Entra el otoño y llega la temporada de recoger la manzana y del mayado
para la producción de sidra. La temporada se extenderá hasta
noviembre. Este año no se espera una gran producción de fruto, si bien
Enrique Dapena, responsable del programa de investigación de
fruticultura del Serida, matiza que, «probablemente, la cosecha no sea
muy baja globalmente», ya que el menor número de frutos será
compensado por el mayor tamaño de los mismos.
Villaviciosa / Nava,
Mariola MENÉNDEZ
Con la llegada del mes de octubre comienza la campaña para la recogida
de las variedades de manzana de la Denominación de Origen Protegida
«Sidra de Asturias» y para los primeros frutos de la tradicional. La
temporada de recogida durará hasta noviembre, para las más tardías.
Muchos lagares de la Comarca de la Sidra ya han comenzado a mayar.
Pronto se podrán degustar los primeros zumos dulces, que permiten un
estupendo maridaje con las castañas en los tradicionales amagüestos,
ya a la vista.
Enrique Dapena, responsable del programa de investigación de
fruticultura del Serida, señala que la cosecha será «menos abundante»
de lo que se preveía al tratarse de un año impar (debido a la
alternancia en las cosechas, que hacía prever la «cosechona»), pero
son manzanas que «tienen mayor tamaño». El período de floración estuvo
influenciado por la climatología adversa, que supuso que «el grado de
cuajado de la flor fue más escaso». No obstante, Dapena cree que
«probablemente, la cosecha no sea muy baja globalmente», ya que el
menor número de frutos será compensado por el mayor tamaño de éstos.
El responsable del Serida considera que esta circunstancia puede tener
«una repercusión positiva para reducir la alternancia y favorecería la
cosecha del año próximo si las condiciones climatológicas ayudan».
Así, «se regularizarían las producciones».
La Agrupación de Cosecheros de Manzana de Sidra Sociedad Cooperativa
(Acomasi) confirma el menor número de manzanas de la presente cosecha
y una mayor calidad de los frutos. Afirman que «está asegurada la
denominación de origen». El descenso en la producción tendrá una
repercusión directa en los precios. Ayer se vendía el kilo de manzana
tradicional a 0,24 euros y se prevé que vaya subiendo hasta alcanzar
el precio de la de denominación de origen que el año pasado estaba a
0,3436 euros y esta temporada se estima en 0,36 euros. Fuentes de
Acomasi afirman que «existen diferentes precios para los distintos
tipos de manzana».
Los cosecheros también señalan a las lluvias y al frío de la primavera
como los principales condicionantes para que no cuajara la flor. La
fuerte granizada que cayó en julio en algunas zonas, principalmente en
Nava, «afectó a la flor y a las manzanas pequeñas». Aunque «la humedad
del verano hizo madurar el fruto» y «las buenas condiciones
climatológicas del otoño» compensaron la producción.
En Acomasi reconocen que, aunque «cada dos años toca una buena
cosecha», también afecta negativamente el hecho de que «se dejan de
cultivar muchas hectáreas debido a que no hay relevo generacional en
las plantaciones tradicionales». Además, «casi el cien por cien de los
productores no lo tienen como primera actividad». Mientras, las nuevas
pomaradas están «orientadas a la denominación de origen».
En la Comarca de la Sidra ya se han empezado a mayar y prensar las
primeras manzanas de la temporada, como es el caso del de Viuda de
Angelón de Nava. Tienen previsto producir «entre 800.000 y 900.000
litros de sidra este año», según señala Carmen Ordóñez, una de las
propietarias de esta empresa familiar. En lo que respecta a la
variedad de Denominación de Origen Protegida «Sidra de Asturias» (es
el único lagar de Nava que la produce), calculan que volverán a llenar
dos toneles, lo que suponen los casi 40.000 litros del año pasado.
Teniendo en cuenta que para completar una botella de sidra de 700
centilitros se necesita un kilo de manzanas, necesitarán un millón de
kilos de manzana para sacar al mercado su producción de sidra.
En lo que respecta a la cosecha de manzana, Ordóñez indica que «hay
mucha incertidumbre todavía, como todos los años». Este lagar,
regentado por cinco hermanos, tienen plantaciones propias, pero su
producción no es suficiente y deben comprar manzana. Indican que
alternan el cultivo en las pumaradas de Monga (de 3 hectáreas de
superficie) y de Tresali (con 4 hectáreas). El rendimiento aproximado
es de entre 25 y 35 toneladas de manzana por hectárea.
lLa NUeva España 10-10-07