El perfume es el alma de las flores, y cuando nos impregnamos de su
olor, perpetuamos la memoria de su efímera existencia. Por alguna cosa
se afirma que los perfumes tienen algo de inmortalidad… como las hadas
que, sin duda, en los alambiques mágicos elaboran esencias aromáticas
que luego esparcen por el mundo. El recuerdo de vidas tan efímeras se
eterniza en el alma de cada familia floral, que en el mundo invisible
de perfumes y vibraciones etéreas pertenece al dominio de las hadas.
De ahí que cada una de las distintas especies tenga su significación
mágica y su leyenda. (SEGUIR LEYENDO)
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