Soy Aníbal Cedrón: Hablé con Fabiola, la esposa de Mario. Murió para mí, un ser excepcional.

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Aníbal Cedrón

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Jan 28, 2014, 5:00:31 PM1/28/14
to Néstor Tato, la...@gruposyahoo.com.ar
Hola Néstor:, hola todos
 
Acabo de hablar con su mujer Fabiola (Es una mujer bella, unos 20 años más joven y que lo amaba fuertemente; tuvo un hijo con él: Nahuel). La enfermedad comenzó entre Noviembre y Diciembre, por éso te cruzaste en el umbral, entre su vida y muerte. Fabiola me habló bastante –o sea lo necesitaba: no hubo velatorio, de acuerdo a su deseo y filosofía-. El cáncer de páncreas es muy rápido; no hay quimioterapia posible. También, muy doloroso, impiadosamente doloroso.
 
Sabemos que no somos inmortales, pero lo deseamos serlo, entre otras motivaciones, es para poder disfrutar de prójimos como Mario Rabey, a quienes obviamente también queremos representarlos inmortales, ya sea porque por egoísmo, observamos su muerte como un dato del que el próximo podemos ser nosotros.
 
Mario Rabey era un hombre extraordinario o lo que se dice un fuera de serie.  Era  marcadamente diferente y singular; poseía un gran talento y una peculiar mirada que tomaba nota de todo lo que  lo rodeaba  o tocaba en suerte vivir . Por eso,  me duele que no sea inmortal, porque me perdí de conocerlo y penetrar en su mundo, en las zonas del misterio –que algunos creyentes dejan  esquizofrénicamente a Dios, pero que yo creo necesario ser heroico como Ulises o al menos como Marco Polo para atreverse a cruzar  –; me duele haber desaprovechado el tiempo propio biológico  –nuestra máxima riqueza-, y no hacerme lugar para ir a su casa a comer un asado preparado por él, al cual invitaba a pesar de padecer una enfermedad que el denominaba aristocrática: la gota. Allí debía haber estado, pero estúpido  por ese otro tiempo, el impuesto  por el sistema y nuestra tendencia a la pereza intelectual, que nos entre-tiene y que  hoy aumenta su fuerza asesina, multiplicando virtualmente en los medios de comunicación,  la masa de la realidad por la aceleración de los hechos,   y nos conduce al sinsentido y a   la alienación extrema,
 
Mi banalidad me impidió aprovechar y ser profundo amigo de Mario, cuando  todo él era una provocación a la vida y a la historia que abarca desde nuestra adolescencia en los sesenta -en el Colegio Nacional-  hasta las últimos acontecimientos históricos, como la movilización por la ley de medios de comunicación, del cual fue protagonista. 
 
Con Mario por ejemplo se perdió un testigo y protagonista singular de esa adolescencia en el Colegio donde se expresaba un espíritu de época, con las utopías del desarrollismo industrial o las de la revolución cubana, o los procesos de liberación nacional caso Argelia, o la rebelión afroamericana, el cuestionamiento a los “valores democráticos, occidentales y cristianos”, la revolución cultural en Occidente,tan intensa,  el rock, los Beatles –introducidos en Argentina, entre otros por Pedro Pujol-  o los  heavy metal , la lucha por la libertad sexual y afectiva, la llamada revolución sexual y las relaciones “prematrimoniales” –que en Buenos Aires vanguardizan las tomas en las facultades,  en el cincuenta y ocho ,por la laica-  el preservativo,  las polleras por sobre las rodillas o las minifaldas o el hot pants – los primeros telos en buenos aires-,  la Reforma Universitaria que significo en el Colegio, la enseñanza mixta y el gabinete de orientación siscopedagógica –entre otras-  también la primera vuelta olímpica –una rebelión de derecha, de un colegio machista y mitrista, que tiro por las escaleras al hijo de Risieri Frondizi-.  No menos conmovedor culturalmente, fue el cambio del relato de  la realidad transmitida virtualmente  o dramatizada por el cine de tantísimos directores geniales que  encontraban un inusual público porteño –entre ellos los jóvenes estudiantes del CNBA como Rabey-  en el Lorraine o  en el Arte,  o por el teatro independiente argentino, con la aparición de excepcionales  dramaturgos, o simbolizadas por las masivas ediciones que producía Eudeba –tenía kioscos en el centro porteño- de libros de ficción de autores argentinos, con tapas ilustradas por obras de arte- ; por   la ebullición verbal y semiótica que se proyectaba por  la Corrientes de las librerías, y las tertulias en los cafés de La Paz o el Politeama, o en las manifestaciones artísticas por la calle Florida, o la Galería del Este entre otras.
 
Ese espíritu de época se reflejaba en nuestro Colegio, a través de una minoría intensa que tenía a Mario Rabey, uno de sus mas caracterizados participantes y quizás hoy el más agudo analista de los que la conformaron.  Había una diversidad de agrupaciones estudiantiles, desde una autóctona –Praxis- que por cierto atrajo rápidamente a Mario Rabey –un anti ortodoxo- , a la existencia de minorías como la “izquierda sionista socialista” y a dos grandes grupos : La Juventud Católica y la FJC, que entre las dos llegaron a tener adeptos, que totalizaban casi el 50 por ciento de la promoción –más de cien- .  También en la conformación de las agrupaciones del CNBA,  operó además del impacto de la revolución cubana,  el cisma entre China y la URSS, con sus consecuencias en la fragmentación de la FJC y el cuestionamiento a la ortodoxia de la Meca soviética ,  o sea se empieza a buscar lo nuevo por fuera de esa Meca,  ya sea en la revolución china o en la cuban. Por otra parte, el espíritu de época lo representa lEl Concilio Vaticano II convocado por el papa Juan XXIII, quien lo anunció el 25 de enero de 1959,  dentro del marco de la llamada coexistencia pacífica declarada entre Estados Unidos y la ex URSS,  que a su vez derivó en los debates entre jóvenes “marxistas” (FJC) y católicos coordinados por el padre Mujica en la Iglesia San Ignacio –1965- , que fue un anticipo del proceso de formación del movimiento de sacerdotes del tercer mundo, del impacto de ese concilio en América Latina – de las ideas de cristianismo y revolución de Camilo Torres-  y que se reflejarían en el  documento de Medellín (1968). En ese contexto, y después del Golpe de Estado de 1966, en que algunos sufrimos la noche de los Bastones Largos en la Manzana de las Luces, comenzaba a gestarse Montoneros, aunque todavía no tenía forma definitiva, y ya la JEC y la FJC, teníamos acciones concertadas, por ejemplo, el acto en repudio al asesinato del estudiante católico Santiago Pampillón, víctima de la represión policial en Córdoba, por el mes de septiembre de ese año,  que se realizó en el tercer piso del Colegio, turno tarde, tercer recreo. Tenía que hablar uno de cada fuerza, ninguno se atrevió porque el que hablaba era automáticamente expulsado: entonces hablé yo.   Inmediatamente me expulsaron, pero Firmenich en solidaridad logró parar toda la promoción y se evitó así mi expulsión, aunque me impusieron una sanción hasta el límite de amonestaciones.  Pero eso es historia aparte. Lo trascendente es lo trascendente de la historia y vida como estudiantes en el CNBA –y no las banalidades que se cuentan en las tradicionales cenas de egresados, donde se suele contar “heroicidades” como haber encerrado al profesor de Higiene, que nos intentaba introducir a la educación sexual-.
 
Me refiero a hechos significativos que poblaron el espacio de los actuales claustros del Colegio y que pueden tocar a su fin  cuando muere alguien de tanta lucidez y tanta brillantez como Mario Rabey,  porque   por esa capacidad iluminadora, podía maravillarnos al aclarar como un día entre las noches y oscuridades,  esos hechos considerados  basura  de la historia  o hechos sobre los que no se habla porque su tratamiento resultan ser  temas molestos a la memoria, como  ocurre entre nosotros, la promoción 66, que no hablamos de lo sustancioso del pasado en el CNBA,  sometidos por la dimensión de la tragedia del genocidio político,  que a partir de nuestro egreso, comenzó a generar los tiempos de La Otra Juvenilia,  así llamada por Santiago Garaño y Werner Pertot,   cuando ser joven era ser peligroso, y el terror y la oscuridad y el secuestro de más de un centenar de ex alumnos convirtieron al Colegio de la patria, en un lugar simbólico del terrorismo de Estado.  Justamente si hablamos sin ataduras sobre estos sucesos históricos, no sólo trágicos, sino de aquellos que alentaban el optimismo, la alegría por vivir, si hablamos de capacidad para despertar y avivar el debate:  Mario Rabey  era un maldito Mosquito, más que picante, urticante.
 
Pensando en los valores y en la riqueza espiritual de Mario Rabey, confieso que fui un gil y sigo gil.  Ahora que no esta vivo, producido el insondable abismo de la muerte, desde esa distancia añoro y  comienzo a darme cuenta de lo que me perdí de hablar con él.  Ahora: ¿con quién cómo él voy a hablar del pasado en común en el Colegio, con una mirada crítica y mordaz, que deculaba las cosas y hechos que socialmente se ocultan, para evitar la confrontación en nombre de una pomposa y supuestamente ecuménica idea de reconciliación y paz, cuando toda memoria o historia es conflictiva, porque unos más, otros menos, todos nos queremos ver lindos y buenos , en particular los privilegiados sociales con guita  que dominan la historia relatada.  Ha muerto Mario, y ahora me siento como todo viejo, que va perdiendo con quien hablar de lo del ayer que vivimos intensamente y que se nos hace cada vez más presente.
 
Insisto me duele que Mario Rabey no sea inmortal.  Me quedó pendiente  meterme y reconocerlo en esas zonas de misterio o del no conocimiento que el otro posee, y que denomino otredad.   Pero me quedó pendiente porque yo quede prendido como el Quijote por los libros de la caballería en decadencia ,  al  mundo idealizado como socialismo real,  por lo cual - obsesionado en la idea del “Hombre nuevo” y reprimido por una moral castradora-  padecí de una visión dogmática,   distorsionada y fóbica a  transportarme por los  espacios desconocidos  .  Esta concepción del mundo bipolar, de lo bueno y lo malo, tuvo consecuencias hasta hoy  en mi desarrollo como persona y como artista.   Entre ellas, las de no esforzarme en frecuentar a Mario,  como un acto más  de toda una larga serie de equívocos y  traiciones e hijoputeces  que cometí y que por su cantidad  pueden integrar el  libro guinness of world records, y ser demostrativo de un  comportamiento narcisista clásico de  artista e intelectual , motorizado por una discutida trascendencia a través de la obra –suerte también de vana negociación con la muerte, como si fuera esta una entidad académica- , y sin que yo haya observado que en verdad  esos actos constituyen una demostración de boludismo pues funcionan como oportunidades que ponen a prueba nuestra condición humana y hasta  son un test de inteligencia. Lo digo desde la edad de la redención, cuando mi conciencia tiene su ennoblecedora señora que es la vergüenza.
 
De modo que o por pereza, o  porque estaba “ocupado” en hacer cuadros o en la “trascendencia” y  por boludismo, todo junto, me perdí de preguntarle sobre su visión y testimonio de los sucesos compartidos y también adentrarme en su elecciones culturales y vocacionales, y sobre las vicisitudes biográficas. En síntesis, a meterme por asombro y reconocimiento,en el tipo sensacionalmente distinto que era Rabey.   Era distinto  hasta en su figura  –una llama ciertamente -llamativamente  extraña. Pelo rojo, tez pecosa, ojos claros y dispuestos  a leer en los rostros de los otros,  y a extender una sonrisa un tanto irónica hasta el pliego de sus labios.
Además venía de una familia  de origen judío - ligada al PC, su hermana Laura, una destacada abogada y militante comunista, actuaba en la Liga de los Derechos Humanos- ,  cuando  escoge ser peronista y  antropólogo  –después de cursar unos meses en la Facultad de Derecho- .  O sea un maldito doblemente, de la familia de los aguafiestas, de los que desafían los parámetros, y que no casualmente es una figura clave del movimiento contracultural de los años sesenta.
 
Desde ahora en más, atraído por la impactante biografía suya  que se puede leer en Internet , quiero meterme a leer sus textos y publicaciones y espero contar con el apoyo de bibliográfico que puede dar Pedro Pujol, nuestro ex compañero de promoción, tan talentoso y creador, además tengo guardados sus correos de la sesenta. Los invito también hacerlo y comenzar a reconocerlo como un fenómeno y  como ya dije un fuera de serie. De algún modo,  es una actitud reparadora ante lo irreparable de su muerte, y para mí es la oportunidad que me tiende su Mano de Mandioca, para indagar ese pasado ya lejano de nuestro paso por el Colegio, en los años sesenta.
 
Saludos fraternales a todos.
 
 
Sent: Monday, January 27, 2014 11:26 PM
To: info
Subject: Re: : Soy Aníbal Cedrón: A CELEBRAR EL AÑO NUEVO. No nos detengamos. Festejemos que loa antropófagos se condenan sólos.
 
Qué lo parió. Lo único que pude averiguar es que su fcbk paró el 5 de diciembre. Lo habré cruzado unos días antes. Iba en su Renault por Corrientes y yo cruzaba por Medrano buscando el subte. Quedamos en hablar y lo dejé para estos días...
En fin.
un abrazote
Néstor


El 27 de enero de 2014, 22:57, info <in...@anibalcedron.com.ar> escribió:
Hola Néstor: Tanto tiempo... No tengo la menor idea... Sólo sé que tenía gota... por lo demás parecía como vos decis rebozante de salud... Yo lo ví el año pasado alrededor de septiembre... No puedo creerlo... Es más fácil que yo estuviera muerto y no él, que parecía  mucho más joven que la edad que tenía...  Un abrazo.
 
Sent: Sunday, January 26, 2014 2:49 PM
To: info
Subject: Re: Soy Aníbal Cedrón: A CELEBRAR EL AÑO NUEVO. No nos detengamos. Festejemos que loa antropófagos se condenan sólos.
 
HOla, Aníbal ¿sabés que le pasò al colorado Rabey?
abz
Néstor


El 31 de diciembre de 2013, 17:33, ANIBAL CEDRON <in...@anibalcedron.com.ar> escribió:

Festejemos amigos, correligionarios ,

compañeros, colegas, gentiles, venturosos,  tenaces, perezosos, extrovertidos, tímidos, soñadores, melancólicos, desconfiados, alegres,  ¡cronopios!:

 

Deseo celebrar con todos y con cada uno. Varios brindis con vino o champagne y por qué no con agua:

¡Felices fiestas para vos y los tuyos! Y un año nuevo  próspero en verduras, frutos, vitaminas E y por el regreso de los grillos con la décima musa y por nuestros pueblos  argentinos y latinoamericanos que al  compás marchan hermanados,

entre los escombros de mitos y cultos funerarios derrumbados.

¡Porque la salud no se haga rutina.

porque nuestra alma no tenga una cana!

Brindemos por el tiempo personal

que es nuestra máxima riqueza.

Pongamos a raya a la muerte:

¡que no nos sorprenda sin vivir a pleno!,

y mantengamos el fuego sagrado de la libertad,

siempre expuesto a apagarse,

como la vida ,  esta amenazada a ser basura,

por  los voraces consumidores del planeta,

usureros, buitres financieros,

lavadores billonarios de dinero, 

narcotraficantes y armamentistas.

Repartamos tercamente ese fuego,

para hacer triunfar el calor sobre los egoístas. 

Por los hermosos frutos del  humanismo:

el amor, la amistad, la alegría , la poética,

la epopeya, la solidaridad,  la igualdad, la fraternidad,

y ¡porque jamás se conviertan en pasas de uva seca!

¡Porque la guerra y la muerte y la injusticia social sean desterradas!

¡Por la Tierra, nuestra casa,

por lo elemental, por el aire, el agua, el fuego y la magia verde de la luna y el sol!

 

Rescatemos la vida, aún con sus problemas,

si son jóvenes no se hagan viejos,

si ya no van para jóvenes como yo, seamos nuevos,

o sea un cronopio sin relación con el tiempo

y gocemos la vejentud y seamos pretenciosos,

cuidado que con los años se acomodan los huesos,

y los músculos,

por lo que algunos también acomodan

la cabeza,

-si es que no la pierden por ser conservadores-.

En todo caso y para todas las edades,

hay que prevenirse de la pereza intelectual

-a la cual somos todos aficionados-

y no cansarse en la espera de la esperanza

y  quedarse en tiempos de ayer por miedo al futuro

que se nos hace en sombras por la incertidumbre.

No nos detengamos,

no nos dejemos vencer por el desaliento.

No dejemos que finalice el día sin acrecentar nuestro espíritu,
sin haber sido feliz, sin haber aumentado  nuestros sueños.

Cada mañana empieza la vida, se renueva la batalla

entre el pasado y el futuro sin resolver,

no desertemos: de esa lucha nace el hoy y reverdece nuestra edad.



Tratemos de arrimar al festejo, a todos

para hacer costumbre la democracia en la Argentina,

que cumple treinta años,

Es cierto, bajo esta democracia

inconclusa como patria y nación soberana:

Existen compatriotas que sufren la injusticia social,

pero también hay afortunados en el reparto ecónomico,

que se apartan  por ver únicamente el vaso vacío,

viciosos lectores de los medios mass,

con oídos que cierran sus ojos,

cautivos por  los terroristas de las palabras,

con aliento denso por los obesos mercaderes de la información .

 

Festejemos que los antropófagos se condenan sólos.

Celebremos el año que llega,  y alentemos los tiempos nuevos,

porque se abran grandes los ojos y la conciencia de la gente,

porque prevalezca la vida sobre la muerte.

 

Nosotros supimos atravesar tiempos congelados

en una noche casi inmóvil,

por el terror que amalgamaba las sombras,

el horror del genocidio político donde algunos sobrevivimos,

para pasar los noventa en los que por suerte no morimos, cuando saquearon nuestra patria   y  la mentalidad sepulturera declaraba el fin de la historia y de las ideologías,

y el único istmo que parecía imperar era el egoísmo.

 

Por eso, festejemos: ¡porque estamos vivos!,

¡porque siempre la luz, deja atrás las sombras derrotadas!

Brindemos por los recuerdos vencedores del olvido,

por la memoria que hace justicia,

por los que fueron asesinados en un amanecer temprano para la historia popular,

por sus ideales de liberación social y patrióticos, por los compañeros desaparecidos.

 

Festejemos. Me gusta  cuando yo somos nosotros.

No puedo festejar por la felicidad mía y de los míos,

sin brindar por la felicidad colectiva de mi patria.

Un resplandor viene por nuestra América Latina,

vientos de los pueblos soplan y esparcen sus semillas en Argentina,

que alientan otros brindis:

¡por la independencia y la soberanía nacional, por la equidad social,

por la democracia no formal, por la democracia hasta el fin,

hasta la democracia económica en la distribución de la riqueza!

¡Por la victoria de los justos!

Celebro y brindo y brindo,

No nos detengamos.

Jamás seamos el óxido de los sueños y esperanzas,

Somos hijos de los días.

 

(Escrito en memoria de mi hermano César, fallecido este año que se va).



 
--
néstor tato
nta...@gmail.com



--
néstor tato
nta...@gmail.com

info

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Jan 28, 2014, 5:00:51 PM1/28/14
to Néstor Tato, la...@gruposyahoo.com.ar

Aníbal Cedrón

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Jan 28, 2014, 5:05:09 PM1/28/14
to Néstor Tato, la...@gruposyahoo.com.ar

Néstor Gorojovsky

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Jan 28, 2014, 7:22:03 PM1/28/14
to la-celest...@googlegroups.com, Néstor Tato, la...@gruposyahoo.com.ar
Che, pero qué noticia de mierda.

El día 28 de enero de 2014, 19:05, Aníbal Cedrón
<anibal...@telecentro.com.ar> escribió:
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Néstor Gorojovsky
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Daniel E. Arias

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Jan 28, 2014, 7:55:53 PM1/28/14
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Joder... como decimos los de mi promoción, "se está muriendo gente que antes no se moría".

Creo que la frase apareció entre nosotros cuando desapareció de entre nosotros el Flaco Spinetta, que tanto nos construyó. Y a quien deberíamos nombrar graduado del Benemérito "ad honorem".

Mi copa alzada por don Rabey, que tanto dijo e hizo, y además fuera de cámara.

Daniel E. Arias, borrego de Carajo '72



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Néstor Gorojovsky
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Carlos Enrique Iorio

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Jan 28, 2014, 9:38:56 PM1/28/14
to
Hola, Aníbal.

Yo también quedé desolado por la noticia.

Siento la misma vergüenza y culpa que sentís vos por el hecho de no haberme permitido disfrutar más de todo lo que el querido Mario tenía para ofrecer generosamente a cuantos quisieran acercársele.

Un abrazo,

Carlos I.
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