
Y se fue, no está Mubarak, dejó el poder, se fue el caimán, se fue por
la barranquera. Es un precedente, sin duda; los que lleven en el poder
(Obiang, Fidel, tantos, en Asia, en África, en el mundo entero) más allá
de lo que les permite la decencia, y sobre todo las urnas que no usan,
deben tomar el mismo camino, dejar de decir, como dijo...