Masonería en la Iglesia Católica Romana, parte #1
Muchos nos preguntamos
¿Existe una Masonería Vaticana?
¿Qué tanto de verdad hay en todo esto? Vamos a analizarlo:
Muchos acusan Jorge Mario Bergoglio actual Papa o líder de la iglesia Católica de ser un Francmasón Argentino infiltrado en la Iglesia , incluso masones argentinos sostienen que el Papa Francisco en realidad es masón, y lo reconocen como tal, en la Encíclica del Papa Francisco ven "El triunfo de la masonería ". Sus ideas de fraternidad universal hablan de una ideología masónica, como la apertura del Pontífice a las uniones civiles entre personas del mismo sexo, y como también se subraya esto desencadenó el esperado coro de protestas del ala conservadora de la Iglesia. Y esto se debe a que, según Monseñor Carlo Maria Viganò que son entre los más críticos con Bergoglio, los propios conservadores saben que Francisco "espera que un grupo de cardenales lo acuse formalmente de herejía, pidiendo su deposición. Y al hacerlo, Bergoglio tendría el pretexto de acusar a estos prelados de ser enemigos del Papa, de situarse fuera de la Iglesia, y de querer un cisma ”.fuera de la Iglesia, y de querer un cisma ”.
Al cisma contra el Papa Francisco, el Vaticano se derrumbaría: la iglesia católica quedaría dividida.
Viganò, sin embargo, define la salida del Santo Padre como "un golpe más a la matriz masónica " y aquí viene, sorprendentemente, la sospecha de que los masones son los verdaderos orquestadores de la trama para destruir a la Iglesia. Se mencionan "no pocas similitudes con los principios del Papa Francisco y la visión masónicos" muy marcada en la última encíclica papal. La exaltación de la fraternidad no sería otra cosa que la celebración del "trinomio masónico" formado por Fraternidad, Libertad e Igualdad . Hay el Hecho, de que habría llegado al Vaticano una masonería al estilo Liberal del más radical.
La tercera encíclica del papa Francisco, Fratelli tutti, ha provocado extrañas reacciones y silencios aún más llamativos ¿Cómo se explica si no que haya obtenido el beneplácito de la masonería mientras que católicos de toda la vida la tachan de socialista ? Está pasando en todo el mundo católico, lo que muestra el grado de polarización y tensión política que vive el mundo. Las 80 páginas de la encíclica, firmada el pasado día 3 Octubre de 2020 en Asís, ha generado el mundo más que sospechas y ya en un análisis en profundidad y muchos ven la mano de la Masonería en todo esto, y las dudas del pueblo católico y lo que es un fiel reflejo del desconcierto habitual en el Mundo .
La masonería se ha infiltrado en la Iglesia Católica Romana ya desde hace mucho tiempo. Y está presente en él en niveles elevados. El sacerdote y teólogo católico romano Luigi Villa (fallecido recientemente ) – era un conocido 'cazador de masones en el Vaticano ' y se dedicado a luchar contra la masonería presente en las jerarquías eclesiásticas de la Iglesia Católica Romana – y ya decía que en 1963, durante un encuentro con el Padre Pio da Pietrelcina que lo escuchó decir:
«¡Valor, valor, valor! porque la Iglesia ya está invadida por la masonería "
y también:
«La masonería ya ha llegado a las zapatillas del Papa».
El Padre Luigi Villa publicó numerosos libros y artículos para demostrar la presencia de la masonería en las jerarquías eclesiásticas de la Iglesia Católica Romana.
Según el Padre Luigi Villa, tanto Juan XXIII como Pablo VI estaban afiliados a la masonería ; y los cardenales y obispos que más hicieron para dirigir el Concilio Vaticano II en un sentido "modernista" fueron todos masones , de rango más o menos alto . Respecto a Juan XXIII, ¿según lo que escribe Villa en su libro Juan XXIII también bendice, Juan XXIII fue iniciado en la masonería en Parísy participó en los talleres en Estambul . En cuanto a Pablo VI, la Villa ha exhibido pruebas de la masonería de Pablo VI en sus libros Pablo VI, ¿beatificado ?, y Pablo VI, ¿juicio de un Papa? de San Pietro, en Roma, en el que aparecen los símbolos masónicos en el dorso de su mano (la estrella de cinco puntas); mientras que otros símbolos masónicos (el cuadrado y el compás, coronados por un triángulo) son claramente visibles en la capilla de la madre de Montini en Verolavecchia, en la provincia de Verona: una obra diseñada por su propio hijo. Además, Pablo VI recibió al titular de P2, el Masón Licio Gelli, en el Vaticano, en 1965, y bajo su pontificado, Licio Gelli obtuvo el nombramiento de comandante Equitem Ordinis Sancti Silvestri Papae. Y luego - agrego - si Gustavo Raffi, actual Gran Maestre del Gran Oriente de Italia , dijo que 'el mejor período de la Iglesia, desde el punto de vista del diálogo, fue sin duda el período, esto significará algo. ¿No te parece? Y luego el Jefe de la Gran Logia Occidental Mexicana, el Gran Comendador del Supremo Consejo Carlos Vásquez Rangel, declaró en 1992: “Angelo Roncalli y Giovanni Montini fueron iniciados, el mismo día, a los augustos misterios de la hermandad, por lo que no es extraño que muchas cosas que fueron creados en el Concilio Vaticano II, por Juan XXIII, se basan en principios y postulados masónicos "(Luigi Villa,¿También Juan XXIII bendijo ?; citado en Ferruccio Pinotti, Hermanos de Italia. Pero para aprender más sobre la afiliación masónica de Juan XXIII y Pablo VI, lea 'Masonería para conquistar la Iglesia'.
Para entender qué relaciones hay entre la masonería y los altos niveles de la jerarquía católica romana, es interesante lo que Giuliano Di Bernardo, ex Gran Maestre del Oriente Italiano , dice a la pregunta del periodista Ferruccio Pinotti 'realmente hay "contigüidades" entre jesuitas y masonería ? ¿Alguna concordancia? ':
' Las concordancias siempre están ahí, en la cima del Vaticano y de la Alta Masonería . En algún nivel siempre han estado ahí, en secreto . Cuando hablamos de este hilo secreto, estamos hablando de un diálogo sutil y profundo que existe entre personajes de muy alto nivel masónico y eclesiástico católico. Son estas convergencias las que evitan - en caso de crisis o conflicto - los mayores daños, situaciones irreparables, como las ocurridas durante la Guerra Cristera en México. Está claro que, en la base de la pirámide, encontramos al fanático cura de la Parroquia y el masón que compró el Grado 33 º sin merecerlo y que se comportan como Don Ramón y Doña Floridana en la Vecindad del Chavo del 8. Pero los vértices superiores , por ser iluminados, siempre se tocan entre sí.
De hecho, las cosas son iguales también con respecto a los líderes de muchos círculos protestantes y de otras religiones , que también 'siempre se relacionan ' con la alta masonería.
Alcoseri
¿Existe una conexión entre la Orden del Temple y la Masonería? Parte 3
Del Temple a la Francmasonería ♣♥SEÑOR♥♣ De: ■YOD■ (Mensaje original) Enviado: RITUAL MASÓNICO Incineración del testamente filosófico Llegados a este punto, y tras el resumen histórico expuesto hasta el momento, se hace preciso retroceder nuevamente en el tiempo para tratar de hallar dónde se habrían gestado las conexiones directas entre el Temple y la Masonería. La abolición de la Orden del Temple fue decidida por el Concilio de Vienne, en el valle del Ródano, en el año de 1311. Para la historiografía oficial, éste sería el inicio de un prolongado final, cuyo desenlace se materializaría definitivamente con el suplicio del último gran Maestre de la Orden, Jacques de Molay y Geoffrey de Charney, Preceptor de Normandía, ardiendo “a fuego lento” en una hoguera de la isla de los Judíos de París, frente a la gran catedral de Nôtre-Dame. Era un fatídico lunes, 11 de marzo de 1314 (según el calendario juliano, 18 de marzo según el gregoriano), víspera de san Gregorio. https://groups.google.com/…/b3487b98ea676…/639018bb47e0d448… - Cuando pensamos en la actitud pasiva con que generalmente los templarios asumieron la disolución, salvo en algunos casos aislados en España en que se resistieron con las armas a la orden de arresto, no podemos por menos que preguntarnos cómo es posible que esta orden de arresto en Francia tomase por sorpresa a los mandatarios de la Orden. Por fuerza, algunos oficiales reales tuvieron que advertir discretamente a miembros de su familia que profesaban en el Temple sobre el golpe de mano que urdía el rey Felipe IV “el Hermoso”. Esto no es algo que se prepare de la noche a la mañana, y resulta imposible concebir el desconocimiento absoluto por parte de las más altas instancias templarías. Del mismo modo que este sobreaviso podría explicar las pocas cosas que se incautaron en las encomiendas tras el arresto, cabría pensarse con lógico fundamento que entre la inmensa mayoría de templarios que permanecieron libres en el resto de Europa, hubiese quienes se reuniesen para decidir cómo afrontarían su futuro tras las decisiones pontificias que habrían de fijar su destino definitivo. Tal como señala el historiador francés Michel Lamy en La otra historia de los Templarios, el Temple, en buena parte, permanecía en libertad, sus comendadores se reunían cuando lo estimaban oportuno, los freires vivían en sus castillos, celebraban sus capítulos e incluso mantenían contactos entre los miembros de los distintos Estados. A pesar de estar descabezados por la prisión de su Gran Maestre Jacques de Molay, resulta evidente que la vejez de éste tenía por fuerza que haber planteado ya la necesidad de un sucesor inmediato. Es por todo lo expuesto que estudiosos como el mencionado Lamy, con las debidas muestras precautorias, consideran que existen múltiples razones para creer en una transmisión de la herencia templaría. Diversas órdenes militares y monásticas de toda Europa, e incluso las hermandades laicas de la Fede Santa italiana, fueron los herederos “oficiales” de la Orden del Temple, aunque en ningún caso cabe pensar que hubieran recibido igualmente la herencia espiritual y los diversos secretos que dimanan de la tradición templaría. Sobre una continuidad clandestina de la orden del Temple mucho se ha venido escribiendo incluso desde su misma supresión en la segunda década del siglo XIV, y especialmente a partir del siglo XVIII. Como ya hemos dicho, resulta indudable que, si no como tal Orden del Temple estructurada y organizada, muchos fueron los templarios que sobrevivieron, que tuvieron diferentes destinos, e incluso es un hecho que gran parte de ellos ingresaron en nuevas órdenes militares creadas ex profeso para recibir los bienes y caballeros templarios, tal es el caso de la orden de Montesa en el reino de Aragón y la de Cristo en Portugal. Pero independientemente de estas evidencias “prolongatorias” del Temple, lo que mayores controversias suscita es la posibilidad de una continuidad ininterrumpida y secreta de la tradición templaría, transmitida hasta nuestros días. Para no entrar una vez más en este sempiterno y complicado debate, sobre el que se han vertido ríos de tinta, diremos únicamente que a tenor de un manuscrito recientemente hallado en la Biblioteca Nacional de Madrid por la documentalista Gloria de Válor, resulta innegable que en el siglo XVII, cuando menos en España, existía un denominado “Prior del Temple”, de nombre Fr. Pablo Inglés, que recibe de la reina doña Mariana de Austria “doscientos escudos, por cuenta de los doscientos ducados de pensión, que tiene situados sobre algunas Rectorías y Prioratos de la Orden”... Este documento, sobre el que no existe la más mínima duda de autenticidad, se halla actualmente en estudio, y resulta ya por sí mismo una prueba fehaciente que demuestra una continuidad templaría. Pero no es la única; además de ésta, de entre las muchas y variopintas ramificaciones prolongatorias que se proponen, estaría también la de la masonería. Un detalle significativo al respecto lo encontramos incluso durante el largo proceso inquisitorial al que se sometió a la Orden, cuando y el traidor y delator Squieu de Floyran fue apuñalado por miembros de las guildas de constructores inmediatamente después del arresto del Gran Maestre Jacques de Molay y de los Caballeros para ser sometidos a la infame parodia de juicio por todos conocida. II. Filiación de Larmenius: entre jesuitas y masones Una de las más controvertidas filiaciones, que hoy día esgrimen algunas órdenes neotemplarias, es la que se asienta sobre la denominada Charta Transmissionis. Esta carta no ha sido lo suficientemente estudiada como para permitir una opinión concluyente sobre su supuesta falsedad, y así lo expresan algunos investigadores que se han ocupado del asunto, entre ellos los británicos Lynn Picknett y Clive Prince en su obra La Revelación de los Templarios. Cierto es que hay algunos detalles, y entre ellos precisamente la inexistencia de estudios exhaustivos, que hacen sospechar de su invención, pero en cualquier caso, quienes adolecen de la necesaria cautela y se permiten la audacia de pronunciarse de manera taxativa incurre en una manifiesta carencia de rigurosidad que muy poco dice en favor de las tesis, deslegitimadoras o no, que promueven. Tal es el caso del masón F.T.B. Clavel en su Historia pintoresca de la francmasonería, pues a tenor de cuanto expone pareciera que maneja una información tan exhaustiva que esclarecería hasta de los más nimios detalles, lo cual no deja de resultar poco creíble, y hasta sospechoso… Insistimos en que la única postura razonable y sensata a la hora de emitir un juicio de valor sobre los datos de que se dispone hoy por hoy, es la mantenida por los citados Picknett y Prince, o por Michel Lamy, quien en La otra historia de los Templarios, dice que “resulta en verdad difícil pronunciarse sobre esta carta cuyo carácter apócrifo no ha sido nunca claramente demostrado, así como tampoco su autenticidad”. La carta se atribuye al caballero Johannes Marcus Larmenius (el armenio), que habría sucedido en la clandestinidad a Jacques de Molay. En ella constarían las firmas de todos los grandes maestres del Temple que, desde Molay, se habrían ido sucediendo en la sombra, cuando menos hasta 1804 en que ocupó este elevado rango el masón Fabré-Palaprat. El documento fue escrito en latín codificado, dispuesto en dos columnas en un pergamino de gran tamaño adornado con ricos motivos arquitectónicos, y curiosamente, si no atenemos al desciframiento y traducción del original llevado a cabo por el paleógrafo J.S.M. Ward, aparece el término “grado” para designar, por ejemplo, a la Maestría templaría. Esto, sin ningún género de dudas, representa una clara alusión a la terminología masónica, a pesar de que algunas traducciones posteriores de instancias neotemplarias afines al catolicismo, y por ende interesadas en desterrar cualquier vinculación de la Masonería con el Temple, omiten y sustituyen estos términos por otros más acordes a la terminología templaria exotérica. En el documento, Larmenius comienza refiriéndose a Jacques de Molay y señalando: Yo, hermano Johannes Marcus Larmenius, de Jerusalén, por la gracia de Dios y por el grado más secreto del Venerable y Supremo mártir, el Maestre Supremo de la Orden del Temple, que Dios tenga en su gloria, confirmado por el Consejo común de la Hermandad, poseedor del grado más elevado de Maestre Supremo de toda la Orden del Temple, a todos los que lean esta carta de decretos, salud, salud. En las firmas de los Maestres que se fueron sucediendo - se sabe de algunos que fueron masones -, podemos ver otras referencias a la palabra “grado”: Yo, Johannes Marcus Larmenius, hice entrega del presente escrito el 18 de febrero de 1324. Yo, Theobald, recibo el grado de supremo Maestre con la ayuda de Dios en el año de Cristo 1324. Yo, Arnald de Braque, recibo el grado de supremo Maestre con la ayuda de Dios en 1340 d.J.C. Otro pasaje interesante es en el que Larmenius arremete contra los templarios huidos a Escocia en estos términos: Por último, por decreto de la Asamblea Suprema y por la Suprema autoridad a mí otorgada, deseo y ordeno que los templarios escoceses desertores de la Orden sean maldecidos, y que ellos y los hermanos de San Juan de Jerusalén – se refiere a los hospitalarios -, expoliadores de la propiedad de la Orden de los Caballeros (que Dios tenga piedad de ellos), sean expulsados del círculo del Temple, ahora y para siempre. Una hipótesis plantea, sin embargo, que esta carta que supuestamente data de 1324, fue en realidad fraguada en el siglo XVIII por el duque Felipe de Orleáns, quien se la habría encargado a un jesuita de nombre Bonnati (o Bone). En cualquier caso, lo que sí parece cierto es que el duque de Orleáns fue elegido Gran Maestre de los templarios en 1705, en Versalles, donde se redactaron los Estatutos de una Orden que incluso llegó a ser años después impulsada por Napoleón (como ya hiciera con la francmasonería francesa al colocar a su hermano al frente de ésta), hasta el punto de autorizar una ceremonia solemne en la iglesia de San Pablo y San Antonio en memoria de Jacques de Molay. Corría el año 1808, y era por entonces Gran Maestre de esta orden el ex seminarista, médico y masón Raymond Bernard Fabré-Palaprat, el cual seguramente siempre creyó en la legitimidad de su filiación. Curiosamente, en la tradición de Larmenius, éste calificó a los caballeros medievales de la Orden huidos a Escocia como los “templarios desertores”, lo cual hace pensar que, si efectivamente la carta de transmisión fue una invención de elementos de la masonería decimonónica, tan dados algunos de ellos a fabricar falsos documentos históricos, genealógicos y filiativos, lo que se pretendía con ella, desde instancias de la masonería francesa, es deslegitimar o arremeter contra la filiación escocesa. ¿Chauvinismo, o meros subterfugios de la masonería regular, cuya intención sería deslegitimar la incipiente masonería jacobita?... En cualquier caso debemos señalar que varios cultivados eruditos creen que este documento es auténtico, y en tal caso las dos tradiciones que existen (la escocesa y la de Larmenius), habrían vuelto a ser unidas por el Chevalier Ramsay, del que hablaremos más adelante, cuando llevó consigo el antiguo Rito escocés a París, donde el príncipe Carlos Estuardo vivía en el exilio. III. La tradición jacobita El abad Velly en su Historia de Francia refiere que cuando los cuerpos de los dignatarios del Temple, Jacques de Molay y Geoffrey de Charney, no eran más que unos restos carbonizados, el pueblo se abalanzó hacia las hogueras, a pesar de que permanecían allí algunos guardias, “y recogió ceniza de los mártires para llevársela como una preciosa reliquia. Todos se persignaban y no querían oír nada más. Su muerte fue bella, y tan admirable e inaudita, que todavía hizo más sospechosa la causa de Felipe “el Hermoso”...” Antes del fatal desenlace, entre la muchedumbre, grupos de tres o cuatro Compañeros constructores, canteros y carpinteros, que eran una especie de tercera orden corporativa bajo la protección de los Caballeros del Temple, habían oído la voz de Molay como una sentencia. A decir de Robert Ambelain, gran maestro de varias obediencias masónicas, esta sentencia significaba para ellos a la vez una orden para avanzar y una esperanza... Según un documento que a decir de Michel Lamy cabe fechar hacia 1745: “los templarios que escaparon al suplicio abandonaron sus bienes y se dispersaron, unos se refugiaron en Escocia, otros se retiraron a lugares apartados y escondidos donde llevaron una vida de ermitaños”. En España, un caso muy evidente de esto último lo encontramos en el refugio en la ciudad eremítica de Cívica, auténtico dédalo excavado en la roca, de templarios procedentes de varias encomiendas de la provincia de Guadalajara, entre las que estarían las de Torija, Albares y Ocentejo, y seguramente también las de Peñalver, Campisábalos y Albendiego. Cabe pensar por ello, respecto del documento de 1745 a que se refiere Lamy, que el refugio en Escocia de varios templarios fugados de Francia también sea una realidad. Además hay pruebas más que notorias de que esto fue así, tal como veremos. Por otra parte, y ello también lo corrobora Lamy, lo que está más que constatado es que la flota templaria del Mediterráneo, y sin duda una parte de la del Atlántico también, se refugió en Portugal y España, siendo luego recuperadas para las órdenes de Cristo y Montesa respectivamente. Otra parte de la flota, si nos atenemos a los testimonios del Maestre de Escocia, Walter de Clifton, y de otro Caballero Templario, William de Middleton, habría zarpado, al mando del comendador de Ballantrodoch “allende la mar” y con rumbo desconocido... Algunos estudiosos han presentado argumentos convincentes de que la francmasonería tuvo sus orígenes en la herencia templaria. Tal es la hipótesis de los investigadores británicos Michael Baigent y Richard Leigh en El Templo y la Logia, y también la del historiador norteamericano John J. Robinson en Nacidos en sangre. Sin embargo, en ambas obras se llega a la misma conclusión desde diferentes caminos. Para Baigent y Leigh, la continuidad de los templarios habría partido de Escocia, mientras que Robinson investigó los orígenes de los ritos masónicos actuales, viéndose también conducido por esa pista hasta los templarios. Ambos libros se complementan y proporcionan una visión amplia de los vínculos que habría entre esas dos grandes organizaciones. Las divergencias entre Baigent-Leigh y Robinson es que los primeros consideran que la francmasonería tuvo su origen en los templarios refugiados en Escocia, y que pasaron a Inglaterra en 1603 cuando ocupó el trono el rey escocés Jaime IV. https://groups.google.com/…/b3487b98ea676…/639018bb47e0d448… Por el contrario Robinson piensa que fue en Inglaterra donde se convirtieron en francmasones los templarios, llegando incluso a estar tras la insurrección campesina de 1381, lo cual no resulta nada descabellado si consideraciones detalles tan curiosos como que durante las revueltas se atacaron propiedades de la Iglesia y de los Caballeros Hospitalarios –las dos organizaciones principales enemigas del Temple-, mientras que se tuvo cuidado de no dañar las antiguas construcciones templarias. De lo que no cabe ninguna duda es de que los templarios hicieron de Escocia uno de sus principales refugios tras la disolución oficial, seguramente por que allí no alcanzaba la autoridad de Roma, al haber recaído en aquella época sobre el país un interdicto papal que situaba al rey, los nobles y los villanos en condición de excomulgados. Los actuales caballeros templarios de Escocia, que se dicen descendientes de aquellos fugitivos, celebran a las afueras de Edimburgo, en la capilla de Rosslyn -foco de los francmasones modernos-, los aniversarios de la batalla de Bannockburn, acaecida el 24 de junio de 1314. En esta batalla, en la que Roberto I (Robert Bruce) derrotó definitivamente a las tropas de Eduardo II de Inglaterra (yerno de Felipe IV “el Hermoso” de Francia, para más señas), el rey escocés contó con el apoyo de un contingente de 432 templarios, entre ellos sir Henry St. Clair, barón de Rosslyn y sus dos hijos Henry y William. Este último murió más tarde en España junto a otros caballeros escoceses, atacando a los musulmanes, cuando llevaba el corazón del rey Bruce (que había muerto en Cardross víctima de la lepra) para enterrarlo en Jerusalén. Fue con la anulación en 1329 de la excomunión a Robert Bruce - tras los intentos que el monarca escocés había hecho por recibir el perdón de la Iglesia, evitando con ello que pudiera haberse organizado una cruzada contra su país como la que se lanzó contra los herejes cátaros del Languedoc -, que el rey solicitó a los templarios que se convirtiesen en una organización secreta, la cual daría origen a las posteriores fraternidades masónicas. Para recompensar el valor de los templarios en la batalla de Bannockburn, Bruce fundó la Real Orden de Escocia, de la que el rey sería Gran Maestre soberano y los Saint Clair Grandes Maestres hereditarios. Esta Real Orden de Escocia todavía hoy existe en secreto, pues el cargo de gran maestre sigue teniendo carácter real. Muchos destacados templarios escoceses entraron a formar parte de Real Orden, entre ellos el que por entonces era Maestre del Temple en Escocia. Al mismo tiempo, Robert Bruce habría elevado de categoría a la Orden de Kilwinning del Heredom (es decir, del “asilo” o “refugio”), que según la tradición era la primera logia escocesa de los canteros que habían construido la abadía de Kilwinning en tiempos del rey escocés David I, generoso benefactor de los templarios, y que se transformó en la Gran Logia Real del Heredom, la principal logia de Escocia, situada junto a la antigua abadía de Ayrshire. La familia Saint Clair de Rosslyn presidía sus asambleas anuales, en su papel hereditario de protectores del rey y del príncipe heredero, y también como vecinos poderosos y amigos de los templarios, que tenían su cuartel general en Ballantrodoch. https://groups.google.com/…/b3487b98ea676…/639018bb47e0d448… Estas órdenes absorbieron a la proscrita Orden del Temple, y sus doctrinas secretas se convertirían en las prácticas de los masones posteriores. Andrew Sinclair, que es descendiente del príncipe Henry St. Clair, nos dice que una autora muy versada en esta materia y miembro de la masonería escribió, hacia 1912, que “la tradición que relaciona a Kilwinning con los grados templarios es insistente y sale a relucir constantemente (...) Es verosímil, pues explica la unión de la llana y la espada, tan notable en los grados superiores”. En modo alguno resultan incompatibles ni se desvirtúan entre sí las filiaciones que se esgrimen en la tradición masónica, que confirma al pretendiente Larmenius asumiendo el cargo de Gran Maestre del Temple en Francia y excluyendo a la nueva orden escocesa bajo la calificación de sus miembros como templi desertores. Las mismas tradiciones nos hablan que a la cabeza de los siete templarios que se refugiaron en una isla de Escocia para contactar con el comendador escocés George de Harris se encontraba el caballero Pierre d´Aumont, del que se decía fue Preceptor de Auvernia y sucesor directo de Jacques de Molay. D´Aumont, que más tarde fue nombrado Maestre de los templarios de Escocia durante el Capítulo extraordinario celebrado el día de San Juan de 1313, habría velado los rituales templarios tras los símbolos de la masonería y habría hecho que los miembros del Temple escocés se hicieran pasar por “masones libres” o francmasones. Sin embargo, así como algunos consideran falsa la tradición de Larmenius, otros consideran falsa la tradición de D ´Aumont, pues el Preceptor de Auvernia era Imbert Blanke, que huyó a Inglaterra, donde fue encarcelado y liberado después. Existe otra versión de esta tradición en la que Pierre d´Aumont habría sucedido al frente del Gran Maestrazgo templario al conde François de Beaujeau, a quien Jacques de Molay antes de su suplicio habría encargado la misión de hacer revivir la Orden y continuar su labor. El conde de Beaujeau no sólo habría restablecido la Orden, sino que fue el depositario del tesoro y los secretos templarios. En cualquier caso, parece ser que en 1361 la sede de la Orden habría sido establecida en Aberdeen, para luego expandirse nuevamente por toda Europa bajo el velo de la Masonería. Estas tradiciones podrían entroncarse también con las que hacen del Rito Sueco de la Masonería, del que es Gran Maestre el rey de Suecia, una fundación de los templarios en el exilio. Y, curiosamente, la reforma masónica alemana conocida como Estricta Observancia Templaría, fundada por el barón Von Hund en el siglo XVIII, de la que hablaremos más adelante, se hallaba influenciada por la masonería sueca; de hecho, como nos dice Antoine Faivre en El esoterismo del siglo XVIII, “importado de Francia y alimentado por leyendas rosacruces por Eckleff, el “sistema sueco”, lleno de hermetismo, acababa de ser introducido en Alemania por un desertor de la E.O.T., Johann Wilhelm Ellenberg, conocido como Zinnendorf, médico y masón, hombre muy ambicioso”. IV. Los Maestros Escoceses, el estuardismo y la Guardia Escocesa Si bien la masonería escocesa no fue establecida hasta 1736 como Gran Logia, existen abundantes pruebas que demuestran que la masonería había existido en Escocia desde hacía mucho tiempo atrás. Incluso si dejamos a un lado las nuevas evidencias de Rosslyn, existen actas de las reuniones de las logias que se remontan a 1598, y actas sobre Jacobo VI de Escocia en las que es inciado en la Logia de Perth y Scoon en 1601, dos años antes de que se trasladara a vivir a Londres, pues como se sabe también reinó en Inglaterra con el nombre de Jacobo I. Cuando en 1717 se estableció la Gran Logia de Londres, los miembros renegaron de sus orígenes escoceses debido a que tales orígenes eran demasiado jacobitas para la política censuradora de la casa de Hannover del momento. Casi un siglo después, se fundó la Gran Logia Unida de Inglaterra y su nuevo Gran Maestre, el duque de Sussex y otros hombres que no sabían nada del significado verdadero de la masonería, hicieron todo lo que pudieron para transformar y suprimir los rituales de los 33 grados del antiguo Rito escocés, a los que consideraba ultrajantes, suprimiendo con ello los mensajes secretos que tan cuidadosamente introdujeron en el primer rito escocés William St. Clair y otros descendientes de los caballeros del Temple. Respuesta https://groups.google.com/…/b3487b98ea676…/639018bb47e0d448… Sin embargo, no puede dudarse que tales grados y ritos (vinculados a los caballeros templarios y a la tradición Rex Deus) siguen usándose en Escocia, Francia y Norteamérica. Ahora bien, lo que también es cierto es que el acceso a dichos grados, así como lo que significan realmente, se halla restringido a una minoría privilegiada., que para Hopkins, Simmans y Wallace-Murphy son “los que ya saben, por su nacimiento, y los que han merecido los niveles de confianza más altos en virtud de sus acciones”. A pesar de la negación por parte de la Gran Logia Unida de Inglaterra, el seno de la Masonería contemporánea se desarrolló en Escocia, tras la desaparición de los Caballeros del Temple, que habían basado sus propias creencias en las enseñanzas de la primera Iglesia de Jerusalén. Todas las pruebas señalan a un templario que extrajo los manuscritos secretos que enterraron los judíos meses antes de que los romanos, en el año 70 d.C., destruyeran el templo y los eliminaran. Si nos basamos en esto, en la capilla de Rosslyn, construida por el conde William St. Clair en 1440, se hallarían las claves del origen templario de la masonería escocesa, pues no sólo posee elementos simbólicos entre su abigarrada ornamentación - donde el desorden es sólo aparente -, que aluden claramente a la masonería, sino también a las familias Rex Deus, al linaje sacro, a la historia oculta de los caballeros templarios, y a la Jerusalén del siglo I. Entre lo muchos elementos a los que nos referimos, podemos comentar un relieve existente entre dos pilares en el exterior de la capilla, que muestra una ceremonia de iniciación al primer grado de la Masonería. El candidato, arrodillado, tiene los ojos vendados y lleva una soga alrededor del cuello, cuyo extremo sostiene un personaje ataviado con la túnica de los Caballeros del Temple. Sus pies están colocados en la posición que los candidatos masones continúan adoptando hoy en día en las ceremonias modernas, y en la mano izquierda sostiene una Biblia. Este relieve fue realizado alrededor de 1450, casi doscientos setenta años antes de la fecha en que, según afirma la Gran Logia Unida de Inglaterra, se inició la Masonería. Unos estudios actuales muy interesantes son los llevados a cabo por sir Laurence Gardner, plasmados en su obra La herencia secreta del Grial. Gardner, que es prior de la Iglesia celta del Sagrado Linaje de San Columba, Chevalier Labhràn de Saint Germain y miembro del Consejo Europeo de Príncipes, es además un experto en genealogía y mantiene estrechas relaciones con la Casa Real de los Estuardo. Ello ha posibilitado que para la elaboración de su exhaustivo estudio sobre ciertas familias de la nobleza europea encuadradas en una tradición denominada Rex Deus, que nos habla de alianzas entre antiquísimos linajes europeos que se remontan a Bizancio y a la Palestina bíblica, el príncipe Miguel de Albany permitiese a Gardner consultar los documentos de caballería y de la Casa Real estuardista. Asimismo ha consultado documentos en los Archivos Jacobitas de Saint-Germain. Del complejo asunto de la tradición Rex Deus también se han encargado otros investigadores británicos como Michael Baigent, Richard Leigh, Henry Lincoln, Christopher Knight, Robert Lomas, Marilyn Hopkins, Graham Simmans y Tim Wallace-Murphy. Gardner ha conseguido gracias a ello averiguar cosas tan interesantes como que en 1128 Hugo de Payens, primer Maestre del Temple, había pactado con el rey David I de Escocia tras el Concilio de Troyes en que se fundó el Temple, y que san Bernardo de Claraval había promovido la integración de su poderosa orden cisterciense en la Iglesia celta. Lógicamente, este dato convierte ya en algo más que en mera especulación la tradición que nos habla de un san Bernardo iniciado en los misterios druídicos, e incluso otorga rango de veracidad a esa famosa carta número XII (excluida por la Iglesia de sus Obras Completas), en la que san Bernardo le habla a Hugo de Payens del bautismo iniciático del Hombre Primordial entre los celtas y de la “ciudad de los sacerdotes druidas”: Bethphagé (¿Baphomet?). Siguiendo con el pacto entre Payens y el rey David I, diremos que este entregó a los templarios los territorios de Ballantrodoch, adyacentes al estuario de Forth (un lugar conocido a partir de entonces como el poblado del Temple), estableciéndose al principio al sur de Esk. Sucesivos monarcas escotos apoyaron y promovieron la Orden, especialmente Guillermo “el León”. Los templarios recibieron gracias a ello grandes extensiones de tierras, en su mayoría cerca de Aberdeen (otro dato importante que explicaría el por qué se establecieron allí tras pasar a la clandestinidad) y Lothians, así como Ayr, la zona oeste de Escocia. Tras la batalla de Bannockburn, en la que ya hemos comentado que participaron los St. Clair, además de otros miembros de las familias Rex Deus (entre ellos un Montgomery), los templarios aumentaron su presencia en las zonas de Lorne y Argyll. A partir de Robert Bruce, que como ya dijimos se convirtió en soberano y Gran Maestre de los templarios escoceses, todo sucesor Bruce y Stewart (Estuardo) era templario desde el momento de su nacimiento. En nuestros días, el príncipe Miguel de Albany, jefe de la Casa Real de los Estuardo y descendiente directo de Robert Bruce, ostentaría tal condición. Dice Gardner: “Los libros de historia actuales y las enciclopedias afirman casi unánimemente que los templarios desaparecieron en el siglo XIV. Pero se equivocan. La Orden de Caballería del Templo de Jerusalén (distinta de la de los masones templarios, creada con posterioridad) continúa floreciendo en la Europa continental y en Escocia”… Y nosotros sospechamos, por la mención que en el apartado de agradecimientos Gardner hace de la Ordo Supremus Militaris Templi Hyerosolymitani (OSMTH), quienes se hallan detrás de esa “Orden de Caballería del Templo de Jerusalén” a la que se refiere… En 1593 el rey escocés Jacobo I de Inglaterra (que reinó en Escocia como Jacobo VI tras suceder a su madre María Estuardo) fundó la Orden de San Andrés del Cardo. Indicar que el cardo era el emblema de Escocia y san Andrés el supuesto evangelizador. https://groups.google.com/…/b3487b98ea676…/639018bb47e0d448… En ese mismo año fundó también la Rosa Cruz Real con treinta y dos caballeros de la citada Orden de San Andrés del Cardo. Jacobo era en ese momento Gran Maestre de los masones operativos de Escocia. Habiendo sido olvidada a falta de un reclutamiento valedero, o ratificada en secreto, la Orden de San Andrés del Cardo fue restablecida en 1687 por el rey Jacobo II, antes de su exilio en Francia. Es de esta forma como aparecería abiertamente una orden masónica en 1659 denominada Orden de los Maestros Escoceses de San Andrés, probablemente fundada por el general Monck, que era un masón aceptado. El grado de Maestro Escocés de San Andrés, que durante mucho tiempo se mantuvo en secreto, encabeza la masonería jacobita, es decir estuardista, a partir del siglo XVII. El grado es único y sucede al de Maestro Masón ordinario, aunque eventualmente. Tanto en las Ordenanzas Generales de 1743 de la Gran Logia de Francia (con filiación masónica jacobita), como en la obra del abate Calabre-Péreau, L´Ordre des Franc- Maçons trahi et leur secret révélé (La Orden de los Francmasones traidores y su secreto revelado), fechada en Amsterdam en 1744, aparecen dos testimonios muy importantes sobre la existencia de una Orden de los Maestros Escoceses, especie de masonería superior que no revela sus objetivos ni sus orígenes, y que no son otros que los Caballeros de san Andrés, es decir, los partidarios de los Estuardo, que disimulan sus raíces para infiltrase más fácilmente en la masonería francesa. Indicar que en España, el movimiento conocido como de los Alumbrados, sinónimo de Illuminati, derivó también de las primitivas logias masónicas seguidoras de los Estuardo. En el manuscrito de Devaux d´Hugueville, Instrucción general del grado de Caballero Rosa-Cruz”, fechado en 1746, se hace constar que en el siglo XVIII se encontrará el grado de Maestro Escocés de San Andrés asociado al nuevo grado llamado Rosa Cruz, el cual porta diversos títulos: “Caballero Rosa Cruz”, “Caballero del Águila”, “Caballero del Pelícano”, “Masón de Heredom” y “Caballero de San Andrés”. Según Ambelain, el ritual de esta orden evoca la reconstrucción del Templo de Jerusalén por Zorobabel y sus Compañeros, cuando regresó del exilio en Babilonia. En secreto, evoca también al retorno a Gran Bretaña después del exilio en Francia, con la restauración de los Estuardo. Por su parte, el historiador A. Sinclair apunta que “los templarios se identificaron con los constructores guerreros de Zorobabel, que convencieron al rey Darío de que permitiese la reconstrucción del Templo de Jerusalén. Heredaron de los gnósticos y de san Juan la creencia de que el Templo era el centro místico del mundo; así se resistían secretamente al poder y a la autoridad de los papas y de los reyes de Europa. Los emblemas de color blanco y negro de su orden, una cruz octogonal roja sobre un hábito blanco, manifestaban su gnosticismo y su maniqueísmo, la creencia en la lucha continua en el mundo del demonio contra la Inteligencia de Dios. Legaron a los masones los losanges blancos y negros y los mosaicos dentados de sus logias. Y antes de morir el último de los grandes maestres, Jacques de Molay, “organizó” e instituyó la que después se llamaría masonería oculta, hermética, o del Rito Escocés”. Un hecho significativo de toda esta relación que encontramos entre los monarcas escoceses exiliados en Francia, ha sido la tradicional colaboración militar franco-escocesa, derivada natural de la auld alliance, o “vieja alianza”, que se inició con el tratado de 1326 entre Robert Bruce y Carlos IV de Francia. Esta colaboración se mantuvo durante la guerra de los Cien Años y aun siglos después. Fueron tropas escocesas las que desempeñaron un relevante papel en las campañas conducidas por Juan de Arco y se distinguieron en el sitio de Orléans. La influencia escocesa en Francia por aquel entonces fue notable. Reseñable es incluso la posterior creación de un ejército permanente por parte de Carlos VII - primero en su especie que existió en Europa tras la desaparición del Temple -, cuyo regimiento de élite era la Compagnie des Gendarmes Écossais. Con ello se honraban más de 100 años de servicios distinguidos de las tropas escocesas a la corona francesa, que culminaron en 1424 durante la sangrienta batalla de Verneuil, donde cayó aniquilado casi todo el contingente escocés al mando de John Stewart, conde de Buchan. Este acto colectivo de valor y la lealtad durante tanto tiempo demostrada, llevaron a la creación de una unidad especial de tropas escocesas encargadas a la protección personal del rey de Francia, conocida como Garde Ecosse (Guardia Escocesa). Todos los oficiales y comandantes de esta Guardia tuvieron además el honor de ser recibidos en la Orden de San Miguel, de la que poco después hubo una rama en Escocia. La Guardia Escocesa, a diferencia de otras órdenes caballerescas europeas de militancia teórica, como las de la Jarretera o la del Toisón de Oro, fue una orden militar auténtica, que además de acciones de guerra desempeñó importantes labores en el ámbito político y diplomático. Las similitudes entre la Guardia Escocesa y los Templarios, en todos los sentidos, es muy significativa, hasta el punto de que la Guardia Escocesa reclutó a sus oficiales de entre las más nobles familias de Escocia, algunas de las cuales habían apoyado siglos atrás el ascenso al trono escocés de Robert Bruce y promovido la independencia de su país, como los Seton, los St. Clair, los Stewart o Estuardo, los Montgomery, los Hamilton… Curiosamente, estas familias estaban íntimamente vinculadas con el Temple y con Rex Deus, e incluso en 1689 podía apreciarse en el entorno de los Estuardo una Orden de templarios que combatía en nombre de los reyes escoceses y cuyo Gran Maestre era el vizconde de Dundee, John Claverhouse. Baigent y Leigh refieren el caso de un Montgomery contemporáneo que les habló orgulloso de la antigua relación de su estirpe con la Guardia Escocesa y de la existencia dentro de la familia de una orden de caballería de tipo neomasónico y acceso restringido llamada Orden del Temple, a la que todos los varones Montgomery tenían derecho a entrar por el mero hecho de serlo. Este detalle sin duda recuerda al sistema hereditario establecido por Robert Bruce en el Temple clandestino. V. Del Rito Escocés de Ramsay al Rito Escocés Rectificado El origen de los grados y ritos masónicos es difícil de establecer, y son muchos y variopintos. Por eso trataremos aquí brevemente los que nos interesan por su posible vinculación con el Temple, y que no siempre son los grados y ritos engalanados con el título de Escocés, ya que casi ninguno de estos tiene que ver con Escocia y ni siquiera en dicho país se practican. Aunque durante el siglo XVIII ya fueron apareciendo grados superiores - aparte de los tres clásicos del simbolismo masónico de Aprendiz, Compañero y Maestro -, que luego pasarían a formar parte preferente del llamado Escocismo, con la restauración monárquica y la subida al trono inglés de Carlos II la masonería fue poco a poco recuperando sus antiguos cauces, si bien se mantuvieron los grados superiores creados (Maestro Secreto, Perfecto y Elegido). Un año determinante en la masonería decimonónica, que sin duda marcó un antes y un después, fue el de 1724, en el que el baronet escocés Andrew Mitchell Ramsay, más conocido como Chevalier Ramsay, propuso a la Gran Logia de Inglaterra un sistema que comprendía la adopción de tres grados superiores: Escocés, Novicio y Caballero del Templo. Esta propuesta, que buscaba en el Temple raíces prestigiosas para la francmasonería, fue rechazada por la Gran Logia inglesa, mas sin embargo tuvo gran acogida en Francia. Estos grados fueron los precursores de la gran cantidad de sistemas de toda índole que fueron apareciendo después. La reforma de Ramsay al parecer sólo tenía por objeto la restauración de los Estuardo, o el fortalecimiento del catolicismo en Inglaterra. En 1755, el conde de Clermont y príncipe de sangre real, Luis de Borbón-Condé (que por cierto consta como Gran Maestre del Temple en la Carta de Larmenius a partir de 1741), sustituye al duque de Antin como Gran Maestre de la masónica Gran Logia de Francia. En ese momento Luis de Borbón gobierna en París una logia de tan significativo nombre como Saint-Jean-de-Jerusalem. Posteriormente firma unos Estatutos que servirán de reglamento para todas las logias del reino de Francia, en los que se reconoce el nuevo grado de Maestro Escocés. Estos Estatutos precisan además que sólo los Maestros de logia y los Maestros Escoceses tendrán en adelante el privilegio de permanecer cubiertos en el interior de la logia.https://groups.google.com/…/b3487b98ea676…/639018bb47e0d448… No obstante, los Maestros Escoceses aventajarían a los meros Maestros de logia, pues se les encomendó la misión de inspeccionar los trabajos de las logias y restablecer el orden en caso necesario. Esta misión se convertirá después en el privilegio de los que ostentan el grado de Maestro Escocés de San Andrés o de Caballero Rosa Cruz en el Rito Escocés Rectificado o en el Rito de Memphis-Misraïm, los cuales mantuvieron este uso antiquísimo. Del Rito de Memphis (fusionado desde 1908 con el de Misraïm), decir que se constituyó en Francia en el siglo XIX, tras la expedición de Napoleón a Egipto, en la que participaron varios científicos masones. Su fundador, Marconis de Négre, sostenía que los templarios, antepasados directos de la masonería, habían recibido su doctrina esotérica de una hermandad oriental fundada por “un sabio egipcio de nombre Ormus, sacerdote de Memphis, convertido al cristianismo por san Marcos”. Este Rito no sólo se le supondría continuación de los misterios egipcios, sino también de la India. En 1772 se disolvió en Francia la Gran Logia, fundándose posteriormente el Gran Oriente de Francés, el cual no aceptó más que los tres grados simbólicos del Rito Inglés, a los que denominó Rito Francés. En cuanto a la joya masónica emblemática del grado de Maestro Escocés de San Andrés, dejó de ser la misma una vez integrado en el nuevo Rito Francés que suplantó al Rito Escocés Primitivo, el cual había sido llevado a Francia por las logias militares estuardistas. Mucho más esotérico es el que adoptará en 1778 en el Convento de Lyon, constitutivo del Rito Escocés Rectificado: “En el anverso, una corona real sobre la que figura la Cruz paté encerrada en un Sello de Salomón (estrella de seis puntas) flamígero. En el centro, la letra mayúscula H, entre el compás, la escuadra, el nivel y la plomada. En el reverso representa a san Andrés en su Cruz en forma de X. La letra H puede significar Hiram o Heredom, la ciudad mística de la masonería escocesa”. Sobre el Rito Escocés Rectificado, quizá una de las últimas manifestaciones del templarismo masónico, cabe decir que tiene su origen en la Estricta Observancia Templaria del barón Karl Von Hund, gran señor de Lipse, tras la que al parecer se encontraría la tradición del Caballero d´Aumont que huyera a Escocia en los tiempos de la persecución. Esta tradición, de hecho, tuvo especial acogida en la masonería alemana. En el denominado Capítulo de Clermont, que se practicó en Alemania entre 1758 y 1764, y era antecedente directo de la Estricta Observancia Templaria (E.O.T), se proponía ya dos altos grados de carácter esotérico: Caballero de San Andrés del Cardo y Caballero de Dios y de su Templo. Como dijimos al principio de este escrito, hay fuentes masónicas que atribuye a los jesuitas la creación de la Estricta Observancia. Al respecto son de gran interés los apuntes de René Guénon en su artículo La Estricta Observancia y los Superiores Desconocidos, incluido en sus Estudios sobre la Francmasonería y el Compañerazgo, obra fundamental a la cual remitimos. Para Guénon, no obstante, esto parece algo obsesivo, pero en caso de ser cierto tendríamos que los jesuitas, de una u otra forma, habrían intervenido en fraguar las dos principales filiaciones templarias, la de Larmenius y la de los escoceses. Lo cierto es que este régimen masónico y templario de la Estricta Observancia tiene su origen en la iniciación que Von Hund recibió en Francfort en 1742, y en la concesión de los altos grados templarios, en 1743, en el Capítulo de Clermont en París, por parte del príncipe Carlos Eduardo Stewart (Estuardo), que se encontraría exiliado en Francia. Como quiera que se ha demostrado que no había ningún Estuardo en París por esa fecha, muchos autores, entre ellos el propio René Guénon, deslegitimaron toda esta historia. Sin embargo, nuevas evidencias encontradas en los archivos de la Stella Templum (grupo escocés que se reclama también heredero de la Orden del Temple), y que recogen Baigent y Leigh en El Templo y la Logia, y Hopkins, Simmans y Wallace- Murphy en Los hijos secretos del Grial, apuntan a que no fue Carlos Estuardo el que inició a Von Hund en los altos grados templarios, sino que se trataría de otro templario escocés ligado a Rex Deus; nos estamos refiriendo al conde de Eglinton, Alexander Montgomery, lo cual es significativamente plausible, pues recordemos la relación de los Montgomery con los Estuardo desde la época de Robert Bruce... Este templario no sería otro que el famoso Eques a Penna Rubra (Caballero de la Pluma Roja), que Von Hund había confundido con un Estuardo al comprobar que alguno de los presentes, posiblemente Lord Kilmarnock, se dirigía a él como “Stewart” o “Steward” (Senescal). Y es que ese era precisamente su rango en la Orden del Temple. Posteriormente Von Hund se hizo otorgar el título de Gran Maestre de los templarios, lo cual originó algunas protestas en el mundo masónico. En cualquier caso, creó la Estricta Observancia Templaría, a la que con el tiempo pertenecerían figuras de la talla de Mozart, Haydn o Goethe, y declaró haber recibido la misión de reformar la francmasonería alemana y reconstruir la Orden del Temple, suprimida en 1314 por el papa Clemente V. Esta misión, según él, la habría recibido de unos “Superiores Desconocidos”, que es precisamente donde algunos masones, como Ribeaucourt, han visto a los jesuitas, incluso se ha pretendido ver en las iniciales S.J. o S.I. características de la Societas Iesu las de “Superiores Desconocidos” (“Superiors Inconnu” en francés). Von Hund introduce en sus rituales una doble leyenda: 1ª) su obediencia, la masonería rectificada, procede de la Orden del Temple; 2ª) la masonería escocesa es la obra de los Estuardo destronados (leyenda llamada jacobita). Tras una expansión considerable, una fusión con la Clericatura del ministro protestante Starck, la creación de altos grados muy secretos reunidos en torno a un llamado Colegio Metropolitano y otros acontecimientos más o menos tempestuosos, Von Hund fallece en 1776.https://groups.google.com/…/b3487b98ea676…/639018bb47e0d448… En 1782, la Estricta Observancia celebra un Convento en el que, entre otras conclusiones, se llega a la de que la filiación templaría solamente tiene un significado moral, místico cristiano. Es entonces cuando el duque Fernando de Brunswick se convierte en el jefe del nuevo sistema con el título de Gran Maestro General de la Orden de los Caballeros Bienhechores y de la Masonería Rectificada. Sin embargo, hacia 1786 el duque Fernando se desentiende totalmente de la Orden, y hacia el año 1806 ya no existe prácticamente la Estricta Observancia Templaria. Sin embargo, antes de esa fecha, entre 1774 y 1782, se había gestado en Francia el Régimen Escocés Rectificado por parte de dos grupos de masones de Lyon y Estrasburgo, entre los que cabe citar a Jean y Bernard Turkheim y Rodolphe Saltzmann, de Estrasburgo, y sobre todo a Jean-Baptiste Willermoz, de Lyon, quien fue el artífice del Régimen y dio forma a la doctrina del Rito. Entre los orígenes y fuentes del Régimen Escocés Rectificado tenemos a la Estricta Observancia Templaría, también denominada “Masonería Rectificada” o “Reformada de Dresde”, que era el sistema alemán que implantó Von Hund, y en el que el aspecto caballeresco primaba absolutamente sobre el aspecto masónico. Como ya dijimos, la Estricta Observancia no sólo pretendió ser la heredera, sino también la restauradora de la antigua Orden del Temple abolida en 1312. Sin embargo, el Rito Escocés Rectificado no aspira a ser tanto, y únicamente se conforma con erigirse en detentador de una tradición espiritual templaria, mas en ningún caso de una filiación histórica. Hoy día este rito de masonería cristiana se sigue practicando en varias obediencias, entre ellas en la masonería regular española. Podemos decir que, en lo que al aspecto “visible” se refiere, el Rito Escocés Rectificado representaría el último eslabón de una cadena de transmisión entre los templarios medievales y la masonería. Sin embargo, ¿existirán en nuestros días otros eslabones no tan “visibles”?...
Blanco. Frío.
MacBenach - Mac Benak
Leyes del Universo
¿Existe una Relación entre la Orden del Temple y la Masonería? Parte 4
24 de junio más precisamente. Ese día, en L'Oie et le Grill de Londres, cuatro grupos de masones (el término del que se deriva la palabra masones) se unen para formar la Gran Logia de Londres y Westminster. También conocida como "obediencia", el propósito de esta estructura es federar logias - la unidad básica del universo masónico, generalmente acogiendo a unos cuarenta miembros - asegurando el respeto de los ritos y presidiendo la creación de nuevos grupos. . Probablemente importada de Escocia, donde se atestiguan rastros ya en el siglo XVII, la masonería es una asociación filosófica, filantrópica y no confesional, que utiliza los símbolos y el lenguaje de verdaderos masones profesionales para proporcionar educación esotérica a sus miembros. , quienes ellos,no tienen relación con el oficio de constructor. Basados en metáforas arquitectónicas, referencias bíblicas y conceptos filosóficos, los ritos - ceremonias codificadas - permiten al francmasón desarrollarse intelectualmente y, por extensión, mejorar la humanidad.
En consonancia con los clubes británicos, este nuevo concepto en el que burgueses, artesanos y nobles se codean como iguales, obtuvo un éxito deslumbrante en la Europa de la Ilustración. A partir de la década de 1720 se crearon logias y obediencias en todo el continente. Mientras que los masones ingleses aceptan fácilmente el igualitarismo que reina en sus reuniones, en Francia la situación es diferente. Para protegerse de un poder sospechoso, la Masonería desea integrar a caballeros en sus filas, que evitarían que las autoridades molesten a la institución. Desafortunadamente, estos últimos no parecen gustar con entusiasmo la idea de igualdad que reina en la logia, especialmente porque la progresión en el conocimiento simbólico, procedente de Inglaterra, se limita a tres grados: aprendiz, oficial y maestro.El dilema es cruel para los aristócratas: ¿cómo superar a la plebe masónica con tan pocos rangos? Y sobre todo, ¿cómo aceptar los modestos orígenes de esta institución? Para convencer a la nobleza francesa, el gran orador de la orden masónica en Francia, Andrew Michael de Ramsay, llamará al rescate la historia y los símbolos de la clase dominante. En 1736, inventó desde cero una filiación entre masones y cruzados. Según él, los caballeros cristianos habrían constituido en Tierra Santa una hermandad espiritual, depositaria de antiguas sabidurías.el gran orador de la orden masónica en Francia, Andrew Michael de Ramsay, llamará al rescate la historia y los símbolos de la clase dominante. En 1736, inventó desde cero una filiación entre masones y cruzados. Según él, los caballeros cristianos habrían constituido en Tierra Santa una hermandad espiritual, depositaria de antiguas sabidurías.el gran orador de la orden masónica en Francia, Andrew Michael de Ramsay, llamará al rescate la historia y los símbolos de la clase dominante. En 1736, inventó desde cero una filiación entre masones y cruzados. Según él, los caballeros cristianos habrían constituido en Tierra Santa una hermandad espiritual, depositaria de antiguas sabidurías.
Recepción masónico-templaria en 1775, manuscrito conocido como "Derla" de la Stricte Observance Templière, 1775.
Recepción masónico-templaria en 1775, manuscrito conocido como "Derla" de la Stricte Observance Templière, 1775.
Al regresar de la cruzada, los reyes habrían fundado logias, que habrían sobrevivido solo en Escocia e Inglaterra, de donde habrían resurgido en el siglo XVIII. El hablante finalmente especifica que ciertos caballeros también fueron canteros y, por tanto, pueden ser considerados como los antepasados de los masones de la Ilustración. Ramsay produce aquí una bonita historia destinada a tranquilizar a la nobleza sobre los respetables orígenes de la masonería. Más allá de eso, alentará a los albañiles a crear una serie de nuevos ritos y rangos, algunos de los cuales estarán inspirados en el universo caballeresco. Lejos del ideal igualitario de los orígenes, estos ritos pronto permitirán a ciertos masones acceder a niveles superiores de conocimiento, a través de nuevas pruebas iniciáticas.También permitirán que los albañiles ávidos de poder y distinciones se destaquen entre la multitud ...
En un momento en que Ramsay está fabricando antepasados ilustres en la masonería, los Templarios aún no han sido convocados a comparecer para producir falsos testimonios sobre la duración de la institución. El orador prefiere entonces a los caballeros del Hospital de San Juan de Jerusalén. La integración de los templarios en el árbol genealógico masónico tuvo lugar alrededor de 1750-1760, con la aparición de las filas templarias en las logias francesas y el desarrollo, especialmente en Alemania, de leyendas destinadas a establecer un vínculo entre los masones. y Templarios. Estos darán a los grandes maestros del Templo la posesión de conocimientos ancestrales, que habrían sobrevivido hasta la masonería. El más famoso de ellos roza lo maravilloso.
El día antes de su terrible experiencia, Jacques de Molay convocó a su sobrino, el Conde de Beaujeu, para que lo iniciara en los misterios del orden. Luego le pidió que fuera a la cripta de la Iglesia del Temple de París donde, bajo un sarcófago, descubrió un estuche que contenía el dedo de Juan Bautista. En la tumba, el sobrino también impuso los documentos secretos, la corona del reino de Jerusalén, el candelero de siete brazos del templo de Jerusalén y los cuatro evangelistas de oro que adornaban el Santo Sepulcro. Sin mencionar una fortuna escondida en dos columnas huecas, ¡extrañamente similares a las que adornan los templos masónicos!
Tras la ejecución, Beaujeu tomó el camino hacia Escocia jurando mantener vivo el orden ... Fantástica historia, que ignora que Jacques Molay fue condenado y quemado el mismo día y, por tanto, nunca pudo entrevista con un sobrino hipotético el día antes de su ejecución. En cuanto a un "tesoro", ¿deberíamos recordar que las reliquias y los archivos del Templo se guardaban en la sede de la orden en Chipre? No importa, cuanto más grandes sean las cuerdas, más demora la historia, especialmente en Alemania, donde se está desarrollando el movimiento descrito como "Templarismo": pronto, las logias diseminan involuntariamente este engaño y nuevas filas templarias masónicas están apareciendo por todas partes, algunos ¡Albañiles sin escrúpulos no dudan en venderlos a precio de oro de impetrantes ávidos de distinciones!
Barón Karl Gotthelf von Hund.
Barón Karl Gotthelf von Hund.
Muy rápidamente, el Templarismo cayó bajo el control de Karl Gotthelf von Hund, un noble sajón, fundador del movimiento de "estricta observancia", que añadió un nuevo episodio a la fábula masónico-templario: tras la ejecución de Jacques de Molay, Pierre d'Aumont, comandante de Auvernia, y otros siete caballeros disfrazados de albañiles habrían recuperado las cenizas del gran maestro jurando vengar la orden. Aumont se habría refugiado entonces en la isla escocesa de Mull, antes de ser nombrado gran maestre el 24 de junio de 1315. Hund bordaba una hermosa historia con la poca información de que disponía. De lo contrario, sabría que el comendador de Auvernia se llamaba Humbert Blanc y estaba preso en Inglaterra, en la época en que fallecía Jacques de Molay ... De una muerte a otra,el de Hund en 1776 marcó el declive del templarismo alemán, que se extinguió en 1782, por no haber podido demostrar su afiliación con el Templo medieval. Entonces acordamos preservar la memoria de los templarios en la masonería, pero sin creer en un linaje concreto. Una decisión de sentido común, de la que los albañiles franceses lamentablemente carecerán, unos veinte años después.
El templarismo ha muerto, ¡viva el neo-templarismo! Directamente de la mente de los albañiles que partieron del Gran Oriente de Francia, los “Caballeros de la Orden del Temple” están regresando con gran pompa bajo el Imperio. El médico Bernard-Raymond Fabré-Palaprat afirma tener un documento increíble, la Carta Transmissionis. “Datada” de 1324, revelaría que antes de morir, Jacques de Molay entregó las riendas del Temple a un tal Jean-Marc Larmenius. Aún más impresionante, este documento va seguido de una lista de los veintidós grandes maestros que se sucedieron, ¡hasta el mismo Fabré-Palaprat! Todos estos personajes, incluido Bertrand du Guesclin, obviamente se han cuidado de dejar una firma autógrafa a la posteridad.
La falsificación puede ser burda, los candidatos a la caballería templaria están acudiendo en masa. En 1808, el movimiento contaba con cerca de doscientos miembros, que, con la bendición del poder napoleónico, encabezan una procesión a caballo por las calles de París. Rodeado de dignatarios con títulos altisonantes, Fabré-Palaprat orienta así su orden carnavalera soñando con prioratos en Tartaria, Japón o el Congo. Sin embargo, la situación no parece satisfacer las ambiciones megalómanas del neo-templario.
Experto en "descubrir" documentos falsos, el buen doctor desentierra pronto un manuscrito griego, que revela una versión inédita del Evangelio de Juan: Jesús fue un iniciado en los misterios del cosmos, secreto que guardaban los patriarcas de Jerusalén, luego por los Templarios. Fabré-Palaprat utilizará esta mistificación para lanzar su propia religión en 1828: la Iglesia de los primeros cristianos, que desapareció hacia 1840, como los neo-templarios ...
Decreto de Bernard-Raymond, Gran Maestre del Temple, que confiere al Gran Prior Pierre Béatrix el título de Ministro de la Orden, Gran Senescal, 2 de mayo de 1821.
Decreto de Bernard-Raymond, Gran Maestre del Temple, que confiere al Gran Prior Pierre Béatrix el título de Ministro de la Orden, Gran Senescal, 2 de mayo de 1821.
Cruz de la Orden del Temple conocida como “de Fabré-Palaprat, 1er Imperio.
Cruz de la Orden del Temple conocida como “de Fabré-Palaprat, 1er Imperio.
Gran maestro tiara y espada con su vaina en un estuche de cuero verde. Archivos Nacionales.
Gran maestro tiara y espada con su vaina en un estuche de cuero verde. Archivos Nacionales.
Escudo de Caballero Masón Templario del Rito Sueco.
Escudo de Caballero Masón Templario del Rito Sueco.
Frente al problema de sus orígenes, reciente y relativamente modesto, parte de la masonería del siglo XVIII había intentado, con ingenio, encontrar una ascendencia prestigiosa que la caballería y la Orden del Temple pudieran aportar. Si, hoy en día, la mayoría de los masones conciben esta filiación como puramente simbólica, para algunos de sus hermanos en la Ilustración, era de otra manera. La introducción de los templarios en el sistema de referencia masónico fue mucho más fácil ya que el templo, como edificio, es el centro del pensamiento masónico y se pensó erróneamente que los templarios habían habitado el templo antiguo. de Salomón. Este vínculo histórico entre templarios y masones no existe, hermanos sin escrúpulos pura y simplemente lo hicieron,contribuyendo a la propagación de muchas ideas recibidas.
Habiendo desertado, a mediados del siglo XIX, la gran mayoría de logias masónicas, los mitos templarios no han desaparecido por todo eso. Abundantemente reciclado y transformado hasta el día de hoy por guionistas y novelistas: entre las obras publicadas en Francia solo en 2012, podemos citar El Templo Negro, La Piste des templiers, Le Baphomet, Le Code templier, Le Testament des templiers o La hija del templario- también sobrevivieron en mentes que no siempre fueron bien intencionadas. Charlatanes, maleantes, gurús nunca han dudado en crear avatares degenerados de la orden del Temple, con el fin de satisfacer su gusto por el poder, el dinero o la esclavitud de los demás, conduciendo a veces a el sin nombre y el asesinato, como en el caso de la secta del Templo del Sol, de lúgubre recuerdo.
Caballeros Templarios ( Caballeros Templarios ) en la Francmasonería es el nombre de una Orden Masónica sintética, tercera y última parte del Rito de York por un lado y organización Masónica en segundo lugar independiente, las cuales son principalmente activas en Masonería angloamericana. El nombre completo es: "Las Órdenes Unidas Religiosa, Militar y Masónica del Templo y de San Juan de Jerusalén, Palestina, Rodas y Malta" . A diferencia de los rangos y grados conferidos en las logias masónicas, que solo requieren la creencia en un ser supremo, independientemente de su afiliación religiosa, las comandancias de esta orden que proponen grados masónicos, solo autorizan la adhesión de maestros masones que profesan una creencia en el cristianismo . Varias tradiciones y órdenes caballerescas están representadas y agrupadas, los sistemas caballerescos incluidos simbólicamente son principalmente los Templarios , los Hospitalarios , los Caballeros de San Pablo, y solo para el Rito de York, los Caballeros de la Cruz Roja de Constantino. La Orden Masónica de los Caballeros Templarios toma su nombre de la Orden Militar Católica medieval de los Templarios. sin embargo, no reclama ninguna afiliación directa con la orden original del Templo.
Escudo de los Caballeros Templarios de la Masonería
Resumen
Historia
Esta sección está vacía, insuficientemente detallada o incompleta. ¡Su ayuda es bienvenida! Como hacer ?
Los primeros vínculos documentados entre la masonería y las cruzadas aparecen en 1737 durante el discurso del Chevalier de Ramsay . Este último vincula la masonería europea con la Orden de San Juan de Jerusalén nacida de las Cruzadas . Este linaje simbólico y mitológico se encuentra en los altos rangos masónicos de los rituales más antiguos resultantes de la tradición de los modernos [ 1 ] .
Organización
La Orden Masónica existe en dos formas, como los rangos terminales del Rito de York y como un cuerpo masónico independiente. Sin embargo, las dos prácticas son bastante similares con algunas diferencias en el nombramiento o el orden de los títulos otorgados.
En el Rito de York
En los Estados Unidos, la Orden de los Caballeros Templarios es tradicionalmente la parte final del Rito de York después de adquirir los rangos de un capítulo en el Real Arco y los de Masonería Críptica en un consejo de maestros reales y elegidos. Algunas jurisdicciones, sin embargo, permiten que los miembros eludan la membresía en este consejo. Una comandancia local de los Caballeros Templarios está federada con la Gran Comandancia, sin embargo las comandancias en los Estados Unidos también operan bajo el "Gran Campamento de los Estados Unidos" . Esta operación es específica de la masonería estadounidense .
Una orden de Caballeros Templarios en el sistema York Rite confiere tres órdenes y un grado preparatorio a sus miembros. Esto se opone al sistema de graduación estándar que se practica en la masonería en general. Las comandancias son las únicas entidades masónicas que ya no tratan en su simbolismo de la leyenda de Hiram . Las órdenes del Rito de York son [ 2 ] :
la Ilustre Orden de la Cruz Roja;
“El grado de San Pablo”;
la Orden de los Caballeros de Malta;
la Orden del Temple - Caballero Templario.
Monos masónicos
La cruz pattée , símbolo de la Orden de los Caballeros Templarios como cuerpo independiente.
Fuera del Rito de York, la entrada en la orden es solo por cooptación e invitación. Los solicitantes deben ser masones y firmar una declaración de que profesan la doctrina de la Santísima Trinidad . En algunos estados australianos, el requisito de ser miembro de un capítulo del Real Arco ya no se aplica.
Las encomiendas de los Caballeros Templarios se conocen con el nombre de " preceptorías " ; los de los Caballeros de San Pablo se conocen como "capítulos" ; los de los Caballeros de Malta se conocen como "prioratos" . Todos operan bajo los auspicios de un gran priorato, a menudo con niveles intermedios, como prioratos provinciales. Aunque algunas jurisdicciones mantienen separados un gran priorato del Temple y un gran priorato de Malta (por ejemplo, en Inglaterra), el gran maestre y otros oficiales de los dos grandes prioratos ocupan simultáneamente el mismo cargo en ambos órganos. En este sistema se administran tres grados [ 3 ] :
el grado de caballero templario;
el grado de caballero de San Pablo;
el grado de caballero de Malta.
En cuanto a la indumentaria prescrita para Cavaleiro Kadosh , lleva fajín y delantal (en la actualidad rara vez se usa en Lojas do Grau), con las iniciales “CKS” en la banda, que obviamente significan “ C evaluador K ado S h”; también se utilizan las iniciales “CKH” - “Kadosh Council of Heredom” (en referencia al Rito de Heredom , origen de los Altos Grados). En el delantal negro, bordeado en blanco, se inserta una Cruz Teutónica en rojo con el número 30 en el centro.
Según las antiguas instrucciones, el Presidente del Taller o Tienda - “Gran Venerable Maestro Sabio” - vestía una túnica negra, abierta lateralmente, en forma de dálmata, bordada en blanco; Los Rituales modernos abolieron esta vestimenta recomendando el uso de un esmoquin o traje negro, que desde el punto de vista tradicional afecta o perjudica en general la antigüedad coreográfica del Grau. Además, el presidente lucía, en su cintura, el objeto principal de Kadosh : una daga, con mango de marfil y ébano. Más que tener el sentido de la venganza injuriosa, la daga o daga se refiere aquí al sentido primordial del Grado: el del Eje del Mundo Masónico y, en consecuencia, del Centro Místico de Kadosh., el Corazón, y la espada debe herirlo a él y a los demás, en sentido figurado, es decir, el Verbo o Palabra Cierta del Elegido dirigido al corazón del prójimo, perforando, abriendo, iluminando su Alma con el suave soplo de Amor y Sabiduría.
Varios autores tradicionalistas, como Nicolas Flamel, identifican la daga, como una espada en miniatura, a la Piedra Filosofal, y no solo al camino hacia ella, por lo que el simbolismo de “Caliburna” o “Excalibur” incrustado en pura roca equivale a la posesión de la propia. Piedra filosofal. Esto se identifica con la descripción del texto sagrado donde se compara la espada con el "Logos", "el Verbo Divino más penetrante que una espada de doble filo" (uno que premia y otro que castiga). - Cf. Biblia, Hebreos , 4, 12. Flamel, en su Livre des Figures Hieroglyphiques (obra del siglo XIV. Denoel Reissue, París, 1970), avanza sobre su prerrogativa espacial: “Esta espada desnuda y espléndida es la Piedra a White, tan a menudo descrito por los Filósofos en esta forma ”. Para Kadosh, no es solo el instrumento de purificación sino la expresión de la perfección alcanzada. Es Pedra Branca , el objetivo supremo de la Filosofía Hermética.
Esta Piedra Blanca se la señalé al Venerable Hermano, ya ido a las plagas de los Dioses, en el corazón del imponente centro de São Lourenço en Minas Gerais do Sul, Brasil, agregando que la Espada Flamígera es la misma que la de los Assuras , Arqueus o Tributários do Eterno Melki -¡Tsedek! ... Como instrumento de purificación, la espada equivale al llamado “Fuego de los filósofos”, y así se encuentra marcada por el abad del siglo XVIII Dom Pernety, en su Dictionaire Mytho-Hermétique(Denoel, París, 1972): “Espada: es el Fuego de los Filósofos, así como la lanza, etc.”. Ahora el Fuego de los Filósofos es el Fuego Primordial como el Aliento del Eterno en el acto primado de la Creación, por tanto, siendo Purificador y Regenerador, antes, Transformador y Superador por excelencia. Y este es el elemento natural del Templario Kadosh .
Fernando Pessoa también mostró un interés muy especial por este 30º Grado de Masonería, tanto que refiriéndose al Ritual de Iniciación, en un documento de su herencia (54 A-53), dice: “Tenemos espadas porque somos caballeros, mantos de rito porque somos sacerdotes, capuchas para vigilar porque estamos escondidos (hombres) ”. Los Hombres Escondidos o Cubiertos son los Adeptos Perfectos, Hombres Representativos o Kadosh , en el sentido de “Consagrados” a la Obra del Eterno sobre la Faz de la Tierra.
Además, como prueba más del afecto esotérico de Fernando Pessoa por esta Licenciatura, tiene una copia (que hasta hace poco se encontraba en la casa de su hermana, en Cascais) de la obra de AE Waite, Emblematic Freemasonry (Londres, 1925) , subrayó una nota (en la página 208) que dice que “la espada y la daga son símbolos de Sabiduría e Inteligencia, en el Ritual Masónico del Caballero Kadosh”. De hecho, la espada, incluso para el masón iniciado "ordinario", significa tanto Honor (del Caballero) como Sabiduría (del Santo). Y es por eso que ella, la espada (en hebreo mizla , “espada flamígera ”), luego superada en distinción por la daga (en griego athamé , en pali purbha, ambos con el mismo significado de "lengua de fuego"), es el implemento natural del Templario Kadosh .
Para que no se trate de jugar a los “rituales martinistas” paseando a cada encapuchado como “misterioso incógnito”, aunque todos los participantes se conozcan, en una expresión degradada de parodia de la verdadera Iniciación, como se ha visto en ciertos hechizos. envolturas psíquicas en la aparición de la masonería, que siempre parecen dar los peores y más dramáticos resultados ...
Esto nos recuerda la obra magistral de Miguel de Cervantes, Don Quijote de la Mancha , una sátira social sobre el espíritu decadente de la antigua Caballería, en la que el “caballero de la figura triste” transporta al presente lo ridículo y alucinado lo que era solo en el presente. pasado, terminando indistinguiendo los dos tiempos, a pesar de que Sancho Panza, su buena conciencia, lo iba a aconsejar lo mejor que podía, tratando de hacerle entrar en razón. Esta es la imagen actual del entorno psicosocial de las innumerables sectas Templistas. Por eso, el Dr. Mário Roso de Luna tenía toda la razón cuando dijo: “Aunque Jina sea Literatura Cavaleira, todavía es peligroso que algunos chicos lean libros de Caballería, sí, porque los toman literalmente, se confunden y causar los mayores estragos ”...
En cuanto al atuendo, el presidente de Loja Kadosh llevaba un sombrero negro colapsado en la cabeza, sin embargo, con el ala levantada frente a él, sirviendo como un rayo de sol plateado, rayado de oro, colocado entre las letras “N” y “A ”( Nekam Adonai ), con un ojo en el centro. Es un simbolismo que tiene que ver con el baphometh templario, es decir, el cráneo iluminado por la Sabiduría de los reservorios, que corresponde a los Chakras Coronal (Sombrero) y Frontal (Sol), así como la daga se asocia con el despertar de los “Centros Vitales ” Laríngea (Palabras de la Licenciatura) y Cardíaca (Daga).
Los Oficiales del Consejo llevan un collar negro, con borde plateado y camalotado, bordado en púrpura en el vértice por un águila bicéfala (refiriéndose en el Hombre a la Unión Real - de donde Raja-Yoga - del Alma con el Espíritu, y en Dios el Padre y la Madre Cósmica, por tanto, el estado de Perfecto Equilibrio o del Andrógino Primordial), sosteniendo una daga en sus garras; este águila tiene, a cada lado, una Cruz Teutónica de color púrpura (en alusión a Santa María de los Teutones o Alemanes, cuya Orden crearía posteriormente el Sacro Imperio Alemán destinado, en principio, a la implantación de la Sinarquía en el Norte y Centro de Europa, bajo la dirección de Teutonic Kadoshsupervivientes de la sangrienta extinción de la Orden del Templo). La joya que cuelga del collar es un águila plateada de dos cabezas, con las alas abiertas, que sostiene una daga en sus garras y resaltada sobre una Cruz Teutónica con esmalte rojo.
Los Caballeros traen consigo una banda negra, con flecos plateados, de izquierda a derecha, colores expresivos de su título que en este Grado encuentra plena legitimidad: “Filhos da Viúva”. En el anverso estarán pintadas o bordadas en rojo dos Cruces Teutónicas, así como un águila bicéfala coronada y las iniciales “CKH”, cuyo significado ya les he dado. Según las antiguas instrucciones, también llevaban una faja roja alrededor de la cintura con una daga suspendida (a la manera de los antiguos AssacisLibaneses que tenían relaciones íntimas con los Templarios) y el sombrero negro se derrumbó, con el ala levantada al frente y sostenida por el sol plateado ya descrito. Esto, sin embargo, ya no aparece en las instrucciones modernas, lo que es muy lamentable por haber impuesto, ciertamente por prejuicios, un traje profano al original francamente iniciático, que refleja e induce haber perdido u olvidado el significado primordial del Templo: un lugar apartado de todos los afectos profanos, como un espacio de verdadera realización, personal y colectiva.
La joya que cuelga de la correa del hombro es una daga de chapa de acero con mango ovalado, mitad de marfil y mitad de ébano (materiales del Líbano, que informa una vez más al "Viejo de la Montaña", Sheik Al-Djabal , “El Señor Todopoderoso”, y sus Caballeros Assacis , de los cuales parte de los drusos son hoy herederos espirituales). La administración del Consejo de Kadosh utilizará, además de esta faja, otra faja abdominal, ribeteada de plata, que de alguna manera sustituirá al delantal.
Actualmente, el trabajo se realiza en solo dos cámaras: la Cámara Roja , destinada a la recepción, es decir, la Iniciación, y la Cámara Negra , destinada a los Oficiales del Consejo: Comandante o Gran Maestre ( Eminentissimo ), Prior y Preceptor ( Eminentes). ), representando precisamente (aunque hoy se ignora casi por completo) MANU, BODHISATTVA y MAHACHOAN, y en una escala superior las TRES NIEBAS DEL CIELO o SOLES MERCURIANOS.
Finalmente, la Verdad se presenta como la Ley Universal completa, a través de la Polaridad. Siempre ha habido dos Sectores en la orientación del Mundo: un tipo TEMPLARIO (expresado en Órdenes Iniciales), mantenedor del Intimo de cada uno; mantiene la Fe, que será iluminada por el Conocimiento, de lo contrario se convierte en religiosidad, creencia, fanatismo ... por falta de las aclaraciones necesarias. El otro Sector es de tipo MASÓNICO, se lleva a cabo a través de las Órdenes Ocultas, de las Sociedades Secretas, que dan cobertura al primer Sector. Sociedad Secreta porque no enseña todo lo que sabe o, en otras palabras, solo da conocimiento a quienes están preparados para recibirlo. En el cristianismo, por ejemplo, está el aspecto clerical que empezó con Pedro, y hay Órdenes conocidas por todos, que cubren la política, mantienen… Pero todo evoluciona, por tanto,asumen otros aspectos, de acuerdo con el desarrollo de las concepciones humanas.
En las tradiciones transhimalayas, señalamos: el REY DEL MUNDO con sus Dos Columnas, son los Principios Rectores Supremos de la MASONERÍA TRAIXUS-MARUTAS, estos quienes son los mantenedores universales del CULTO MELKI-TSEDEK.
Con la mano derecha vuelta hacia el Cielo y el pulgar invertido hacia la Tierra, al contrario de los saludos caóticos instituidos por las ideologías decadentes del viejo Ciclo declinado, se debe rendir mayor homenaje al Más Digno y Excedido de Todos los Constructores: