Estimados colegas:
Ante todo, gracias por sus oportunas respuestas y
recomendaciones.
Para comenzar, les comento que acá en Cuba hemos
estado usando las barras de refuerzo estructural de las construcciones con fines
de bajar aún más los valores de impedancia a tierra, aunque siempre hemos
recomendado la construcción de SPT con electrodos artificiales. Sobre todo,
aprovechamos las instalaciones de cisternas, pues las características de estas
construcciones son ideales, ya que casi la totalidad de la estructura permanece
bajo tierra y con niveles de humedad relativamente altos.
El problema sucede cuando se trata de
construcciones existentes, generalmente muy viejas, donde no es posible
garantizar un camino adecuado para las corrientes de drenaje a tierra, pues los
aceros estructurales no son soldados. La mayor parte de las veces, ni siquiera
se conoce cómo está diseñado o construido el cimiento, los cuales, por empeorar
más la situación, son aislados, es decir, la estructura civil se apoya en
cimientos tipo "dados".
Con la interconexión radial de varios SPT locales
hemos estimado que la impedancia total es aún más baja.
Aquí abro un paréntesis: hace algún tiempo ya,
cuando se propuso por primera vez abrir determinados temas de discusión en este
foro, propuse a la comunidad conversar sobre la conveniencia de tener varios
sistemas de puesta a tierra en una misma instalación interconectados
radialmente, o tener un único SPT. Allí mismo expuse mi criterio: consideraba
mejor tener varios SPT (uno para cada servicio de ingeniería con las
características exigidas por el mismo) e interconectarlos entre sí,
equipotencialmente. Teóricamente, la resistencia total del sistema
interconectado debe ser menor que la menor individual. Lamentablemente, no pudo
sostenerse el intercambio deseado.
Por otro lado, comparto plenamente el criterio
de Andrés Felipe (en una ocasión Juvencio Molina también expuso algo similar):
puede ser que la exigencia de tan bajos valores de impedancia, que son realmente
difíciles de alcanzar en determinadas regiones, sea una estrategia de los
fabricantes/suministradores de equipos sensibles para evadir los compromisos de
garantía.
Pongo el ejemplo de los cerros bolivianos, donde me
tocó una vez preparar la instalación de un resonador magnético nuclear y un
equipo de tomografía axial computarizada multicorte: allí la resistencia del
terreno era increíble... y los representantes de Siemens exigían 0.2
Ohms...!
Los comentarios de Miguel Martínez, también
resultan muy interesantes y cito dos cosas de su mensaje: "De hecho tras discusiones sobre estos puntos con
un fabricante de tarjetas electronicas para equipos medicos de Philips, no
logramos que sacaran de sus especificaciones los valores tan reducidos de sus
resistencias" y "...en la revision de sus sistemas de puesta a tierra [...]
obtuvimos un valor de casi 23 Ohm. Sus sistemas de imageneologia tenian 10 años
operando con esos valores sin mayor problema..."
Entonces, si no existe una norma que exija
determinados valores de impedancia en función de la sensibilidad de un equipo (o
sus prestaciones), ¿tendríamos que concluir que, efectivamente, se trata de una
estrategia de los fabricantes?
Y como segunda cuestión: ¿qué hacer cuando es
imposible obtener valores de la resistencia iguales o inferiores a 0.2 Ohms?
¿Renunciar a la garantía de equipos valorados en varios millonesde dólares?
Concluyo también con una anécdota: hace
aproximadamente 4 años se construyó un SPT para unos equipos similares. Cuando
la empresa constructora culminó sus trabajos, nos certificó una impedancia de
0.18 Ohms. Ahora, al cabo de esos años, la resistencia subió a 3.2. Eso, nos
asombró a todos, porque dada la naturaleza de ese suelo, la resistencia debió
bajar. lamentablemente, no puedo especificar ahora la tecnología que utilizaron
los constructores del SPT, porque yo no me encontraba en esa instalación. Pero
estoy tras sus huellas...
Saludos,
Rolando