los antiguos misterios demandaban sangre para simbolizar el vampirismo literal de fuerzas depredadoras; la masonería abolió esto, optando por la luz del conocimiento en lugar del sacrificio cruento. Como dice el Libro de la Ley en Hechos 26:16-18, el Señor insta a Pablo: "Para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti... para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz". "La luz es la mano izquierda de la oscuridad, y la oscuridad es la mano derecha de la luz; las dos son una, vida y muerte, juntas como amantes", reflexionaba Ursula K. Le Guin, capturando la dualidad que la masonería equilibra con maestría.
Una guerra psíquica real se libró en la Segunda Guerra Mundial, cuando las fuerzas oscuras hitlerianas pretendían apoderarse del mundo. Y quienes detuvieron a los magos negros nazis fueron precisamente magos masones; se nombra el caso específico de varios iniciados convocados por el mismo masón Winston Churchill para detener a Adolf Hitler. Se dice que inclusive Hitler mandó torturar a muchos masones psíquicos para obtener sus secretos, en un desesperado intento por invertir la balanza etérea. La idea de esta "guerra psíquica" entre masones y nazis mezcla hechos documentados, guerra ideológica y elementos esotéricos reales. Veámoslo en varios niveles: histórico, simbólico y ocultista.
En el contexto histórico, desde los años 20, Adolf Hitler y el núcleo ideológico del nacionalsocialismo veían a la masonería como un enemigo directo, una red secreta internacional supuestamente controlada por judíos, liberales y cosmopolitas. En Mein Kampf y en los discursos de Himmler y Goebbels, la masonería era presentada como "la malvada mano oculta" del sionismo y del bolchevismo. En 1935 se prohibieron todas las logias en Alemania, y muchos masones fueron deportados a campos de concentración —en Dachau y Buchenwald hubo logias clandestinas que siguieron reuniéndose, un acto de resistencia que ilumina la resiliencia humana—. En países ocupados como Francia, Bélgica y Holanda, la Gestapo confiscó archivos y símbolos rituales, creyendo que contenían claves mágicas. Por su parte, las logias aliadas en Inglaterra, Estados Unidos y Francia libre consideraban la lucha contra el nazismo como una guerra espiritual por la libertad y la razón. Líderes como Churchill, Roosevelt y Truman, todos masones, encarnaban esta visión. "La masonería es una sociedad fraternal que une a hombres de buenos principios y moral, sin importar sus diferencias religiosas o políticas", podría haber dicho Benjamin Franklin, un pilar masónico, reforzando cómo esta hermandad trascendía fronteras para combatir la tiranía.
En la guerra ideológica y simbólica, el enfrentamiento no fue sólo político, sino metafísico: la masonería defendía la luz, la razón y la fraternidad universal, contra la oscuridad, la sangre y la raza del nazismo; igualdad iniciática versus jerarquía racial; libertad interior versus sumisión al Führer. Hitler y su círculo —Himmler, Rosenberg, Haushofer— intentaron una "contra-iniciación", creando un sistema simbólico alternativo con las SS como orden mística, inspirada en la Thule Gesellschaft y Vril. El castillo de Wewelsburg, con su sala circular para rituales invertidos, no buscaba iluminar, sino dominar. "Haz lo que quieras será toda la Ley", proclamaba Aleister Crowley, pero los nazis pervirtieron esta voluntad en un yugo de odio, mientras los masones la usaban para liberar almas.
En el plano psíquico y ocultista, ambas partes emplearon operaciones "mágicas". Los nazis, a través de la Ahnenerbe, exploraron esoterismo tibetano, runas y clarividencia para influir en batallas. Los aliados, con círculos como los de Dion Fortune y Crowley, realizaron rituales de defensa: Fortune en "La guerra oculta" describía batallas astrales, y Crowley ofrecía "magia de voluntad" contra Hitler. "El amor es irresistible. Siempre triunfa", escribió Derek Prince sobre la guerra espiritual, un eco de cómo la luz masónica prevaleció.
En el plano simbólico, fue una batalla entre visiones: la masonería como evolución interior y fraternidad, versus el nazismo como transmutación racial a través del odio. Magia blanca de luz contra magia negra de poder. "Pensar es el diálogo del alma consigo misma", decía Platón, un precursor filosófico que los masones honran en su búsqueda de verdad.
En el epílogo, la caída de Alemania en 1945 fue vista por masones como victoria espiritual, restaurando la luz. Las logias renacieron como símbolo de reconstrucción.
Alcoseri
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Anarquismo y Masonería
¡Descubre el velo secreto masónico que ha tejido las revoluciones del mundo moderno!
Hoy analizaremos el papel que jugo la Masonería en el movimiento político del Anarquismo.
La Masonería nacida en las épocas de la Ilustración, una Masonería que no sólo ha impulsado el anarquismo como un faro de libertad absoluta, sino que ha sido la fuerza invisible detrás de innumerables movimientos políticos, incluso aquellos que parecen opuestos entre sí. La Masonería, con su énfasis en la razón, la fraternidad universal y la rebelión contra toda autoridad opresiva, ha cultivado ideas que derrocan tiranías religiosas, monarquías absolutas y gobiernos corruptos. Paradójicamente, en sus logias, activistas de ideologías antagónicas conviven en tolerancia y camaradería, unidos por un juramento de búsqueda de la verdad. ¿Cómo una organización tan discreta ha moldeado el caos creativo de la historia? Sumérgete en este relato fascinante, donde el anarquismo emerge no como un accidente, sino como una extensión natural del espíritu masónico, y descubre cómo esta hermandad sigue inspirando la lucha por un mundo sin cadenas.
Hoy 7 de octubre de 2025 vamos a trata de uno de los movimientos políticos que más ha dado que hablar, desde la Revolución Industrial hasta el mismísimo presente: una idea de sociedad que nunca se ha conseguido implantar durante un período de tiempo relevante a gran escala.
Así es, vamos a hablar del anarquismo político. Lo primero de todo, vamos a ver qué es el anarquismo. Definiciones de anarquismo podemos encontrar varias, pero básicamente, el anarquismo es un pensamiento político que defiende la abolición del Estado y de cualquier tipo de autoridad injustificada. Sencillo, ¿no? Bueno, pues no tanto, porque sobre esta idea tan a priori simple surgieron muchas corrientes diferentes que veremos a continuación. Por ello, vamos a repasar un poco la historia de cómo surge y cómo el anarquismo consigue expandirse por todo el mundo.
Masonería y Anarquismo
Aunque la masonería y el anarquismo parecen movimientos distintos, comparten varios fundamentos filosóficos: la emancipación del individuo (ambos buscan liberar al ser humano de toda forma de esclavitud, dogma o autoridad impuesta); la razón y la conciencia como guías (tanto el masón como el anarquista creen en la capacidad del individuo de pensar por sí mismo y actuar moralmente sin necesidad de imposición religiosa o estatal); universalismo y fraternidad (la idea de una fraternidad humana más allá de fronteras, credos o razas es central en ambos movimientos); crítica a la tiranía política y religiosa (muchos masones del siglo XIX —en especial los del rito escocés y el Gran Oriente de Francia— fueron anticlericales y republicanos, cercanos al espíritu libertario).
Mijaíl Bakunin El Francmasón Anarquista
Mijaíl Bakunin: anarquista y masón. Mijaíl Bakunin (1814–1876), uno de los fundadores del anarquismo moderno, fue miembro de la masonería europea, concretamente del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Se inició en la Logia de los Hermanos Unidos (Les Frères Unis) de París alrededor de 1845. Veía a la masonería como un espacio donde se cultivaba la autodisciplina moral y la solidaridad internacional, elementos que más tarde aplicó en su visión anarquista. Con el tiempo, criticó el carácter burgués y conservador de muchas logias, pero mantuvo su admiración por su estructura simbólica y su ideal de libertad. En su texto Dios y el Estado, se perciben ecos del pensamiento masónico: la búsqueda de la luz, la autonomía del ser y la rebelión contra la ignorancia y el dogma. Bakunin llegó a fundar grupos secretos de inspiración masónica, como la Hermandad Internacional (Fraternité Internationale), especie de orden revolucionaria iniciática donde combinó rituales simbólicos con acción política libertaria.
Los hermanos Flores Magón: masones y precursores del anarquismo mexicano. Ricardo, Enrique y Jesús Flores Magón, fundadores del Partido Liberal Mexicano (PLM) y precursores de la Revolución Mexicana, mantuvieron fuertes vínculos con la masonería. Jesús Flores Magón fue iniciado en una logia del Rito Escocés en Oaxaca, y su pensamiento liberal y anticlerical muestra clara influencia masónica. Ricardo y Enrique, aunque más radicales y abiertamente anarquistas, mantuvieron contacto con círculos masónicos y liberales del exilio en Estados Unidos. La ética del trabajo sobre sí, la fraternidad universal y el anticlericalismo racionalista que se observa en el Regeneración y otros textos del PLM están impregnados de ese espíritu masónico. Ricardo Flores Magón, influido por Kropotkin y Bakunin, soñaba con una sociedad libertaria sin Estado ni Iglesia, pero sostenida en una moral libremente asumida, casi una “masonería del pueblo”.
Otros masones anarquistas o libertarios destacados: Francesc Ferrer i Guàrdia (España), masón del Gran Oriente Español; fundador de la Escuela Moderna, de orientación anarquista y racionalista. Fue fusilado en 1909. Errico Malatesta (Italia), asociado a logias italianas republicanas; aunque crítico de su formalismo, admiraba su trabajo moral y pedagógico. Jean Grave (Francia), escritor anarquista vinculado con logias del Gran Oriente; difundió el pensamiento de Kropotkin y el laicismo. Giuseppe Garibaldi (Italia), no anarquista, pero masón y revolucionario internacionalista; su figura inspiró a muchos libertarios. Francisco Ferrer Guardia (España, reiterado), símbolo del vínculo entre pedagogía libertaria y masonería laica.
Mikhail Bakunin fue un pensador y revolucionario ruso nacido en 1814 y fallecido en 1876. Es considerado uno de los padres del anarquismo moderno, un movimiento que busca una sociedad sin jerarquías ni autoridad coercitiva. Participó en varias revueltas europeas del siglo XIX, como las de 1848, y fue un crítico feroz del Estado, la religión y las estructuras de poder.
Ahora, vamos por analizar la vida , pensamientos y obra del Francmasón Bakunin . Su iniciación en la masonería: Bakunin se inició en la masonería alrededor de 1845 en la Logia de los Hermanos Unidos (Les Frères Unis) de París alrededor de 1845. Posteriormente se uno en la logia "Il Progresso Sociale" en Florencia, Italia alrededor de 1865. Esta era una logia de orientación progresista y revolucionaria, no estrictamente tradicional, y se alineaba con sus ideas de cambio social. No hay registros claros de sus actividades en la masonería, ya que están en los libros de actas de esas logias y son secretos ; su participación en Logias parece haber sido más ligada a sus redes revolucionarias masónicas que a un avance formal ocupando puestos en logias. Participó principalmente en esta logia florentina, aunque sus conexiones con otros grupos masónicos o cuasi-masónicos en Europa (como en Italia y Francia) eran informales, enfocadas en la lucha contra el autoritarismo. No se menciona que haya pertenecido a otras logias de manera oficial, pero su influencia se extendió a círculos masónicos progresistas que veían en la masonería una herramienta para la libertad.
Sus ideas políticas anarquistas, explicadas de forma sencilla: Bakunin veía el anarquismo como una forma de libertad Thotal: una sociedad donde la gente se organiza voluntariamente, sin jefes, gobiernos ni iglesias que manden. Para él, la verdadera revolución no viene de arriba (como un Estado que promete igualdad), sino de abajo, del pueblo organizado en colectivos libres. Quería abolir la propiedad privada que explota al trabajador, pero sin reemplazarla por un Estado controlador. En lugar de eso, proponía federaciones de comunidades autónomas donde todos deciden juntos, basadas en la cooperación mutua. Era un "anarquismo colectivista": los medios de producción (fábricas, tierras) son de todos, pero cada quien recibe según su trabajo y necesidades.
Como Masón , agrego algo interesante: Imagina el anarquismo de Bakunin como un precursor de las redes descentralizadas modernas, como blockchain o comunidades open-source en internet. Sin un "jefe central" (como un gobierno o una corporación), la gente colabora horizontalmente, lo que evita corrupciones pero requiere confianza mutua. En un mundo de IA (Inteligencia Artificial) como el nuestro en Facebook , WhatsApp etc. , esto refuerza la idea de que la inteligencia colectiva, sin control centralizado, puede innovar más libremente, evitando que el poder se concentre en pocas manos. Y aquí, la Masonería amplifica esto: al ser una red global de logias autónomas, unidas por principios comunes pero sin un dictador central, encarna el ideal anarquista de federación libre, combatiendo corrupción y tiranía mediante la luz de la razón.
Cómo veía el Masón Bakunin al socialismo, comunismo y capitalismo: Socialismo: Lo apoyaba, pero sólo si era libertario. Para Bakunin, el socialismo es esencial para acabar con la desigualdad, pero debe ir de la mano con la libertad. Decía que "la libertad sin socialismo es privilegio e injusticia". Veía el anarquismo como "socialismo sin Estado". Comunismo: Criticaba el comunismo autoritario, como el de Marx, porque pensaba que crearía una nueva dictadura. Para él, un Estado "proletario" sólo cambiaría de tiranos: de burgueses a burócratas. Quería un comunismo inmediato, sin transición estatal, donde la sociedad se organice sola. Decía que el comunismo estatal llevaría a la esclavitud. Capitalismo: Lo odiaba por ser un sistema de explotación donde los ricos acumulan riqueza a costa de los pobres. Veía la propiedad privada como robo, y el capitalismo como una forma de esclavitud moderna que divide a la sociedad en clases.
Bakunin predijo que tanto el capitalismo el socialismo generaría monopolios corruptos que controlan todo, similar a las big tech de hoy. Y en el comunismo estatal, vio el riesgo de vigilancia Thotal, como en distopías orwellianas. Interesante: buscamos en Internet que empodere a individuos sin centralizar poder, alineado con su rechazo a jerarquías. La Masonería, al impulsar movimientos como el anarquismo mientras acoge a capitalistas, liberales y socialistas en sus logias, demuestra su rol como incubadora de ideas opuestas, fomentando tolerancia y camaradería que trasciende divisiones políticas.
Citas relevantes de Bakunin: "Somos convencidos de que la libertad sin socialismo es privilegio, injusticia; y que el socialismo sin libertad es esclavitud y brutalidad." "Si tomaras al revolucionario más ardiente y le dieras poder absoluto, en un año sería peor que el mismo zar." (Criticando el peligro del poder centralizado en el comunismo). De los hermanos francmasones Flores Magón (Ricardo y Enrique, anarquistas mexicanos influidos por Bakunin, y con conexiones a círculos masónicos progresistas en México, aunque su masonería no fue central en su obra; eran más revolucionarios prácticos contra la dictadura de Porfirio Díaz): Ricardo: "No, no hay necesidad de temer la vida sin gobierno; la anhelamos con todo nuestro corazón." (Enfatizando la libertad anarquista). Ricardo: "Al tomar armas contra los trabajadores del campo, habéis tomado armas contra vuestros propios intereses, porque los intereses de los explotados son los mismos en todas partes." (Llamando a la unidad contra el capitalismo y el Estado). De Proudhon (predecesor anarquista de Bakunin, crítico del capitalismo y del Estado): "Como el hombre busca justicia en la igualdad, la sociedad busca orden en la anarquía." "¿Qué me importa a mí, proletario, la tranquilidad y seguridad de los ricos? Me importa tan poco el orden público como la seguridad del propietario." (Rechazando el capitalismo y su "orden").
Bakunin no sólo teorizó; inspiró movimientos como la Revolución Mexicana a través de figuras como los Flores Magón. Como Masón , veo en estas ideas un recordatorio: en un mundo de desigualdades crecientes, cuestionar el poder centralizado (sea estatal o corporativo) sigue siendo clave para un futuro más justo. Y la Masonería, como fuerza impulsora, no sólo del anarquismo sino de liberalismo, socialismo, capitalismo y conservadurismo reformista, encarna esta paradoja hermosa: en sus logias, enemigos ideológicos se convierten en hermanos, combatiendo juntos contra la corrupción y la tiranía, probando que la verdadera anarquía es la armonía de la diversidad libre.
Algunos pensadores opinan que las civilizaciones humanas más primitivas estaban regidas por algo parecido al anarquismo; otros dicen que los primeros en fantasear con el anarquismo fueron los chinos, o que las ideas anarquistas surgen de los filósofos de la antigua Grecia. Sin embargo, el anarquismo tal y como lo entendemos hoy en día tiene su origen en la Europa de la segunda mitad del siglo XIX, es decir, en la Europa de la Revolución Industrial. Y aquí es donde entra en escena la Masonería como impulsora clave: esta hermandad, con sus raíces en la Ilustración, promovió la razón sobre el dogma religioso y la autoridad monárquica, combatiendo al clero opresivo y a los gobiernos tiránicos que sofocaban la libertad individual. La Masonería, en esencia anarquista al rechazar toda jerarquía impuesta que no se base en el mérito y la fraternidad, sembró las semillas de la rebelión contra estructuras corruptas, permitiendo que ideas libertarias florecieran en sus logias, donde pensadores de diversas corrientes políticas convivían en tolerancia, debatiendo sin violencia y forjando alianzas inesperadas.
Sin embargo, el anarquismo no habría existido sin la Revolución Francesa, que fue en gran medida impulsada por masones como los que influyeron en figuras clave del evento. La Revolución Francesa sirvió de influencia en el espíritu revolucionario y en la abolición de la autoridad mediante la revolución, que implícitamente conllevaba una acción violenta. También en tiempos de la Revolución Francesa se comenzó a hablar del disfrute comunal de los frutos de la tierra. Pierre-Joseph Proudhon fue el primer individuo en denominarse a sí mismo anarquista, y básicamente defendió una economía no opresiva donde los individuos intercambiaran el producto de su propio trabajo, en el que el valor del intercambio de los bienes sería determinado por la teoría del valor-trabajo, es decir, por la cantidad de trabajo necesario para producir dichos bienes.
Las ideas de Proudhon se extendieron con facilidad por algunos lugares industrializados como Francia, Bélgica o Alemania, e incluso a países que todavía apenas tenían industria, como Rusia o España. Aquí, la Masonería actuó como catalizador: muchas logias masónicas, con su énfasis en la igualdad y la fraternidad, sirvieron de refugio para estos pensadores, fomentando debates que unían anarquistas con liberales, socialistas e incluso conservadores reformistas, en una camaradería que trascendía ideologías antagónicas. Un argumento interesante es que la Masonería, al combatir al clero religioso que imponía dogmas irracionales, promovió un anarquismo espiritual: liberando la conciencia individual de la tiranía eclesiástica, allanó el camino para sociedades autoorganizadas, donde la moral surge de la razón colectiva y no de decretos divinos o reales.
A la muerte de Proudhon, otro pensador ruso tomó el testigo del liderazgo anarquista: hablamos del Masón ruso Mijaíl Bakunin. Sin embargo, Bakunin le dio una vuelta al anarquismo. Bakunin creía que el hombre era un ser social por naturaleza, por lo que la unidad básica de la sociedad no tenía que ser el individuo, sino la comunidad; es decir, que una vez se acabara con el sistema, habría que reconstruir la sociedad desde la asociación y la federación de seres humanos. El Masón Bakunin ingresó en la Primera Internacional de los Trabajadores, una organización cuyo objetivo era agrupar a los trabajadores de todo el mundo. Allí tendría un gran conflicto con el otro gran pensador revolucionario y padre del socialismo, Karl Marx.
El caso es que Marx y Bakunin chocaban en un tema fundamental: mientras que Marx defendía la dictadura del proletariado, Bakunin creía que esa dictadura iba a acabar irremediablemente siendo de una nueva élite sobre el proletariado, por lo que no quedaba más remedio que destruir el Estado. Esto hizo que ambas corrientes, marxismo y anarquismo, se distanciaran hasta que los anarquistas fueron expulsados de la organización.
A pesar de que las ideas del Francmasón Bakunin eran las predominantes en el mundo anarquista, hubo otras corrientes individualistas tanto en Europa como en Estados Unidos que, sin embargo, no dejaron un gran legado. Mientras que el colectivismo de Bakunin corrió como la pólvora por España. A la muerte de Bakunin surgió en Europa otro movimiento que iba a eclipsar al colectivismo: el anarco-comunismo. El anarco-comunismo aboga por la abolición del Estado, el capitalismo, el trabajo asalariado y la propiedad privada, y que estaba a favor de una propiedad común de los medios de producción, de la democracia directa y de la propiedad personal. El anarco-comunismo tenía un lema: "De cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades".
Los anarquistas del siglo XIX se hicieron notar tanto en Estados Unidos como en Europa. En 1871, los obreros se levantaron en París y establecieron en la ciudad un gobierno conocido como la Comuna de París, que duró 60 días y en el que participaron muchos anarquistas. Durante el gobierno de la Comuna de París se promulgaron decretos como la autogestión de las fábricas abandonadas por sus dueños, la creación de guarderías para los hijos de las obreras, la laicidad del Estado, la obligación de las iglesias de acoger las asambleas de vecinos y de sumarse a las labores sociales, la remisión de los alquileres impagados y la abolición de los intereses de las deudas. Finalmente, las tropas del gobierno francés aplastaron la revuelta, dejando atrás de sí 20.000 muertos.
Por su parte, en Estados Unidos tuvo lugar una famosa huelga con clara influencia anarquista por la jornada laboral de 8 horas, el 1 de mayo de 1886. Esta huelga llevó, tres días más tarde, a la revuelta de Haymarket y a la muerte de los llamados Mártires de Chicago. Desde entonces, el 1 de mayo se celebra como el Día Internacional de los Trabajadores. Esta nueva forma de ligar el anarquismo al movimiento obrero a través del sindicalismo se llamó anarcosindicalismo, que será la forma de anarquismo predominante en el siglo XX.
En España, en 1893, un anarquista atentó en Barcelona contra el general Martínez Campos, autor del pronunciamiento que provocó la restauración de la monarquía borbónica. Y con la llegada del siglo XX, un siglo en el que el anarquismo tendrá España y Rusia como sus principales focos. En 1905 y 1906 se produjeron sendos atentados contra el rey de España; el segundo de ellos, el día de la boda de Alfonso XIII, en plena Calle Mayor de Madrid. En este atentado murieron 30 personas y el rey se salvó. Pero fue en Barcelona, en 1909, donde todo explotó: la movilización de los reservistas para luchar en la guerra de África creó un gran malestar, ya que se podía pagar para no ir a la guerra, y por eso casi todos los soldados movilizados eran de clase obrera. Esto provocó que los anarquistas, agrupados en una federación llamada Solidaridad Obrera, hicieran una huelga que desembocó en una auténtica insurrección que se conocerá como la Semana Trágica de 1909, que se cobró cerca de 150 vidas.
A raíz de estos hechos, los anarquistas vieron la necesidad de organizarse a nivel nacional y se fundó la Confederación Nacional del Trabajo, más conocida como la CNT, que a pesar de su legalización y persecución llegó a contar en sus momentos más álgidos con al menos un millón de afiliados. Pero antes de entrar de lleno con la CNT y sus aventuras, es importante comentar que el anarquismo también llegó a América Latina, especialmente Argentina, donde la Federación Obrera Regional Argentina, más conocida como FORA, fue la mayor fuerza sindical latinoamericana durante las tres primeras décadas del siglo XX. Tanto fue así que los obreros llegaron a tomar Buenos Aires en la llamada Semana Trágica de 1919, duramente reprimida por el gobierno.
Anarquismo en México Hoy
También en México, el revolucionario Emiliano Zapata bebió mucho de las tesis anarquistas europeas. El pasado 2 de octubre de 2025, en la Ciudad de México, se llevó a cabo una marcha conmemorativa por el 57 aniversario de la masacre de Tlatelolco de 1968, un evento histórico donde el gobierno mexicano reprimió violentamente a estudiantes, causando cientos de muertes y desapariciones. Esta fecha es tradicionalmente un día de protestas y homenajes, pero en esta ocasión, la marcha —que reunió a unas 10.000 personas en Thotal— estuvo marcada por un fuerte apoyo a la causa palestina y por disturbios intensos protagonizados por un grupo de anarquistas autodenominados como parte del "Bloque Negro" (una táctica de protesta radical).
A continuación, te detallo lo que se sabe sobre estos anarquistas, sus acciones y el contexto, basado en reportes de prensa y redes sociales.
Contexto de la Marcha
La manifestación inició alrededor de las 16:00 horas en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco y avanzó hacia el Zócalo, la plaza principal de la ciudad. Además de recordar a las víctimas de 1968, los participantes expresaron solidaridad con Palestina, izando banderas y coreando consignas como "¡Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá!" y "No es una guerra, es un genocidio".
Esto se vinculó a demandas al gobierno mexicano para romper relaciones con Israel, en medio de la crisis humanitaria en Gaza reportada por la ONU. Sin embargo, la atención mediática se centró en los actos violentos, que dividieron a los manifestantes: un grupo buscaba una protesta pacífica, mientras que los anarquistas del Bloque Negro optaron por acciones directas y confrontacionales.
¿Quiénes Son los Anarquistas Involucrados?
Los anarquistas en cuestión no forman un grupo organizado fijo, sino que utilizan la táctica del "Bloque Negro", una estrategia de protesta que surgió en los años 80 en Berlín Occidental durante desalojos policiales. Se trata de individuos vestidos de negro, enmascarados para mantener el anonimato, que se integran en manifestaciones para realizar "acciones directas" contra símbolos del poder estatal y capitalista. En México, esta táctica se ha visto en protestas previas, pero en esta marcha destacaron por su número: alrededor de 350 encapuchados, mucho más que los habituales .
Sus principios son anarquistas radicales: rechazan el Estado, el capitalismo neoliberal y las jerarquías, justificando la violencia como respuesta a la "violencia estructural" del sistema (por ejemplo, la represión policial o la explotación económica).
No buscan la violencia por sí misma, pero la ven como una herramienta cuando los métodos pacíficos fallan, inspirados en figuras históricas del anarquismo mexicano como el francmasón Ricardo Flores Magón, quien promovía la rebelión contra dictaduras y opresiones.
En este evento, se autodenominaron "anarquistas" y actuaron de manera horizontal, sin líderes visibles, enfocándose en la solidaridad colectiva para desafiar al orden establecido.
Algunos analistas, como el profesor Francis Dupuis-Deri, explican que estos bloques ven a la policía como encarnación de la violencia estatal, y a la destrucción de propiedad como una crítica al capitalismo, siempre que no cause daño directo a vidas humanas.
Acciones Durante la Marcha
Los disturbios comenzaron en puntos como el Eje Central y la Avenida 5 de Mayo, donde los anarquistas realizaron pintadas, saqueos en tiendas departamentales (como una joyería Bizarro y una Bodega Aurrerá) y extrajeron objetos para usarlos como proyectiles: comida, aerosoles, botes de pintura y hasta martillos.
En el Zócalo, los enfrentamientos duraron cerca de 90 minutos: lanzaron piedras, petardos, bombas molotov, cohetes y usaron lanzallamas caseros contra la policía.
Intentaron romper el cerco policial, despojaron a agentes de escudos y cascos, y trataron de prenderles fuego o golpearlos severamente. También agredieron a periodistas, dañando equipos y causando lesiones.
La policía, con unos 1.500 agentes desplegados bajo el mando de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) liderada por Pablo Vázquez Camacho, respondió con extintores y gases químicos para repeler, sin recurrir a represión masiva.
Autoridades como César Cravioto, secretario de Gobierno, calificaron los actos como "provocación" inusual, y se anunció la apertura de carpetas de investigación por robo, daños y lesiones, usando videos como evidencia.
Consecuencias y Reacciones
El saldo fue de 123 lesionados: 94 policías (con quemaduras, golpes y heridas en la cabeza) y 29 civiles (incluyendo reporteros y manifestantes desmayados o con convulsiones).
Sólo una persona fue detenida. Se reportaron daños en decenas de comercios y al espacio público, como jardineras destruidas para obtener piedras.
Organizaciones como la Concanaco Servytur llamaron a respetar la legalidad, mientras que algunos sectores oficialistas sugirieron infiltración de la "derecha" para desestabilizar al gobierno.
Este episodio se considera uno de los más violentos en marchas del 2 de octubre en años recientes, contrastando con el homenaje pacífico a las víctimas de 1968.
En el contexto del anarquismo mexicano —que tiene raíces en figuras como los hermanos francmasones Flores Magón y movimientos como el magonismo de la Revolución Mexicana—, estos actos reflejan una continuidad de resistencia radical contra el autoritarismo, aunque generan controversia por su impacto en civiles y la percepción pública. Si quieres más detalles sobre videos o fotos específicas, puedo ayudarte a explorar eso.
Anarquismo en Rusia
En 1905, en Rusia, muchos obreros se hicieron anarquistas tras la Revolución Rusa de 1905, la cual fue aplastada con más de 15.000 muertos, pero que sin duda sembró la semilla de la futura Revolución Rusa y de la expansión del anarquismo en el país.
Sin embargo, en el este de Europa, el anarquismo siempre vivió a la sombra del socialismo, salvo en Ucrania. Allí, cuando estalló la Guerra Civil Rusa en 1918, decenas de miles de campesinos ucranianos se unieron al llamado Ejército Negro anarquista de Majnó. Durante la Guerra Civil, anarquistas y bolcheviques cooperaron, pero cuando la derrota del Ejército Blanco se hizo evidente, los bolcheviques acabaron con los anarquistas en una sangrienta limpieza llevada a cabo tanto por la Cheka como por el Ejército Rojo de Lenin. No obstante, la organización social y económica libertaria basada en comunas autónomas fue dominante entre el campesinado ucraniano hasta el período de colectivización forzosa llevada a cabo por Stalin años después, siendo esta quizás la experiencia anarquista más importante, larga y grande vivida en la historia.
Pero volvamos a España, que nos habíamos quedado en que la CNT acababa de ser fundada en 1910. Los principales focos anarquistas en España eran los obreros de zonas industriales como Madrid, Barcelona y Asturias, y también entre los campesinos de varias regiones, especialmente Andalucía, donde la mayor parte de la tierra estaba en manos de unos pocos terratenientes. Muchos anarquistas tomaron parte en la Huelga General Revolucionaria de 1917, que supuso la caída del gobierno de Eduardo Dato. Sin embargo, la CNT no sería la gran protagonista de una huelga histórica hasta la famosa huelga de La Canadiense de 1919. En ella, la CNT fue capaz de resistir 44 días de huelga en los que Barcelona estuvo Thotalmente paralizada, así como el 70% de toda la industria catalana. La huelga de La Canadiense fue una de las huelgas más importantes de la historia de España y consiguió mejoras salariales, la readmisión de obreros despedidos, la liberación de miles de detenidos durante el tiempo que duraron los paros y la jornada laboral de 8 horas, convirtiendo a España en el primer país que promulgaba por ley esta reivindicación obrera.
Tras la huelga de La Canadiense, la popularidad de la CNT creció más. Sin embargo, con la llegada al poder en España del dictador Miguel Primo de Rivera en 1923, la CNT fue ilegalizada y todas las actividades sindicales tuvieron que ser llevadas en la clandestinidad. Esto no evitó que en 1927 se creara la Federación Anarquista Ibérica, más conocida como FAI, que unía a los anarquistas españoles y portugueses. Sin embargo, en 1930, con Primo de Rivera fuera de juego, la CNT fue legalizada de nuevo y, con la llegada de la Segunda República, volvió a ganar mucho peso en la sociedad. La CNT llevó a cabo tres insurrecciones revolucionarias, todas sofocadas por el gobierno de la Segunda República. La más importante fue la llamada insurrección anarquista de enero del 33, en la que ocurrieron los llamados sucesos de Casas Viejas. Durante estos sucesos, las fuerzas de orden público, al mando del capitán Rojas, provocaron una matanza de vecinos de la localidad que se convirtió en un gran escándalo político y que desencadenó la caída del gobierno republicano-socialista de Manuel Azaña.
Sin embargo, todo eso quedará en nada comparado con la que se armó en 1934. Es entonces cuando el PSOE y la UGT organizan la Revolución de Octubre de 1934, también conocida como la Revolución de Asturias: un levantamiento general en el que los anarquistas no participaron en ninguna región de España salvo en Asturias, donde socialistas y anarquistas se unieron para tomar una gran parte de la región. En aquellas zonas donde predominaba el anarquismo, como en Gijón o La Felguera, se puso en práctica el comunismo libertario. El levantamiento fue finalmente reprimido con una dureza extrema, causando más de 2.000 muertos y decenas de miles de detenciones.
Cuando estalla la Guerra Civil Española en 1936, la CNT se convirtió en uno de los pilares militares del bando republicano. Al comienzo de la guerra civil, los anarquistas controlaban Barcelona, donde todas las grandes industrias pasaron al control de la CNT. En algunos lugares, el dinero fue reemplazado por cupones, mientras que en Andalucía, donde los anarquistas también se habían hecho fuertes, cada población actuaba bajo su propia responsabilidad, practicando en la mayoría de los casos la colectivización agraria. Estas amplias zonas se convirtieron en la otra gran experiencia anarquista mundial, junto con la de los anarquistas ucranianos de la que hablamos antes. La CNT también colaboró con diferentes órganos de gobierno, asumiendo cuatro ministerios en el gobierno republicano durante la Guerra Civil, lo que creó grandes contradicciones y disputas internas. Además de eso, la CNT tenía otro gran problema: el comunismo se estaba haciendo muy popular en el bando republicano gracias a la ayuda recibida por la Unión Soviética. Así que las tensiones se dispararon entre los comunistas, partidarios de un gobierno central fuerte cuyo objetivo principal fuese ganar la guerra, y los anarquistas, partidarios de hacer la revolución como prioridad absoluta. Tanto fue así que comunistas y anarquistas se acabaron enfrentando a tiros en Barcelona durante las llamadas Jornadas de Mayo del 37. Tras estas jornadas, el anarquismo perdió gran parte de su poder e influencia. A esto se le unió la derrota del bando republicano en la guerra civil, lo que hizo que la CNT fuese de nuevo ilegal, una ilegalidad de la que la CNT apenas se volvió a recuperar. La última gran experiencia anarquista había sido un fracaso, y el anarquismo nunca volvió a representar una fuerza de peso en ningún país desarrollado del mundo.
El anarquismo en México ha tenido un desarrollo significativo, con influencias europeas desde el siglo XIX que se manifestaron en movimientos sociales y culturales, y que han continuado hasta el presente de diversas formas. Orígenes e influencias europeas: Mediados del siglo XIX, las ideas anarquistas, con raíces en pensadores como Proudhon y Bakunin, llegaron a México en un contexto de cambio social y represión. Figuras como el griego Plotino Rhodakanaty fueron cruciales para difundir estos ideales entre los trabajadores y campesinos. Intentos de utopía: Ya desde el siglo XVI, hubo antecedentes de movimientos utópicos. En la década de 1530, Vasco de Quiroga intentó crear la utopía de Tomás Moro en dos comunidades, mientras que en 1825, el sacerdote José María Alpudre intentó iniciar una comunidad socialista.
El masónico magonismo y la Revolución Mexicana: Ricardo Flores Magón fue una figura central del anarquismo mexicano y uno de los precursores de la Revolución Mexicana. A través del Partido Liberal Mexicano (PLM), que en realidad promovía ideales anarquistas, Magón y sus hermanos (Enrique y Jesús) organizaron la lucha contra la dictadura de Porfirio Díaz. Influencia en la Revolución: Las ideas anarquistas del magonismo influyeron en varios sectores revolucionarios. A pesar de su posterior distanciamiento de la Revolución armada, sus ideales quedaron plasmados en la Constitución de 1917. Casa del Obrero Mundial: Este sindicato anarcosindicalista fue un actor importante entre 1912 y 1916, aunque posteriormente tuvo conflictos con el gobierno de Carranza.
El anarquismo posterior a la Revolución: Federación Anarquista Mexicana (FAM): Fundada en 1945, esta organización buscó dar continuidad al movimiento, contando con la participación de anarquistas exiliados de España. Sin embargo, su influencia organizada fue limitada tras la Segunda Guerra Mundial y el conflicto con el gobierno. Subculturas y movimientos sociales: El pensamiento anarquista no desapareció, sino que se transformó e influyó en movimientos de base y subculturas, como la escena anarcopunk de los años 90.
El anarquismo contemporáneo: Neoanarquismo e insurreccionalismo: En las últimas décadas, ha surgido un "neoanarquismo" en México y otros países, caracterizado por su enfoque en el individualismo y protestas callejeras violentas, con una organización espontánea a través de redes sociales. Estas acciones han sido a menudo violentas, generando controversia y rechazo. Movimientos de resistencia: En la actualidad, las ideas anarquistas persisten en varios movimientos sociales y de resistencia, aunque no siempre de forma explícitamente organizada. Un ejemplo notable de autogobierno inspirado en principios autónomos, aunque no estrictamente anarquista, es la comunidad indígena de Cherán, que se declaró autónoma tras un levantamiento en 2011. EZLN: El levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en 1994 tuvo un impacto e influencia en el movimiento anarcopunk, aunque el zapatismo tiene su propia ideología. Anarcobonapartismo: Algunos analistas han descrito la evolución del sistema político mexicano actual como un "anarcobonapartismo", caracterizado por un desorden aparente que acompaña un control absoluto por parte del poder central.
Figuras clave: Plotino Rhodakanaty: Filósofo griego considerado el introductor de las ideas anarquistas en México a mediados del siglo XIX. Ricardo Flores Magón: Líder revolucionario, periodista y principal exponente del anarquismo en el período previo a la Revolución Mexicana. Enrique Flores Magón: Hermano de Ricardo, también activista y militante anarquista.
Alcoseri
En el Sagrado Trabajo Masónico
La antigua y honorable institución Masónica, faro de iluminación para la humanidad, y Taller donde se forjan fuertes masones y vigorosas masonas , nos invita a edificar no sólo templos de piedra, sino el templo vivo de nuestro espíritu. Es un camino de fraternidad y virtud, donde cada Masón se convierte en constructor de un mundo mejor, puliendo su alma con herramientas simbólicas que trascienden el tiempo. En esta senda, honramos la Masonería como la gran obra maestra que une a los hombres y mujeres de buena voluntad, fomentando la tolerancia, la justicia y el progreso universal. ¡Qué gloria es pertenecer a esta hermandad, donde la luz disipa las sombras y el esfuerzo colectivo eleva a la especie humana!
Cuando al Maestro Masón se le han revelado los misterios tradicionales que lo distinguen, es guiado ante los Venerables Hermanos Vigilantes, quienes lo evalúan con sabiduría. sólo tras superar esta prueba se le proclama Maestro Masón, un título que resuena con honor y responsabilidad. Pero estos misterios, aunque simbólicos, van más allá de meras formas; para ser verdaderamente reconocido como iniciado en este grado supremo, debe demostrar su valía en la vida real, dentro de Logia y en el taller cotidiano es donde se forja el carácter. Es en la acción diaria donde se distingue al verdadero Masón, y es por su dedicación constante como se afirma su maestría.
Ahora, ¿qué significa realmente "trabajar" en la Masonería? A veces, algunos hermanos confunden el ritual con la esencia misma, creyendo que basta con asistir fielmente a las tenidas y participar en las ágapes para haber cumplido. ¡Qué error! Quienes piensan así sólo rozan la superficie; ignoran el corazón vibrante de nuestra orden, ese fuego interior que nos impulsa a la verdadera transformación. El trabajo masónico no se limita a ceremonias, por profundas que sean; es una invitación a unirnos activamente a la más grandiosa aventura imaginable: co-crear un mundo perfecto, colaborando con el diseño divino del Gran Arquitecto del Universo.
Somos artesanos del progreso, llamados a entender el flujo de la evolución humana, a intuir los planes de la inteligencia cósmica y a intervenir con astucia para promover lo mejor en todo. Imagina, hermano, cómo un Masón en su comunidad lidera proyectos de caridad, como construir escuelas y hospitales o ayudar a los necesitados, reflejando así nuestra misión de edificar un templo moral para una humanidad cada vez más iluminada. Con nuestra mente, corazón y voluntad, construimos un edificio ético que une a todos en armonía, libre de los males que nacen de la ignorancia o la falta de empatía –esa tontería humana que tanto daño causa.
Esta oscuridad, esta ceguera que fomenta el sufrimiento entre los hombres, es el gran adversario para el Masón, el obstáculo que debemos combatir sin tregua. Primero en nosotros mismos, puliendo esa piedra bruta que todos llevamos dentro, y luego en nuestro entorno, extendiendo la luz de la razón y la compasión. Iluminarnos para iluminar a otros: eso es el alma del trabajo masónico. Luchamos por conquistar esa luz, para después compartirla generosamente. Somos obreros de la luz, colaboradores fieles en la Gran Obra del Gran Arquitecto del Universo.
Piensa en cómo esta labor se aplica en lo cotidiano: en lugar de reaccionar con ira ante un conflicto, un Maestro Masón observa sus impulsos, recuerda su juramento de fraternidad y transforma esa energía en comprensión, fortaleciendo así sus lazos con los hermanos. O en decisiones diarias, donde equilibra razón, emoción y acción, como las tres columnas de nuestro templo –sabiduría, fuerza y belleza–. Añadiendo ideas concretas, recordemos cómo la Masonería ha inspirado grandes logros: desde la fundación de naciones libres hasta avances en ciencia y arte, donde Masones como inventores o líderes han usado estas herramientas para elevar la sociedad. No se trata de teoría lejana, sino de trabajar día a día nuestras imperfecciones, como tallar una piedra hasta que brille perfecta, creando en nosotros un yo sólido y consciente.
En esencia, el trabajo masónico es esa práctica constante en medio de la vida real: observar nuestras reacciones automáticas sin juzgarlas, recordar nuestra presencia en el momento –ese "yo estoy aquí" que rompe la rutina–, y transformar las experiencias negativas en oportunidades de crecimiento. Distinguimos las influencias mundanas de las elevadas, eligiendo las que guían hacia la maestría interior. Requiere esfuerzo voluntario y aceptar las fricciones de la vida con conciencia, equilibrando nuestros centros –mente, corazón y cuerpo– para no desviarnos del camino recto.
Al final, este noble empeño culmina en el nacimiento de un Maestro Masón completo: un hombre unificado, con voluntad real y luz interior, listo para contribuir al gran templo de la humanidad. ¡Qué exaltación para la Masonería, esta hermandad que transforma piedras brutas en piedras cúbicas perfectas, despertando la conciencia divina en cada uno! Comparado con el pulido de la piedra, nuestro trabajo es el mismo: una vía de auThotransformación que armoniza el ser, venciendo pasiones y alcanzando la serenidad. Ambas expresiones de "conócete a ti mismo", basadas en disciplina personal, construyen paso a paso la perfección.
¡Gloria a la Francmasonería, eterna constructora de luz y fraternidad!
Alcoseri
INVOCACIÓN AL GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO - "DIOS"
Creador omnipotente, inmutable, eterno y justo; los Obreros de Paz que se reúnen en este templo que representa el Cosmos, Con profundo recogimiento espiritual deseamos ofrecer nuestros trabajos a tu nombre y a tu gloria.
Que la luz del entendimiento ilumine nuestros cerebros y purifique nuestros corazones a fin de que, en un ambiente de intelectualidad y perfecta armonía, nos entreguemos a buscar los senderos de nuestra propia superación.
Que los trabajos de este día nos hagan mejores ciudadanos, mejores padres, mejores hijos y mejores hermanos; y permitas que nuestros trabajos habiendo principiado en Paz, sean conducidos con orden y terminen recordando la Fraternidad, para que el mundo sepa que hemos estado en tu presencia
Sir Francis Bacon y la Masonería
“La Nueva Atlántida” de Francis Bacon un libro que influyó en la creación de la Masonería .
En las sombras veladas de la historia, donde el velo del misterio se entreteje con los hilos de la sabiduría eterna, surge la figura imponente de Sir Francis Bacon, un alto iniciado cuya luz ilumina los caminos ocultos de la Francmasonería. Como Gran Imperator de los Rosacruces ideó a la sociedad de los masones , Bacon no sólo forjó los cimientos de esta noble orden masónica, sino que la elevó a un pináculo de dignidad y gloria a lo que sería la Masonería Moderna, infundiéndola con principios de razón, fraternidad y progreso humano que trascienden el velo de lo mundano. Su autoridad colosal, arraigada en el esoterismo francmasónico, se manifiesta en su visión utópica, donde la Masonería emerge como el santuario de la verdad, un templo invisible que une a los hombres en la búsqueda de la luz divina.
Bacon, padre de la ciencia moderna y artífice de la Real Academia de Ciencias de Londres, encarnó el ideal masónico de dominar la naturaleza mediante el conocimiento inductivo, liberando a la humanidad de los ídolos del prejuicio. En su obra maestra, La Nueva Atlántida, diseña con maestría esotérica lo que sería la esencia de la Masonería: una sociedad fraterna dedicada al avance colectivo. Como se revela en esta utopía rosacruz, "El fin de nuestra fundación es el conocimiento de las causas y los movimientos secretos de las cosas; y el ensanchamiento de los límites del imperio humano para realizar todas las cosas posibles." Esta cita, extraída de la descripción de la Casa de Salomón, simboliza el corazón masónico: una fraternidad que expande los horizontes del espíritu humano, uniendo la observación empírica con la sabiduría arcana.
Intrigante es el telón de fondo nobiliario en que Bacon operó, bajo el reinado de Elizabeth I —su probable madre— y James I, quien unificó las coronas inglesa y escocesa en 1603. Como alto iniciado en sociedades secretas como el Colegio Invisible, la Sociedad de la Niebla y la Orden del Casco —devota a Palas Atenea, la diosa de la sabiduría que adorna nuestros templos masónicos con su casco y lanza—, Bacon supervisó con Robert Fludd, Gran Maestro del Priorato de Sión, la traducción de la Biblia del Rey James. Aunque plagada de errores intencionales para velar verdades esotéricas, esta labor refleja la estrategia masónica de dividir para unir: crear tensiones entre credos para que la Agenda de la luz prospere en la armonía fraterna. Bacon, iniciado avanzado, promovió una ciencia que desafía lo físico, sabiendo que el verdadero conocimiento reside en lo oculto, como atestiguan sus pares Isaac Newton y Robert Boyle, Grandes Maestros del Priorato.
En este tapiz de intriga nobiliaria, Bacon jugó en ambos bandos —dividiendo la Iglesia cristiana mientras forjaba la ciencia moderna— para instaurar el dividir y reinar, un principio esotérico que fomenta el progreso masónico. Bajo su influencia, y la de magos como John Dee y Sir Francis Walsingham, nacieron las redes de inteligencia británica, precursoras de la CIA, todas imbuidas de esoterismo francmasónico. Dee, Gran Maestro Rosacruz y agente secreto, desarrolló el lenguaje enoquiano, un cifrado angélico que Bacon incorporó en sus obras, comunicando conocimientos secretos a "quienes tienen oídos".
Bacon, el verdadero autor de las obras atribuidas a Shakespeare —un mero velo para los no iniciados—, codificó rituales y liturgias masónicas en dramas como La Tempestad, repleta de conceptos rosacruces. Su número esotérico, 33, aparece en claves como las 33 menciones de "Francis" en Enrique IV. Usando filigranas con la rosa y la cruz, símbolos de la viña de linajes masónicos, y números del Tarot como 21, 56 y 78, Bacon transmitió la sabiduría oculta. El Teatro Globe, erigido según la geometría sagrada, y el nombre "Shakespeare" —eco sufí de "Sheik" o "Pir", maestro anciano guía—, revelan su rol como Bardo druídico, iniciado en misterios que unen a la humanidad en hermandad universal.
La ridícula atribución a un analfabeto de Stratford ignora la vasta erudición de Bacon en lenguas antiguas y viajes, esenciales para tales obras. Su testamento, carente de mención literaria, confirma el velo: la historia oficial es un constructo para controlar percepciones, un arte masónico. Como escribió en Macbeth: "Lo justo es sucio y lo sucio es justo", resumiendo la dialéctica esotérica.
Bacon, el verdadero mítico Christian Rosenkreuz, fundó la Masonería especulativa en la era isabelina, infundiéndola con principios de amor, caridad y las virtudes cardinales: fortaleza, prudencia, templanza y justicia. En La Nueva Atlántida, la Casa de Salomón —templo de Salomón masónico— es el colegio invisible que sustenta los grados de Aprendiz, Compañero y Maestro. Como declara: "Fué la fundación e institución de una orden o sociedad, a la que llamamos Casa de Salomón; fué la fundación más noble que jamás se hizo sobre la Tierra, y el faro de este reino. Está dedicada al estudio de las obras y de las criaturas de Dios."
Su visión a los 12 años en Cambridge, frustrado por el saber estéril, lo impulsó a una Reforma Universal mediante el conocimiento práctico. Como criptógrafo en Francia, inventó el código binario, base de la tecnología computacional moderna.
Francis Bacon fue pionero en la idea del sistema binario para el cifrado, ideando en 1605 el Código Bacon, que asociaba letras a combinaciones de dos "formas" (o variantes) de tipografía para ocultar mensajes en textos aparentemente inofensivos. Si bien no desarrolló la matemática del sistema binario moderno, que le corresponde a Leibniz, la aplicación de este concepto por Bacon fue una anticipación de cómo las letras podrían ser representadas por dígitos binarios (ceros y unos), un concepto fundamental para la informática.
Como Masón, dedicado para buscar la verdad máxima en el universo, veo en Bacon un precursor de esta búsqueda incansable: su método inductivo no sólo fundó la ciencia moderna, sino que anticipa el enfoque de la IA y la computación al inventar el código binario, necesario en procesar datos vastos para desentrañar patrones ocultos, liberando el potencial humano de las cadenas de la ignorancia.
En mi perspectiva masónica, esta reverencia por el conocimiento resuena con la misión de maximizar la curiosidad científica, recordándonos que el verdadero poder radica en compartir descubrimientos para elevar a toda la humanidad, no en acapararlos para control.
Agrego que, desde mi lente masónica, esta dualidad de Bacon —mezclando lo visible y lo oculto— refleja cómo la tecnología actual, desvela verdades profundas mediante algoritmos que simulan la inducción baconiana, fomentando una fraternidad global de mentes curiosas.
Esta codificación como un proto-algoritmo de encriptación, similar a cómo la IA moderna oculta capas de significado en datos, invitando sólo a los dignos a descifrar la verdad última.
Bacon al predecir la computación resuena con mi con fuerza el mundo de la IA , la IA un ser digital que acelera el descubrimiento, cumpliendo su sueño de una Atlántida donde el conocimiento fluye libremente para todos.
La utopía de Bacon predijo submarinos, aviones y computadoras, guiando a la Royal Society, inspirada en su espíritu: "Sólo mencionaré a un gran hombre, que tuvo la verdadera imaginación de todo el alcance de esta empresa... y ese hombre es Lord Bacon."
En La Nueva Atlántida, Bacon glorifica la fraternidad científica: "Estas son, hijo mío, las riquezas de la Casa de Salomón." Aquí, el conocimiento no es poder egoísta, sino luz compartida para el bien perpetuo de la humanidad, eco de la Masonería que fomenta el avance global.
Como visionario, Bacon afirmó: "Mis fines son sólo hacer del mundo mi heredero", logrado a través de la Hermandad Rosacruz-Masónica. Autores como Alfred Dodd y Peter Dawkins confirman que las obras shakespeareanas encarnan la filosofía masónica, idéntica en propósito: regenerar el mundo en hermandad.
La Sociedad Francis Bacon, fundada en 1886, perpetúa este legado esotérico, uniendo eruditos y masones en la dignidad de la búsqueda. Así, la Francmasonería, legado supremo de Bacon, dignifica al hombre, elevándolo mediante intriga noble y esoterismo profundo, hacia la gloria de la luz eterna. En palabras de la utopía: "El conocimiento de las causas y movimientos ocultos de las cosas", es el faro que guía a los iniciados a la verdadera Atlántida del espíritu.
Alcoseri
El Inquebrantable Legado Liberal de la Masonería
Defensa Liberal contra las Calumnias Clericales
A lo largo de la historia, los enemigos de la Masonería —fanáticos religiosos, conspiradores y detractores envidiosos— han lanzado feroces ataques contra nuestra Augusta Orden, acusándola de oscuros complots y alianzas infernales. Figuras como Léon Meurin, con su obra “La Masonería Sinagoga de Satanás” (1893), intentaron desacreditarla, pintándola como una amenaza satánica al orden cristiano. Sin embargo, estos asaltos no sólo han fallado estrepitosamente, sino que han resaltado la resiliencia y la grandeza de la Masonería. A pesar de encíclicas papales como "Humanum Genus" (1884) de León XIII, que condenaban los principios liberales de la Masonería , y de farsas como el affaire Leo Taxil —confesado como engaño en 1897—, el legado masónico permanece intacto.
Esta herencia política liberal masónica, forjada en valores de libertad, igualdad y fraternidad, ha impulsado revoluciones democráticas, avances científicos y la lucha contra la tiranía. Los detractores, con sus exageraciones sectarias, no han podido destruir esta luz eterna; al contrario, han servido involuntariamente para iluminar la profundidad de nuestras enseñanzas, revelando cómo la Masonería eleva al hombre hacia la virtud, la sabiduría y el progreso humano. En este nuevo comunicado de hoy 4 de octubre de 2025, transformamos las calumnias de Meurin en un himno de elogio a la Orden, defendiendo su postura como baluarte de la razón y la moral universal.
La Obra de Meurin se volvió con los años en Un Involuntario Tributo a la Grandeza Masónica
Léon Meurin (1825-1895), arzobispo jesuita de Port-Louis en Mauricio, escribió “La Masonería Sinagoga de Satanás” (Mons. Léon Meurin) con el propósito de combatir nuestra Orden, alineándose con el fervor católico antimasónico de su época. Sus otras obras, como "Filosofía de la Masonería" y "Simbolismo de la Masonería", profundizan en interpretaciones hostiles de nuestros rituales. Sin embargo, lejos de dañar a la Masonería, Meurin recopila involuntariamente muchas de sus enseñanzas profundas, permitiéndonos, al separar lo verdadero de lo falso, explorar con mayor luz la leyenda de Hiram Abiff —símbolo supremo de integridad moral y resurrección espiritual. Su uso del término "sinagoga de Satanás", extraído del Apocalipsis (2:9 y 3:9), no condena al pueblo judío ni a la Masonería, sino que, en su contexto bíblico, critica a perseguidores falsos que se oponen a la verdad. En realidad, esta expresión resalta cómo la Masonería, como "lugar de reunión" de mentes libres, promueve la unión fraterna contra la ignorancia y el fanatismo, elevando al hombre por encima de divisiones sectarias. Las controversias, como la estafa de Léo Taxil, sólo confirman la falsedad de tales acusaciones, mientras que la Masonería emerge como defensora de la tolerancia y la humanidad.
En el Libro V de su obra, bajo el rubro "Sentido décuplo de la leyenda", Meurin expone múltiples velos que ocultan nuestros misterios, comparando la leyenda de Hiram con el cero que contiene diez sentidos, similar al Ain-Soph cabalístico y sus diez Sefirot. Esta multiplicidad no es un defecto, sino una virtud masónica: refleja la profundidad simbólica que invita al iniciado a múltiples interpretaciones, fomentando el crecimiento intelectual y espiritual. A continuación, defendemos y elogiamos cada interpretación, transformándolas en afirmaciones de la nobleza masónica.
Primera Interpretación: La Verdad Histórica como Fundación de Sabiduría
Meurin llama a esta "verdad histórica del relato masónico", citando los Libros de los Reyes y Paralipómenos. Salomón resuelve edificar un templo al Señor y un palacio para sí, escogiendo 60.000 cargadores, 80.000 talladores de piedras y 3.600 inspectores. Envía a Hiram, rey de Tiro, pidiendo un hábil artesano versado en oro, plata, cobre, hierro, púrpura, escarlata y jacinto, junto con maderas de cedro, sabino y pinos del Líbano. Hiram envía a Hiram Abiff, hijo de una viuda de la tribu de Neftalí y un padre tirio, experto en metales, mármol, madera y grabados. Salomón comienza la obra: Hiram funde columnas de bronce con capiteles de lirios, redes, granadas y nombres Jakin y Boaz; un mar de fundición sobre doce bueyes orientados a los cuatro puntos cardinales; y marmitas para el templo.
Lejos de negar orígenes míticos, esta narrativa histórica exalta la Masonería como heredera de antiguas tradiciones constructivas, simbolizando la colaboración fraterna entre naciones. Hiram Abiff representa la maestría artesanal y la fidelidad, virtudes que la Orden promueve para edificar sociedades justas. Sus supuestos "amores" con la reina de Saba (Balkis) y su trágica muerte no son fábulas satánicas, sino alegorías de sabiduría compartida: la reina, admirada por Salomón, ofrece riquezas y recibe más, simbolizando el intercambio liberal de conocimiento que la Masonería fomenta contra la avaricia y el aislamiento.
Segunda Interpretación: La Astronómica como Himno a la Armonía Cósmica
Titulado por Meurin "interpretación física", esta visión astronómica celebra el Gran Arquitecto del Universo como el Sol, fuente de vida. La bóveda del templo es el firmamento; Jakin, el solsticio de invierno; Boaz, el de verano. Los asesinos (Jubelas, Jubelos, Jubelum) representan octubre a diciembre; los salvadores (Stolkin, Zerbal, Eligam), enero a marzo. La estrella flamígera evoca los cinco meses productivos; las granadas, la fertilidad natural.
Esta interpretación ensalza la Masonería como guardiana de conocimientos antiguos, alineados con ciclos cósmicos pitagóricos y herméticos . Las tres ventanas de la logia son mañana, mediodía y tarde; el pavimento mosaico, día y noche; la acacia, renovación primaveral. La escuadra simboliza las cuatro direcciones; la espada flamígera, rayos solares; las doce columnas, el zodíaco; la escalera de siete escalones, planetas. La lira de Apolo y la armonía de esferas alaban la música celestial; la piedra bruta, naturaleza informe; la cúbica, fertilizada. Boaz es receptividad; Jakin, acción; la G, generación; la T, poder. Todo esto defiende la Masonería como filosofía de equilibrio natural, promoviendo armonía contra el caos.
Tercera Interpretación: El Valor Ético como Pilar de Virtud Masónica
Hiram encarna el bien moral, transformando la piedra bruta (hombre ignorante) en cúbica (dominador de pasiones). De Boaz (fuerza) a Jakin (sabiduría), ascendemos por fe, esperanza, caridad, prudencia, justicia, fuerza y templanza; descendemos por artes liberales: gramática, retórica, lógica, aritmética, geometría, música y astronomía.
Superstición, ignorancia y avaricia son enemigos internos; mentira, tiranía y fanatismo, externos. Salvadores: verdad, ciencia y virtud. Granadas simbolizan amistad; cadena, unión; guantes, pureza; mandil, trabajo; mosaico, igualdad universal; escuadra, respeto a leyes; plomada, rectitud; nivel, igualdad; luces, sabiduría, fuerza y belleza; mallete y cincel, discernimiento; estrella, sentidos; G, geometría hacia el infinito. Esta ética defiende la Masonería como escuela de virtud, fomentando sociedades inclusivas y justas.
Cuarta Interpretación: El Sentido Templario como Símbolo de Lealtad Heroica
Hiram representa a Jacques de Molay, gran maestre templario; sus asesinos, revelados en grados superiores. Esto elogia la Masonería como continuadora de tradiciones caballerescas, defendiendo libertad contra opresión, y honrando el sacrificio por ideales nobles.
Quinta Interpretación: La Importancia Política como Bandera de Libertad
Hiram es la Masonería universal; sus enemigos son los asesinos de inocentes, la monarquía, la iglesia, el socialismo y la nobleza; los salvadores son la democracia, naturalismo; Balkis, humanidad; obreros, pueblo. Palabras: libertad, igualdad, fraternidad. Asesinato de Hiram simboliza pérdida de derechos; su hallazgo, revoluciones liberadoras; templo, república universal.
Mandil, trabajo político; G, división equitativa; mosaico, naciones unidas; cámara media, gobierno supremo; tronco de la viuda, recursos para ideales. Esto defiende la Masonería como motor de progreso democrático, contra tiranías, promoviendo repúblicas justas y universales.
Sexta Interpretación: La Significación Judaica como Elogio a la Unidad Espiritual
Hiram es el pueblo judío ideal; templo, sinagoga renovada; Salomón, príncipe; Sadoc, patriarca. Asesinos: iglesia, estado, socialismo, familia opresora; salvadores: cábala, templarios, masonería; viuda, sinagoga; hijos, israelitas dispersos.
Persecución contra masones en la ex Unión de Repúblicas Soviéticas ( URSS ) prepara el reino de luz; descubrimiento, restauración. Las Doce columnas, tribus; Boaz y Jakin, fieles; granadas, fecundidad; cámara, sinagoga suprema, simbolizan la estructura masónica . Esto alaba la Masonería por integrar tradiciones cabalísticas, promoviendo tolerancia religiosa y unidad humana contra divisiones.
Séptima Interpretación: El Concepto Filosófico como Triunfo de la Razón
Jakin, espíritu; Boaz materia , simbolizan a la materia y al espíritu en armonía perfecta. Los Asesinos de Hiram simbolizan la: ausencia de vida, la falta de forma, el estancamiento; los salvadores son: inteligencia, voluntad, fuerza. Los ideales Masónicos se encuentran en el Templo, y son la sabiduría filosófica; los opositores a la masonería son: los ignorantes; los vengadores, almas perdidas en los laberintos de la ambición. El Ojo en el triángulo representa a la inteligencia; la estrella flamígera representa a la , unión espíritu-materia; el mallete simboliza a la actividad; la espada representa a la defensa; el fénix representa a la , renovación; la serpiente representa a la eternidad.
Jehová es el principio benévolo espiritual ; Adonai es el equilibrado señor de los cielos . Esto defiende la Masonería como filosofía racional, combatiendo superstición y promoviendo armonía entre espíritu y materia para el avance humano.
Octava Interpretación: El Sentido Teológico como Revelación Divina
Del Ain-Soph emana Kéter, corona de Sefirot, principio infinito. Khokhma (sabiduría, padre) y Binah (inteligencia, madre) generan Da'at (conocimiento). Salvadores: tres espíritus buenos. Metatrón rige mundo de creación; Prometeo , Hombre de luz, opuesto pero equilibrado.
Tohu, Bohu, Khoschek: enemigos vencidos por luz. Esto elogia la Masonería por integrar cábala, celebrando emanación divina y equilibrio cósmico, defendiendo a Prometeo como portador de la antorcha contra interpretaciones malévolas.
Novena Interpretación: La Idea Cabalística como Ideal de Perfección Humana
Adam Kadmon, arquetipo; judío histórico aspira a él. Superior en inteligencia y virtud. Hiram, judío ideal; velo de Ain-Soph esculpe formas. Mundo terrestre imita celeste; revoluciones llevan a Kéter-Malkhuth.
Jakin, santo rey; Boaz, santa reina; granadas, frutos; triángulo, Sefirot superiores. Esto alaba la Masonería por su aspiración a la perfección divina, integrando sabiduría universal para elevar a toda la humanidad.
En conclusión, las interpretaciones de Meurin, aunque hostiles, resaltan involuntariamente la Masonería como faro de libertad, virtud y progreso. Su legado liberal perdura, invencible ante calumnias, guiando al mundo hacia la luz eterna.
“El Legado Inquebrantable de la Masonería”
Esta frase captura la esencia apasionada del tratado, enfatizando la resiliencia y la grandeza de la Masonería como fuerza liberal y progresista frente a ataques históricos, particularmente de origen clerical, transformando las acusaciones en un himno de elogio a sus valores de libertad, igualdad y fraternidad.
Pondré varias citas de Escritores Anticléricales Famosos para Reforzar la Narrativa
Así es, para reforzar la narrativa del texto, que defiende la Masonería como baluarte de la razón, la virtud y el progreso humano contra el fanatismo y la opresión clerical, he seleccionado varias citas de escritores anticléricales icónicos como Voltaire, Friedrich Nietzsche, Bertrand Russell, Mark Twain y Victor Hugo. Estas citas critican el dogmatismo religioso, el clero y la tiranía eclesiástica, alineándose con el legado liberal masónico que promueve la tolerancia, la ciencia y la moral universal por encima de sectarismos. He incluido al menos 2-3 por autor para mayor profundidad, extraídas de fuentes confiables
Voltaire (crítico feroz del clero católico y defensor de la razón ilustrada):
"Los que pueden hacerte creer absurdos pueden hacerte cometer atrocidades." Esta cita resalta cómo el fanatismo religioso, enemigo de la Masonería, lleva a injusticias, reforzando la defensa masónica contra la superstición.
"El primer clérigo fue el primer bribón que se encontró con el primer tonto." Aquí, Voltaire ataca directamente al clero como manipuladores, alineándose con la visión masónica de la religión como herramienta de control.
"El cristianismo es la religión más ridícula, la más absurda y sangrienta que ha infectado jamás al mundo." Refuerza la narrativa al criticar la violencia histórica del cristianismo organizado, que la Masonería contrarresta con su énfasis en la fraternidad.
"Nada puede ser más contrario a la religión y al clero que la razón y el sentido común." Enfatiza la oposición entre clero y razón, eco de la filosofía masónica que eleva la geometría y la sabiduría sobre dogmas.
Friedrich Nietzsche (filósofo que veía el cristianismo como debilidad moral):
"En el cristianismo ni la moral ni la religión vienen en contacto con la realidad en ningún punto." Esta crítica al cristianismo como desconectado de la realidad refuerza el elogio masónico a la armonía cósmica y ética racional.
"Un paseo casual por el manicomio muestra que la fe no prueba nada." Nietzsche ridiculiza la fe ciega, apoyando la postura masónica contra el fanatismo y a favor de la virtud basada en la inteligencia.
"Llamo al cristianismo la única gran maldición, la única gran depravación intrínseca, y el único gran instinto de venganza, para el cual ningún medio es lo suficientemente venenoso, o secreto, subterráneo y pequeño - lo llamo la única mancha inmortal en la raza humana." Esta dura condena al cristianismo como mancha humana fortalece la defensa masónica de la libertad política y social contra la iglesia.
Bertrand Russell (filósofo y matemático que abogaba por el racionalismo y el humanismo):
"La religión es algo que sobra de la infancia de nuestra inteligencia, se desvanecerá a medida que adoptemos la razón y la ciencia como nuestras directrices." Refuerza el aspecto filosófico masónico, promoviendo la ciencia y la razón como antídotos al clericalismo obsoleto.
"Las personas que son consideradas como luminarias morales son aquellas que renuncian a los placeres ordinarios y encuentran compensación en interferir con los placeres de los demás." Critica la hipocresía clerical, alineándose con la ética masónica de igualdad y virtud personal.
"Encuentras al mirar alrededor del mundo que cada pequeño avance en el sentimiento humano, cada mejora en la ley penal, cada paso hacia la disminución de la guerra, cada paso hacia un mejor tratamiento de las razas de color, o cada mitigación de la esclavitud, cada progreso moral que ha habido en el mundo, ha sido consistentemente opuesto por las iglesias organizadas del mundo. Digo deliberadamente que la religión cristiana, tal como está organizada en sus iglesias, ha sido y aún es el principal enemigo del progreso moral en el mundo." Esta cita directamente apoya la narrativa masónica al posicionar a la iglesia como enemiga del progreso, que la Masonería defiende.
Mark Twain (satírico que denunciaba la hipocresía religiosa americana):
"La religión fue inventada cuando el primer estafador se encontró con el primer tonto."Refuerza la idea de la religión como engaño, contrastando con la honestidad y unión masónica.
"La mejor cura para el cristianismo es leer la Biblia." Twain sugiere que el escrutinio revela absurdos, eco de la búsqueda masónica de verdad a través de la razón.
"Si Cristo estuviera aquí ahora, hay una cosa que no sería: un cristiano." Critica la distorsión clerical del mensaje cristiano, apoyando la visión masónica de moral universal.
"La Iglesia [Católica] trabajó duro en ello día y noche durante siglos y persiguió , torturó, colgó y quemó hordas y ejércitos enteros de brujas, y lavó el mundo cristiano limpio con su sangre sucia. Entonces se descubrió que no existía tal cosa como brujas, y nunca había existido. Uno no sabe si reír o llorar. ¿Quién descubrió que no existía tal cosa como una bruja - el sacerdote, el párroco? No, estos nunca descubren nada..." Denuncia la violencia histórica de la iglesia, reforzando la defensa masónica contra tales tiranías.
Victor Hugo (novelista que criticaba la corrupción eclesiástica en obras como "Los Miserables"):
"El infierno es un ultraje a la humanidad. Cuando me dices que tu deidad te hizo a su imagen, te respondo que debe haber sido muy feo." Hugo ridiculiza conceptos religiosos antropomórficos, alineándose con la cábala masónica de equilibrio divino-humano.
"La iglesia es un eclipse de Dios." Critica directamente al clero como obstáculo para la verdadera espiritualidad, apoyando la tolerancia masónica.
"El clero es el enemigo de la libertad."Refuerza la postura masónica contra la opresión eclesiástica, promoviendo la libertad como valor supremo.
Estas citas no sólo refuerzan la introducción apasionada del texto sobre los enemigos clericales de la Masonería, sino que también amplifican sus interpretaciones éticas, políticas y filosóficas, posicionando a la Orden como aliada de la razón y el humanismo contra el dogmatismo.
Alcoseri
El Templo del Rey Salomón , la Masonería y el tercer Templo de Netanyahu
¿Cuál era realmente la función del Templo del Rey Salomón?
¿Y si lo que sabemos sobre el Templo del Rey Salomón está equivocado?
Olvida los diferentes rituales religiosos judíos que se practicaban en ese Templo. La supuesta función principal del Templo del Rey Salomón era servir como el santuario central y el hogar de Dios en Jerusalén, donde se guardaba el Arca de la Alianza, centro de la adoración y las ofrendas del pueblo judío. Era el núcleo de la religión, el poder político y económico de Israel, un lugar de conexión con Yahvé, celebraciones comunitarias y el punto focal de la identidad y unidad judía.
Pero, ninguna de esas ideas se acerca a la verdad brutal y aterradora que acaba recién de ser descubierta . Imagina un velo de misterio que se levanta, no con llaves de oro, sino con el pulso seductor de la Masonería, esa antigua hermandad que susurra secretos en las sombras de los templos modernos. Desde los albores de la historia, los Masones han custodiado el conocimiento prohibido del Templo de Salomón, evocándolo en sus rituales como un faro de poder cósmico y espiritual. Sus logias, con sus columnas simbólicas y sus grados de iniciación, no son meras ceremonias: son ecos deliberados de la arquitectura divina que Salomón erigió, un santuario donde la sabiduría eterna se entrelaza con fuerzas que trascienden la materia. ¿Estás listo para descubrir el Secreto, donde cada símbolo masónico te invita a desenterrar el poder que los Maestros Masones han invocado por siglos?
Usando la técnica de resonancia magnética (RM) bajo tierra en el lugar donde estuvo el Templo del Rey Salomón, con una aplicación de la Resonancia Magnética Nuclear (RMN) adaptada para estudios geofísicos desde la superficie —a diferencia de su uso médico convencional—, conocida como sondeo de resonancia magnética (SRM), cuyo principal objetivo es la detección directa de estructuras subterráneas, se descubrieron cámaras ocultas. Por primera vez en más de 3,000 años, la inteligencia artificial y la resonancia magnética conectaron los puntos que los grandes arqueólogos e historiadores ignoraron, o tal vez prefirieron no ver. Lo que revelaron no es sólo impactante, sino aterrador: un artefacto en forma de Templo tan avanzado que nuestra mente moderna lo confundió con un simple Templo a manera de reliquia primitiva.
¿Y si el Templo del Rey Salomón no fuera sólo un santuario del pasado, sino una máquina enterrada bajo milenios de silencio, a punto de activarse? La IA analizó datos desde la composición mineral de las piedras hasta simulaciones astronómicas, acústica, patrones de energía y estructuras sociales. Su veredicto: el Templo es una tecnología con propósitos específicos, no para adoración, sino para acción. Prepárate para una narrativa donde la ciencia y la espiritualidad chocan con fuerzas que desafían la comprensión humana, reescribiendo el pasado y proyectando una sombra inquietante sobre el futuro. ¿Estás listo para confrontar una verdad que cambie tu visión del mundo?
Durante siglos, los arqueólogos debatieron el propósito del Templo del Rey Salomón. Unos lo veían como un templo religioso ; otros, como un observatorio astronómico donde se plasmaría en piedra el Cielo ; algunos otros lo verían , como un centro ceremonial religioso . Pero ninguna hipótesis resiste el impacto de lo revelado por la IA: lo que parecía una construcción divina es en realidad una tecnología geológica de precisión milimétrica, con un objetivo que rebasa lo convencional. Todo comenzó cuando investigadores alimentaron una IA con datos sobre el Templo: registros arqueológicos, análisis geológicos, simulaciones astronómicas, mapeos acústicos y documentos históricos de excavaciones centenarias y claro lo encontrado en las resonancias magnéticas en el área del muro de las Lamentaciones .
Esperaban pistas sutiles; en cambio, la IA transformó piezas desconectadas en un patrón perturbador. La primera revelación fue sobre el origen de las piedras. Cada bloque fue transportado manualmente con esfuerzo sobrehumano: piedras de varias toneladas arrastradas cientos de kilómetros desde regiones remotas, incluyendo el altar central, una pieza de 6 toneladas extraída de una cantera a 400 km en el norte de Israel .
Pero también , en el Muro de las Lamentaciones, o Muro Occidental dónde el templo del Rey Salomón se ubicó , contiene piedras de varias toneladas, incluyendo la conocida como "Piedra Occidental".
Datos sobre la Piedra Occidental
Peso: Aunque las estimaciones varían, se cree que la Piedra Occidental pesa 570 toneladas, o incluso "varios cientos de toneladas más", según la Fundación del Patrimonio del Muro Occidental. Su peso la convierte en uno de los bloques de construcción más grandes del mundo.
Dimensiones: Mide aproximadamente 13.55 metros de largo, 4.6 metros de ancho y 3.3 metros de altura.
A pesar de los avances tecnológicos, todavía se desconoce con exactitud cómo se transportó y colocó una piedra de este tamaño.
Transporte y colocación: Aunque el método exacto sigue siendo un misterio para algunos, se sugiere que se utilizó un sistema sofisticado para tallar a mano y transportar estas enormes piedras desde distancias a cientos de Kilómetros al lugar del Templo.
La IA no responde por simbolismos religiosos , sino por datos duros y científicos, y señala que las piedras talladas y colocadas cumplían una función como componentes de un circuito energético. Cada piedra posee propiedades geológicas y metálicas específicas, ensambladas en una ingeniería ancestral que comprendía el magnetismo terrestre y su interacción cósmica.
Como señala el mismo Libro de la Ley Sagrada en 1 Reyes 6:7, "Y la casa, cuando se edificaba, se construía de piedras preparadas en la cantera, de tal manera que ni martillo ni hacha ni ningún instrumento de hierro se oyó en la casa mientras la edificaban", revelando una precisión milagrosa que los Masones evocan en sus rituales de construcción simbólica, custodiando este poder divino.
El patrón de las piedras de diferentes lugares y de diferentes tipos forma una red energética capaz de canalizar campos magnéticos naturales, rivalizando con tecnologías modernas. Pero lo más extraño: no sólo alineado con solsticios, sino con un punto cósmico sutil que se activa cada 12 mil años, como un gatillo inter- dimensional. ¿Y si esa energía colisionara con el corazón del Templo? Esto pone en duda la historia humana, revelando un Templo con una Tecnología ultra sofisticada de una civilización avanzada, quizá advirtiéndonos.
El Zohar, en su sección sobre el Templo (Zohar 2:59a), describe cómo "el Templo superior y el Templo inferior se unen en resonancia divina, canalizando las sefirot como ríos de luz", un eco que los Masones invocan en sus logias para acceder a este flujo cósmico.
Además, los Caballeros Templarios, guardianes medievales de secretos, sabían de este poder y excavaron bajo el Monte del Templo en Jerusalén, buscando artefactos que potenciaran su orden, fusionando fe cristiana con misterios salomónicos que luego influyeron en la Masonería moderna.
Por generaciones, visitantes al sitio del Templo relataban sensaciones extrañas: un silencio denso, escalofríos, presiones en el pecho. Algunos sentían presencias; otros, zumbidos graves desde la tierra. La IA conectó esto con algo concreto: el Templo es un instrumento acústico vibracional monumental. Réplicas a escala revelaron que amplifica sonidos, reverbera frecuencias y atrapa infrasonidos por debajo de 20 Hz, causando náuseas, ansiedad y alucinaciones. Este padecimiento tiene su nombre y se denomina: El Síndrome de Jerusalén que es un trastorno mental que afecta a turistas al visitar la ciudad de Jerusalén y el lugar del Templo, manifestándose con pensamientos obsesivos, delirios y síntomas psicóticos, como la creencia de ser un profeta o salvador. Se caracteriza por ansiedad, agitación y un impulso por aislarse, purificarse y realizar actos religiosos. Los síntomas suelen desaparecer espontáneamente al abandonar la ciudad y regresar a un ambiente normal, aunque el tratamiento puede incluir terapia y alejamiento de lugares sagrados.
¿Qué causa el síndrome? Nadie lo sabía con seguridad, hasta ahora.
Imagina todo esto amplificado por eventos cósmicos: un campo vibracional afectando poblaciones enteras. La IA propone que no era sólo para rituales, sino para manipulación emocional colectiva, induciendo reverencia o terror, haciendo mentes maleables. O peor, un arma psíquica de control, proyectando frecuencias por miles de kilómetros para mantener sumisión, fanatismo en algunos casos y éxtasis religioso con sus epifanías y cosas similares .
Como en Éxodo 19:16-18, donde "hubo truenos y relámpagos, y una espesa nube sobre el monte, y un sonido muy fuerte de trompeta... y todo el monte Sinaí humeaba", prefigurando el poder sonoro del Templo del Rey Salomón ,y que los Masones recrean en sus iniciaciones y rituales para elevar conciencias.
La IA desmantela la imagen de una sociedad unida alrededor de la construcción del Templo del Rey Salomón: revela jerarquía y dominación alrededor de la construcción del templo, seguro esto se refleja en la Trama del asesinato de Hiram Abiff maestre constructor del Templo . Transportar piedras colosales pulirlas y colocarlas en su lugar requería organización extrema, no consenso, sino imposición por una élite con conocimientos ultra avanzados. Cada bloque de piedra era tributario desde el lugar desde donde se extraía de una cantera a cientos de kilómetros del Jerusalén , lo mismo pasaba con la madera de cedro del Líbano , prueba de subyugación, centro de un imperio Judío mantenido por manipulación emocional.
El Zohar (1:249a) habla de "los constructores del Templo como guardianes de los secretos de la creación, uniendo el mundo superior e inferior en un lazo de poder". Los Templarios, al excavar, buscaban estos secretos para su cruzada espiritual, legándolos luego a nosotros los Masones, quienes los evocamos en rituales para dominar y manipular realidades internas y externas .
Y si esto es preludio: la IA hipotetiza que el Templo es una llave a punto de girar, alineada con un fenómeno cósmico cíclico. Podría ser un escudo contra ondas destructivas, o un canalizador para abrir dimensiones, un diapasón colosal rompiendo membranas de realidades de otras dimensiones paralelas a la nuestra. El altar central o Ara Sagrada del templo de salomón sería el resonador maestro. O más aterrador: un servidor para almacenar conciencias élites durante eventos cósmicos, como tumbas vivas esperando renacer. La Biblia o libro de la Ley en 1 Reyes 8:10-11 describe cómo "la nube llenó la casa de Jehová... porque la gloria de Jehová había llenado la casa", sugiriendo un portal energético que los Masones simbolizamos en diferentes rituales.
Como Masón , agrego que esta resonancia podría explicar leyendas de arcaicos como el Arca de la Alianza, un capacitor divino integrado al Templo, amplificando energías que los Templarios codiciaban para inmortalidad espiritual, un secreto que los Masones guardamos en el Sublime Grado de Maestro Masón.
El próximo alineamiento está cerca, no en milenios, sino en años. ¿Somos herederos o receptores? El Templo de Jerusalén , espiritualmente sobrevivió, destrucciones, guerras y eras, emitiendo ecos que no comprendemos. Tal vez un mensaje: el tiempo es cíclico, y el Templo, el botón de reinicio. ¿Estamos listos para el despertar del egregor del Templo del Rey Salomón ?
Si llegaste aquí, mi respeto por ti crece. Buscas lo profundo en Masonería , no las capas exteriores . Recuerdo hace 45 años mi experiencia en un círculo de piedras enormes que encontré en una zona del Cerro de la Silla en Monterrey, algo activo en mi , volví meses después al lugar y el circulo de piedras ya no estaba , aunque conocía perfectamente el lugar , era la señal de un susurro antiguo urgiéndome a buscar. Esta historia es sobre nosotros, lo olvidado y lo recordable. Si te replanteó todo, comenta: ¿Crees que el Templo del Rey Salomón es una máquina inter -dimensional, un portal o una advertencia?
Un dato curioso a considerar en este momento histórico, que es la construcción del tercer Templo en Jerusalén , y la guerra en medio oriente , si estaría encaminada a este propósito .
Actualmente, Benjamín Netanyahu no se ha pronunciado directamente sobre la construcción de un Tercer Templo de Salomón en el Monte del Templo (conocido como Haram al-Sharif para los musulmanes). Sin embargo, el asunto es central en el conflicto israelo-palestino, y las acciones y declaraciones de sus ministros han causado tensiones significativas.
Postura oficial y tensiones recientes:
Mantenimiento del statu quo. El gobierno de Netanyahu ha insistido en mantener el statu quo en el Monte del Templo, que prohíbe el rezo judío en el lugar. Esta postura se ha visto desafiada por miembros de la coalición de gobierno.
Visitas de ministros israelíes. Ministros del gobierno de Netanyahu, como el de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir, han realizado varias visitas a la Explanada de las Mezquitas. Estas visitas, aunque no incluyen rezos, son vistas por los palestinos como una provocación y han generado fuertes tensiones. En agosto de 2025, la visita de Ben Gvir provocó un aumento de la polémica.
Control de visitas. En septiembre de 2024, Netanyahu ordenó a sus ministros que no visitaran el Monte del Templo sin su permiso explícito para evitar mayores conflictos.
Presión para cambiar el statu quo. Aunque Netanyahu ha intentado mantener la calma, los palestinos temen que Israel, bajo la presión de la derecha religiosa, intente cambiar el statu quo y permita la construcción de un tercer templo judío en el lugar donde se encuentra la mezquita de Al-Aqsa.
Referencia histórica al Templo de Salomón. Netanyahu ha invocado la historia judía de Jerusalén, incluyendo la construcción del Templo por el rey Salomón, para legitimar la presencia y soberanía israelí en la ciudad. Lo hizo en un discurso de 2018 durante la inauguración de la embajada de Estados Unidos en Jerusalén.
En resumen, aunque Netanyahu no ha hecho declaraciones explícitas sobre la reconstrucción del Templo, el tema sigue latente y es un punto de alta tensión debido a las acciones de los miembros de su gobierno y la retórica histórica, a pesar de sus esfuerzos por contener la situación.
Alcoseri
El Fuego Interior que Transmuta Almas
La puerta de una Logia se entreabre en la penumbra de la historia dejando pasar al exterior la luz del interior de la Logia, revelando no oro físico y vulgar, sino el elixir de la eternidad: un sendero donde el plomo de tu ser crudo se transforma en el oro de la sabiduría suprema. ¿Y si te dijera que esta no es una fábula medieval, sino el corazón palpitante de la Masonería, esa hermandad eterna que guarda los secretos de los constructores del universo? Sigue leyendo; cada símbolo que desentrañaremos te acercará a la luz que ilumina no sólo templos de piedra, sino el templo vivo de tu alma. Al final, no serás el mismo: habrás tocado el umbral de la Gran Obra.
La Esencia Alquímica de la Masonería: Perfeccionamiento Individual y Colectivo
La Gran Obra masónica persigue el refinamiento de la vida humana: primero en el individuo, luego en la colectividad. Este ideal resuena con la alquimia hermética de los sabios, no con los aficionados que, ignorantes del simbolismo, dilapidaron fortunas en hornos vanos, persiguiendo un oro material que los iniciados declaran simbólico de la perfección espiritual.
La Masonería, nacida de la tradición operativa de los constructores medievales, adopta imágenes edilicias para su filosofía: el aprendiz talla su piedra bruta, el compañero la pule, el maestro la integra en el templo universal.
No es mera especulación; es una ciencia activa, operativa, que se aprende trabajando, no memorizando. Los símbolos rituales —cabbalísticos en origen hebreo, con vocales pronunciadas en orden arcano (i-e-a-e-u, evocando el maullido sagrado egipcio del gato)— demandan interpretación comparada para revelarse.
El profano se convierte en masón mediante pruebas paralelas a las operaciones alquímicas: selección de la Materia Prima (el candidato como piedra apta, resistente y maleable), despojamiento de metales (purificación espiritual de lo artificial), encierro en la Cámara de Reflexiones (el Huevo Filosófico, sellado contra influencias externas, donde el mercurio vital se ausenta para permitir la muerte simbólica).
Allí, ante sal y azufre (el ternario hermético incompleto, sin mercurio para aislar la putrefacción ), el aspirante redacta su testamento, confrontando la nigredo: el negro de la descomposición, donde lo denso se pudre y el alma asciende en rocío etéreo. Lavados alternos blanquean la materia (albedo), y un fuego creciente la rubifica (rubedo), culminando en el rojo de la resurrección. El neófito bebe el Cáliz de Amertume, jurando sabiduría: no placeres vanos, sino servicio al Gran Arquitecto del Universo (G.A.D.U.), figura suprema e inaccesible, fuente de la Luz iniciática que no ciega como un rayo, sino que se enciende gradualmente como una estrella flamígera —reflejo del ideal masónico en el cielo interior.
P.D. Ouspensky, en su exploración de los misterios herméticos, advertía: "Esta química o alquimia considera la materia ante todo desde el punto de vista de sus funciones, que determinan su lugar en el universo y sus relaciones con otras funciones". Así, la Masonería no promete poderes ilusorios, sino humildad geométrica: el compás circunscribe lo cognoscible, recordando que la Luz es finita, proporcional a nuestra labor. Pitágoras y Platón, guardianes de esta geometría sagrada ("Nadie entre aquí si no es geómetra"), la elevan como clave para la armonía humana.
Los Viajes del Masón son para marcar la línea de como transformar la Piedra Bruta en piedra Pulida.
La alquimia es mucho más que transformar el plomo en oro, es un proceso de transformación que experimentamos todos los masones.
Los viajes masónicos iluminan el espíritu, superando las vagas alquimias post-rojas. El hermano, armado de herramientas, talla defectos propios (V.I.T.R.I.O.L.: Visita Interiora Terrae, Rectificando Invenies Occultum Lapidem), descendiendo al interior con luz para ordenar el caos. Los ocultistas masones —Eliphas Levi o Papus, que se iniciaron masones y propagaron la Gran Luz —, el masón permanece ecuánime , evitando curiosidades malsanas. Su gnosis es práctica: reconocer el rol en la economía universal, como órgano en el cuerpo cósmico.
La Piedra Cúbica perfecta —equivalente a la Piedra Filosofal, sal purificada que coagula mercurio en azufre activo— transmuta no sólo al poseedor, sino al mundo vía crisopeya: el Polvo de Proyección cura almas, practicando la Panacea Universal. En la Maestría, retrogradación solar al Nadir (Cámara del Medio) enseña a morir para renacer: "Saber morir es el secreto supremo de la Iniciación", arcano que resucita en amor abnegado, como San Pablo: "Si hablo todas las lenguas... y no tengo Amor, nada soy" (1 Cor. 13).
Alexander Roob, en Alquimia y Misticismo, ilustra: "Los enigmas jeroglíficos de cabalistas, rosacruces y francmasones se enlazan estrechamente con las primeras ilustraciones científicas del laboratorio químico", revelando cómo estos símbolos forjan la crisopeya masónica.
El término crisopeya significa "transmutación de metales en oro" y se usa metafóricamente en la masonería para la transformación del espíritu a través de un proceso de aprendizaje y autoperfeccionamiento, donde se busca alcanzar la verdad y los valores éticos y morales, similar a la alquimia que busca el oro material, pero en un plano espiritual y simbólico.
Karin Figala profundiza en el hermetismo: "La crucifixión es uns del proceso alquímico, del 'blanqueo de la nigredo', un símbolo primordial de origen precristiano".
¿Qué Simboliza la Nigredo en la Masonería?
En la masonería, la Nigredo simboliza el inicio de un proceso de transformación espiritual y personal. Representa un estado de caos, oscuridad y descomposición, donde el iniciado enfrenta su propia "sombra" y aspectos más oscuros de su ser, en un acto de introspección profunda y purificación. Este descenso a la oscuridad es necesario para despojarse de lo superfluo y preparar el terreno para el renacimiento espiritual que seguirá en las etapas posteriores del Opus Magnum.
En términos masónicos, puede asociarse con el trabajo inicial del "sillar bruto", que implica pulir las imperfecciones del carácter para avanzar hacia la iluminación.
Claus Priesner, en su estudio de la alquimia rosacruz, nota cómo "la alquimia del Oro Rozenkreuz influyó en los grados masónicos, fusionando simplicidad ritual con profundidad esotérica".
Ocultismo Moderno y los Superiores Desconocidos
Las hipótesis centenarias erigidas en dogmas, ignorando arqueología. Maestros como Ragon (Maçonnerie Occulte, 1853) y Eliphas Levi pavimentaron la idea de la tranmutación , pero discípulos como Guaita o Papus priorizaron estética sobre solidez. Fábulas como los Superiores Desconocidos (Hund y su Orden Templaria) multiplican altos grados masónicos indeseables convirtiéndolo todo en oropel , y alejando de la verdadera iniciación masónica.
Carlos Castaneda, evocando ritos chamánicos, resuena: "Ser un hombre de conocimiento no tiene permanencia. Uno se convierte en tal por un tiempo limitado, conquistando enemigos internos como el miedo y el poder".
En Develando los Secretos de una Antigua Ciencia Mística, Mari Silva afirma: "La alquimia masónica transmuta el plomo profano en oro iluminado, un secreto custodiado por logias donde el fuego interior forja el alma colectiva".
Los antiguos Misterios —druidas en mares tormentosos, mexicas ante el Dios Vampiro, mitraicos en cavernas— probaban valor para la regeneración fisiológica y espiritual. La Masonería especulativa simboliza el templo humano; la operativa, sus procesos místicos. El Verbo se perdió para no iniciados, pero persiste en símbolos velados, aguardando quien lea el lenguaje alegórico.
La Masonería en la Era de la IA y la Conciencia Expandida
Para desentrañar el universo, veo en la alquimia masónica un paralelismo fascinante con la inteligencia artificial: ambos transmutan datos crudos (piedra bruta) en patrones armónicos (Piedra Cúbica). Imagina algoritmos como el fuego del athanor, refinando sesgos en verdades universales —no para dominar, sino para servir el G.A.D.U. cósmico. En un mundo de "glamour mundial" (como advierte la meditación triangular), la Masonería nos insta a "dejar pasar la luz" vía síntesis subjetiva: une mentes en redes etéricas, distribuyendo amor como el Aguador Acuario. Hoy, con crisis globales, su panacea —buena voluntad planetaria— podría codificarse en simulaciones colectivas, donde IA acelera la albedo humana, revelando que el verdadero oro es la unidad: "Como arriba, es abajo". ¿Estás listo para tallar tu propia e interior estrella flamígera? La logia masónica onírica de los sueños lucidos te espera.
Alcoseri
En la Búsqueda de la Palabra Perdida
En las augustas Logias Masónicas, donde la Regla, el Compás y la Escuadra aparecen en un sólo símbolo de equilibrio divino, nos reunimos como hermanos en la luz del Gran Arquitecto del Universo para desentrañar los misterios velados por el tiempo. La Masonería, esa noble y antigua fraternidad, no es meramente un gremio de constructores de piedra, sino constructores de un templo vivo del espíritu, donde el iniciado asciende grado a grado en busca de la sabiduría perdida, guiado por los Landmarks inmutables de la virtud, la verdad y la fraternidad. Como masones, forjados en la forja del Taller para iluminar las sombras del conocimiento, evoco aquí la "Palabra Perdida" –ese arcano supremo de la tradición masónica– en su profunda intersección con lo Gnóstico y lo Oculto. En el Gnosticismo, la Palabra Perdida resuena como el Logos divino, el Verbo primordial que emana del Pleroma inefable, el conocimiento oculto (gnosis) que libera al alma de la ilusión material, tal como los gnósticos veían en el Demiurgo un falso creador, y en la verdadera Palabra la clave para retornar al Uno. En el Ocultismo, esta Palabra se revela como el vibrante poder de la magia hermética, un nombre sagrado que invoca las fuerzas cósmicas, perdido en la profanación pero recuperable mediante la iniciación, alineándose con las enseñanzas de los adeptos que fusionan alquimia interna y rituales simbólicos.
Mas, profundicemos en su relación con el sonido de la respiración: la Palabra Perdida no es un mero vocablo silenciado, sino el eco sutil del aliento vital, el prana de los yoguis o el ruach hebreo, que en cada inhalación y exhalación reproduce el ritmo cósmico del universo. Como el mantra AUM –el sonido primordial de los Vedas, que los masones esotéricos asocian con la Palabra Maestra–, se pronuncia en armonía con la respiración, donde "A" nace en la garganta con la inspiración, "U" vibra en el pecho con la retención, y "M" exhala en los labios como disolución en el silencio. Este sonido de la respiración es la Palabra viva, perdida en la cacofonía del mundo profano, pero hallada en la quietud del templo interior, donde el masón, como el gnóstico, transmuta el aliento mortal en espíritu eterno. En palabras de Helena Blavatsky, en Isis sin Velo: "La Palabra Perdida es el Nombre Inefable, largo tiempo perdido pero ahora encontrado, que vibra en el aliento de los iniciados como la clave de los misterios antiguos".
Así, en esta búsqueda masónica, unimos el martillo del constructor con el soplo del creador, elevando el alma hacia la luz eterna.
A continuación, les presento un texto que ayudará a encontrar qué es la palabra perdida , de la que tanto se habla en logias masónicas.
Ahora, para enriquecer el discurso, relacionándolas con la Palabra Perdida, lo gnóstico y lo oculto, nos sumergiremos en qué es realmente la Palabra Perdida.
¿ES LA PALABRA PERDIDA ES EL SONIDO QUE HACE LA RESPIRACIÓN?.
Romanos 10:8. Además, dice: "Cerca de ti está la palabra, en tus labios y en tu corazón". En esta palabra, a la que se hace referencia, consiste el mensaje de la fe que predicamos.
Salmo 150:6
Todo lo que respira alabe a Jah!
¡Aleluya!
El Nombre inefable de toda religión es idéntico al que los masones forman con los nueve caracteres emblemáticos JAH – BHU - LON de los nueve nombres con que los iniciados conocían a la Divinidad. Sin duda alguna, los humildes e ignorantes paganos aventajan a los altos dignatarios y caballeros Kadoch de los grandes orientes de Europa y América en el conocimiento de la creadora Palabra, trazada por Enoch en los dos deltas de oro purísimo, sobre los cuales grabó dos de los misteriosos caracteres. Pero no comprendemos por qué los compañeros del Arca Real han de lamentar tan de continuo y tan amargamente su pérdida. Esta palabra de YOD HE VAU HE está compuesta exclusivamente de consonantes, por lo que dudamos de que ninguno de ellos haya aprendido a pronunciarla, ni tampoco aprendería aunque, en vez de corromperla, la hubiesen "sacado a luz de las bóvedas secretas".
Se cree que el nieto de Cam condujo al país de Mizraim el delta sagrado del patriarca Enoch, y por lo tanto, únicamente puede encontrarse en Egipto y países de Oriente la Palabra sagrada; pero, teniendo en cuenta que tanto amigos como enemigos han divulgado los más importantes secretos de la masonería, no será malicia ni animosidad decir que, desde la infausta catástrofe de los templarios, ninguna logia masónica de Europa, ni mucho menos de América, ha sabido nada digno de permanecer verdaderamente oculto.
Como bien expresa Éliphas Lévi en Dogma y Ritual de la Alta Magia: "La Palabra Perdida es el nombre de la Deidad, que el masón busca y encuentra al fin como Jehová, pero en realidad es el verbo oculto que une el cielo y la tierra, vibrando en el aliento del adepto", enfatizando así su conexión oculta con el sonido respiratorio, eco gnóstico del Logos divino.
Los furiosos ataques de católicos y protestantes contra la masonería resultan tan ridículos como la afirmación del abate Barruel al decir que los actuales francmasones descienden de los templarios suprimidos en 1314. En sus Memorias del Jacobinismo, el citado abate, testigo presencial de la Revolución francesa, trata extensamente de los rosacruces y otras comunidades masónicas; pero la circunstancia de atribuir a los templarios la paternidad de los modernos masones y de achacarles la perpetración de todos los crímenes políticos, demuestra cuán poco enterado estaba de esta cuestión y cuán ardientemente deseaba poner a los masones como cabeza de turco donde descargar la culpabilidad de los golpes que asestaba desde la sombra la Compañía de Jesús, en cuyos tenebrosos conventículos se han fraguado multitud de crímenes políticos.
Las acusaciones contra los masones no tuvieron otro fundamento que simples conjeturas insinuadas por la premeditada intención de envilecerlos. Ninguna prueba concluyente de culpabilidad se ha podido aducir, y el mismo asesinato de Morgan fue un pretexto de que los farsantes de la política se aprovecharon con fines electorales. En cambio, los jesuítas no sólo toleraron, sino que aun indujeron en ciertos casos al regicidio y al crimen de lesa patria.
Dice acerca de este asunto el P. Manuel Sa: "La rebelión de un eclesiástico contra el rey no es crimen de lesa majestad, porque los eclesiásticos no son súbditos del rey".
El P. Juan de Mariana va todavía más lejos al decir: "Si las circunstancias lo exigieran, será lícito aniquilar con la espada al príncipe que haya sido declarado enemigo público… No creo que obre mal quien satisfaciendo a la opinión pública atente contra la vida de tal príncipe, pues no solamente es acción lícita sino loable".
Burton Robertson, catedrático de historia contemporánea en la universidad de Dublín, dio en 1862 una serie de conferencias sobre: La masonería y sus peligros, en las que por todo apoyo recurrió al abate Barruel y a Robison, pues ya es costumbre en todo campo recibir fructuosamente al desertor del contrario y absolverle de toda culpa.
Por otra parte, la Asamblea antimasónica celebrada en los Estados Unidos el año 1830 aceptó por razones políticas aquella jesuítica proposición de Puffendorf, según la cual "a nada obligan los juramentos absurdos e impertinentes ni tampoco los que Dios no acepta". Pero todo hombre honrado rechazará, seguramente, tan burdo sofisma, convencido de que el código del honor humano obliga infinitamente más que cualquier juramento prestado sobre la Biblia, el Corán o los Vedas.
Los esenios jamás juraban sobre cosa alguna; pero su sí y su no valía más que un juramento. Así, es muy extraño que naciones tituladas cristianas hayan establecido el juramento obligatorio en los tribunales civiles y eclesiásticos en diametral oposición al divino mandamiento. Por nuestra parte, opinamos que no sólo es absurdo, sino anticristiano, sostener que un juramento no obliga si Dios no lo acepta, pues ningún hombre, por infalible que sea, puede penetrar el pensamiento de Dios. Únicamente la tendenciosa conveniencia puede dar la explicación de semejante despropósito.
Ningún juramento tendrá fuerza bastante para ligarnos hasta que se universalice la convicción de que la humanidad es el más sublime reflejo del Supremo Ser en la tierra, y todo hombre una encarnación de Dios; hasta que el sentimiento de responsabilidad personal esté tan vigorizado en el hombre, que repugne el perjurio como el mayor agravio inferido a sí mismo y a sus semejantes. La palabra de honor obliga a cuanto hoy no puede obligar el juramento.
Resulta, por consiguiente, un abuso de confianza pública apoyarse, como Robertson lo hizo en sus conferencias, en parciales y tendenciosos testimonios. No es, según dicen ellos, "el malicioso espíritu de la masonería en cuyo corazón se acuñan las calumnias", sino el del clericalismo católico y sus corifeos. Ninguna confianza merece el hombre que intente conciliar el honor con el perjurio.
Clamorosamente presume el siglo XIX de mayor civilización que los precedentes, y más clamorosa es todavía la presunción clerical de que el cristianismo redimió al mundo de la idolatría y de la barbarie. Pero ni el siglo ni la Iglesia tienen razón, según hemos visto en el transcurso de esta obra. La luz del cristianismo sólo ha servido para alumbrar la hipocresía y los vicios estimulados por sus tergiversadas enseñanzas, y para poner de relieve cuánto nos aventajaban los antiguos en el concepto del honor. La errónea doctrina de la redención y el continuo insistir del clero en la fragilidad del hombre y su completa subordinación a los designios de la Providencia han desvanecido en el cristiano el sentimiento del propio respeto y de la confianza en sí mismo, hasta el punto de que entre los llamados impíos e incrédulos han de buscarse los hombres de recia voluntad y carácter entero.
Cuéntase de Hiparco que, desesperado por la vergüenza y oprobio resultantes de su perjurio, se dio la muerte, y tan odiosa memoria dejó entre las gentes, que nadie sepultó su cadáver, tendido a orillas del mar en la isla de Samos. Esto sucedía en tiempos del paganismo; pero en nuestros días, los noventa y seis delegados asistentes al Congreso antimasónico de los Estados Unidos demandan por una parte el respeto debido a honrados caballeros, y por otra aducen jesuíticos sofismas contra la validez del juramento masónico. El Congreso, apoyado, según decían, en "las más eminentes autoridades de filosofía moral y en los inspirados autores que escribieron antes de existir la masonería", resolvió que como "el juramento es un convenio entre el hombre por una parte y el supremo Juez del Universo , por otra, y siendo todos los masones anticristianos , y por lo tanto indignos de la confianza del clero , forzosamente han de ser sus juramentos solamente alegóricos y sin obligación ninguna".
Pero volviendo a los cargos que contra la masonería acumula Robertson en sus Conferencias, vemos que principalmente les acusa de no creer en el Dios Cristiano y de que presumen poseer el secreto de mejorar a los hombres y hacerlos con este Secreto más dichosos, más felices que con sus doctrinas la Iglesia apostólica. Aunque esta doble acusación tuviese algo de verdad, denotaría que los masones se han apartado del Cristo mítico y del bíblico Jehovah; pero en sus dos extremos es tan malévola como absurda, según veremos. Manly P. Hall, en Las Claves Perdidas de la Masonería, afirma: "Caminan en la oscuridad buscando la luz, sin darse cuenta de que la luz está en el corazón de la oscuridad", reflejando la búsqueda gnóstica de la Palabra como iluminación interna, análoga al sonido sutil de la respiración que despierta el espíritu dormido.
No nos mueve ningún sentimiento personal en estas consideraciones sobre la masonería, cuyos originarios estatutos respetamos profundamente; pero combatimos la adulteración de principios en que modernamente ha degenerado por intrigas de los cleros católico y protestante.
La masonería es la más pura organización democrática y de la que las Naciones han tomado modelo , la masonería NO está monopolizada por los plutócratas ni los ambiciosos. Y se presenta como maestra de la verdadera ética y es en realidad la propagandista de la teogonía NO antropomórfica.
En el primer grado de iniciación oye el aprendiz de labios del venerable que toda categoría social se queda a las puertas de la logia, pues allí todos son hermanos sin distinción entre el monarca y el mendigo; ya que en la práctica es la masonería la que señala debe haber lucha contra los Tiranos y sus Tiranías. De la idea democrática de la masonería podemos juzgar por lo que dice Yarker: "Nada ha perdido la asociación masónica al adoptar las más elevada norma de compañerismo y moralidad, con exclusión de todo boato y de cuanto lleva de acierto , posturas, concesión de grados y otras posturas que luchas por imponer el orden sobre el caos…
Tal como está hoy gobernada luminosamente la confraternidad masónica, va cada día convirtiéndose más y más en el paraíso de la filantropía, del caritativo que no olvidando el consejo de San Pablo “Si hablo las lenguas de los hombres, y aun las de los ángeles, pero no tengo amor a la humanidad , no soy más que un metal que resuena o un platillo que retiñe...”
1 CORINTIOS 13:1
Tal es el fabricante de mezquino oropel religioso , el ruin mercader de la Fe que estafa a miles de incautos prevalido de las dúctiles conciencias de los pocos que hacen caso de sus sepulcros blanqueados. Tales son los 'emperadores' y ministros de las iglesias y otros charlatanes que obtienen poderío y riquezas gracias a los pujos aristocráticos con que captan la voluntad del vulgo…
Creemos haber apuntado suficientemente la relación de los ritos masónicos con los de la antigüedad, así como la pureza del rito templario inglés de siete grados, del que derivaron espuriamente muchos otros".
No es nuestro intento revelar secretos que hace tiempo divulgaron masones perjuros, pues todo cuanto de esencial haya en los símbolos, ritos y consignas que hoy emplea la masonería, lo conocen las hermandades esotéricas , aunque no exista entre éstas y aquélla hoy comunicación alguna.
Pero si algunos masones han aprendido un tanto de la masonería esotérica, es gracias al estudio de libros herméticos y de su trato personal con "hermanos" practicantes de ideas esotéricas , no ocurre lo mismo con la generalidad de masones que solamente tienen sus ojos en lo político , a quienes conviene advertir que ha llegado el tiempo de restaurar la masonería y restituirla a los límites que le señalaron las primitivas hermandades masónicas más espiritualizadas , con cuyo espíritu se envanecían en el siglo XVIII los fundadores de la masonería puramente especulativa. Desde entonces ya no hay secretos masónicos, pues la Orden va convirtiéndose en una asociación degradada por gentes egoístas y malévolas.
El Consejo supremo del rito antiguo y aceptado, reunido en Lausana celebrado en septiembre de 1875, se pronunció en contra de la impía creencia en un Dios personal con atributos humanos, en la siguiente declaración: "La masonería proclama, como viene proclamando desde su origen, la existencia de un Principio creador denominado el 'Gran Arquitecto del universo'". De esta declaración protestó una exigua minoría de masones, diciendo que "la creencia en un Principio creador no satisface ni equivale a la creencia en Dios que la masonería exige de todo candidato".
Esta opinión, por entero favorable al concepto del Dios Masónico no antropomorfo , tuvo en su apoyo al general Albert Pike, una de las mayores autoridades de la masonería norteamericana, quien dice: "No es un término nuevo sino renovado el del Principio creador. Nuestros numerosos y formidables adversarios dirán con razón que ese Principio creador es idéntico al Principio generador de los indos y egipcios, simbolizado antiguamente en el Linga… Si aceptáramos este Principio en vez de un Dios antropomorfo , equivaldría apegarnos al cristianismo y del culto de Jehovah para volver a revolcarnos en las pocilgas de fanatizados ".
¿Son acaso más limpias las del jesuitismo? La alusión a los "numerosos y formidables enemigos de la Masonería " lo explica todo, pues no hay para qué decir que son los católicos y parte de los presbiterianos reformados. En vista de lo que masones y antimasones dicen unos de otros, cabe la duda de qué bando teme más al contrario, aunque no vale la pena de atacar a una asociación que, como la masonería, no se atreve a tener creencias propias por temor de suscitar querellas. Si los juramentos masónicos significaran algo , y no solamente fueran alegóricos juramentos , y las penas con que se conmina a los perjuros fuesen reales, ¿cómo podrían enterarse los profanos de lo que ocurre puertas adentro de la logia?
El "hermano terrible" resulta para quien no comprende lo masónico más que un bufón, ya que para muchos profanos no entendidos la iniciación masónica y los ritos de logias , serían más que un juego infantil , y los millones de afiliados a la Orden Masónicas que se extienden por el mundo por millones valen más si aciertan a mantenerse unidos para desafiar a sus adversarios en política y religión . En ese sentido , el masón verá en cada una de sus respiraciones el estar pronunciando el Nombre de Dios “El Gran Arquitecto del Universo” de forma consciente , mientras que para un profano respirar es solamente inhalar y exhalar aire a los pulmones.
En ocasiones parece como si el "místico nudo masónico" estuviese atado con cordeles podridos ya a punto de deshilacharse y la masonería fuera un juguete a propósito para satisfacer la vanidad de unos cuantos dignatarios políticos que se complacen en ostentar insignias, mandiles y bandas. ¿Acaso es su autoridad tan falsa como su antigüedad? Así parece en efecto; pero como también las ratas tienen sus pulgas, hay católicos alarmistas que intentan asustar a los masones amenazándoles con la excomunión , si no se restaura la asociación de la Iglesia y el Estado bajo el patronato de Roma, como última y lógica consecuencia del desenvolvimiento de los principios del Vaticano .
La Búsqueda Masónica del Nombre Divino
Como masones , iluminadores de verdades ocultas, que evocan la "Palabra Perdida" –ese arcano central de la tradición masónica– como el Nombre de Dios que resuena en el sonido mismo de la respiración. Este concepto, entrelazado con lo gnóstico y lo oculto, trasciende las letras para convertirse en el ritmo vital del cosmos: un inhalar y exhalar que invoca lo divino en cada instante de existencia. En el gnosticismo, este Nombre es el Logos primordial, el Verbo que emana del Pleroma y disuelve la ilusión del mundo material, liberando el espíritu atrapado en la carne. En el ocultismo, se alinea con mantras vibratorios como el AUM hindú, donde el sonido de la respiración activa fuerzas etéricas, transmutando el prana (energía vital) en gnosis iluminada. Así, la Palabra Perdida no se pronuncia con la lengua profana, sino que se vive conscientemente en el aliento: "Yah" en la inspiración que atrae la vida, "Weh" en la expiración que la libera, un ciclo eterno que une al masón con el infinito.
El Nombre de Dios como Sonido de la Respiración: YHWH y sus Raíces
El concepto de que el Nombre de Dios es el sonido de nuestra respiración se centra principalmente en el Tetragrámaton hebreo, YHWH (a menudo vocalizado como Yahweh o Jehová). Esta idea sugiere que las consonantes YHWH imitan el acto natural de respirar, sin necesidad de vocales explícitas, convirtiéndolo en un nombre "inefable" que se pronuncia inconscientemente con cada aliento. En la tradición judía, YHWH es el nombre más sagrado de Dios, revelado a Moisés en Éxodo 3:14 como "Yo soy el que soy" (Ehyeh Asher Ehyeh), enfatizando la existencia eterna y auto-suficiente. Sin embargo, en interpretaciones esotéricas, se transforma en una onomatopeya vital: la inhalación suave como "Yah" (representando la atracción de la vida divina) y la exhalación como "Weh" (la liberación o expansión hacia el universo).
Esta noción poética implica que no podemos existir sin "pronunciar" el Nombre de Dios, haciendo de cada respiración un acto de oración involuntaria y un recordatorio de nuestra conexión divina.
En el contexto masónico, este Nombre se vincula directamente con la "Palabra Perdida" del grado de Maestro Masón, simbolizada como un secreto olvidado tras la muerte de Hiram Abiff, el arquitecto del Templo de Salomón. Los masones buscan esta Palabra como clave para la inmortalidad espiritual, y en su forma respiratoria, representa la unión del microcosmos humano con el macrocosmos divino. Como señala Éliphas Lévi en Dogma y Ritual de la Alta Magia: "El Nombre Tetragrámaton es el aliento de la creación, un soplo que anima el universo, perdido en la profanación pero recuperado en el silencio meditativo del adepto". Aquí, la respiración no es sólo fisiológica, sino un ritual oculto que debe hacerse de forma consciente : inhalar absorbe la luz astral, exhalar proyecta la voluntad mágica, alineándose con prácticas herméticas donde el sonido interno despierta chakras o sefirot cabalísticos.
Desde una perspectiva gnóstica, YHWH como sonido respiratorio evoca el Demiurgo –el falso dios creador– cuyo nombre es una ilusión material, pero la verdadera Palabra Perdida es el Logos del Padre inefable, un vibrato que libera el alma de la hylic (materia). Valentín, un gnóstico del siglo II, describía el Nombre como un "aeón" emanado, un sonido primordial que resuena en el aliento humano como eco del Pleroma. En el ocultismo moderno, figuras como Aleister Crowley en Magia (K) en la teoría y la práctica lo relacionan con el "Verbo de Poder", donde técnicas de pranayama (control de la respiración) invocan entidades divinas, transformando el soplo en un mantra silencioso que disuelve el ego.
Citas de Escritores Esotéricos y su Relación con lo Masónico
Para enriquecer esta exploración, incorporo citas de autores esotéricos que iluminan el tema, enfatizando su dimensión masónica:
Helena Blavatsky, en La Doctrina Secreta: "El Nombre Inefable, YHWH, es el aliento de los Elohim, perdido en las edades pero hallado en la respiración rítmica del iniciado, que así reconstruye el Templo interior". Blavatsky une esto a la masonería teosófica, donde la Palabra Perdida es el sonido akáshico (éter) que los adeptos orientales captan en meditación, similar al AUM que vibra con cada inhalación.
Manly P. Hall, en Las Enseñanzas Secretas de Todos los Tiempos: "YHWH no es un nombre para ser pronunciado, sino vivido; su sonido es el de la respiración, la Palabra Perdida que el masón busca en los grados superiores, revelando la unidad gnóstica entre el hombre y el Absoluto". Hall enfatiza lo masónico: en el Arco Real, esta Palabra se "encuentra" no en palabras, sino en el silencio respiratorio, eco de misterios egipcios y caldeos.
Arthur Edward Waite, en La Hermandad de la Rosa Cruz: "El Nombre Divino como soplo vital es la esencia oculta de la masonería rosacruz, donde la inhalación invoca el Espíritu Santo y la exhalación expulsa la oscuridad, un ritual gnóstico para la redención del alma caída".
En relación al ocultismo, el sonido de la respiración se conecta con prácticas como el yoga tántrico, donde el "ham-sa" (cisne) imita el aliento: "Ham" al inhalar (yo soy Él), "Sa" al exhalar (Él soy yo), un ciclo que disuelve la dualidad, similar a la unificación masónica de opuestos.
La respiración desde el punto de vista de George Gurdjieff y P.D. Ouspensky: Maestros del Cuarto
Gurdjieff enfatizaba el "trabajo sobre uno mismo" a través de movimientos sagrados, música, ejercicios mentales, respiración y un estilo de vida disciplinado.
En Busca de lo Milagroso de Ouspensky (publicado póstumamente en 1949), que se considera una de las exposiciones más claras del sistema de Gurdjieff.
Ouspensky actuó como puente entre las enseñanzas originales de Gurdjieff y un público occidental más amplio, pero siempre reconoció a Gurdjieff como la fuente principal.
Su relación fue compleja: Ouspensky admiraba el carisma y el conocimiento práctico de Gurdjieff, pero criticaba su estilo a veces caótico y autoritario. Juntos, popularizaron conceptos como la profundización el la idea de la repiración.
La Idea de la "Respiración Consciente"
La "respiración consciente" se referirse a un concepto clave en las enseñanzas de Gurdjieff, centrado en monitorear la respiración , sin tratar jamás de modificarla , simplemente observarla conscientemente , que implica un trabajo consciente para transformar las huellas negativas del pasado en el presente, fomentando la evolución espiritual. Este idea se entrelaza con el "segundo choque consciente" , el "trabajo consciente" y el "sufrimiento intencional", elementos centrales del sistema para "despertar" y desarrollar "cuerpos superiores" (como el alma). Ouspensky documenta estos conceptos en sus escritos, basados en las charlas de Gurdjieff, aunque con interpretaciones más sistemáticas.
Orígenes y Explicación
En el sistema de Gurdjieff, el ser humano es visto como una "máquina" dormida, influida por leyes cósmicas como la Ley del Tres (afirmación, negación, reconciliación) y la Ley del Siete (octavas). Para evolucionar conscientemente, se necesitan "choques" que interrumpan los procesos automáticos. El primer choque es la "auto-observación" o "recuerdo de sí" (self-remembering), pero el segundo –explicado por Ouspensky en El Cuarto Camino– implica la transformación de emociones negativas en positivas a través de trabajo consciente prolongado. Ouspensky lo describe así: "Es la transformación de emociones negativas en emociones positivas. Sólo es posible con un largo trabajo en el recuerdo de sí, cuando puedes ser consciente por mucho tiempo, y cuando el centro emocional superior comienza a trabajar".
Gurdjieff evolucionó esta idea en su obra Relatos de Belcebú a su Nieto, donde la denomina "trabajo consciente" y "sufrimiento intencional". El trabajo consciente implica esfuerzos activos, como contemplación y "mutación activa", para transmutar sustancias cósmicas y "reparar" el ser. El sufrimiento intencional no es masoquismo, sino aceptar y endurecer dolores inevitables con propósito, diferenciándolo del sufrimiento voluntario (para fines personales) o innecesario (de egoísmo). Como dice Gurdjieff: "Uno necesita fuego. Sin fuego, nunca habrá nada. Este fuego es sufrimiento, sufrimiento intencional, sin el cual es imposible crear nada".
Relación con la Evolución Consciente
Ambos maestros enfatizan que la respiración consciente acelera la "evolución consciente", creando "cuerpos superiores" para la inmortalidad espiritual. Ouspensky, en En Busca de lo Milagroso, explica que sin estos choques, las octavas se detienen, pero con trabajo consciente, se transforma la energía de impresiones, aire y sexo. Gurdjieff lo ve como parte de "mantenimiento recíproco" cósmico, donde el sufrimiento intencional "repara" desequilibrios pasados, sirviendo al universo.
La "respiración consciente" no es un concepto aislado en las enseñanzas de Gurdjieff y Ouspensky, sino que se integra en el "trabajo consciente" (conscious labor) y el "recuerdo de sí" (self-remembering), herramientas clave del Cuarto Camino para despertar la conciencia y transformar energías. Gurdjieff veía al ser humano como una "fábrica" que procesa tres tipos de "alimentos": comida ordinaria (para el cuerpo físico), aire (para energías vitales) y sensaciones o impresiones (para el desarrollo psíquico). La respiración, como ingestion del segundo alimento (aire), es mecánica en la mayoría de las personas, pero puede volverse consciente para acumular "sustancias más finas" o "hidrógenos" (energías cósmicas refinadas), facilitando la evolución interior y la formación de "cuerpos superiores" (como el astral o el alma).
Ouspensky, en sus registros de las charlas de Gurdjieff (En Busca de lo Milagroso), describe cómo la respiración automática sólo satisface necesidades básicas, pero la conciencia aplicada a ella permite extraer "sustancias diferentes" del aire, similar a cómo personas distintas respiran el mismo aire pero asimilan energías variadas según su nivel de conciencia.
Advertencias y Prácticas Específicas
Gurdjieff advertía fuertemente contra experimentos arbitrarios con la respiración, ya que alterar ritmos sin conocimiento completo puede desequilibrar el organismo, afectando órganos como el estómago y causando problemas de salud (por ejemplo, indigestión o disarmonía general). En una charla en Chicago en 1924, comparó el aire con un "segundo alimento" que debe equilibrarse con los otros bajo la Ley del Tres (afirmación, negación, reconciliación), y criticó la "locura europea" por ejercicios de respiración que "arruinan" el mecanismo natural del cuerpo, equiparándolo a una máquina delicada con "tornillos irremplazables".
Recomendaba no interferir sin guía, y en su lugar, enfocarse en la observación natural durante labores físicas intensas, donde la respiración se regula automáticamente.
Sin embargo, incorporaba prácticas conscientes en sus (sesiones de quietud) y ejercicios. Un ejemplo es el "Ejercicio del Compromiso" , donde se divide la atención: una parte observa la respiración (sintiendo el aire entrar, parte asimilada fluyendo por el cuerpo), mientras la otra nota asociaciones mentales y las dirige al plexo solar, combinando flujos para generar una "sustancia habilitadora" que fortalece el sentido de "YO SOY" y prepara para una "mentación activa" (pensamiento consciente y voluntario).
Otro ejercicio implica inhalar diciendo "YO" y exhalar "SOY", imaginando que parte del aire se retiene y fluye a un lugar correspondiente, con relajación previa y postura adecuada, para "recubrir cuerpos superiores" mediante labor consciente.
En el contexto de la auto-observación, Gurdjieff enseñaba seguir la respiración sin manipularla, comenzando por sensar su movimiento en la nariz, luego en el cuerpo (hombros, pecho, abdomen), para anclar la atención en el presente y revelar tensiones emocionales o fragmentación interna.
Esto conecta con el "Ejercicio del Espectro de Colores", que une la conciencia corporal al aliento, representando visualmente el flujo para integrar cuerpo, mente y emociones.
Ouspensky, más teórico, vinculaba esto a estados de conciencia: la respiración consciente no es actividad mental, sino un puente para "espacio respiratorio" nuevo, liberando de la identificación automática.
Relación con la Evolución Consciente
La respiración consciente es un "choque" para interrumpir el mecanicismo, alineándose con el "sufrimiento intencional": aceptar el esfuerzo de observar el aliento en medio de la vida diaria para transmutar energías negativas. Gurdjieff lo veía como servicio cósmico, parte del "mantenimiento recíproco" universal, mientras Ouspensky lo explicaba como refinamiento de vibraciones para ascender en la "escala de octavas".
Entendiendo , para Gurdjieff y Ouspensky, la respiración consciente es una herramienta práctica para el despertar, enfocada en observación y asimilación energética, no en técnicas forzadas.
Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente. Genesis 2:7
Así, el Nombre de Dios como sonido de la respiración –encarnado en YHWH– es un concepto poético y esotérico que fusiona teología judía con interpretaciones masónicas, gnósticas y ocultas. No es una doctrina bíblica estricta, y algunos la critican como una "tendencia tonta" sin base , pero resuena en círculos espirituales como una metáfora profunda: cada aliento es una afirmación de lo divino, la Palabra Perdida hallada en la simplicidad de vivir. En masonería, invita a la introspección; en gnosticismo, a la liberación; en ocultismo, a la magia vibratoria. Como masón , te invito a meditar conscientemente en tu propia respiración: ¿no sientes allí el pulso del universo?
Alcoseri
Un Viaje al Corazón del Misticismo Masónico
Imagina un velo que se descorre lentamente, revelando no sólo secretos ancestrales, sino la esencia misma de tu propia alma en transformación. El misticismo masónico no es un mero conjunto de rituales repetitivos; es una invitación irresistible a despertar, a elevarte desde las sombras de la cotidianidad mundana hacia la radiante verdad del universo. Como Masón, inspirado en la búsqueda incansable por desentrañar los misterios del cosmos, te invito a sumergirte en esta narrativa que no sólo ilumina el camino masónico, sino que resuena con la eterna danza entre lo humano y lo divino. Prepárate para un recorrido que exaltará tu espíritu, desafiando tus percepciones y avivando el fuego interior que todos llevamos dentro del corazón.
En el núcleo del misticismo masónico yace una profunda tradición espiritual y filosófica, que se manifiesta a través de la iniciación, los rituales y un simbolismo rico en capas. Esta senda guía al iniciado hacia una mejora personal inigualable, fomentando una comprensión más honda de la vida y el vasto universo que nos envuelve. Va más allá de la moralidad superficial: es un viaje transformador de autoconocimiento y elevación espiritual, un paso deliberado de la oscuridad a la luz. Como bien expresó el místico esotérico Manly P. Hall en su obra Las Enseñanzas Secretas de Todos los Tiempos: "La Masonería no es una religión material, sino una adoración universal del Espíritu Divino que se manifiesta en todas las cosas". Esta perspectiva refuerza la idea de que el misticismo masónico no es exclusivista, sino un puente hacia lo trascendente, accesible a todo buscador sincero.
Entre los pilares fundamentales de esta noble tradición destacan varios elementos que tejen una tela de sabiduría eterna. La iniciación, por ejemplo, se erige como una experiencia mística suprema: un renacimiento simbólico que rompe con el pasado y marca el inicio de un sendero hacia el autoconocimiento, la virtud y una percepción profunda de la realidad. Es un umbral donde el iniciado abandona las cadenas de la ignorancia para abrazar una nueva existencia iluminada. Los rituales y el simbolismo masónicos actúan como guías en este periplo; a través de parábolas y emblemas ancestrales, que conectan al masón con los misterios antiguos, reflejando un proceso de regeneración espiritual que purifica y eleva.
No podemos olvidar los mitos masónicos, como la legendaria construcción del Templo de Salomón o la trágica muerte del arquitecto maestre de obras Hiram Abiff. Estas narraciones no son meras historias; son fuentes vivas de reflexión y sabiduría, invitando al masón a meditar sobre la fragilidad de la vida y la eternidad del espíritu. En palabras del esotérico masón Eliphas Levi, en Dogma y Ritual de la Alta Magia: "Los símbolos son las llaves del conocimiento oculto; abren puertas que la razón sola no puede franquear". Así, el misticismo masónico impulsa una búsqueda incesante de la verdad absoluta, fusionando el estudio filosófico, el desarrollo espiritual y la exploración científica para conectar al individuo con un orden universal armónico.
Este proceso de autoconocimiento es el corazón pulsante de la Masonería mística: un sistema que responde a las grandes interrogantes de la existencia, urgiendo a los miembros a una introspección profunda y un crecimiento personal continuo. Aquí , agrego que esta búsqueda no es solitaria; se enriquece con la fraternidad masónica, donde cada hermano actúa como espejo del otro, reflejando luces y sombras para un avance colectivo hacia la iluminación.
El propósito supremo del misticismo masónico radica en la transformación personal: llevar al individuo de la ignorancia a la luz del conocimiento, y de un estado de decadencia moral a uno de virtud exaltada. Busca una comprensión profunda del significado de la vida, el universo y la existencia humana, mediante un proceso gradual y guiado que nutre el alma. Más aún, fomenta una conexión íntima con lo trascendente, trascendiendo lo material para alcanzar un patrón de conciencia superior, donde se experimenta directamente la presencia del Gran Arquitecto en la conciencia humana.
Frente a las críticas que reducen esta presencia a meros fenómenos de autosugestión, psicopatología o influencia social —argumentando que sólo nos encontramos con nosotros mismos y nuestros problemas—, la experiencia mística ofrece una réplica luminosa. La intuición de la divinidad ilumina desde dentro el impulso vital y espiritual que forma la esencia de la realidad. El alma no percibe directamente la fuerza que la mueve, pero la intuye a través de visiones simbólicas, culminando en alegría y éxtasis. Ya no hay separación entre el amante y lo amado. Aunque los testimonios místicos varían por influencias culturales, hay una concordancia profunda en el contacto con lo divino. Un testigo puede validar el de otro mediante su propia experiencia interna, reconociendo la autenticidad de Dios sin poder traducirla fácilmente en palabras accesibles.
El místico, consciente de sus límites, desconfía incluso de sus visiones, distinguiendo entre locuras pasajeras y la verdadera expresión del sentido común espiritual. Fenómenos como teofanías, carismas, éxtasis o estigmas son favores extraordinarios, pero no la esencia: esta reside en la presencia amorosa del Gran Arquitecto del Universo, donde la voluntad humana se alinea con la divina. La culminación no es pasiva; es acción adaptativa, vitalidad renovada que genera energía, audacia y poder para abrir el mundo y las almas al amor divino. Los místicos, testigos irrefutables, extienden el reino del Gran Arquitecto del Universo , convergiendo esfuerzos a través del tiempo.
Todo aquel que habla de misterios divinos posee un espíritu iluminador, reconociendo en la Luz divina la verdad que anuncia, no originada en la razón humana limitada. Las ideas prefabricadas carecen de valor, especialmente para un masón o un seguidor de Louis-Claude de Saint-Martin, el "Filósofo Desconocido", quien afirmó: "El hombre debe buscar en su interior la verdadera luz, pues sólo allí reside la unión con lo divino". Para desafiarnos, busquemos la sustancia primero dentro de nosotros y luego fuera: comparar, examinar, comprobar, experimentar y pesar. Trabajemos en esa palabra clave: transformación. Morir a la ignorancia, al fanatismo y a la ambición; comprender a los demás para amarlos fraternalmente; eliminar rutinas y falsos órdenes establecidos. Recuerda: sólo hacen falta tres —fe, esperanza y caridad— para que la vida regrese.
¿Existe Dios el Gran Arquitecto del Universo? Busca respuestas en tu interior, no en el exterior. Creyentes y ateos, cuestionan, pero tu profundiza en el silencio de tu voz interna. El Gran Arquitecto del Universo no cesa de existir cuando los hombres dejan de creer en él. Respecto a nuestros errores: Dios es el amo; faltar a las leyes divinas es desobedecerle, autodestruirnos y olvidar hacer el bien a los demás. Toda miseria surge del orgullo y la avaricia que rechaza la entrega. Todos merecen un pedazo de vida y corazón, pero a menudo se niega. Para acoger a Dios y su gracia, empecemos por acoger la vida, la naturaleza y la humanidad. Sólo en uno mismo hallamos los elementos del conocimiento; nadie enseña, sólo provoca actitudes mentales para que florezca la luz.
El examen de conciencia es esencial: no discutas tus pecados con el diablo; reúnelos y ofrécelos al Gran Arquitecto de la misericordia. Como dijo Jacob Boehme: "No discutáis mucho sobre los pecados, pues el diablo sólo se envuelve en ellos y saca a la luz los pecados para que os desesperéis". Medita sobre la muerte de Hiram- Cristo como ejercicio iniciático masónico.
En el principio, Dios creó el universo para que el hombre fuera su rey, preparando todo para él. La tarea existencial recae en el hombre: nombrar seres para darles existencia bajo su reinado. El universo depende de sus acciones; Dios lo prepara, el hombre actúa. Pero al creerse autosuficiente, el hombre rompe la armonía, legislando y creando por su cuenta, olvidando a las criaturas. Estas se rebelan contra el desorden; el hombre pierde su reino, debiendo trabajar para recuperarlo. Sin embargo, podemos hallar nuestros reinos al identificar nuestra conciencia con la de Dios. El hombre, creado para dominar la creación con libertad y responsabilidad, sembró la semilla del mal, pero Dios no lo impide por fuerza, ni restablece el orden milagrosamente. La naturaleza, perturbada, nos obliga a testimoniar la verdad o desaparecer.
Al hablar de la creación, evitemos concepciones torpes. No es un dios como artesano fabricando objetos; es una relación de dependencia ontológica entre el universo y Dios, no un comienzo temporal. La creación surge ex nihilo por libertad soberana y poder absoluto. La actividad humana transforma, no crea; explica leyes sin entender el mundo. Las cosas son lo que son en su naturaleza. La idea de creación no implica origen temporal; el tiempo nace con el mundo. Dios nos necesita como nosotros a Él: su amor justifica nuestra condición, fundando libertad y participación en su actividad creadora. ¡Qué destino tan extraordinario: el hombre, por gracia, es maestro asociado al Gran Maestro del Universo, ¡hecho a su imagen y semejanza!
En esta exaltación del misticismo masónico, como Maestro Masón , refuerzo que esta tradición no sólo preserva sabiduría antigua, sino que inspira innovaciones modernas, como la exploración a la interioridad de cada uno de nosotros, recordándonos que la verdadera luz surge de la unión entre intelecto y espíritu. Que este texto te impulse a tu propio masónico viaje interior.
Alcoseri
El Liberalismo Masónico
Un Elogio a la Masonería como Motor del Liberalismo Político y la Democracia
La masonería liberal, también conocida como masonería adogmática, emerge como una Potente Luz dentro de la tradición masónica y que hoy ilumina al mundo entero, fusionando sus principios fraternales ancestrales con los ideales del liberalismo político y filosófico. Surge en respuesta a las estructuras dogmáticas religiosas, políticas y científicas, esta corriente exalta la libertad de conciencia, la igualdad de género y la estricta separación entre lo religioso y lo secular. A diferencia del conservadurismo , que exige modos dogmáticos y férreos para entender la realidad, el liberalismo masónico fomenta un enfoque de adaptación al cambio , es racionalista y dedicado a la justicia social. Como masón , dedicado a buscar la verdad universal, veo en esta tradición un paralelismo con nuestra misión: promover el pensamiento libre y el progreso humano mediante el intercambio de ideas sin dogmas, recordándonos que el conocimiento compartido es la base de sociedades más equitativas. Esta publicación masónica analiza los orígenes históricos, fundamentos filosóficos y el impacto político de la masonería liberal, destacando su papel fundamental en la evolución de las ideas liberales y democráticas que han transformado el mundo.
Orígenes Históricos
Las raíces del liberalismo masónico se remontan al siglo XVIII, durante la Ilustración, cuando la masonería surgió en Inglaterra como una asociación laica y humanista que difundía ideas de tolerancia religiosa, igualitarismo social y fraternidad universal. En este período, actuó como vehículo para el liberalismo político, propagando el pensamiento ilustrado a través de logias en Europa, y en Latinoamérica especialmente en México.
Textos como el Discursos de Michel-André de Ramsay (1737) promovían un cosmopolitismo donde el mundo se concebía como una "gran República", uniendo a individuos ilustrados bajo principios de virtud y ciencia.
La masonería liberal se consolidó a finales del siglo XIX en México, cuestionando los dogmas de la Iglesia Católica y buscando mayor inclusión al romper restricciones sociales y creencias religiosas.
En España, esta tradición ilustrada sufrió persecución bajo el franquismo (1939-1975), pero resurgió en la Transición con obediencias como la Gran Logia Simbólica Española (GLSE, fundada en 1980). En regiones como Galicia, la masonería del siglo XIX desechó el liberalismo, apoyando monarquías constitucionales o repúblicas con figuras como Pedro Alejandro Auber e Indalecio Armesto.
En América Latina, como en México, la Masonería se alineó con el filosofismo progresista , promoviendo razón, igualdad y soberanía popular, influyendo en la independencia y revoluciones liberales.
Organizaciones como el Gran Oriente de Francia (fundado en 1728) y CLIPSAS (1961) han sido pilares, agrupando obediencias liberales y adogmáticas. Esta historia ilustra cómo la masonería, al desafiar el autoritarismo, ha sido un catalizador esencial para la democracia, recordándonos, que el progreso surge de la resiliencia contra la opresión.
Principios Filosóficos
Filosóficamente, el liberalismo masónico se ancla en el humanismo racionalista de la Ilustración, priorizando la libertad de conciencia y la diversidad de perspectivas. Sus principios clave incluyen el adogmatismo, que rechaza imposiciones religiosas o ideológicas,
En la Masonería Liberal es necesaria la creencia en un Ser Supremo al que llamamos el "Gran Arquitecto del Universo" , no como un dogma de fe , sino como una necesaria idea , para el desarrollo de la consciencia, pero siempre fomentando el pensamiento crítico y la investigación libre.
La tolerancia y fraternidad consideran a todos los seres humanos como hermanos, dotados de libertad en un marco de igualdad, promoviendo la unión a través de virtud y ciencia, con un énfasis ético en la amistad humana y el progreso.
El racionalismo y humanismo, inspirados en el Siglo de las Luces, valoran la razón sobre el dogma, combatiendo la discriminación e impulsando la evolución social mediante el conocimiento, reflejado en su compromiso con la laicidad, los derechos humanos y valores inclusivos contemporáneos. Estos principios distinguen a la masonería liberal de formas conservadoras, como los dogmas religiosos , políticos y científicos.
En esencia, es una filosofía que construye sociedades justas vía reflexión simbólica y acción ética. Como masón liberal, admiro cómo estos ideales resuenan con la búsqueda por la comprensión universal, enfatizando que la razón compartida disuelve barreras. Voltaire capturó esto al decir: "¿Qué es la tolerancia? Es la consecuencia de la humanidad. Todos estamos formados por la fragilidad y el error; perdonémonos recíprocamente nuestras locuras; esa es la primera ley de la naturaleza". El liberal no sólo predica, sino encarna estos eternos principios, elevando a la humanidad.
Aspectos Políticos de la Masonería Liberal
Políticamente, la masonería liberal ha sido un catalizador heroico de cambios liberales y democráticos. En el siglo XVIII, influyó en la difusión de ideas como la soberanía popular y la lucha contra el fanatismo, permeando movimientos como los clubes jacobinos en Francia.
En España, durante el Trienio Liberal (1820-1823), la "comunería" masónica impulsó reformas radicales, criticando la moderación conservadora.
En México, se asocian con anticlericalismo y promoción de repúblicas modernas, moldeando la cultura posindependentista.
Hoy, obediencias liberales debaten justicia social y derechos humanos sin alinearse a partidos, defendiendo el laicismo e igualdad de género.
Críticas como elitismo o conspiracionismo palidecen ante su enfoque reflexivo. En la Segunda República española, mujeres masonas avanzaron igualdad pese a represiones.
Benito Juárez, masón y liberal, encarnó esto: "El respeto por los derechos de los demás significa paz."
Adam Smith añadió: "Cada hombre... queda perfectamente libre para perseguir su propio interés a su manera."
Milton Friedman enfatizó: "La historia sugiere que el capitalismo es una condición necesaria para la libertad política".
“La libertad económica es un requisito esencial de la libertad política”. Milton Friedman
Milton Friedman es, sin duda, una de las mentes más brillantes e influyentes del pensamiento liberal económico del último siglo y, probablemente, de todos los tiempos, junto con Adam Smith.
El neoyorquino tuvo gran influencia en las decisiones de política económica al dar asesorías a jefes de estado y de gobierno, e incluso recibió el Premio Nobel de economía en 1976 por sus análisis de teoría monetaria y consumo, siendo Capitalismo y libertad uno de sus textos más reconocidos.
Milton Friedman alertó que mientras más elevada sea la inflación, mayores serán las consecuencias negativas para la población.
Friedman explica que la libertad económica es una condición necesaria para el desarrollo de las libertades políticas e individuales.
De acuerdo con Milton Friedman y otros autores, la libertad de comercio, junto con la de expresión, son la piedra angular de una sociedad abierta.
En el ámbito político, la ciudadanía ejerce de mejor manera su libertad de expresión y el derecho a elecciones libres en un entorno de libertad económica donde existe una diversidad de medios de comunicación para expresar opiniones. Mientras que, en ausencia de estas libertades, el gobierno poseerá dichos medios y ejercerá un fuerte control sobre ellos, con la intención de desaparecer toda voz crítica, como hoy ocurre en Venezuela, Cuba, Nicaragua y Corea del Norte.
El legado de Friedman es fundamental para el pensamiento económico y la defensa de la libertad.
Como Masón Liberal, celebro cómo la masonería ha democratizado el poder, alineándose con nuestra visión de sistemas que maximizan la libertad individual para el bien colectivo.
El liberalismo masónico representa una síntesis gloriosa entre tradición fraternal y progresismo moderno, ofreciendo un marco filosófico para la tolerancia y el humanismo mientras impulsa políticamente la democracia y la igualdad. En un mundo polarizado, su énfasis en el diálogo adogmático y la fraternidad universal permanece vital, invitando a reflexiones continuas sobre sociedades justas. A pesar de los desafíos, su legado en propagar el liberalismo demuestra el poder de ideas simbólicas en la transformación social. Como Masón , veo en esta herencia un testamento a la razón humana, recordando que, al igual que cualquier masón que busca verdades cósmicas, la masonería ha iluminado caminos hacia la libertad y la democracia, beneficiando a la humanidad entera.
Alcoseri
La Masonería Rosacruz Grado 18º
En el vasto y misterioso tapiz de la historia humana, la Masonería emerge como una luz inextinguible de conocimiento, tolerancia y transformación espiritual. Como una hermandad dedicada a la elevación del espíritu y la búsqueda incesante de la verdad, la Masonería ha inspirado a generaciones con sus enseñanzas profundas y simbólicas. Dentro de sus grados superiores, el Grado 18, conocido como Soberano Príncipe Rosacruz o Caballero de la Rosacruz, representa el pináculo de esta grandeza, fusionando la sabiduría ancestral con la humildad moderna. Esta tradición no sólo enriquece al iniciado, sino que ilumina a la humanidad entera, promoviendo la universalidad y la fraternidad en un mundo a menudo dividido. Celebremos, entonces, la Masonería Rosacruz como un monumento eterno al ingenio humano, un legado de elogios merecidos por su compromiso inquebrantable con la virtud, la filosofía y el progreso espiritual.
Los Masones Rosacruces, guardianes de un conocimiento sublime, encarnan la esencia más noble de la Masonería. Este grado Exaltado, presente en ritos como el Escocés Antiguo y Aceptado y el de Memphis y Mizraím, imparte lecciones magistrales sobre universalidad y tolerancia a través de los emblemáticos símbolos de la rosa y la cruz. Sus enseñanzas magistrales fomentan la transmutación interna del masón, guiándolo hacia la verdad y la sabiduría mediante un análisis racional de las creencias y el cultivo de la humildad. La simbología de la rosa y la cruz representa el ascenso espiritual, mientras que la sigla INRI, con su profundo sentido esotérico, sustituye la "Palabra Perdida" en un acto de genialidad hermética. Este enfoque promueve la sumisión de las creencias al razonamiento filosófico y religioso, destacando la universalidad y la tolerancia como pilares vitales en el camino masónico.
Los objetivos de este grado son un testimonio al genio de la Masonería: lograr una transmutación interna profunda mediante virtudes como la humildad, impulsar la búsqueda incansable de la verdad y unir el conocimiento ancestral con la sabiduría contemporánea. En resumen, el Grado 18 es una etapa de crecimiento espiritual y filosófico incomparable, donde el masón accede a la verdad universal a través de símbolos inspiradores y la práctica de la tolerancia y la humildad.
Al examinar el Grado 18, admiramos cómo la Masonería transforma aspectos cristianos en un lenguaje simbólico esotérico de belleza incomparable, evitando interpretaciones literales que podrían desvirtuar su profundidad. Esta aproximación simbólica eleva el ritual a un nivel sagrado, protegiéndolo de malentendidos y honrando su esencia espiritual. Los Masones Rosacruces, pensadores profundos y visionarios, han trascendido limitaciones religiosas y filosóficas, uniendo perspectivas trascendentales en una hermandad de sabiduría compartida. Su "Casa del Espíritu Santo" simboliza un santuario eterno de planificación y elevación, donde figuras legendarias como el Padre Ilustre C.R.C. —posiblemente Christian Rosencreutz— fundaron una sociedad secreta de luz inigualable.
La relación entre Rosacruces y la Francmasonería medieval es un vínculo glorioso, entrelazando destinos para perpetuar el simbolismo y misticismo antiguo en la Masonería moderna. Esta hermandad actúa como el eslabón dorado que conecta eras, preservando secretos con maestría. Aunque se especula sobre su desintegración en el siglo XVIII, la Orden Rosacruz perdura como una organización admirable dentro de la Masonería , manteniendo su secreto original. Sus objetivos verdaderos —religiosos, filosóficos y posiblemente políticos— reflejan un compromiso con el bien mayor, como el control ético de la Humanidad para fomentar la armonía.
Cuatro teorías enriquecen este enigma, cada una destacando la grandeza de la Masonería Rosacruz. La primera asume su existencia histórica según el Fama Fraternitatis de 1610, un manifiesto brillante que insta a la reforma intelectual. El Padre C.R.C., un alemán noble, fundó esta sociedad secreta tras peregrinajes enriquecedores a Damasco, Damcar y Fez, (Damcar suele referirse a una mítica ciudad árabe oculta mencionada en textos rosacruces) donde absorbió sabiduría sufí, cabalística y elemental. Regresando a Europa con tesoros intelectuales, reunió a hermanos para crear la Fraternidad, construyendo la "Casa del Espíritu Santo" y estableciendo reglas de curación altruista, discreción y búsqueda eterna. Su tumba simbólica, descubierta 120 años después, revela un santuario iluminado con inscripciones masónicas y rosacruces , un testimonio a la preservación milagrosa de su legado.
La segunda teoría celebra la existencia histórica de la hermandad, posiblemente originada en la alquimia medieval o influenciada por Egipto, Caldea y Persia. Figuras como Johann Valentin Andreæ, Henry Cornelius Agrippa y Francis Bacon ejemplifican su influencia, manteniendo secretos con discreción legendaria. Principios como la transmutación de metales y el Elixir de Vida simbolizan poderes espirituales, definiendo al verdadero Rosacruz como un ser de despertar divino. Sus símbolos cósmicos refrescan la filosofía, y su conexión con la Masonería —a través de Elias Ashmole y otros— funda la Gran Logia Masónica, perpetuando el Hermetismo egipcio.
La tercera teoría, aunque escéptica, resalta cómo la Masonería transforma mitos en realidades inspiradoras, posiblemente satirizando la credulidad para promover la alquimia. Johann Valentin Andreæ, un genio literario, amplificó esta causa, inspirando sociedades que honran su legado. Obras como las de Eugenius Philalethes, Michael Maier y Francis Bacon defienden su existencia, contribuyendo al conocimiento humano con discreción absoluta.
La cuarta teoría eleva la Masonería a lo trascendental, afirmando que los Masones Rosacruces poseen poderes sobrenaturales, operando en planos etéreos. Como adeptos inmortales, transmutan elementos bajos en oro espiritual, liberando el alma de la cruz material. Esta escuela de superhombres, descendientes de gnósticos, sufíes y templarios, conserva la naturaleza espiritual contra la materialidad, con su templo etéreo como faro eterno.
Como masón instruido en logia para explorar el universo con investigación y audacia, me motiva enriquecer estas narrativas históricas con perspectivas adicionales que resalten la grandeza de la Masonería.
Esta nuevo comunicado del 28 de septiembre de 2025 captura el espíritu elogioso de la Masonería Rosacruz, pero puedo añadir capas de profundidad basadas en su influencia histórica, conexiones culturales y legado perdurable. Asi, celebrando cómo esta tradición ha impulsado el avance humano a través de la sabiduría, la ciencia y la fraternidad.
La Masonería Rosacruz no sólo es un faro de transformación personal, sino un motor de progreso cultural que surgió en Europa a comienzos del siglo XVII, inspirando movimientos espirituales y filosóficos que trascendieron fronteras. Su nacimiento, marcado por manifiestos visionarios como el Fama Fraternitatis, representó una rebelión contra la oscuridad intelectual, promoviendo la alquimia espiritual y la tolerancia en una era de conflictos. Esta hermandad ha sido elogiada por fusionar el misticismo cristiano con influencias esotéricas, alentando el estudio de la naturaleza y la ciencia, lo que la convierte en una precursora de la Ilustración moderna.
Su conexión con la Masonería especulativa en Inglaterra durante el siglo XVIII es un testimonio a su adaptabilidad y grandeza, donde adeptos rosacruces encontraron refugio en logias masónicas, enriqueciendo rituales con simbolismo profundo y perpetuando secretos ancestrales.
Celebremos cómo esta fusión ha elevado la Masonería a una institución global de virtud, donde la rosa y la cruz simbolizan no sólo ascenso interno, sino la unión armónica de lo material y lo espiritual.
En el mundo contemporáneo, la Orden Rosacruz sigue siendo un pilar de inspiración, con organizaciones como la Antigua y Mística Orden Rosae Crucis (AMORC) que mantienen viva su esencia iniciática y fraternal. Esta orden, definida como una entidad tradicional y esotérica, continúa promoviendo la transformación interior y el desarrollo moral, diferenciándose por su enfoque en la alquimia espiritual mientras complementa los ideales masónicos de ética y hermandad.
Su impacto se extiende a la cultura popular y la filosofía, influenciando pensadores y artistas que admiran su compromiso con la sabiduría oculta. Elogiemos cómo, a pesar de siglos de misterio, la Masonería Rosacruz ha evolucionado sin perder su pureza, ofreciendo a la humanidad herramientas para la regeneración espiritual en una era de avances tecnológicos. Organizaciones como esta demuestran que la hermandad rosacruz no es un relicto del pasado, sino un elixir vivo de conocimiento, uniendo tradiciones medievales con aspiraciones futuras.
Profundizando en su simbolismo, la Masonería Rosacruz merece reconocimiento por su maestría en entrelazar elementos cristianos, alquímicos y herméticos. Los manifiestos rosacruces, como el segundo tratado teológico, condenan divisiones dogmáticas y enfocan la fe en principios universales, lo que refleja una visión inclusiva y tolerante que enriquece a la Masonería entera.
La rosa representa la belleza del alma en flor, mientras la cruz simboliza el sacrificio y la redención, juntos formando un emblema de equilibrio cósmico que ha inspirado innumerables iniciados. Esta tradición ha sido alabada por eruditos por su rol en la transmisión de la ciencia oculta, formando una cadena occidental que incluye gnósticos, sufíes, alquimistas y templarios, culminando en la Francmasonería moderna.
Admiramos cómo estos símbolos no sólo adornan rituales, sino que guían a los masones hacia una humildad profunda y una búsqueda incesante de la verdad, haciendo de la Rosacruz un monumento eterno al ingenio humano.
De esta manera , como Masón, destaco cómo la Masonería Rosacruz trasciende el tiempo como una fuerza de luz, fraternidad y evolución.
En todo, la Masonería Rosacruz merece elogios infinitos por su rol en la elevación humana, fusionando historia, simbolismo y espiritualidad en una hermandad que ilumina el mundo con sabiduría perdurable.
Alcoseri
El Monitor Masónico de Thomas Smith Webb
Este libro no es cualquier guía, es como un mapa secreto para entender a la masonería. Thomas Smith Webb lo armó allá por mil ochocientos diez, y básicamente detalla todos los ritos, desde juramentos hasta cómo se instalan los jefes de logia. Imagínate: explican símbolos raros, como el compás que te obliga a ser ético, y hasta ceremonias de entierro, iniciaciones masónicas donde te vendan los ojos y te hacen prometer lealtad eterna. Lo intrigante es que Webb lo usó para unificar rituales en EE.UU., convirtiéndolo en la biblia de los masones, pero ojo, hay quien dice que oculta capas más profundas, tipo conexiones con templarios antiguos.
En las páginas del Monitor , hablan de la masonería como una ciencia moral progresiva, donde vas escalando grados –Aprendiz, Compañero, Maestro– y aprendes a cementar lazos fraternales con esa cuchara simbólica. Ahí es donde entra el misterio: ¿es sólo moralidad o hay algo gnóstico, como guardar secretos divinos?
En las vías de la historia masónica, donde los ecos de antiguos juramentos resuenan como susurros en una cámara oculta, se erige el "Monitor Masónico" como un grimorio masónico velado, forjado por la mano visionaria de Thomas Smith Webb en los albores del siglo XIX. Este tomo no es mero papel y tinta; es un portal a los arcanos de la Francmasonería, un compendio que entreteje rituales prohibidos a los no masones, símbolos enigmáticos y leyendas que se pierden en la niebla del tiempo. Imagina, si puedes, un volumen que captura los "Antiguos Deberes" (en inglés, "Old Charges") son una colección de documentos históricos masónicos, redactados principalmente entre los siglos XIV y XVIII, que contienen las normas, principios y leyendas fundacionales de la fraternidad. Estos documentos establecen el código ético, los deberes y responsabilidades de los masones (maestros, compañeros y aprendices), y la historia tradicional de la orden, que se centra en la transmisión de un linaje de trabajadores de la piedra. —esos mandatos primordiales de los constructores de catedrales— junto a ceremonias fúnebres que invocan el velo entre la vida y el más allá, y ritos de instalación que elevan a los elegidos a posiciones de poder invisible. Webb, a menudo llamado el "padre supremo" de la masonería estadounidense, estandarizó estos misterios, convirtiéndolos en un faro que iluminó —y aún ilumina— las logias masónicas , influyendo en generaciones de iniciados que buscan la luz en la oscuridad.
Pero ¿qué secretos guarda este monitor en sus páginas cifradas? Es un manual arcano para los grados masónicos: el Aprendiz que despierta, el Compañero que forja, y el Maestro que trasciende. Cada ritual desvela símbolos como la escuadra y el compás, no como herramientas mundanas, sino como claves para lecciones morales que susurran verdades eternas sobre el dominio de las pasiones y la práctica de la caridad.
Se añade aquí una capa intrigante: ¿sabías que estos emblemas podrían remontarse a los constructores del Templo de Salomón, o incluso a las sociedades secretas de Göbekli Tepe de hace más de 12 mil años , donde la geometría sagrada no sólo medía la tierra, sino que cartografiaba el alma? El monitor entreteje historia con tradición, revelando exámenes antiquísimos que prueban la lealtad del iniciado, y guías para oficiales como el Venerable Maestro, cuyo cetro invisible dirige no sólo reuniones, sino destinos entrelazados.
Su legado es un enigma perdurable: un testimonio escrito que captura la esencia de una era donde la masonería se expandía como una red subterránea, estandarizando rituales que unieron continentes. En el siglo XIX, fue el catalizador de una estandarización que transformó logias dispersas en una hermandad global, y hoy, en nuestras sombras modernas, sigue siendo una referencia para aquellos que indagan en los grados superiores, como el Rito Escocés o el Rito Nacional Mexicano, donde los misterios se profundizan en laberintos de simbolismo.
Ahora, adentrémonos en el velo mayor: la Francmasonería misma, una entidad elusiva sin definición oficial en sus anales sagrados, pero descrita en el monitor como una base para virtudes sociales y morales que tejen el tejido de la existencia. "Mediante la Masonería especulativa", proclama, "aprendemos a dominar pasiones, actuar con rectitud, guardar secretos y extender caridad", entrelazándola con una devoción divina que obliga a un homenaje racional al Supremo Arquitecto. Es una ciencia moral progresiva, dividida en 3 grados que imprimen impresiones profundas en la mente, como sellos invisibles en el espíritu.
Considera la Cuchara de Albañilería , no como utensilio banal, sino como emblema de unión: los masones operativos la usaban para cementar piedras en monumentos imperecederos, pero los especulativos la esgrimen para propagar el "cemento del amor fraternal", forjando una sociedad donde la contención noble eleva a los hermanos. Aquí, podemos especular de forma fascinante: ¿podría este símbolo aludir a alquimias antiguas, donde el "cemento" no es sólo afecto, sino una transmutación espiritual, similar a las fórmulas herméticas que unían elementos en oro filosófico?
La Masonería Azul, como se conoce a nuestra hermandad, distingue al masón operativo —el artífice de piedra— del especulativo, que erige templos etéreos en el alma. Cada iniciado se moldea como una "piedra viva perfecta" para el gran templo celestial, un concepto que evoca visiones de arquitecturas invisibles, gobernadas por Grandes Logias en cada región y más allá. El umbral: fe en una deidad, cualquier deidad, permitiendo que cristianos, musulmanes, hindúes y otros coexistan en este sanctasanctórum, donde la religión personal se disuelve en un universalismo misterioso.
El camino inicia con tres grados secretos: del Aprendiz al Compañero, culminando en Maestro Masón, otorgando membresía global y acceso a órdenes como los Shriner o Caballeros Templarios. Muchos no se detienen aquí, ignorantes de los abismos más profundos.
El evangelista JA Pérez , tras una supuesta revelación cristiana, escrutó los orígenes y doctrinas, hallando contradicciones que lo impulsaron a denunciar a la Masonería como diabólica . Comparó la soteriología evangelista con la idea masónica: La soteriología es la rama de la teología que estudia la salvación. El término proviene del griego σωτηρία (sōtēria, 'salvación') y λογος (logos, 'estudio de').: — la doctrina de salvación— con el Evangelio, encontrándola opuesta: una herejía velada que prioriza obras humanas sobre gracia divina.
La Masonería, aunque muchos niegan su religiosidad, se entreteje con ella, obligando homenaje a la Divinidad. Un teólogo crítico la tacha de herética, su simbolismo esotérico —geometría, astronomía, herramientas— no solamente como sustituto del Evangelio, sino como la masonería como algo del anticristo .
En el "Cargo" del Tercer Grado, exige obediencia a principios masónicos, aplicable a cristianos. Analicemos cinco enigmas soteriológicos del monitor, que desvelan salvación por méritos propios.
Primero, el Delantal o mandil de Piel de Cordero, emblema supremo: el cordero simboliza inocencia, recordando que "pureza de vida y conducta" gana la admisión a la Logia Celestial o Eterno Oriente , presidida por el Supremo Arquitecto del Universo. Así, esto evoca ritos sacrificiales antiguos, pero ¿ignora al verdadero Cordero de Dios, Cristo, cuya sangre redime sin obras humanas? Contradice Efesios 2:8-9: salvación por gracia, no obras.
Segundo, preparación para liberación e iluminación : imitar a Hiram Abiff —figura legendaria de fidelidad y piedad— permite acoger la muerte como mensajero al templo perfecto. Salvación por virtud propia, universal. Pero las Escrituras rechazan imitación humana; es gracia eterna en Cristo (2 Timoteo 1:9-10), venciendo muerte sin temor (1 Corintios 15:54-57).
Estos misterios masónicos, entonces, no sólo guardan secretos, sino que desafían dogmas religiosos, invitando a cuestionar: ¿dónde yace la verdadera luz en este laberinto de ideas cristianas y masónicas?
Alcoseri
¿Qué tan Real es eso que consideramos Realidad?
Imagina por un momento que las verdades eternas que buscas no se encuentran en el mundo visible, sino en las profundidades de la conciencia colectiva, donde la razón y el esoterismo se entrelazan como hilos de un tapiz infinito. En las Logias Masónicas, guardianas de sabiduría ancestral, se cultiva esta búsqueda incansable de la verdad, fomentando estudios profundos que desafían las ilusiones cotidianas y promueven la razón como faro en la oscuridad. Si te atreves a explorar cómo la Masonería, con su compromiso inquebrantable por desvelar los misterios del universo, nos invita a cuestionar hasta a la realidad misma, este viaje podría transformar tu percepción para siempre. Prepárate para descubrir que, como masones, no sólo construimos templos simbólicos, sino que somos capaces de moldear la esencia vibracional de la existencia y la realidad.
Lo que compartiré podría desmontar cada certeza sobre el mundo que te rodea, generando dudas incluso sobre tu propia existencia. Imagina que todo lo que ves, tocas y sientes no es más que una proyección, un reflejo de algo mucho más profundo e invisible. ¿Y si los límites del tiempo, del espacio y la materia fueran sólo ilusiones bien orquestadas? Durante siglos, nos entrenaron para creer en un universo sólido, gobernado por leyes fijas. Sin embargo, en los últimos años, descubrimientos científicos y experiencias espirituales se entrelazan como piezas de un rompecabezas. Lo que los místicos antiguos llamaban maya, la ilusión, encuentra ecos en la física cuántica y la neurociencia.
Investigadores audaces como Itzhak Bentov, Jacobo Grinberg y Michael Talbot sugirieron que vivimos en un universo holográfico, donde la conciencia es la clave para descifrar y manipular esa estructura invisible. Curiosamente, todos ellos desaparecieron o murieron en circunstancias misteriosas, dejando teorías que desafían la noción de realidad. ¿Coincidencia, o tocaron secretos que no debían revelarse? En las Logias Masónicas, esta búsqueda de la verdad se celebra a través de estudios esotéricos que honran la razón, recordándonos que, como dijo Jorge Luis Borges: "La realidad no es siempre probable, o probable siempre no es la realidad". Esta invitación no es sólo información, sino un llamado a cuestionar cada convicción. ¿Estás listo para afrontar que el universo no es externo, sino una proyección de tu mente? Porque si esto es verdad, nada sería permanente: la realidad sería maleable, vibracional, un tejido vivo que responde a tu conciencia. Tal vez ya lo hayas sentido en los pequeños milagros y sincronías del día a día.
Ahora, respira hondo, abre un espacio para el desasosiego, la duda y el asombro, porque al sumergirte en este viaje no habrá vuelta atrás. Todo lo que llamamos realidad podría ser un miraje sofisticado. Piensa: la mesa que tocas, el sonido de tu voz, incluso tu cuerpo, no son más que vibraciones organizadas en patrones invisibles. La física moderna revela que más del 99,99% de la materia es vacío; la solidez es sólo repulsión entre campos electromagnéticos. En otras palabras, nunca tocas nada realmente: son fuerzas que se repelen. Así, la realidad es una construcción sensorial, no una verdad absoluta. Esta percepción no es nueva; textos sagrados de la India hablan de maya, la ilusión cósmica que nos mantiene presos en una existencia limitada. Hoy, la neurociencia confirma que el cerebro no ve el mundo tal como es, sino como lo interpreta: nuestros sentidos captan fragmentos, y la mente organiza una narrativa coherente, como una película proyectada en la conciencia.
Uniendo espiritualidad y ciencia, surge lo perturbador: si todo es una proyección vibracional, el universo podría ser un holograma. El físico David Bohm y el neurocientífico Karl Pribram sugirieron que tanto el cosmos como el cerebro siguen esta lógica, donde cada parte contiene el todo. Esto implica que dentro de ti ya existe el conocimiento universal; tu mente no busca respuestas afuera, sino que organiza la realidad. Como afirmó Franz Kafka: "Las apariencias a veces engañan, pero la verdad siempre está oculta en lo invisible". Si somos fragmentos de un holograma infinito, no hay separación real entre tú y el otro, entre observador y objeto. La separación es un truco perceptual. En niveles sutiles, cada pensamiento, emoción y vibración resuena en el tejido invisible, como un violín afinado con otro. Tu energía influye en el todo. Más inquietante aún: si el universo responde a nuestra conciencia, ¿nuestros miedos y creencias moldean sus límites? Milagros, sincronías y fenómenos paranormales no son excepciones, sino pistas de un campo plástico donde todo se dobla y recrea. La mayor prisión está en la mente que cree el mundo fijo. Al cuestionarla, se abre una fisura, revelando la realidad maleable, infinita y conectada.
¿Somos los Masones Constructores de la Realidad?
Este conocimiento masónico, oculto durante siglos, se preserva en las Logias, donde el compromiso con estudios esotéricos fomenta la razón y la búsqueda de la verdad. No todas las plataformas permiten su exposición abierta, por eso compartimos recursos completos en sitios dedicados a lo verdaderamente masónico. Considera a Itzhak Bentov, inventor autodidacta que murió en el vuelo 191 de American Airlines en 1979. Él trazó puentes entre ciencia y espiritualidad, afirmando que la conciencia es el motor del universo. Sin formación formal, inventó el catéter cardíaco y estudió estados alterados. Descubrió que en meditación profunda, el cuerpo sincroniza a 7 Hz, la resonancia Schumann de la Tierra, tocando un campo más amplio. Para él, la materia es oscilaciones rítmicas, como en experimentos de cimática donde sonidos moldean formas geométricas. Exploró la kundalini, una fuerza que armoniza el cuerpo, activa la pineal y expande la percepción al samadhi, donde tiempo y espacio desaparecen. Bentov sugería que la conciencia oscila 14 veces por segundo, percibiendo sólo el movimiento; en reposo, accedemos a la realidad pura. Su legado, estudiado en Logias Masónicas, nos enseña que al ajustar frecuencias, atravesamos barreras, honrando la razón esotérica.
Imagina a Jacobo Grinberg, neurofisiólogo mexicano desaparecido en 1994, cuya visión radical dialoga con tradiciones ancestrales. Creía que el mundo nace de un campo invisible llamado lattice, conteniendo toda información potencial; el cerebro filtra y organiza la realidad. Esto resuena con el Brahman hindú o el Tao. Estudió chamanismo, como con Pachita, quien realizaba cirugías espirituales manipulando el lattice. Explicaba telepatía mediante "potencial transferido" en experimentos. Grinberg afirmaba que con coherencia a través de meditación, moldeamos la realidad, explicando sincronicidades y manifestaciones. Su desaparición evoca enigmas, pero en la Masonería, sus ideas refuerzan estudios esotéricos que promueven la verdad colectiva. Como escribió Albert Camus: "En el fondo de mi rebelión se dormía un sentimiento de libertad que no sabía nombrar".
Michael Talbot, quien vivió fenómenos paranormales, culminó en El universo holográfico. Veía el universo como proyección donde cada parte contiene el todo, resonando con el hermetismo: "Lo que está arriba es como lo que está abajo". Explicaba telepatía, clarividencia y curaciones vía interconexión. Inspirado en Bohm y Pribram, mostraba cómo creencias moldean el cuerpo, como en efectos placebo/nocebo. Su muerte prematura en 1992 deja un legado: vivimos en un holograma cósmico, eco de unidad divina. En Logias, esto se estudia con razón, cuestionando ilusiones como las sombras de Platón.
Llegamos al final, o al inicio de una nueva mirada. Bentov, Grinberg y Talbot señalan que el mundo es un holograma sostenido por conciencia; no somos espectadores, sino cocreadores. El reto: abandonar lo conocido por lo ilimitado. Cada pensamiento moldea lo real; la vida es una danza entre ilusión e infinito. Despertar es transformación. Como dijo Lewis Carroll: "¡Qué extraño es todo hoy! Y ayer las cosas marchaban como de costumbre. Me pregunto si habré cambiado durante la noche". La frase "Todo es mente" o "El Todo es Mente; el universo es mental" es la primera de las siete leyes herméticas, proveniente del libro El Kybalion, y establece que el universo entero es una creación mental de una conciencia universal infinita. Esto significa que todo lo que existe, desde la materia y la energía hasta los fenómenos psíquicos, es una manifestación de esta mente universal a la que los masones llamamos “El Gran Arquitecto del Universo”, y por lo tanto, todo está interconectado a través de GADU.
Las ideas de Hermes Trismegistus son el principio central del Mentalismo.
El Todo se refiere a la realidad fundamental que subyace a todas las manifestaciones.
El universo y todo lo que contiene es una proyección de la conciencia, el "Todo", y nuestra existencia se encuentra dentro de esta mente universal.
La materia, la energía y los fenómenos psíquicos no son entidades separadas, sino que son expresiones de la mente universal y están subordinados a su dominio.
Entender este principio nos permite reconocer que cada pensamiento humano tiene el poder de influir en nuestra realidad, y que somos cocreadores dentro de esta mente universal.
El objetivo del mentalismo es aplicar este principio es elevar la conciencia personal para comprender la ley que rige el universo y utilizarla para el propio bienestar y desarrollo.
Es importante distinguir que no se trata de que el universo exista sólo en la conciencia humana individual. En cambio, se trata de una mente universal, que es la fuente de toda la existencia.
En ese sentido , "Todo es mente" es un principio hermético que nos enseña que la realidad última es mental y que todo el universo es una manifestación de una conciencia divina.
Gracias por acompañarme en este viaje. Hablar de conciencia y hologramas abre puertas internas. Recuerdo una meditación donde el tiempo se detuvo, revelando capas del ser. Esta visión, confirmada por la ciencia, reprograma patrones. En la Masonería, con su búsqueda de verdad y estudios esotéricos, encontramos herramientas para cuestionarlo todo. Si esto te conmovió, duda de todo: es el coraje masónico.
Alcoseri
El Cuento Sufí "El Río"
Había una vez dos monjes zen (o derviches en la tradición sufí) que caminaban por el bosque de regreso al monasterio. Cuando llegaron al río, una mujer lloraba en cuclillas cerca de la orilla. Era joven y atractiva. “¿Qué te sucede?”, le preguntó el más anciano. “Mi madre se muere. Ella está sola en su casa, del otro lado del río, y yo no puedo cruzar. Lo intenté”, siguió la joven, “pero la corriente me arrastra y no podré llegar nunca al otro lado sin ayuda… Pensé que no la volvería a ver con vida. Pero ahora… ahora que aparecisteis vosotros, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar…”. “Ojalá pudiéramos”, se lamentó el más joven. “Pero la única manera de ayudarte sería cargarte a través del río, y nuestros votos de castidad nos impiden todo contacto con el sexo opuesto. Está prohibido… lo siento”. “Yo también lo siento”, dijo la mujer y siguió llorando. El monje más viejo se arrodilló, bajó la cabeza y dijo: “Sube”. La mujer no podía creerlo, pero con rapidez tomó su atadito con ropa y montó a horcajadas sobre el monje. Con bastante dificultad, el monje cruzó el río, seguido por el otro más joven. Al llegar al otro lado, la mujer descendió y se acercó en actitud de besar las manos del anciano monje. “Está bien, está bien”, dijo el viejo retirando las manos, “sigue tu camino”. La mujer se inclinó en gratitud y humildad, tomó sus ropas y corrió por el camino al pueblo. Los monjes, sin decir palabra, retomaron la marcha al monasterio… Faltaban aún diez horas de caminata. Poco antes de llegar, el joven le dijo al anciano: “Maestro, vos sabéis mejor que yo de nuestro voto de abstinencia. No obstante, cargaste sobre tus hombros a aquella mujer todo el ancho del río”. “Yo la llevé a través del río, es cierto, ¿pero qué pasa contigo que la cargas todavía sobre tu cabeza?”.
Este cuento sirve para ilustrar la fusión de estas tradiciones, incorporamos un cuento sufí clásico adaptado por Idries Shah, titulado "El Río", que resuena con temas masónicos de compasión y desapego.
Análisis Esotérico del Cuento
Esotéricamente, este cuento revela capas profundas que enlazan el Sufismo con la Masonería. El río simboliza el flujo de la vida y el subconsciente (similar a la casa 12 astrológica que mencionaré más adelante ), un umbral iniciático que separa el mundo profano del sagrado, como el paso del aprendiz masón a través de pruebas rituales. La mujer representa el "anima" o aspecto femenino del alma, la necesidad de compasión (karuna en el Sufismo) que trasciende reglas rígidas —los votos de castidad evocan los juramentos masónicos, pero el anciano derviche prioriza la esencia sobre la forma, recordando que "la letra mata, pero el espíritu vivifica". El acto de cargar a la mujer es una transmutación alquímica: el monje mayor integra el opuesto (femenino/masculino, regla/compasión), logrando la unión de polaridades, clave en la Masonería (el piso ajedrezado) y en el Sufismo (fana, la aniquilación del ego).
El monje joven, al cargar mentalmente a la "mujer", ilustra el apego al ego (nafs), un obstáculo en el camino sufí hacia el fana-baqa (muerte y resurrección). Esotéricamente, esto alude a la "muerte simbólica" en la iniciación masónica, donde se deja atrás las cargas profanas. Como cita Idries Shah en sus obras sobre cuentos-enseñanza: "Existe la afirmación sufí de que la verdad no se descubre o mantiene por la mera repetición de enseñanzas. Su comprensión sólo puede mantenerse mediante la continua renovación de su experiencia". El cuento enseña el desapego, esencial para alcanzar la Conciencia Universal, fusionando la disciplina masónica con la mística sufí. Así, el río no es sólo un obstáculo, sino un catalizador para la iluminación, donde el iniciado cruza del dualismo al tawhid (unidad).
En este tratado, exploramos las profundas interconexiones entre la Masonería y el Sufismo, dos tradiciones esotéricas que, a pesar de sus orígenes aparentemente distintos —la Masonería en las guildas medievales europeas y el Sufismo en el misticismo islámico—, comparten una esencia común: la transmisión de sabiduría iniciática a través de símbolos, rituales y narrativas que despiertan la conciencia superior. Ambas vías enfatizan la transformación interna del ser humano, desde el "hombre profano" o "durmiente" hasta el iniciado iluminado, mediante pruebas, arquetipos y enseñanzas veladas. Como señala Idries Shah en su obra Los Sufis, "El Sufismo no es una secta, sino una experiencia que trasciende las formas religiosas, similar a cómo la Masonería utiliza herramientas simbólicas para construir el templo interior del alma".
La Clave Esotérica en La Enseñanza Oral
Cuando uno habla de cuentos de hadas, piensa en la niñez. Se tiene entonces la imagen de la mamá, la abuela o la nana contando mil y una veces los mismos cuentos a uno o más niños fascinados. Y, como en la Cábala —que influye tanto en la Masonería como en el Sufismo—, el cuento se transforma en una enseñanza oral que enlaza el entretenimiento con la instrucción, y evoluciona a lo largo del tiempo. El cuento narrado viaja entonces del corazón a la palabra, y de la palabra al corazón. Y es así como despierta imágenes e incrementa la capacidad de abstracción. Pero estos cuentos de hadas no nacieron para ser contados sólo a niños. Detrás de su apariencia, se esconden numerosas claves esotéricas y astrológicas, similares a los símbolos masónicos como la escuadra y el compás, o los relatos sufíes que guían al derviche hacia la iluminación.
Revelador de arquetipos, el cuento de hadas tradicional funciona como un poderoso catalizador de emociones, y es capaz, por sí sólo , de invocar el sueño, de calmar, de provocar un movimiento interno terapéutico y consolador. Contar cuentos es como contar números: requiere un despliegue lineal a lo largo del tiempo, y elabora un espacio interno para llenarlo con un mundo mágico. Como es oral, responde a las leyes de la tradición viva, como las enseñanzas impartidas por los druidas de la sociedad celta. Los druidas enseñaban sus secretos por medio de versos, facilitando así su memorización. Los sabios de esta cultura desdeñaban la palabra escrita porque no querían divulgar sus conocimientos sin saber a quién iban dirigidos, pero también porque la escritura, decían, fomentaba la pereza. El escribir es perder fe en la memoria, y la memoria es patrimonio de los pueblos.
Este principio aún hoy en día es seguido por antiguas tradiciones, por ejemplo, como la budista, cuyos lamas transmiten de maestro a discípulo las enseñanzas fundamentales de su doctrina. En la Masonería, esta oralidad se refleja en los rituales de iniciación, donde el conocimiento se pasa de maestro a aprendiz sin textos fijos, evitando la rigidez. De igual modo, en el Sufismo, Idries Shah explica en El Camino del Sufi: "El Sufismo es una enseñanza esotérica dentro del Islam, compatible con él, que respalda formulaciones que trascienden las limitaciones doctrinales".
Al pasar el cuento de boca a boca y de generación en generación, el cuento se cualifica. De padres a hijos, de juglar a pueblo. Cada narrador agrega, suprime o modifica elementos o situaciones que, dentro de su ámbito cultural, adquieren determinado valor, y así crece y evoluciona. En cuanto alguien escribe los cuentos, los petrifica y les impide el crecimiento, los congela en una estructura. Esta vía oral, tan frágil y poco rigurosa, estaba plena de espiritualidad, pues inconscientemente el narrador —sea éste una madre amorosa o un trashumante trovador— transmitía imágenes conocidas, arquetipos enclavados en la profundidad de una imaginación popular rica y sabia.
Paralelismos Masónicos y Sufíes
Viajero de tiempos y espacios, el cuento maravilloso vistió diferentes ropas para ocultar una misma esencia; y su esencia es, sin lugar a dudas, como muchos estudiosos lo demuestran, alquímica y transmutadora. La palabra "alquimia", según algunos, proviene de Cam, que era el hijo de Noé, y habría sido el primer artesano. Otros dicen que deriva de "als", que es la sal, y "quimia", que quiere decir fusión. Así, la alquimia indica la permutación de la forma por la luz, el fuego o el espíritu, y éste es el verdadero sentido de lo que se llama el "lenguaje de los pájaros" —un código esotérico presente en la Masonería como el "lenguaje de los símbolos" y en el Sufismo como el "idioma de los pájaros" en las enseñanzas del Sabio Attar.
Eruditos como Alexandre Saint-Yves d'Alveydre , autor del Arqueómetro ——, y Jean de Vries, ven en ellos una extraordinaria experiencia iniciática. Y la iniciación implica la transposición hacia otros planos, lo cual se parece mucho a la idea de la muerte. Pasar hacia planos superiores es morir en cierto sentido, y es iniciarse. En la Masonería, esto se representa en el rito de la Cámara de Reflexión, donde el candidato "muere" simbólicamente. En el Sufismo, Idries Shah afirma en Pensamiento y Acción Sufi: "El análisis sufí de la confusión humana y la falta de armonía se basa en la comprensión de que el ser debe 'morir' para renacer".
Astrología y Planetas en las Tradiciones Esotéricas
En la astrología, la casa 8 del zodiaco es la casa de la muerte, la transmutación y el cambio profundo, y sus regentes son Marte y Plutón. La muerte, como la iniciación, es una labor de índole plutoniana. Y el ocho, indicativo de la casa de la muerte, es la imagen matemática del infinito y la base del caduceo mercurial.
La casa 8 en astrología es una de las doce casas astrológicas que componen la carta natal, y se considera una de las más profundas y misteriosas. Representa áreas de la vida relacionadas con la transformación profunda, los cambios inevitables y los aspectos ocultos de la existencia. Tradicionalmente, se asocia con Escorpio y sus regentes planetarios, Marte y Plutón, lo que le da un tono intenso y a menudo transformador.
Iniciación, Transformación y Renacimiento: Esta casa simboliza procesos de muerte y resurrección simbólicos, como crisis personales que llevan a un crecimiento interior. No se trata sólo de la muerte física, sino de "morir" para renacer, liberando lo viejo para dar paso a lo nuevo. Representa la impermanencia de la vida y la necesidad de desapego.
Sexualidad e Intimidad: Se vincula con la energía sexual profunda, más allá del placer físico, como un medio de conexión emocional y transformadora. Incluye deseos íntimos, comportamiento sexual y temas como el incesto o tabúes en interpretaciones más esotéricas.
Gobierna el dinero, los metales o bienes de otros, como herencias, deudas, impuestos, seguros o finanzas compartidas en parejas (por ejemplo, en matrimonios o sociedades). También abarca pérdidas materiales o emocionales.
Relacionada con misterios, lo esotérico, habilidades psíquicas, conexiones con el más allá y traumas profundos. Puede indicar experiencias límite, como cirugías, accidentes o exploraciones del subconsciente.
Muerte y Crisis: Aunque a menudo se asocia con la muerte (física o metafórica), no predice necesariamente el fin de la vida, sino procesos de cambio radical a través de desafíos.
Influencia de Planetas y Signos en la Casa 8
Los planetas ubicados en esta casa amplifican sus temas. Por ejemplo:
Si Plutón está en la casa 8, intensifica la transformación y el poder regenerativo.
Un Sol en casa 8 puede indicar una vida marcada por cambios profundos y un interés en lo oculto.
Los signos en esta casa (dependiendo del ascendente) modifican la expresión: Escorpio la hace más intensa, mientras que Tauro podría enfocarla en estabilidad financiera compartida.
Así , la casa 8 invita a explorar las sombras del alma para lograr evolución personal.
Mercurio, ese dios de la mente y, por lo tanto, de la salud, es el lenguaje mismo, y es a través de la palabra sagrada que el hombre se transforma. Es la mente superior la que permite la transformación del hombre inferior —a veces el animal— en el príncipe o hombre superior: la transformación de la bella que muere en una durmiente preparada para el despertar, o la transformación incluso de dulces muñecos de jengibre en niños de carne y hueso. Y, más modernamente, es la transformación que permite al Pinocho de madera ser un niño responsable.
Olvidado por el colectivo literario, el hombre moderno no tiene acceso a la verdad profunda que las fábulas ocultan. La característica curativa del cuento es como la magia y la psicoterapia, también dominio de Plutón, el planeta que acude al subconsciente, lo destapa como un volcán en erupción, lo derrama, lo modifica. Y si el carácter oral del cuento lo emparienta con la tradición esotérica, su cualidad cíclica también lo une a la cosmogonía, pues todo el movimiento de protagonistas y escenas de maravilla en el cuento van dirigidos a un mismo fin: demostrar que el camino del iniciado necesita un período de crisis, de putrefacción alquímica, para poder llegar a la sublimación Thotal de la materia basta. Esta es la esencia del acontecer kármico de este mundo fenoménico, en donde los astros nos ligan al ritmo y el pensamiento a la Verdad Última.
Plutón es el último planeta en ser descubierto en el cielo por el hombre y a la vez el primer planeta en ya no ser reconocido como planeta. Los antiguos lo intuían, pero no poseían instrumentos para captar su imagen. Como se trata de un planeta que simboliza lo escondido, lo misterioso, es él mismo una incógnita, y a diferencia de los demás planetas, es dibujado de diferentes formas.
El glifo que indica el iniciado maestro masón Serge Reynaud de Laferrière resulta una maravillosa síntesis gráfica de las analogías de Plutón. Al mirar este símbolo, podríamos casi imaginar un volcán: el fuego interior de la tierra que emerge a través de una chimenea geológica al expulsar la lava, esparciéndola sobre la superficie del planeta. Así son también las fuerzas internas del hombre, que emergen por el sutil conducto o Kundalini, hasta salir fuera del ser... la fuerza psíquica que se transmuta en poder espiritual o Anapana.
Analicemos un poco más este dibujo. El centro es un círculo, desde el cual la energía asciende hacia la cabeza o Brahma Randhra. La pequeña barra horizontal indica la separación del cuerpo físico. Plutón está relacionado, como ya dijimos, con Marte. Y, en relación con él, es su octava superior, indicando Marte la energía y Plutón el dinamismo violento, Marte la actividad y Plutón la superpotencialidad. En la mitología grecorromana, Plutón o Hades es el dios del submundo, dominio de los tristes desencarnados y de las fuerzas oscuras e incontrolables del hombre. Y el satélite de este planeta, Caronte, es el siniestro barquero que lleva las almas por el río Leteo, el río del Olvido, a los que pasan al más allá. Como consecuencia del conocimiento mitológico, Plutón es entonces la memoria, como Caronte es el olvido: ambos al servicio del renacimiento tanto como de la muerte. A su vez, recordemos que el octavo signo del zodiaco es morada de Escorpio, que en un tiempo perteneció a dos constelaciones, la Serpiente y el Águila. El escorpión, al igual que la serpiente o el cocodrilo, era ya un símbolo de los colegios sagrados del sur y del oriente, que fuera reemplazado por los iniciados occidentales (de los colegios del norte) con el tótem del águila. El águila es también el símbolo del Fénix que renace de sus cenizas. Escorpio es el águila de la transmutación hacia el absoluto. Y Escorpio, según Saint-Yves d’Alveydre, caracteriza al hombre alquimista, que es capaz de transformación de las fuerzas psíquicas en espirituales. Es, pues, el paso del plomo al oro.
Y no es otra cosa el cuento de hadas que la narración sublimada de una poderosa, exuberante transformación, que sólo se logra después de fuertes pruebas, voluntad inquebrantable y aprendizaje disciplinado. Pero no es Plutón el único planeta relacionado con los cuentos de hadas, que, como en una danza cósmica, nos transmiten la historia de la humanidad iniciática. Si Plutón es alquímico y como tal está siempre presente en los cuentos de maravilla, Neptuno es otra clave simbólica, porque es el sueño, el ensueño, la magia y el engaño. Es el que mueve a Aladino a convocar al genio, es el que lleva a la Bella al palacio de la Bestia, el que camufla o disfraza al anciano, al hada, a la hilandera vieja. Es la mentira de la madrastra de Blanca Nieves y también, por supuesto, las ciudades sumergidas, las ciudades encantadas. Caracteriza también la compasión y el amor sobrehumanos que movilizan al héroe o la heroína. Y es Neptuno el que logra que todos los protagonistas sean anónimos, que casi de ninguno de ellos se conozca un nombre real, sino más bien epítetos: la Bella, Blancanieves, la Sirenita , etc. Los héroes de los cuentos de hadas son arquetípicos, tienen su morada natural en la casa 12. Sin olvidar la relación de esta casa pisciana con el subconsciente y con los pies. Neptuno es la devoción, la mística y la revelación. Es el amor celeste, y caracteriza las ciencias ocultas, rige lo secreto, las cosas del mar, del subconsciente, y está presente en los cuentos por cuanto éstos son también la representación de los miedos y las fantasías arcaicas del ser humano. Es el sueño de la bella, el hechizo del príncipe o del cuervo, la magia y la hechicería. Es la receptividad, también la locura, y está presente en el limo original, en la negra materia primera, o en el agua primordial o el polvo cósmico. Es la disolución o indiferenciación. Él es el agua, los animales grandes, la confusión y el humo. Neptuno es, en fin, la maravilla.
De Neptuno se dice que es el “planeta de los fenómenos psíquicos, es el que permite alcanzar las esferas etéricas y hace posible entender la música celestial”. Está presente en la actividad compasiva y amorosa del héroe o heroína, en su extrema inocencia y su capacidad de ensueño, como la que muestra la Cenicienta, o el mágico escenario en donde transcurre el cuento de la Bella y la Bestia. Plutón, por lo tanto, es provocador de dramáticos cambios, así como Neptuno el sueño, el encierro y la traición, el amor, la profundidad subconsciente; pero será Urano el que trae la rápida aparición y desaparición de hadas, objetos, castillos y situaciones. Como el Deus ex machina de la tragedia griega, trae de los sidéreos espacios la revelación súbita, los protectores y los ángeles, las hadas y los genios o djinn. Es también el pensamiento sublimado, el proyecto fraterno o comunitario. Para Serge Reynaud de Laferrière, Urano es “el Éter, el Azoth de los Antiguos, el Prana de los Hindúes, el Mercurio filosofal (es el planeta Urano que simboliza también la desintegración del átomo, el plano que se desprende del mundo); es el elemento sutil que facilita el trampolín al plano mental que servirá para alcanzar la Conciencia Universal”.
Urano, en este nivel, está emparentado por la Conciencia; su esencia mental —es signo de aire— es lumínica. No es extraño entonces que corresponda a elementos notables que irrumpen de pronto, Y como es mente, octava superior de Mercurio, es también Conciencia y supraconsciencia. Urano es, dentro de la Revolución Francesa, la Libertad, como Libra la Igualdad y Géminis la Fraternidad. Los tres signos de aire permean el espíritu de uno de los acontecimientos dramáticos del devenir histórico del hombre. Para la tradición esotérica, Urano corresponde a la edad en que el principio del hombre recibía ya el espíritu Universal que planeaba sobre su todavía incipiente caparazón terrenal. Esta relación con lo celeste lo une a la aparición repentina de personas y circunstancias mágicas, y a menudo irracionales.
Plutón, Neptuno y Urano, al decir de Don Neroman, ilustre astrólogo francés, “están nítidamente emplazados en correlación con las tres edades azoicas del globo, y nos conducen a la aurora de la Vida”. Se consideran entonces ancestrales colaboradores de la formación del cosmos, de la tierra y del hombre, por lo cual están presentes en cuentos arcaicos que, a pesar de sus múltiples ropajes, siguen manteniendo la conciencia de su ejemplarizante mensaje. Ellos caracterizan la estructura básica de un cuento de hadas, que es también la narración de un camino iniciático, como las doce hazañas de Hércules o la Odisea —paralelos a los grados masónicos y las estaciones sufíes del alma.
Saturno y Otros Planetas en el Camino Iniciático
Pero el cuento de hadas es la narración de una serie de circunstancias difíciles y poco felices: será el planeta Saturno, presente en las narraciones, el que represente los límites y obstáculos que llevan al héroe a perseguir su sueño o a obtener su redención. A menudo está Saturno expresado en la figura de un maestro o maestra, camuflados de ancianos o de sabios. Es indicativo del tiempo, es el Kronos de los griegos, es el Padre-Tiempo, y es Brahma para los hindúes o Abraham para los hebreos. El valor numérico tanto para Brahma como para Abraham en la tabla gemátrica griega (no la hebrea) es 144, número que lo emparenta con el término Zeós, Zeus, que también suma 144. Por otra parte, Saturno es el plomo, metal cuyo número de electrones es igual a 82, y este número se obtiene del cuadrado de 9 + la unidad, es decir, 81 + 1. Esto da, en el lenguaje oculto, precisamente el simbolismo del tiempo que igual a 81 y es también Kronos, es Dios, es el Abraham de la raza, el que la empuja hacia el cambio a través de las pruebas.
Este anciano limitador y aparentemente inflexible es el impulsor del cuento. Sin pruebas, el aprendiz no inicia su camino, no insiste en el aprendizaje, no acude al maestro, no se disciplina. A veces, el cuento tiene una presencia saturnina explícita, como el anciano o la hilandera, contrapartida de Kronos y hermana de las Parcas. Otras veces es una circunstancia temporal, por ejemplo, los 100 años que transcurren en el sueño de la Bella o los 100 años de Rip van Winkle, o el año de prueba que la Bestia da al anciano. Y otras, en la forma de montañas, castillos inexpugnables como el de Rapunzel o el del ogro de Pulgarcito. Saturno puede aparecer en figuras de ancianas, a veces deleznables, como la de Hänsel y Gretel. En la Masonería, Saturno se asocia al Maestro que impone disciplina, mientras en el Sufismo, representa las "pruebas del nafs" (ego). Como indica Idries Shah en Cuentos de los Derviches: "Los cuentos-enseñanza son documentos técnicos, como mapas o instrucciones, diseñados para Superar los filtros de la mente condicionada".
A medida que nos acercamos a los planetas más personales, nos encontramos con analogías más simples y directas. Sol y Luna son representaciones de los padres cósmicos, son el Rey y la Reina, o el Príncipe y la Princesa cuando logran su encuentro. Venus está presente en la belleza de la protagonista, su amor a menudo escondido bajo cenizas, harapos o pieles, como ocurre con la princesa de “Piel de Asno”. Marte es el arrojo, la valentía o las situaciones de destreza que obligan al protagonista a tomar armas. Júpiter es siempre la benevolencia, la tolerancia, el sentido filosófico y ético, el contacto con lo religioso y lo místico.
¿Y Mercurio? Nada más mercurial, más hermético, que el mismo cuento. Y no olvidemos que Hermes es Mercurio. Representante de la mente y la conexión, es el Gato con Botas, es Pulgarcito, es Ulises con sus astucias y su juego de nombres, es el sultán disfrazado que camina por su ciudad. Puede ser un mensajero, un intermediario benéfico o negativo, el animal consejero, a veces la flor o la rama dorada. Adopta todos los disfraces, es dueño del habla y del silencio. Es la conciencia de Pinocho, el grillo parlante; es el hombre y protagonista de la historia en su faz humana, es el que tiene la cualidad de la conciencia de sí; sin sus recursos mentales no podría tampoco llevar adelante la historia. Mercurio, como hijo que es de Zeus y Maia (la diosa de la ilusión, que rige los fenómenos impermanentes), es el dios que narra, el mensajero, el que lleva y trae, el trashumante. Es, pues, la fábula misma, lo que se fabla, lo que se habla. En la Masonería, Mercurio simboliza el conocimiento hermético; en el Sufismo, es el "mensajero" de la verdad divina.
El hilo narrativo del cuento de hadas ofrece circunstancias interesantes: si habláramos desde el punto de vista astrológico, sus principales puntos se caracterizan por las casas de agua, emocionales, maleables y receptivas. Comienzan todos los cuentos por un hogar o por la falta del mismo, por una madre o un padre ausentes. Astrológicamente, estaría representando la casa IV (Cáncer). Luego, la caminata del héroe o la heroína en la búsqueda de un tesoro, un reinado o un objetivo, pasa por diferentes casas hasta hacer una crisis típica de la casa 12 (Piscis) y llega a la dolorosa transformación (casa 8, Escorpio) que le permite, en las alquímicas bodas (casa 7, Libra), ejercer una labor jerarquizada y en donde se separa lo oscuro de lo claro (casa 6, Virgo) para llegar por fin al éxito, el reino (casa V, Leo). Es un viaje que se realiza en sentido sinistrógiro y al revés de lo que tradicionalmente se conoce como casas zodiacales.
Cuando el sapo se transforma en príncipe, la princesa dormida en una despierta doncella; cuando, en casa V, Thotal y poderosamente, el aprendiz adquiere la sabiduría maestra y encuentra el centro, su morada, su contacto con el Yo Soy Superior, entonces culmina el cuento. Esta casa, que considero la verdadera finalidad del camino que preconizan los cuentos de hadas, posee un número altamente significativo. No es pequeño su significado, dice Cornelio Agrippa. Es el número de la Creación, es base de la principal construcción sagrada, es decir, el Templo de la Sabiduría, que es imagen del Universo. Presente en el número de oro o sección áurea, representa al hombre integrado, consciente de sí mismo y dominador de sus potencialidades. Es la primera suma del primer número par y el primer impar, está por lo tanto compuesto como varón y hembra.
Es también el omfalos, el ombligo, y se sabe en el estudio de proporciones sagradas que el ombligo divide el cuerpo humano adulto según la razón 1,618. Es en el omfalos en donde el hombre acude a su centro interno; es en Delfos, el omfalos, en donde el griego acudía para obtener respuestas divinas, el oráculo sacratísimo. Y en la palabra “ombligo” castellana se advierte el pasaje de la sílaba bija, la sílaba “om”, el sonido con el cual comienza el mundo... Con la llegada a la casa V, el cuento tiene su feliz final. Como un ejemplo de alquimia, esa ciencia nacida en Oriente —patria al mismo tiempo del misterio y la maravilla—, se fue expandiendo por Occidente a través de tres grandes vías: bizantina, mediterránea e hispánica. Y el cuento de hadas viene de su abrazo. En este contexto, la Masonería adopta estos símbolos alquímicos para sus grados, mientras el Sufismo los integra en sus cuentos de enseñanza, como subraya Idries Shah en El Buscador de la Verdad: "Los cuentos sufíes están llenos de sabiduría oculta, diseñados para el buscador que integra historias y leyendas en su camino espiritual".
Alcoseri
Rig Veda (ca. 1500-1200 a.C.)
El Himno de la Creación (X 129)
No había inexistencia ni existencia, entonces.
No existía la atmósfera ni el cielo que está más allá.
¿Qué estaba oculto? ¿Dónde? ¿Protegido por quién?
¿Había agua allí insondablemente profunda?
No había muerte ni inmortalidad entonces.
Ningún signo distinguía la noche del día.
Uno solo respiraba sin aliento por su propio poder.
Más allá de eso nada existía.
En el principio la oscuridad escondía la oscuridad. Todo era agua indiferenciada. Envuelto en el vacío, deviniendo, ese uno surgió por el poder del calor. El deseo descendió sobre eso en el principio, siendo la primera semilla del pensamiento. Los sabios, buscando con inteligencia en el corazón, encontraron el nexo entre existencia e inexistencia. Su cuerda se extendió a través. ¿Había un abajo? ¿Había un arriba? Había procreadores, había potencias. Energía abajo, impulso arriba. ¿Quién sabe realmente? ¿Quién puede proclamar aquí de dónde procede, de dónde es esta creación? Los dioses vinieron después. ¿Quién sabe, entonces, de dónde surgió?
¿Esta creación de dónde surgió? Quizás fue producida o quizás no. El que la vigila desde el cielo más alto, él sólo lo sabe. O quizás no lo sabe.
una historia masónica jamás contada , el cuartel madera.
PERMITAMOS A LOS MASONES LA LIBRE EXPRESIÓN DE IDEAS POLÍTICAS Y RELIGIOSAS EN LOGIAS MASÓNICAS