Un bien mayúsculo a la ciudadanía, hace El Comercio en su Editorial “Un Congreso para usted”, consignando necesaria información: “Vale la pena destacar que, como resultado de ese aumento, el costo que para la ciudadanía tiene cada parlamentario ascenderá el 2013 a S/. 3.658.000 anuales (suma que obtenemos dividiendo el presupuesto total del Congreso entre 130). Un costo que se ha incrementado en 38% desde el 2006 a la fecha y que
representa 218 veces nuestro ingreso per cápita. Mientras tanto, en Chile y Colombia, cuyos congresos, pese a todos sus defectos, superan con mucho al nuestro en la calidad de su trabajo, el costo de cada congresista representa 85 y 108 veces el ingreso de los dos países, respectivamente”.
Información que debería hacerse público en todos los medios de prensa, para que la conozcan los obreros que se queman la espalda en el campo, en la construcción, en la pesca; los que laboran en las industrias; los que queman sus pulmones en la minería; los que tienen que caminar de sol a sol las calles para vender algo; los que viven en las lejanías de Puno, Andahuaylas, Pasco, Cusco, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, las regiones de la Selva, los áridos poblados de la costa, es decir todas las gentes de a pié; los mal llamados empleados de cuarta o quinta categoría; en las redes sociales, para que los jóvenes estén enterados. En fin todo peruano, para que tome conciencia, si es necesario para la Nación, que el Estado destine tal cantidad de dinero, para mantener, por ejemplo entre otros, a un hijo del “reo
dictador”, que presenta discapacidad mental.
Tantísimo dinero que se tira a la cloaca sería de mayor utilidad en Educación, en Salud, en Seguridad Ciudadana.
Una Propuesta ideal y efectiva sería Reducir el Presupuesto del Congreso, en 10% anual, durante cinco años, hasta llegar al 50% del presupuestado para el 2013 y mantenerlo en forma permanente en adelante, sin incrementos de ninguna naturaleza.
Quien quiera o aspire a ser congresista, parlamentario, diputado, senador o como se le denomine, lo haga por vocación absoluta de SERVIR AL PAIS y no por la ambición del poder y enriquecimiento fácil.
De igual forma el número de representantes en el Congreso no debe exceder a los 60 miembros. En la práctica a través de la historia republicana, está demostrado que eso de la representatividad en función de la población, es completamente falso, éstos no tienen vocación de representar a nadie, se representan a sí mismos, de acuerdo a sus ambiciones y apetitos de riqueza.
El 24 Diciembre 2012, escribimos:
“El dilema no es cuanto perciben personalmente, puede ser 20, 30, 40 mil soles, eso es lo de menos, lo que los ciudadanos, quienes eligen a estos sin-vergüenzas, deberían saber es cuanto es el verdadero costo que representa al Tesoro Público, cada uno de estos afortunados “representantes”, que en la realidad no representan a nadie y esa supuesta “representación” es el más grande engaño y burla a la Nación, en nombre de la DEMOCRACIA”.
A toda persona que ha tenido la paciencia de leer, haría muy bien en difundir la información contenida al inicio, es necesario hacer una campaña a nivel nacional, para contrarrestar la prepotencia, atrevimiento y abuso de estos 130 malos peruanos, por decir lo menos.
Miraflores, 30 Diciembre 2012.
Luis J. Fernández Núñez
DNI 07623412