1. ELIGE MODELOS
2. SACA LAS CONCLUSIONES DE SUS PREMISAS
3. HALLA SUS CONTRADICCIONES INTERNAS
4. HACE LAS MODIFICACIONES NECESARIAS PARA SOLUCIONARLAS Y MANTENER LA
COHERENCIA CON EL MUNDO REAL
Es importante que se entienda que a partir del último punto
mencionado, el Nacionalsocialismo terminó por comprender que la medida
del valor de las razas no es frente a un arquetipo absoluto, sino que
cada una de ellas lleva en sí su propia escala de medida. Por ello
descartó por cmpleto el concepto de razas superiores e inferiores.
El pensamiento racial Nacionalsocialista evolucionó finalmente hacia
una etapa paneuropea, en la que las familias Germana, Romana y Eslava
(así se referían ellos a los Nórdicos, Mediterráneos y Alpinos)
conformarían una sola familia con su espacio vital propio en una
Europa étnico-federal.
Para un observador cualquiera es fácil comprobar esto si se fija en la
composición de las Waffen SS durante los periodos del 44-45, fuerza
que contaba con aprox. 1 millón de miembros de 30 nacionalidades
diferentes, todos voluntarios y en muchos casos representantes de las
élites socio-culturales de sus respectivos países.
Respecto de este último párrafo, Himmler (que evolucionó en su
pensamiento muchísimo, se demoró, pero él fue el gran impulsor de los
cambios definitivos, post 1940) declaraba (textual): “...es de gran
importancia que cada Oficial de la Waffen SS obedezca la orden de un
oficial de otra nacionalidad, así como el Oficial de otra nacionalidad
obedezca la orden del oficial alemán...”; “...es de gran importancia
que cada oficial de la Waffen SS tenga el sentimiento de ser igual a
oficiales de otras nacionalidades...”
El Nacionalsocialismo a través de Himmler también declaraba dentro del
contexto de la Teoría Racial Nacionalsocialista: “...después de la
unificación, las naciones Romanas (mediterráneas) serán tan capaces de
perseverar como las Germanas. Esta familia ampliada de la Raza Blanca
tendrá entonces la misión de incluir a las naciones eslavas (alpinas),
ya que ellos también son de Raza Blanca.”
Otro ejemplo de este nuevo pensamiento es sintetizado en el caso del
Teniente Primero de las Waffen SS, el castellano Rufino Luis García
Valdajos, el cual en Febrero de 1945 solicitó a la Oficina Central de
Raza y reasentamiento de las SS autorización para contraer matrimonio
con una joven alemana de Berlín.
Después de verificar que ni la joven alemana ni el Teniente castellano
tenían ancestros judíos, la autorización fue concedida.
Esta situación en la primera época de la Teoría Racial
Nacionalsocialista (elección y evaluación de modelos, una época de
vaguedad ideológica donde se afirma el nordicismo de Günther), hubiera
sido inaceptable.
Cabe señalar que Günther cayó en el descrédito a partir de 1936 y
actualmente sus teorías sólo tienen cabida en ambientes Hollyjudenses.
Citaremos alguna de las joyitas que inspiraron las teorías de Günther
(de un tal Karl Weinlander): “Todas las razas no Germánicas son
simplemente los bastardos de la cruza antinatural del hombre nórdico
con las razas inferiores”.
Luego comenzaron a interpretar el mundo (su historia y hechos
sociales) bajo el prisma de esta nueva teoría. Pero las colclusiones
no se entendieron con la realidad.
Así se pasó a la etapa de evaluación de las contradicciones internas
de la Teoría (sobre todo cuando se dieron cuenta que las
civilizaciones clásicas fueron creadas por mediterráneos y no por
nórdicos).
Una anécdota graciosa fue cuando interpretaron que la grandeza del
“Duce” (quien era relativamente bajo, de ojos café, braquicéfalo,
trigueño y de cuerpo de barril), es declarado nórdico de pigmento
oscuro, e inventan que descendía de un caballero nórdico medieval
llamado “Muslin”, quien supuestamente le habría heredado su potencial.
"En fin, después de una primera ola de entusismo (propaganda
incluida), los jerarcas Nacionalsocialistas se miraron entre ellos,
miraron al pueblo alemán y se preguntaron acerca de esos modelos
nórdicos.... Se dieron perfecta cuenta que el 95% de la población
alemana, así como casi toda la dirigencia del NSDAP, se calificaban
como “bastardos” según las premisas de la teoría de Günther.
Se declaró que esa teoría estaba contribuyendo a generar divisiones o
crear distinciones falsas no sólo al interior de Alemania sino que
también con otros países."
Comenzó así la tercer etapa, desmontar el tinglado
construido por la teoría de Günther no fue fácil, duró muchos años,
aún Himmler quedó influenciado por buenos años, hasta que su
pensamiento evolucionó.....
Así, el mismo Hitler declaró en relación a esta nueva postura:
“Nosotros no concluimos del tipo físico de un hombre su capacidad,
sino de los logros de su raza”.
El nordicismo de Günther estaba siendo rechazado.
Un antropólogo Nacionalsocialista, Weinert, se refirió así a la
segunda etapa (la de Günther) en una especie de mea culpa:
“El entusiasmo con que las ideas de Günther se habían aceptado produjo
conclusiones precipitadas para las que no había ningún fundamento
biológico... La consecuencia era a menudo que un orgullo racial
infundado amenazó con separar a los alemanes.”
Hubo muchísimas otras declaraciones en ese sentido, de firme rechazo
del racismo nordicista a la Günther, lo cual es ocultado
sistemáticamente por el sistema, el cual explota sólo los aspectos
negativos de la primera etapa.
Un periódico oficial del sistema NS (Nationalsocialitsche
Korrespondanz) declaraba: “Por sus hechos uno puede reconocer la raza
de un hombre, no por la longitud de su nariz y el color de sus ojos”.
Concordante con esto a la raza mongoloide le es “devuelto” su rol de
creadora de la cultura asiática (recordemos que Günther había
“germanizado” incluso a Confucio) y la subraza mediterránea es
reconocida como la creadora de las grandes culturas del hombre blanco.
Una cita con la que se puede estar de acuerdo (Eichenauer, teórico
racial Nacionalsocialista): “..las razas no se distinguen a través de
sus características; porque las mismas características pueden
encontrarse en diferentes razas... (se refiere a las europoides). Por
ejemplo, un mediterráneo puede ser tan valeroso como un nórdico, un
alpino tan musical como un dinárico; un
balto oriental tan hábil como un nórdico... Por otro lado no todos los
mediterráneos son valerosos, ni todos los nórdicos. Pero cuando un
mediterráneo es valeroso, él es valeroso en una “forma” mediterránea,
como un nórdico sería valeroso en una “forma” nórdica”.