De: Mater dei » » Laña de hoy <noreply+...@google.com>
Fecha: 8 de noviembre de 2015 03:13:19 GMT+1
Para: acost...@gmail.com
Asunto: Mater Dei » Laña de hoy
Responder a: Mater dei » » Laña de hoy <Mater.Dei....@gmail.com>
Mater Dei » Laña de hoy
“Siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza” (1 P 3,15)
Posted: 07 Nov 2015 04:00 PM PST
Tienes que cultivar tu fe, si no quieres que la semilla de tu vida cristiana quede infecunda entre las piedras de tu ignorancia. La falta de formación hace que muchos cristianos, carentes de criterio y faltos de solidez doctrinal, floten como corchos a merced de las opiniones, modas, bulos, sentimentalismos, tendencias devocionales, dimes y diretes que van y vienen por el ambiente o los medios de comunicación.
Es importante la formación para saber dar razón de tu fe a otros y para crecer en tu propia vida interior, que se verá más cimentada y enriquecida a medida que vaya ahondando más en los sustratos de esa rica tierra doctrinal en la que debe estar enraizada. Has de conocer a fondo la Palabra de Dios, seguir de cerca el magisterio y la palabra del Papa, estar al día de la enseñanza de tu obispo, ahondar en el conocimiento sistemático y científico de las verdades de tu fe, tener criterio cristiano sobre temas de actualidad. Has de ahondar en el conocimiento de tu fe, si no quieres fluctuar entre los extremos de las ideologías que te manipulan con verdades a medias, o contadas por segundos o terceros.
¿Ves con qué dedicación y paciencia enseñaba el Maestro a las gentes? ¿Te has preguntado por qué ese atractivo irresistible que despertaba su enseñanza entre los más sencillos de aquellas tierras? No era sólo su doctrina, era sobre todo su vida lo que más daba razón de El. Ahí tienes el trípode en el que debes sustentarte: el testimonio de tu vida, la formación doctrinal sólida y una intensa y profunda vida interior.
NOVEDAD DIGITAL:
Teología del cuerpo y Eucaristía.
Autora: Carmen Álvarez Alonso
disponible ya en iTunes y en Amazon
You are subscribed to email updates from Mater dei » » Laña de hoy.
To stop receiving these emails, you may unsubscribe now.Email delivery powered by Google Google Inc., 1600 Amphitheatre Parkway, Mountain View, CA 94043, United States
De: Mater dei » » Laña de hoy <noreply+...@google.com>
Fecha: 7 de noviembre de 2015 03:04:58 GMT+1
Para: acost...@gmail.com
Asunto: Mater Dei » Laña de hoy
Responder a: Mater dei » » Laña de hoy <Mater.Dei....@gmail.com>
Posted: 06 Nov 2015 04:00 PM PST
El profeta Elías, cansado de las persecuciones de la reina Jezabel y de huir por los duros caminos del desierto, cayó al pie de una retama, derrotado y vencido por el cansancio y el desánimo. Ni siquiera el pan cocido y el jarro de agua que tomó le devolvieron las fuerzas necesarias para continuar entregado con fidelidad a su oficio de profeta. Sólo aquel otro misterioso alimento que le entregó el ángel dio a Elías la fuerza necesaria para seguir recorriendo un camino que era superior a sus fuerzas (cf. 1 R 19,4-8).
Nada sustituye a la Eucaristía. La necesitas a diario, si quieres seguir recorriendo sin desánimo y sostenido por la fuerza de Dios el empinado camino de tu santidad. Te podrá el cansancio y el desánimo si te empeñas en recorrer el camino con tus solas fuerzas, a base de puños y de voluntad. Haz de la Eucaristía el centro de tu vida espiritual, de tu jornada, de tu trabajo, de tu día a día. No dejes que la rutina, el cansancio, la desgana, la comodidad, tus muchas tareas, te impidan alimentar el alma con aquello que más te hace falta. En ese pan de ángeles se te entrega todo Dios. Que no se te pase un solo día sin que ese Dios eucarístico entre en tu alma y te enamore, te posea, te transfigure y te una a Él.
De: Mater dei » » Laña de hoy <noreply+...@google.com>
Fecha: 5 de noviembre de 2015 03:01:48 GMT+1
Para: acost...@gmail.com
Asunto: Mater Dei » Laña de hoy
Responder a: Mater dei » » Laña de hoy <Mater.Dei....@gmail.com>
Posted: 04 Nov 2015 04:00 PM PST
El bien nace de Dios y lleva a Dios. Deberíamos alegrarnos de todo bien: del bien que Dios hace a otros a través nuestro, del bien que nos llega a través de los demás, del bien con que Dios mismo nos rodea constantemente. Alégrate cuando veas realizado en otros algún bien humano que hubieras querido para ti, o cuando te veas privado de ese bien –quizá demasiado humano– que, en justicia, dices merecer.
Cuando otros se acostumbren a tus servicios y dejen de agradecértelos, o incluso te los interpreten mal, cuando refieran a otros eso bueno que se te ocurrió a ti y que ellos hicieron gracias a ti, cuando otros se apropien de tus buenas obras y a ti te olviden, cuando todos reconozcan públicamente el trabajo de otros y a ti te toque permanecer en segundo plano y sin relumbrón, entonces, alégrate aún más, porque sólo “tu Padre que ve en lo escondido te lo premiará” (cf. Mt 6,1). Hay un sello de autenticidad en las obras de Dios y es el escondimiento, el desaparecer. La perla expuesta a la admiración de todos ya ha recibido su propia recompensa. Despréndete incluso de los frutos buenos que puedan pasar por tus manos y procura que toda tu gloria se la lleve sólo Dios.
Suscríbete a las Lañas diarias en www.mater-dei.es
Descárgate Lañas I y Lañas II en iTunes y en Amazon: http://www.amazon.es/dp/B007P051HA
De: Mater dei » » Laña de hoy <noreply+...@google.com>
Fecha: 4 de noviembre de 2015 03:01:15 GMT+1
Para: acost...@gmail.com
Asunto: Mater Dei » Laña de hoy
Responder a: Mater dei » » Laña de hoy <Mater.Dei....@gmail.com>
Posted: 03 Nov 2015 04:00 PM PST
Qué sacramento tan desconocido, porque desconocido es el perdón y la misericordia de Dios. ¿Por qué no aprovechamos más este arrollador canal de gracia? ¿Sólo porque nos cuesta examinar la conciencia y acusarnos de nuestros pecados? Además de ayudarnos en la práctica de la humildad, conocer nuestros pecados y hacer firme propósito de no volver a consentir una mínima caída en ellos nos hace dar pasos de gigante en nuestro camino de santidad. ¿Te cuesta, quizá, acusarte de tus pecados ante un sacerdote? Aviva tu fe en la acción de Dios a través de sus medios humanos y, sobre todo, a través del poder de la Iglesia. ¿Crees que hay algún otro poder que, siendo meramente humano, sea capaz de proporcionarte, con real eficacia, siquiera una brizna de consuelo y de perdón, o de embellecer tu alma como lo hace la gracia en la confesión?
No esperes a tener pecados mortales para acercarte al corazón misericordioso de Cristo. Tampoco vayas retrasando tu confesión porque sólo tienes faltas y pecados leves. Acércate con frecuencia a recibir, además del perdón, la gracia de este sacramento sin la que no podemos caminar en nuestra vida espiritual. Porque, en el sacramento de la reconciliación es más lo que se te da –la gracia–, que lo que se te perdona –tus pecados–. Valora la práctica de la confesión frecuente no sólo porque tu alma necesita ser perdonada sino, sobre todo, porque necesita ser fortalecida y alimentada. Acércate a Cristo, como aquella mujer que buscaba tocar siquiera la orla de su manto para ser curada de su larga y humillante enfermedad, y te encontrarás, como ella, con esos piadosos ojos de Cristo que miran enternecidos la belleza de tu alma en gracia.
Suscríbete a las Lañas diarias en www.mater-dei.es
Descárgate Lañas I y Lañas II en iTunes
O cómpralos ya en Amazon: http://www.amazon.es/dp/B007P051HA