Fwd: UNIDO EL PUEBLO CONTRA EL GASODUCTO

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Angelica Acosta

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May 3, 2011, 7:44:27 PM5/3/11
to member-...@shtyle.fm, hernan.ng123, Juan Pablo Ozaeta Torres, juventudesfsp, QUIQUE LOPEZ, Yosbany, Angelica Buono


---------- Mensaje reenviado ----------
De: Milagros Rivera <dahu...@yahoo.com>
Fecha: 3 de mayo de 2011 16:18
Asunto: UNIDO EL PUEBLO CONTRA EL GASODUCTO
Para: Angel Figueroa Jaramillo <jara...@utier.org>, John Cestare Mercado <jces...@utier.org>, Andres Hernández Cortés <andresh...@utier.org>, Agustin De Jesús Montero <adejm...@yahoo.com>, Alvin Couto De Jesús <arc...@gmail.com>, Gladys Garcia Cruz <solgl...@gmail.com>, José Rivera <joserivera...@yahoo.com>, José Rivera <jri...@utier.org>, Juan Camacho Moreno <juanca...@yahoo.com>, Julio Lopez Keelan <jlo...@lawyer.com>, Luis Pedraza Leduc <pedraz...@yahoo.com>, Milagros Rivera <dahu...@yahoo.com>, Nydia Gonzalez Reyes <nygonz...@gmail.com>, William Pérez Vega <wp...@yahoo.com>


Unido el pueblo contra el gasoducto

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Por Perla Franco

Publicado: martes, 3 de mayo de 2011
Las principales interrogantes sobre las verdaderas razones para construir un gasoducto, continúan sin encontrar respuesta por los proponentes de ese proyecto. Ni la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), ni el gobernador de Puerto Rico, Luis Fortuño, han querido responderlas.

Por qué se pretende construir en Puerto Rico un gasoducto (Vía Verde) que rajaría la isla de sur a norte con una tubería inmensa que, de paso, destruiría terrenos agrícolas, flora, fauna, cuerpos de agua, y pondría en riesgo permanente la vida de miles de personas; sobre todo, si existe la alternativa de convertir las plantas generatrices de la AEE en el sur (Costa Sur y Aguire) para que puedan utilizar gas natural en lugar de derivados del petróleo, lo cual tendría un efecto similar al que dice buscar la AEE de ahorros en la compra de combustible. Y, por qué la AEE y el gobernador Luis Fortuño insisten en que los que se oponen al gasoducto son opositores también al uso del gas natural, cuando está más que claro que la oposición es a la tubería y no al gas como mecanismo de transición hacia el uso de energías renovables.

Esas preguntas, al igual que otras tantas relacionadas con los daños ambientales que ocasionaría el gasoducto y que tampoco han sido respondidas, son las que han ocasionado que cada vez más personas y grupos se unan en contra de ese proyecto.

CNE descarta viabilidad del gasoducto
Por otro lado, la pasada semana el director de Política Pública del Centro para la Nueva Economía (CNE), Sergio Marxuach, dio a conocer un análisis que hizo sobre “Las finanzas de la AEE y el gasoducto”, el cual evidenció la incapacidad de esa agencia para asumir el costo de un proyecto como ése que ya va por los $450 millones. El análisis tomó en cuenta que esa cantidad no incluye los consabidos costos por aceleración del proyecto, cambios de órdenes y dilaciones en la construcción que han caracterizado obras similares como el Superacueducto y el Tren Urbano, los cuales han rebasado por mucho la proyección de su costo original. Esos $450 millones tampoco contemplan el costo del peaje del gas natural a ser servido, ni la operación y mantenimiento de la gigantesca tubería.

Marxuach encontró, -luego de revisar los estados financieros auditados más recientes de la AEE-, cuatro razones que demuestran que esa agencia no tiene la solvencia para proponer un proyecto como el gasoducto. Explicó que la AEE ha tenido pérdidas continuas agregadas por $575 millones en los pasados tres años fiscales; que las obligaciones totales de la AEE, -al 30 de junio de 2010-, sobrepasaban sus activos totales en $103.61 millones; que la AEE ha retrasado los pagos a sus suplidores, siendo éstos de $820.85 millones para el año 2009 y de $926.80 millones para el 2010, representando de un año a otro un aumento en esa deuda de $105.95 millones; y que esa corporación pública ha tenido un aumento de su deuda a largo plazo por $1,624 millones.

Ante ese panorama, añadió, las excusas que ha dado la AEE de que ha sido la recesión y la volatilidad de precio del petróleo las causantes de esa situación son al menos falsas.

“De hecho, aunque se podría argumentar que la volatilidad ha aumentado en tiempos recientes, el precio del petróleo ha sido sumamente volátil por lo menos desde los años sesenta”, sostuvo. “Por otro lado, la depresión de la economía puertorriqueña lleva cinco años. Uno pensaría que la AEE ha tenido la oportunidad de ajustarse a ambas situaciones”, añadió. Marxuach también contradijo el argumento de la AEE de el no haber aumentado la tarifa eléctrica ha sido otro factor para su deficiente situación económica. “Esto simplemente no es cierto”, aseguró Marxuach. Indicó que la AEE cobra todos sus costos incluyendo los de la pérdida de energía de transmisión, el robo de la luz, la que “le regala a los alcaldes”, la que otorga en subsidios e incluso la que paga en intereses y principal que le adeuda a los bonistas. ¿Qué más intentan cobrar?, preguntó.

Por otro lado, aseguró que contrario a lo que dice la AEE para justificar el gasoducto, el precio del gas natural ha estado sujeto a los vaivenes del mercado y “tiende a moverse en la misma dirección que el precio del petróleo”, siendo en ocasiones el del gas más volátil que los del petróleo. Anticipó que debido a la demanda mundial de gas natural que se prevé, su precio “podría aumentar significativamente”, lo que no permitiría a la AEE cumplir su promesa de mantener por años un mismo precio de compra en ese combustible.

Marxuach concluyó que la AEE debería explorar otras alternativas al gasoducto y aclaró que no se opone al uso del gas natural. Vio con buenos ojos la alternativa propuesta por Casa Pueblo y la UTIER de que en lugar de un gasoducto, la AEE convierta sus plantas generatrices del sur para que puedan utilizar gas natural en lugar de petróleo.

Abogados confirman gasoducto viola leyes ambientales
De otra parte, expertos abogados en derecho ambiental dieron a conocer el pasado jueves en conferencia de prensa un estudio que concluyó que el gasoducto propuesto por la AEE viola leyes ambientales federales, por lo que solicitaron al Cuerpo de Ingenieros, -entidad que otorga el permiso final para el gasoducto de sur a norte que propone la AEE,- que no conceda el permiso de construcción a ese proyecto. Dicho estudio fue enviado al Cuerpo de Ingenieros.

Las principales conclusiones contenidas en el estudio fueron que la AEE no ha suministrado la información requerida que permitiría evaluar cómo se protegerán los recursos naturales a través del trayecto del gasoducto; que tampoco ha podido demostrar que el gasoducto es la alternativa menos dañina al ambiente; y no evidencia cómo mitigarían el daño que causaría a los recursos naturales. Por ende, solicitaron al Cuerpo de Ingenieros que le requiera a la AEE una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) Federal, ya que la que la AEE presentó ante la Junta de Calidad Ambiental de Puerto Rico fue catalogada de deficiente.

Los abogados que participaron en el estudio fueron de tres facultades de Derecho Ambiental, dos de Puerto Rico y una de Estados Unidos. De Puerto Rico participaron la Universidad Interamericana de Puerto Rico, la Universidad de Puerto Rico (UPR), y la Universidad de Vermont. La Interamericana estuvo representada por el abogado Rafael Espasas García, la UPR por Pedro Saadé Lloréns, y la de Vermont por la directora asociada de su clínica de Derecho Ambiental, Teresa Clement.

Denuncian hostigamiento a envejecientes en ruta gasoducto
La Procuradora de las Persona de Edad Avanzada, Rossana López, denunció la pasada semana cómo afecta el gasoducto a ancianos que viven en la ruta propuesta para ese proyecto.
La denuncia fue hecha luego que la oficina de la Procuradora realizara un estudio entre los meses de noviembre de 2010 a abril de 2011 que reflejó que el 65 por ciento de los ancianos residentes en los pueblos de Adjuntas, Peñuelas, Utuado y Levittown en Toa Baja mostraran diversos tipos de trastornos mentales como depresión y ansiedad. Los mismos fueron ocasionados por el constante hostigamiento y temor que dijo sienten estas personas que han estado amenazadas con ser desalojadas de sus hogares. Más aun, porque se les acercan y solicitan información y documentación sobre sus residencias, muchas de las cuales tendrían que ser removidas del lugar para poder pasar el gasoducto. También se conoce de helicópteros que sobrevuelan cercanos a los techos de esas propiedades, han creando pánico entre los residentes.

Ante eso, la Procuradora pidió a la AEE que tome acción para evitar que las personas que padecen de condiciones de salud sigan expuestas a esas amenazas y al miedo que les provocan contratistas del gasoducto que de continuar con esas prácticas pudiera exacerbar las condiciones de salud de la población y hasta causarles la muerte.

Coalición Cero Desalojo se opone al gasoducto
Las más de 40 organizaciones de toda la Isla que pertenecen a la Coalición Cero Desalojo manifestaron también su rechazo a la construcción del gasoducto y expresaron su solidaridad con los residentes amenazados con ser desalojados en el trayecto marcado para el gasoducto. Así lo expresaron los líderes de comunidades de Las Gladiolas, Mainé y Los Filtros en el área metropolitana; Mirta Colón, Aníbal Cruz y Jorge Oyola respectivamente. Éstos dijeron estar alerta y dispuestos a defender sus hogares y los de sus vecinos y a dar la batalla para no permitir más desalojos forzosos.

UTIER insiste en que el gasoducto es un robo al pueblo
La Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (UTIER) en voz de su presidente Ángel Figueroa Jaramillo volvió a la carga la semana pasada contra el gasoducto y de paso anunció que acudirían al llamado de Casa Pueblo en Adjuntas el 1ro de Mayo, día en que los trabajadores del mundo conmemoran su principal efeméride, el Día Internacional de los Trabajadores. Indicó además que solicitarán revisión de la sentencia del Tribunal Apelativo que se declaró sin jurisdicción en una demanda que solicitaba que se revisara la decisión de la Junta de Calidad Ambiental que le dio visto bueno al gasoducto, aun cuando la Declaración de Impacto Ambiental que le presentó la AEE estuvo plagada de mentiras y deficiencias. Insistió en que cada vez se demuestra con mayor claridad que el gasoducto es un robo al pueblo.

La UTIER, quien creó un comité para estudiar el gasoducto, se reafirmó en que ese proyecto no cumple con los objetivos que dice perseguir de reducir el costo energético e insistieron en que además tendría un impacto negativo tanto para el ambiente como para las comunidades por las que transcurriría. Ese sindicato insiste en que en lugar del gasoducto, la conversión a gas natural de las plantas de la AEE en el sur de Puerto Rico podría producir más de la mitad de la capacidad energética que tiene la Isla. Proponen, además, que el ahorro que traiga el uso de gas en esas plantas, la AEE lo utilice para el desarrollo de fuentes alternas de energía. La UTIER ha insistido una y otra vez en la necesidad de que se defina una política publica energética “sensata y sostenible” para Puerto Rico que tome en cuenta la energía como un derecho humano y no como una mercancía de mercado que debe estar en manos del pueblo y no de compañías privadas que lo que buscan es el lucro.

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