"Inconformes, y conformistas" por Cristian Cambronero - "Los buenos, parece, trabajan mucho pero no estudian historia."

1 view
Skip to first unread message

gomezmonte...@gmail.com

unread,
Nov 14, 2012, 1:41:10 PM11/14/12
to zzz yoyoGMAIL, zzz grupo KUXTAL

"Los buenos, parece, trabajan mucho pero no estudian historia."

CC


Inconformes, y conformistas

Hay muchos temas por los cuales sentirse preocupado por estos días en Costa Rica, pero uno en particular me inquieta. Está estrechamente relacionado con lo que percibo es un creciente intento de criminalización de la protesta ciudadana, algo que no debería extrañarle a nadie de parte de un gobierno que ya enfrentó el año con más protestas de los últimos 17 en nuestra historia.


Me refiero a un discurso cada día más recurrente, por parte de gente común y de algunos medios de comunicación, que busca deslegitimar la crítica, así ad portas.


En las últimas semanas ha recrudecido la agitación de quienes demeritan la expresión de opiniones críticas, o disidentes, casi siempre valiéndose de asociaciones falaces, y generalizaciones vergonzosas.


Para muchos de quienes levantan ese estandarte, parecieran existir dos bandos claramente definidos.

  • El de los buenos: ciudadanos de bien, probablemente trabajadores de empresa privada, que pagan impuestos y cancelan sus obligaciones con la CCSS, y que por alguna razón creen que no solo hacen suficiente, sino que hacen más que cualquier otro por hacer crecer a Costa Rica.

  • El otro es el de los malos: probablemente empleados públicos o estudiantes universitarios, seguramente vagos, con excesivo tiempo libre que invierten en criticar, y que evidentemente no aportan nada al soñado “avance” que los primeros -y solo ellos- añoran para el país.


En su miopía, los buenos asocian cualquier abordaje crítico de los acontecimientos de actualidad, o de las actuaciones de los gobernantes, con manifestaciones subversivas que responden a una agenda desestabilizadora y paralizante.


“Deje de quejarse y haga”, “hablar es muy fácil pero ¿usted qué aporta?”, “si no quiere pagar, venda el carro y viaje en bus”, “dichoso que le sobra el tiempo”, “en lugar de estar manifestándose, póngase a bretear”.
¿Habrá algo más triste que la generalización fácil?

Aquellos deciden ignorar que en este bando, el de los malos, existimos miles de ciudadanos conscientes, profundamente preocupados por los asuntos medulares de la vida en sociedad, de la economía, de la generación de oportunidades, de la seguridad, de la innovación, del presente y del futuro.

Curiosamente, el motor de la criticidad de muchos, es precisamente el anhelo de un avance decidido que se traduzca, a grosso modo, en bien común.
Muchos de los que integramos este bando somos emprendedores, muchos generamos empleo, generamos ideas, aportamos a la economía del país. Desde donde estamos construimos, innovamos, proponemos.

Asumir que quien critica, o quien manifiesta inconformidades, es -así tal cual- un vago, es llanamente una tontería.


Irónicamente aquellos, los buenos, los que en lugar de criticar, bretean, y en lugar de manifestarse, bretean, también disfrutan día con día de las garantías sociales, de la institucionalidad, de los servicios, y de los derechos de los que gozamos todos los costarricenses; muchos de ellos conquistados a partir de intensas luchas sociales y de profundos movimientos de cambio que un día nacieron en la forma de una idea disidente, o de una crítica fundada al status quo.


Los buenos, parece, trabajan mucho pero no estudian historia.


La clasificación de las personas en grupos, a partir de presunciones y falacias, es absurda, pero además innecesaria. La expresión de opiniones críticas no es más o menos legítima si proviene de un tipo de ciudadano, o de otro. Simplemente es un derecho inalienable.


También ignoran que entre más educado es un pueblo,

  • será más organizada la sociedad civil.
  • Habrá más participación e incidencia ciudadana (sí, eso incluye marchas).
  • Más y más grupos de presión surgirán para impulsar y gestionar, por las vías establecidas, sus intereses particulares, aceptando que la convivencia se basa en el equilibrio de los derechos de unos y otros, y que a la postre se debe procurar lo mejor para la colectividad.



Asociar desarrollo, avance o progreso, con ausencia de crítica, reflexión, cuestionamiento, vigilancia y transparencia, es un sinsentido aberrante.
Si el antónimo de ciudadanos inconformes son ciudadanillos conformistas, entonces, con orgullo, estemos legítimamente inconformes, pero nunca indiferentes.





Alejandra Marcela Gómez Montero
skype:
gomezmonteroalejandra

(506) 8353 4269
Política personal: "NO contesto llamadas de números privados"
__________________________________________________
....pistas navegables...
http://www.google.com/profiles/gomezmonteroalejandra
__________________________________________________

Con licencia 
Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Costa Rica.

Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages