Los
parabenos se han utilizado en toda la industria de belleza y cuidados
personales. Son un tipo de conservador que previene el crecimiento de bacteria
en la sustancia a la que se aplique. Al principio puede padecernos insignificante
ya que a la mayoría de las cosas que consumimos o utilizamos se les ha aplicado
algún tipo de conservador o método que alargue la vida de anaquel.
El problema
y la atención hacia los parabenos viene del 2004 en un estudio de la doctora
Philippa Darbre, quién encontró concentraciones altas de parabenos en tumores
de mama. Los parabenos tienen una estructura química que les permite unirse a
los receptores de estrógeno del cuerpo, es decir, roban el lugar del estrógeno
aumentando la probabilidad de cáncer o
bien, incrementan la expresión de genes cancerígenos.
¿Cómo se
introducen los parabenos a nuestro cuerpo?La piel es
uno de nuestros principales órganos de excreción y de absorción. Todos los
parabenos que encontramos en cremas, maquillajes, labiales, aceites, shampoo, desodorantes y anti transpirantes,
acondicionadores e incluso algunos productos de higiene íntima, tienen contacto
con la piel. Así se absorben, traspasan nuestros tejidos y circulan por la
sangre.
Hay
parabenos que se encuentran en comida como los arándanos, la canela, las moras
azules, pero éstas son naturales. Los parabenos que se usan en un 90% de los
artículos de cuidado personal, son sintéticos.
¿Qué medidas
podemos tomar?La revisión
de la lista de ingredientes de nuestros productos de cuidado e higiene es
nuestra principal medida. Los parabenos sintéticos los encontramos como
metilparabeno, propilparabeno, butilparabeno, etilparabeno, ácido
hidroxi-benzoico y el benzoato de sodio. Podemos elegir productos que son
naturales y aunque tengan el sello de “orgánico” se debe buscar los
ingredientes ocultos en el etiquetado.
Hay algunos
cambios que se pueden hacer, como usar bicarbonato de sodio en vez de anti
transpirante, al final de cuentas el sudor no es el problema y es bueno que
nuestra piel se desintoxique de esa manera, sólo queremos eliminar el olor y el
bicarbonato cumple con la función.
Para la
piel, podemos usar el aceite de coco, no sólo nutre el exterior sino que
también es de fácil absorción y no deja un rastro “mantecoso” al usarlo.
Claro que
los parabenos no son los únicos ligados al cáncer y otras enfermedades.
Diariamente estamos expuestos a muchísimos tipos de tóxicos en el ambiente o en
nuestra comida. La clave es que escojamos mejor todo lo que hacemos y acercamos a nuestro cuerpo, desde un rímel
hasta exponernos al humo del tabaco.
Publicado por Dr. Rodolfo Bernal para
el 5/12/2013 01:37:00 p.m.