REPENERENC
unread,Feb 20, 2008, 8:21:02 AM2/20/08Sign in to reply to author
Sign in to forward
You do not have permission to delete messages in this group
Either email addresses are anonymous for this group or you need the view member email addresses permission to view the original message
to manzano de sidra
Una plaga de topillos arrasa pomaradas enteras de árboles jóvenes en
Villaviciosa
Igual no son los mismos que los del verano en Castilla y León, pero
sus efectos son los mismos. Una plaga de topillos está atacando
pomaradas enteras en el concejo de Villaviciosa. Se ceban con los
manzanos jóvenes: devoran su raíz y secan el árbol. Los afectados han
dado la voz de alarma y el Serida investiga ya el fenómeno. Y es que,
como explica Elías Carneado, un vecino de Bedriñana, los roedores
campestres son cada vez más numerosos y, a la larga, podrían poner en
peligro la cosecha de manzana y la producción de sidra. A Carneado le
han destrozado una pomarada recién plantada de 30 árboles.
Bedriñana (Villaviciosa), Mariola MENÉNDEZ
Elías Carneado es un vecino del barrio de Pentanes en la parroquia de
Bedriñana, en Villaviciosa. Y libra cada día su batalla personal
contra los pequeños roedores de campo que están devorando toda su
pomarada. Carneado relata que sufre esta situación desde hace dos
años, pero que en los últimos tiempos los topillos son más numerosos.
«Aquí se llenó de ellos. No soy quién a lograr un pumar», afirma con
resignación el hombre.
Estos topillos o roedores de campo -de nombre científico «Arvícola
terrestre»-son herbívoros y se alimentan de raíces, lo que provoca que
el manzano o la planta que ataquen se seque y se muera. El caso está
en manos del Serida, que investiga el fenómeno. Y es que, como explica
el campesino maliayés, «se queja mucha gente, porque afectará a la
cosecha de manzana». Por extensión, por tanto, puede hacer disminuir
la producción de sidra. El caso de Elías Carneado es sólo un ejemplo
de las con
secuencias de esta invasión de roedores que están sufriendo muchos
campesinos de Villaviciosa. Carneado asegura que otras fincas de la
zona también se han visto afectadas e incluso en otras partes del
municipio como Miravalles.
Este vecino de Bedriñana define a estos animales como «más grandes que
los topos negros y con una cola más corta». Añade que su actividad la
desarrollan principalmente por la noche y que cada día se encuentra
con nuevos montones de tierra que delatan la aparición de otra
madriguera más. «Acaban con la cosecha», insiste. En una de sus fincas
del barrio de Pentanes, en «El Pastu», Carneado cuenta por decenas las
topineras. «No sabemos qué hacer, cada día hay más y está todo
abrasado por ellos», agrega. «Donde están se comen la raíz de la
pación y luego ya no lo quieren ni las vacas. Después sale mala
hierba, la buena ya no».
Pero los principales daños que estos roedores le están causando al
agricultor maliayés son en su pomarada. Este año ya le han secado unos
30 árboles, por lo que las pérdidas económicas rondan los 200 euros,
teniendo en cuenta sólo lo que le cuesta comprar cada manzano. Según
Elías Carneado, los topillos también devoran las raíces de otros
cultivos como les fabones de mayo, las patatas y los nabos, de los que
el año pasado dejaron sólo la corteza. Señala que las épocas en las
que están más activos son en primavera y en invierno.
Este vecino de Bedriñana pone un ejemplo: «Planté un pumar hace un mes
y ya se comieron toda la raíz, hasta el tronco. Todos están tocados».
Afirma que estos topillos campestres atacan a los ejemplares más
jóvenes, hasta tres años. De momento, no están afectando a los árboles
más adultos.
La desesperación de Elías Carneado es evidente, al igual que la del
resto de sus vecinos, que se sienten impotentes a la hora de encontrar
una solución a esta plaga. «No sé qué habrá que hacer, si con el
tiempo habrá que recurrir al veneno y a ver si lo comen...», lamenta.
Sin embargo, los expertos aseguran que el veneno es ineficaz. Cada
hembra puede llegar a parir durante su vida productiva hasta seis
camadas, lo que puede llegar a suponer 31 nuevos ejemplares.
La Nueva España 18-02-08