Esto nada tiene que ver con la creencia judía de la servidumbre hacia
un Dios castigador con la supuesta “alianza” que hacen los judíos como
el pueblo “escogido”. El efecto que produce relacionar el hexagrama
con el judaísmo es negativo, porque no solo los judíos monoteístas
pueden experimentar la divinidad en vida propia, y además la
experiencia de la divinidad no tiene por qué ser exclusivo de los
judíos y ser relacionado con el Dios único del monoteísmo. Esto nos
aleja de nuestro potencial de mejor interpretación del símbolo. Si
nunca dejamos de relacionar el hexagrama con “la Estrella de David”,
jamás vamos a llegar a comprender el verdadero significado de los dos
triángulos interpuestos. Dentro del conocimiento alquímico es la unión
de los opuestos, los judíos usan al hexagrama como magia psico-social
usada por el sistema establecido para el Lavado Cerebral, hacer perder
el verdadero significado del símbolo, objetivo último del daño
cerebral psico-social. Es lamentable que el hexagrama sea relacionado
hasta con el genocida Estado de Israel por la inmensa carga negativa
psíquica que daña la interpretación del símbolo. La mala
interpretación del símbolo ha llevado realmente a la ruina a la
especie humana.