leía el otro día la contraportada de la vanguardia y recuperó un pensamiento que tenía por ahí.
Os pongo un extracto del artículo:
"...Querer fundar una empresa por puro cálculo no basta, hay que estar enamorado de ella. Lo sé, porque cuando he fracasado al iniciar una empresa no ha sido por los números, la idea o el plan...
¿Entonces...? Eran razonables. No soy idiota. Fracasé, porque
yo no estaba lo bastante entusiasmado. Hice un cálculo, pero no me enamoré...."
entonces mis preguntas son:
estamos enamorados de las ideas que estamos llevando a cabo?
o estamos enamorados de la idea de dejar atmira y hacer lo que sea por ello?
o simplemente nos dejamos llevar por la iniciativa anti atmira?
me gustaría que lo pensarais y lo compartiéramos para ver donde estamos cada uno...
para ello, podríamos quedar la semana que viene (martes, miércoles o jueves) para comentar temas como este y de la organización en general que hace tiempo que no lo hacemos.
Ya decís
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Daniel Márquez