• Cuando “accidentalmente” saco los condones a la vista de personas de
sexo masculino, si son conocidas, empiezan a bromearme, si son
desconocidas, a veces observo cierta indiferencia, y en otras cierta
sonrisa, como de complicidad complaciente. Si soy “sorprendido”
alguien del sexo femenino conocido, me bromean, si es desconocida,
observo indiferencia. Debo confesar que al mostrar los condones con
mujeres siento cierta pena, aunque ya no tanta que como en un
principio, sobre todo si son desconocidas.