|
Golpes en la noche. Voces que llaman desde un armario cerrado. Niños que lloran bajo el piso de una iglesia. Una criatura que emerge del río para llevarse a los más pequeños. Perros callejeros que convierten un pueblo en territorio de muerte. En estas historias, el miedo no llega de pronto: primero susurra, araña, respira en la oscuridad; luego muestra sus dientes y obliga a mirar lo que todos preferirían mantener enterrado.
|
|
Cuatro relatos componen Hijos de la iglesia, del escritor peruano J. Miguel Vargas Rosas, un libro donde el terror sobrenatural se cruza con la culpa, la infancia vulnerada, los secretos familiares y la violencia encubierta por instituciones incapaces de proteger. Una casa heredada, una parroquia marcada por crímenes ocultos, un río amazónico habitado por presencias inexplicables y una comunidad sitiada por una jauría asesina son los escenarios de una obra intensa, visual y perturbadora, escrita para quienes buscan historias que permanezcan después de cerrar el libro.
|
|
|
|
|
“Un libro que tiene como referentes el miedo natural del ser humano frente a lo desconocido, frente al misterio, a la sudoración que el cuerpo muestra ante una bestia o un visitante de otro lugar que quiere conquistar a los seres humanos. Este es un libro de cuentos alimentado por el terror”, escribe el venezolano Alberto Hernández en su reseña sobre el libro Hijos de la iglesia, de J. Miguel Vargas Rosas.
|
|
|
|
|
|
| |