DONACIÓN DE ÓRGANOS
Quiero el
día que yo muera
poder
donar mis riñones,
mis ojos
y mis pulmones.
que
se los den a cualquiera.
Si hay un
paciente que espera
por lo
que yo ofrezco aquí
espero
que lo hagan así
para una
vida salvar;
si no
puedo respirar,
que otro
respire por mí.
Donaré mí
corazón
para
algún pecho cansado
que
quiera ser restaurado
y entrar
de nuevo en acción.
Hago
firme donación
y que se
cumpla confío
antes de
sentirlo frío,
roto,
podrido y maltrecho;
que lata
desde otro pecho
si ya no
late en el mío.
La verga yo lo donaré,
que se la
den a un caído
y levante
poseído
el vigor
que disfruté.
Pero pido
que después
se la
pongan a un jinete,
de los
que les gusta brete..
Sería eso
una gran cosa,
yo
descansando en la fosa
y mi verga
dando fuerte.
Entre
otras donaciones
me niego
a donar la boca.
pues hay
algo que me choca
por
poderosas razones.
Sé de
quién en ocasiones
habla
mucha bobería;
chupa lo
que no debía
y
prefiero que se pierda,
antes que
algún comemierda
mame con
la boca mía.
El culo no lo donaré,
pues
siempre existe un confuso
que pueda
darle mal uso
al culo
que yo doné.
Muchos
años lo cuidé
lavándomelo
a menudo.
para que
un médico chulo
en dicha
trasplantación;
se lo
ponga a un maricón
y muerto
me den por el culo.
(Camilo José Cela)