Más claro no canta un gallo.
Debido al abandono socioeconómico de la provincia, en 1963 se creó JAPDEVA para promover el desarrollo de la vertiente atlántica y la administración y operación de los muelles de Limón. Cincuenta años después el Poder Ejecutivo propone por todos los medios disponibles privatizar o concesionar los muelles de Limón y Moín. Sin concordancia con los principios de racionalidad y proporcionalidad el Presidente Oscar Arias pregona a través de cuñas radiales y otros medios de comunicación una campaña con su propia voz, pidiendo al pueblo limonense apoyo para la concesión portuaria. Sin embargo, en los momentos más difíciles de la provincia (falta de empleo, acumulación de basura en las calles, ola de delincuencia o el abandono hospitalario) nunca se escuchó la voz de nuestro Presidente, con posibles soluciones.
Desde la creación de JAPDEVA las únicas obras realizadas en la provincia de Limón han venido de la mano de la institución. Su presencia se ha sentido desde Sixaola hasta Sarapiquí. Recordemos algunas de las obras: canalización de Tortuguero, ¢1.000 millones para la construcción del Estadio de Asodeli, construcción de la Catedral de Limón, reconstrucción del Estadio de Béisbol y la Escuela Centenaria General Thomas Guardia, donación de ¢500 millones para la construcción del futuro Hospital de Siquirres, ¢200 millones para la cancha sintética del estadio de Guápiles. Además, reconstrucción del Caribe Sur (Talamanca y Sixaola) después de las emergencias pasadas, financiación de obras en escuelas y colegios, así como caminos vecinales en todo el Caribe. En estos momentos el MEP está a la espera de que JAPDEVA reconstruya la escuela de Cieneguita, inhabilitada por dos cursos lectivos. Todas éstas son obras realizadas con los ingresos que obtiene JAPDEVA de la administración de los puertos.
Mentiras sobre JAPDEVA. Para venderles la idea de la concesión, a los limonenses se les dice que a la empresa privada se le cobraría un canon de 15% sobre las tarifas portuarias
para obras comunales. Pero ese canon sería declarado ilegal, porque la Ley de Concesiones habla de un máximo de 5%.
Satanizan a JAPDEVA diciendo que el 64% de los ingresos se va en pago de los salarios de los muelleros. Mentira. Es aproximadamente un 35%, que incluye los salarios de JAPDEVA Desarrollo, la encargada de realizar las obras sociales de Limón, e incluso los
salarios de casi 20 asalariados de la Presidencia Ejecutiva de JAPDEVA.
Critican los pagos adicionales a los trabajadores que realizan labores de riesgo, pero nada dicen por ejemplo del 25% adicional que se paga al personal de la Casa Presidencial, disque por discrecionalidad; o el 15% al personal del Banco Nacional por “eficiencia”, ¢7.000 millones en el periodo fiscal 2008.
Minimizan las obras de JAPDEVA dándole sus créditos a otras instituciones. La reconstrucción en Talamanca y Sixaola, tras las pasadas emergencias, se la atribuyen a la Comisión Nacional de Emergencias, y tras los ¢1.000 millones dados al estadio de fútbol, ahora se dice que es el estadio del ICODER.
No entregar las instituciones productivas. La modernización de los puertos debe estar en manos de JAPDEVA. Se puede renegociar el convenio colectivo con los trabajadores, no para desmejorarlo sino para hacerlo más eficiente. Como se hizo con el ICE, se debe autorizar a JAPDEVA a adquirir emprésticos y endeudarse para mejorar su estructura e equipos, adquiriendo grúas pórticas, montacargas, lanchas atracadoras, etc. En estos momentos solo le está autorizado endeudarse por la ridícula suma de ¢1 millón.
Limón y Costa Rica en general tienen que proteger sus instituciones productivas y no entregarlas a foráneos como se hizo con RITEVE, Alterra, o con las concesiones de carreteras del MOPT donde cobran peaje con solo remarcarlas, como ocurre en la vía entre Escazú y Piedades de Santa Ana.
Tenemos un ejemplo con nuestros vecinos del Sur, los panameños, que en 13 años de administrar el Canal han obtenido el doble de ingresos de los que obtuvieron en 85 años de administración foránea, y ahora están ampliando el Canal para movilizar barcos de mayor tamaño, con una inversión de $5.000 millones en 5 años.
Es nuestra responsabilidad defender JAPDEVA para beneficio de Limón y Costa Rica, y no confiar en promesas de mayor empleo con la concesión.
Son promesas de los mismos que prometieron más y mejores salarios y empleos con la apertura de las estibas en 1995, los que cerraron el ferrocarril en 1995, los que prometieron que con la aprobación del TLC quienes viajaban en un Hyundai tendrían un Mercedes, y los que iban en bicicleta tendrían una moto BMW. Son los mismos que amenazan con cerrar Recope (palabras del hermano del Presidente), si fracasa el proyecto en conjunto con China para construir una nueva planta refinadora. Los mismos que hoy prometen reconstruir el ferrocarril con $5 millones, suma a todas luces insignificante para una obra de esa envergadura, que necesita una inversión millonaria para comprar locomotoras, equipos rodantes, reconstruir la vía y los puentes, más otros bienes e edificaciones. Estemos atentos limonenses y el país en general. En río revuelto ganancia de pescadores. En este caso en el río revuelto se ahogan los muelleros limonenses.
*Exferrocarrilero
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