Barloventeando
¿Sirven para algo las personas viejas? ¡Chi lo sa!
Hace aprox. 15 años las Naciones Unidas decretaron un año dedicado a los viejos, conocer sus necesidades para tratar de resolverlas, entenderlos y mantener relación constante con ellos fué la intención durante ese año conmemorativo, o mas bien, operativo para tratar de que los viejos sean respetados y atendidos.
Como todos los pronunciamientos de las Naciones Unidas, el dedicado a los viejos tiene un lema que dice: “Towards a Society for All Ages”, “Hacia una sociedad para todas las edades”, de gran valor la decisión tomada por el máximo foro en que todos los países civilizados del mundo concurren para exponer y decidir cómo deben ser manejados los asuntos que inquietan a los habitantes de esos países: El asunto de los viejos; desde que el neoliberalismo con su modernidad, automatización y eficientización de todas las actividades del ser humano sentó sus reales sobre el quehacer mundial, desplazando mano de obra, los viejos de todo el mundo fueron arrinconados en el desván de las cosas inútiles. En diferente grado pero sin cesar, todas las empresas y gobiernos del mundo se fueron dando cuenta que los viejos eran necesarios, mas ya desechados, se les hacía imposible reconocer el error y reincorporarlos a los sistemas operativos de las naciones.
Los jóvenes dirigentes gubernamentales de los años ochenta o noventa sintieron que actuaban con justicia y equidad al pensionar a viejos de 50 años, la mayor parte de ellos eran treintañeros que asimilaron con rapidez los cibernéticos métodos para el desarrollo y regulación de las actividades humanas, la euforia modernista les apartó totalmente del sentimiento filosófico humanitario que postula la necesidad de disponer de mentes experimentadas en toda clase de actividad, la enfermedad de la inexperiencia sólo tiene como cura la habilidad y mañas que proporciona la experiencia que se adquiere con los años de laborar en determinadas áreas, a esta tesis se opuso la que postula que la enfermedad de los años sólo se cura con la muerte, se dio a los viejos el trato de epidemia social, tolerable.
Los sabios neoliberales, principalmente los economistas de los años 70’s realizaron sus pronósticos apoyados en tendencias y estadísticas que no tomaron en cuenta la abstracción del sentir de los viejos de ese tiempo y mucho menos consideraron esos treintañeros tecnócratas de los 70’ que para el año 2,000 ellos serían ancianos sesentañeros, mas grave aun, las inhumanas teorías llevadas a la práctica por esos tecnócratas que repudiaron la vejez, enfrentan hoy la triste realidad de que los instauradores de las tesis de repudio a los viejos, son los mismos que hoy engrosan las legiones de senectos y que por primera vez en la historia, para el año 2,020, habrá sobre la faz de la tierra mas viejos que niños.
Pobres jóvenes hoy envejecidos, pagan caro su postulado de hace treinta años pues hoy el boomerang lanzado por ellos les golpea inmisericorde, se dan cuenta que no se debe apartar sin criterio a los viejos, la experiencia vale mucho y los viejos aun en condición valen tanto como los jóvenes. Urge que la sociedad replantee la tesis de los senectos inútiles y aproveche lo que les queda a los viejos para impulsar a los jóvenes. Es mejor su ayuda y que no estorben. ¡AGUAS!
Noviembre 20 del 2012 lmw...@prodigy.net.mx Luis Martínez Wolf
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