Amin Maalouf, la literatura como puente

2 views
Skip to first unread message

jmm

unread,
Jun 11, 2010, 1:46:14 PM6/11/10
to liter...@googlegroups.com
Amin Maalouf nació en Beirut en febrero de 1949 y siendo un bebé se
fue con sus padres a vivir a Egipto. Apenas tenía tres años cuando la
revolución triunfó en El Cairo, las propiedades de su familia fueron
nacionalizadas y todos emprendieron el camino de regreso a Líbano. En
1976, cuando estalló la guerra civil en su país, Maalouf marchó de
nuevo al exilio, esta vez hacia París. Sin haber cumplido los 30 años,
era un experto en desgarros vitales, políticos y culturales. A nadie
debe extrañar que su literatura esté teñida por el afán de explicar
que la convivencia entre culturas es posible e imprescindible. Y que
el pasado ha marcado a fuego el presente. Ayer, los miembros del
jurado del Premio Príncipe de Asturias de las Letras, que ha estado
presidido por Víctor García de la Concha, reiteraban el valor de un
«pensamiento que abre un espacio a la convivencia y la tolerancia»,
junto a una obra de ficción de «calidad extraordinaria». El autor de
'León el africano' se impuso en las últimas votaciones a Ana María
Matute y al poeta chileno Nicanor Parra.

Maalouf nació en el seno de una familia acomodada y tuvo la mejor
educación. Su padre era un periodista que fundó un par de diarios en
el próspero Líbano de mitad del siglo XX, cuando durante un tiempo
feliz su país fue la Suiza de Oriente Próximo. Junto a su carácter de
hombre de empresa, su progenitor cultivaba una faceta artística muy
notable, que le hizo ser reconocido en ambientes culturales como un
importante pintor y poeta. Además, en su hogar el islamismo se vivía
con intensidad pero sin radicalismos.
En la Universidad francesa de Beirut estudió Economía y Sociología,
una formación muy útil para la crítica del mundo actual que realiza en
libros y periódicos desde hace décadas. Porque al final se inclinaría
por el periodismo como actividad principal, una vez que hubo de
abandonar su país, ensangrentado por una guerra civil que de forma
larvada se ha prolongado hasta hoy. En París trabajó como redactor
jefe de 'Jeune Afrique' y pronto publicó su primer libro: 'Las
cruzadas vistas por los árabes', una verdadera declaración de
intenciones, porque contaba un episodio histórico muy conocido, pero
dando voz a la otra parte. A partir de ahí, toda su literatura ha sido
una exploración de la historia, las religiones, las culturas y las
identidades. Así sucedió con 'León el Africano', su novela más
conocida en España. En ella, el protagonista, que ha nacido en la
Granada nazarí poco antes de su caída en manos cristianas, vive una
gran aventura en la que entran en juego los dos mundos que se disputan
el dominio del Mediterráneo.

Significado histórico

Los personajes de profundo significado histórico pueblan la mayor
parte de sus títulos. En 'Samarcanda', se trata del poeta Omar
Khayyam, el autor de 'Rubaiyat', que estará acompañado del creador de
la Secta de los Asesinos. En 'Los jardines de luz', en fin, presenta a
un hombre nacido en las orillas del Tigris y bautizado con el nombre
de Mani, que fundará una doctrina capaz de aunar las tres grandes
religiones con una visión tan humana que terminará siendo perseguido
por todos los imperios de aquel tiempo. No es su novela más conocida,
al menos en España, pero quizá sea la más ambiciosa en el sentido de
que tras la historia narrada hay un verdadero planteamiento político,
ético y religioso, que ha sido desarrollado de manera más
argumentativa en sus ensayos y textos periodísticos.

En ellos, Maalouf huye del maniqueísmo. Porque si bien critica el
lugar preponderante que tiene la religión en los países musulmanes y
se muestra contrario a que las grandes líneas divisorias entre países
y ámbitos políticos sean las identitarias, su actitud tampoco es
complaciente con el mundo occidental. «Ha perdido una parte importante
de su credibilidad moral, sobre todo para la población de los países
árabes. El problema es que nadie la tiene».

Por eso, no cesa de reclamar primero un acuerdo que siente las bases
para la paz en Oriente Próximo, y luego una actitud distinta de
Occidente respecto de los países árabes. «No respeta la dignidad de
las personas, el derecho a que otra gente viva de manera decente; le
da igual su libertad y su educación. Occidente no respeta sus propios
valores», ha denunciado.
Para Maalouf, el único futuro en paz posible -para el que sólo existe
una oportunidad de unos pocos años más- se establecerá sobre la
comprensión entre diferentes. Y ahí los intelectuales tienen que jugar
un papel importante. «Deben tender puentes entre esas culturas», ha
dicho. Lo ha puesto por escrito en sus ensayos, sobre todo el último
('El desajuste del mundo: cuando nuestras civilizaciones se agotan'),
y lo ha sugerido en la peripecia de sus personajes, lo mismo Jaufré
Rudel, el príncipe francés del siglo XII que persigue el amor de una
mujer de Trípoli, que Ossyane Ketabdar, que vivirá las contradicciones
que arrasaron el mundo a mediados del XX.

http://www.larioja.com/v/20100610/cultura/amin-maalouf-literatura-como-20100610.html

Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages