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Un lugar donde la gente entra y sale sin saber que está siendo observada. Donde las miradas se cruzan y las historias mínimas se acumulan. ¿Qué ocurre en esos espacios donde parece no pasar nada y, sin embargo, todo está ocurriendo?
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Eso es lo que propone Cuadros en una cafetería, novela fragmentaria y coral del escritor venezolano-colombiano Tomás Anarchezia-Lenor: una serie de escenas protagonizadas por estudiantes, amantes furtivos, clientes habituales, observadores solitarios y personajes que cargan culpas, frustraciones y esperas prolongadas.
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“El lugar, la cafetería, crea el relato. Desde su ambiente personajes anónimos y nombrados constituyen un universo en el que el deseo es tema permanente en los sujetos manejados por el narrador. En tal sentido, esa topografía, esos cuadros, referencian un mundo que se ha convertido en un tema de múltiples valores”, escribe el venezolano Alberto Hernández en su reseña sobre el libro Cuadros en una cafetería, de Tomás Anarchezia-Lenor.
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