Reflexión del día 07 de Marzo.
Ya es tiempo de tomar conciencia de que mi actitud -hacia la vida y la gente-
puede tener un efecto tangible y mensurable sobre mí acontecer día a día.
Si espero algo bueno, seguramente algo bueno me sucederá
y si trato, cada día, de entornar mi actitud y mi punto
de vista con el sonido de un fundamento espiritual,
eso hará cambiar las circunstancias de mi vida para mejor.
¿Acepto el hecho de que se me ha otorgado un indulto cada día,
que coincide con la continuidad de mi condición espiritual?
Oración del día:
Ya que mi enfermedad era espiritual
-tanto como emocional-,
que pueda recuperarme espiritualmente
por medio del contacto diario con DIOS.
Que pueda encontrar un rincón de paz dentro de mí
para pasar unos pocos momentos con DIOS.
Que DIOS me permita conocerlo a fondo
Hoy Recordaré:
Pasar un momento de paz con DIOS.
=============================
7 de Marzo
Las cosas que más apreciamos son las que más nos han costado.
He pagado un precio muy alto para llegar a JA, y mi vida de abstinencia
y cordura son más valiosas para mi que cualquier otra cosa.
Pero es fácil olvidar.
Los solitarios días de mi compulsión por la apuesta se vuelven vagos y puedo quedar
aprisionado por las preocupaciones diarias, corriendo para aquí, corriendo para allá.
Es fácil caer en los viejos hábitos y formas de pensar que obstruyen
mi capacidad de ser útil tanto a mi mismo como a los demás.
Necesito recordarme que el programa de JA es un programa de acción:
ir a reuniones, trabajar los pasos, hacer llamadas del paso doce
- todo parte de mi vida de abstinencia y cordura.
Sólo por hoy:
No hay nada en el mundo que cambiaría por lo que tengo en JA.
Hago todo lo que sea para conservarlo.
========================================================================================
Marzo 7
"En lugar de actuar impulsivamente,
nos detenemos lo suficiente
para entender la voluntad de Dios.
Entonces, en lugar de acudir a la fuerza de voluntad,
nos relajamos y nos preparamos para recibir la ayuda de nuestro Poder Superior.
Todo lo que necesitamos decir es ‘Dios, por favor ayúdame a hacer Tu voluntad.’”
En mi recuperación, estoy aprendiendo a silenciarme y
escuchar la voz en mi interior que es mi Poder Superior.
Esta presencia está siempre conmigo,
pero en mi manera de hablar cotidiana y al querer hacer todo a mi manera,
esta voz se ahoga a menudo. Cuando me callo y la sintonizo, puedo escucharla fuerte y claro.
Volviendo a las palabras del Tercer Paso cada vez que lo necesite,
vivo en recuperación. Esto es un verdadero milagro,
saber que a través de estas pocas palabras de súplica
-permíteme hacer Tu voluntad- me muevo hacia algo mejor.
Esto siempre me guía y siempre es un regalo,
porque cuando pido voluntad para hacer la voluntad de Dios,
cedo el control de lo que yo creo que debería suceder.
Me sorprendo siempre.
===========================================================
7 de Marzo
Una vez que se ha colocado la llave en el cerrojo
y se logra abrir una mínima parte,
quedará más fácil ir abriendo poco a poco la puerta.
La buena voluntad para entregar mi orgullo y
mi obstinación a un Poder Superior a mí mismo,
ha resultado ser el único ingrediente absolutamente
necesario para resolver todos mis problemas hoy.
Aun la más pequeña dosis de buena voluntad, si es sincera,
es suficiente para permitir que Dios entre y se haga
cargo de cualquier problema, dolor u obsesión.
Mi nivel de bienestar está en relación directa
con el grado de buena voluntad que yo posea
en cualquier momento dado para renunciar a mi obsesión
y permitir que se manifieste la voluntad de Dios en mi vida.
Con la buena voluntad, mis preocupaciones y temores
son poderosamente transformados en serenidad.
==========================================================================