REPENERENC
unread,Feb 24, 2008, 7:39:27 AM2/24/08Sign in to reply to author
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to manzano de sidra
El Serida recomienda podar los manzanos cada año para asegurar la
calidad del fruto
El tratamiento, que se realiza cada invierno, permite sanear los
frutales de pepita y regular las cosechas
Los ciclos estacionales están cambiando y, con ellos, los procesos de
floración. Sin embargo, aún se mantienen los periodos tradicionales
para actuar sobre los árboles. Y en los meses de invierno, cuando los
movimientos de savia son más lentos, les toca el turno a la mayoría de
los frutales. En especial, a los de pepita, como el manzano o el
peral, a los que se somete a una poda en seco.
Este tratamiento -ya se realice en invierno o a principios de verano-
es imprescindible para formar la planta, sanear y rejuvenecer el
árbol, regular las cosechas y mejorar la calidad de los frutos. Pero
cada especie precisa una técnica de poda, determinada por la madera de
fructificación de la planta.
Cuando en los meses estivales comienza el periodo vegetativo, el
manzano debe podarse para evitar el desarrollo de brotes mal
posicionados. Pero entre enero y febrero debe acometerse un
tratamiento mucho más drástico. De hecho, «la poda de invierno del
manzano es imprescindible, si no todos los años, sí al menos cada
dos». Así lo expuso ayer Enrique Dapena, investigador del área de
Hortofrutícolas y Forestales del Servicio Regional de Investigación y
Desarrollo Agroalimentario (Serida), durante una conferencia impartida
en Gijón sobre la poda del manzano de sidra. «Si no se realizara, a la
larga, disminuirían la producción y la calidad de la manzana y el
árbol envejecería antes», explicó.
Dapena detalló que, a la hora de acometer la poda del manzano, es
importante no cortar las puntas de las ramas y asegurarse de que no
quedan cruzadas para que no ensombrezcan a otras y dificulten la
aparición de nuevos brotes. El investigador del Serida, aconsejó
también ejecutar «cortes limpios y no dejar tocones». Para ello, se
deben utilizar una tijera de doble mango y un serrucho, herramientas
que deben desinfectarse con alcohol, sobre todo, al cambiar de árbol,
a fin de minimizar el riesgo de transmisión de enfermedades entre los
árboles de la plantación. También deben quitarse los 'chupones' (varas
verticales que salen de las ramas).
Junto a estos cuidados, en el caso del manzano tampoco debe
desatenderse el mantenimiento de la vegetación que lo rodea: «Hay que
reducir la competencia de agua y nutrientes y, por su puesto,
fertilizar y vigilar la incidencia de plagas», concluyó.
Variedades de pera
Estos meses también son adecuados para la poda del peral. Para ello,
es necesario «conocer los órganos fructíferos de cada variedad»,
indicó Juan Carlos García, también investigador del área de
Hortofrutícolas y Forestales del Serida. Y es que unas variedades
fructifican «sobre madera nacida el año anterior -Passa Crasana-, hace
dos años -Manteca Hardi- o hace tres -Conferencia-». Pero en todo
caso, es un frutal que «necesita renovar muy a menudo los órganos
fructíferos, porque sobre ramas de cuatro o cinco años salen frutos de
poca calidad».
El peral «se adapta muy bien a las formas piramidales», por eso es
importante «acortar más la parte superior y facilitar la entrada de
luz», aconsejó. Ésta también es la época para la poda del arándano,
que puede alargarse hasta el mes de abril. En este caso, «hay que
procurar tener siempre ramas de menos de seis años», señaló García, a
pesar de que no es hasta el tercer año cuando se permite la producción
de este arbusto: «Los dos primeros años hay que quitar todas las yemas
de floración y a partir del tercero ya se deja producir».
El kiwi es otra planta que debe podarse entre noviembre y principios
de febrero a fin de limitar su crecimiento porque, según indicó
García, «sus ramas pueden crecer 2,5 centímetros diarios». De hecho,
«el kiwi, como mínimo, necesita dos podas en verde, para quitar
vegetación». En esta operación «hay que despuntar ramas dos o tres
yemas por encima del último fruto».
El Comercio