los tiempos para poner fin al Kali-Yuga o Edad del Hierro, que se
acerca ya a su fin, e instaurar una nueva Edad de Oro para la
Humanidad. El “Emperador Dormido” es “aquel que ha de venir” o “el que
vendrá”, como decía el Führer proféticamente. René Guénon llamaba al
Kalki-Avatara “el que espera”.
En la Europa del siglo XX han existido otros líderes y caudillos
considerados como prefiguraciones o precursores en tono menor de “el
que espera”: en España hay una figura irrepetible; José Antonio,
fundador y Jefe Nacional de la Falange Española, que, precisamente
según el mito del “Emperador
Dormido”, reposa en el interior de una montaña en la sierra mágica de
El Escorial; Mussolini,
“El Duce” del fascismo italiano; C. Codreanu, “El Capitán” de la
Guardia de Hierro rumana; L. Degrelle, caudillo del “Rex” belga y
General de las Waffen SS.
La encarnación del Principio Divino se produce siempre de forma
plural, por un corto tiempo, pero sólo en uno de ellos se concentra
mayormente su poder y su energía: Adolf Hitler.
El III Reich con su Orden Negra SS, fue el último intento de
restauración heroica y de reconstrucción aristocrática que ha conocido
Occidente desde la Edad Media en esta fase final del Kali-Yuga. El
intento de Hitler de fundar una nueva Edad de Oro
para Occidente que hiciera menos catastrófico este período, fracasó
sólo parcialmente, porque abrió el camino “al que vendrá”,es decir al
Kalki-Avatara. El III Reich también fue un intento de frenar el
ascenso de la “Contrainiciación”, de la hablaremos más adelante.
En el mundo antiguo, la montaña es símbolo de elevación espiritual y
de jerarquía. Es el símbolo de la unión del Cielo y de la Tierra. La
montaña es el AXIS MUNDI – centro del mundo- por excelencia, por lo
que tiene de
verticalidad y de ascensión.
El número 5 es el número de la perfección y del límite de las
posibilidades humanas. En la doctrina de las cuatro eras de la
Humanidad – Edad de Oro, de Plata, de Bronce y de Hierro, en cuya fase
terminal nos encontramos- ,la vuelta a una nueva
Edad de Oro puede ser alegóricamente asimilada a una quinta era que,
de hecho, no tiene nada de diferente a la primera. Esto es el mito del
Eterno Retorno. Así la cifra 5 es el símbolo del regreso a nuestra
primera
condición, después de una larga etapa de alejamiento del hombre con
respecto al Principio
Divino. Simboliza pues la llegada de un “Nuevo Orden”; el reencuentro
del hombre con la espiritualidad primordial. ¿Es pues una casualidad
la llegada de Hitler a Europa en esta fase final de la Edad del Hierro
a los 500 años justos de nacer el nefasto mundo moderno?. ¿No fue el
III Reich un
intento de frenar la descomposición en que se encontraba nuestra amada
Europa desde hacía 500 años con la llegada del “Humanismo” y del
“Renacimiento” diabólicos?. En 1.920 Hitler
fundaba en Alemania el movimiento NacionalSocialista. ¿Otra
casualidad?. Sinceramente, nosotros no creemos en
“casualidades”, sino en un mundo perfectamente ordenado y estructurado
por la Divina Providencia.
La “Contrainiciación” es una organización mundial al servicio de las
tinieblas. Su origen se pierde en la noche de los tiempos, pero se
sabe que el “Dragón de Siete Cabezas” del que habla San Juan en el
Apocalipsis serían, según el esoterista R.
Guénon, los siete centros subversivos de esta organización satánica,
desde donde dirigen la acción antitradicional sobre el mundo.
Según R. Guénon, estos centros subversivos parecen más bien dispuestos
siguiendo una especie
de arco que rodea a Europa a una cierta distancia: uno en la región
del Níger, de donde se decía ya en tiempos del antiguo Egipto que
procedían los brujos más temibles; uno es Sudán, en una región
montañosa habitada por una población “licántropa” de alrededor de
20.000 individuos; dos en Asia Menor, uno en Siria y otro en
Mesopotamia (al este de Mosul, en Irak); luego, uno del lado del
Turquestán y los otros dos hacia el Ural o la parte occidental de
Siberia. Son las “Torres de Satán” de las que se habla en los mitos y
cuentos persas, árabes y kurdos.
Probablemente los famosos “Protocolos de los Sabios de Sión”, un plan
detallado y minucioso para la destrucción de todo lo que quedaba de
tradicional y auténtico en el mundo, y sobre todo en Europa, y que
aparecieron a finales del siglo
XIX, fueron una manifestación más de la “contrainiciación”. El
objetivo de esta organización es potenciar y acentuar el desequilibrio
de la Humanidad para acabar implantando una Dictadura Mundial al
servicio de las Fuerzas del Caos;
sustituir el Principio Divino y la espiritualidad pura por lo que R.
Guénon denominaba “La Gran
Parodia”, es decir, una espiritualidad “al revés” o invertida.
La creación por Adolf Hitler del “Pacto de Acero” entre la Alemania
Nacionalsocialista y la Italia Fascista, fue un intento de restaurar
en Occidente, el Sacro Imperio Romano-Germánico. Tras la caída
de Alemania y de Italia, les seguirían las
Monarquías Sagradas y solares de otros dos centros espirituales del
mundo: Japón y el Tibet. Hay que apuntar que en la famosa expedición
que la Orden Negra SS hizo al Tibet en 1.937, se firmó un tratado con
su líder político-espiritual, el Dalai-
Lama, en el cual éste reconocía a Hitler como el Jefe Mundial de todos
los pueblos arios. Según la leyenda, parece que Hitler guardó este
documento dentro de una caja de seguridad del búnker de Berlín. Al
parecer el Führer meditaba cotidianamente mientras tenía ante sí este
documento.
Hay que señalar que en la Orden Negra SS, hubo hombres de gran
formación esotérica y que conocían las doctrinas budistas, hinduistas
e islámicas. Italia, Alemania y Japón cayeron en 1.945 y el Tibet les
siguió pocos años después.
Es curioso constatar que si, para nosotros, en 1.945 comienza la
“época demoníaca” y la fase más tenebrosa del Kali-Yuga anunciadas por
los Protocolos, para la Masonería moderna el año
1.945 es el comienzo de la “Era de la Luz”. No hay que olvidar que la
historia de la Humanidades una lucha constante entre dos principios o,
mejor dicho, entre dos luces: la del Cielo y la del Infierno, la Luz
del Norte y la Luz del Sur.
Precisamente en estos últimos años es cuando en los medios demócrata-
progresistas y neo-espiritualistas más se habla de un futuro “Nuevo
Orden Mundial”, una “Nueva Era”, hacer lo “políticamente correcto”....
¿no es para mosquearse un poco, camaradas?. No hay que olvidar que
tanto las doctrinas democráticas y liberales
como las neo o pseudo-espiritualistas (como la hoy tristemente célebre
New Age),son emanaciones de la Luz del Sur, oscura, telúrica,
igualitaria, demoníaca.
Hay que tener presente la famosa frase de aquel judío llamado Benjamín
Disraelí: “ El mundo está gobernado por personajes muy distintos a los
imaginados por aquellos que están entre bastidores”. O del también
judío Walter Rathenan:
“Trescientos hombres judíos, cada uno de los cuales conoce a todos los
demás, gobiernan los destinos del continente europeo y eligen a sus
sucesores entre los que les rodean”.
Hitler, Kalki-Avatara, el que incrustó el Reich eterno, el que trajo
la clave Guía hacia la perfección que el Universo pactó, para esta
Tierra. HH