COMUNICADO ESPANOL CIMADE: “Pesadilla en la frontera entre Túnez y Libia : el campamento de Chucha se incendia” - 25 de mayo de 2011 / COMMUNIQUE ANGLAIS LA CIMADE: “Cauchemar à la frontière tuniso-libyenne: le camp de la Chucha mis à feu” -- 25 mai 2011 / / COMMUNIQUE ANGLAIS LA CIMADE: “Cauchemar à la frontière tuniso-libyenne: le camp de la Chucha mis à feu” -- 25 mai 2011 / PR SPANISH CIMADE: "Nightmare at the Tunisia-Libya Border: Chucha Camp Set Ablaze" (25 May 2011)

4 views
Skip to first unread message

JSF-JWB Migrants

unread,
May 30, 2011, 12:09:14 PM5/30/11
to JSFJWBM Info Distribution

ESP: Traducción en español (no oficial) del comunicado de prensa de la Cimade:

“Pesadilla en la frontera entre Túnez y Libia : el campamento de Chucha se incendia” - 25 de mayo de 2011

(Comunidado original en francés abajo)


FRA: Traduction anglaise (non-officielle) du communiqué de presse de La Cimade:

“Cauchemar à la frontière tuniso-libyenne: le camp de la Chucha mis à feu” -- 25 mai 2011

(Communiqué original en français en bas)


ENG: Spanish translation (unofficial) of Press Release by Cimade:

“Nightmare at the Tunisia-Libya Border: Chucha Camp Set Ablaze” -- 25 May 2011

(French original is below)

 

 

 

ESPAÑOL

Traducción en español (no oficial) por Justicia Sin Fronteras para los y las Migrantes del comunicado de prensa de la Cimade

(Comunicado original abajo)


LA CIMADE


Contacto de la prensa:
Agathe Marin, La Cimade : 01 44 18 72 62/ 06 42 15 77 14


25 de mayo de 2011

Pesadilla en la frontera entre Túnez y Libia :
el campamento de Chucha se incendia

 

"Se queman cada una de las tiendas de campaña, nos encontramos en el desierto, vemos las tiendas de campaña que se queman y tenemos miedo", nos declaró mediante una conversación telefónica ayer por la noche un refugiado del campamento de Chucha en la frontera entre Túnez y Libia. "Todo el día hay agresiones y saqueos, no sabemos si ha habido muertos, pero sí sabemos que hay heridos. Los hombres se encuentran armados con cuchillos y machetes". Los testimonios de los refugiados del campamento de Chucha que nos han alertado por teléfono el pasado martes 24 de mayo, son trágicos y desesperados.

 

En el campamento en donde la Cimade llevó a cabo, conjuntamente con el Gadem (Grupo de acompañamiento y de la defensa de los extranjeros y de los migrantes), una misión de observación en abril, miles de hombres y de mujeres fueron bloqueados durante semanas. La mayoría de estas personas provienen de Eritrea, Costa de Márfil, Somalia, y contrariamente a las otras decenas de miles de migrantes que están huyendo de Libia, estos no pueden ser repatriados a sus países.

 

Un incendio provocado durante la noche del sábado para amanecer domingo, causó la muerte de cuatro eritreos, provocó una ola de pánico y de revuelta entre las comunidades de exiliados, mientras que rumores dejan abierta la posibilidad de un incendio criminal provocado por los conflictos entre refugiados pro y anti-Khadafi.

 

Debido a su protesta en contra de la espera en condiciones deplorables, ahora ya insoportables debido a la inseguridad, y debido a que exigen su evacuación, la gran mayoría de los refugiados del campamento ha decidido ocupar la única ruta que va de la frontera libia al pequeño poblado tunecino de Ben Guerdane. Dicho poblado ha recibido el golpe frontal de la falta de comercio con Libia, el cual es una escasa fuente de ingresos en esta aislada región. En abril, que es cuando llevamos al cabo nuestra misión, ya habiamos constatado las tensiones sucitadas por los grupos contrabandistas que viven del comercio informal y que no esconden su hostilidad hacia los militantes anti-Kadhafi y hacia los refugiados que huyen de su régimen.

 

Para el martes las tensiones ya estaban en su apogeo entre ciertas comunidades, pero sobretodo entre pequeños grupos de tunecinos, en donde ciertas personas aparentemente en posesión de armas blancas, intentaron desalojar la ruta de los refugiados. Ante estos ataques, los enfrentamientos estallaron y las tiendas de campaña se incendiaron. Nuestros corresponsales hablan de varios heridos y ciertas fuentes reportan tres muertos.

 

El ejercito tunecino, visiblemente desbordado, trató de interponerse mediante el uso de gas lacrimógeno para dispersar a la muchedumbre, y al momento de su retirada ha distribuido un poco de agua y de galletas entre los refugiados. El personal humanitario, y particularmente el ACNUR se han retirado; uno de los reponsables ante los rumores de la captura de rehenes, declaró ayer ante la prensa "nuestro personal está sano y salvo, mientras que nosotros no estamos seguros acerca del lugar debido a la inseguridad en el campamento" (AP, 24/05/2011).

 

"Estamos solos, hagan lo que sea, ya no podemos más", nos alertaron ayer en la noche por teléfono los refugiados el campamento de Chucha en la frontera entre Libia y Túnez.

 

Túnez ha aceptado desde el mes de febrero más de 380,000 exiliados de Libia, la mayor parte en el campamento de Chucha a unos cuantos kilómetros de la frontera. Unas 3000 personas aún se encuentran en el campamento después de varias semanas, incluso meses, y su inquietud acerca de su futuro se transformó ayer en una pesadilla. 3000 personas que según sabemos, después de varias semanas, contrariamente a las decenas de miles de otras personas que han podido regresar a sus casas, no han podido retornar a su país (Sommalia, Eritrea, Costa de Márfil, Sudán, etc.). La reinstalación exigida de unos miles de personas después del mes de marzo por la ACNUR ante la comunidad internacional y que representa muy poco para los 27 estados que conforman la Unión Europea, habrían podido probablemente evitar estos dramas.

 

Por ahora, la Unión Europea no ha recibido, entre Italia y Malta, no más del 1.5% de los exiliados de Libia. Además de esto, la UE continúa, ante un Túnez confrontado por varios desafios, clamando con una indecencia espantosa, ante la "invasión" de las costas italianas. Sin ninguna duda, Túnez tiene la necesidad de otro tipo de apoyo.

 

 

> Descarga el reporte de la misión de observación enviada en abril por la Cimade y el Gadem

 

 

Contacto de la prensa:

Agathe Marin : 01 44 18 72 62/ 06 42 15 77 14

 

 


[Traducción en español del texto original en francés por Victor Muruet, Red de Traductores Voluntarios de Justicia Sin Fronteras para los y las Migrantes]


 

 

ORIGINAL EN FRANCES

ORIGINAL EN FRANÇAIS

FRENCH ORIGINAL

 

 

La Cimade

Communiqué de presse

 

Contact presse :

Agathe Marin, La Cimade : 01 44 18 72 62/ 06 42 15 77 14

 

25 mai 2011


 

Cauchemar à la frontière tuniso-libyenne :

le camp de la Chucha mis à feu.

 

« Ils brûlent toutes les tentes une à une, on est dans le désert, on voit les tentes qui brûlent et on a peur », nous a déclaré par téléphone hier soir un réfugié du camp de la Chucha à la frontière tuniso-libyenne. « Toute la journée il y a eu des agressions et des pillages, on ne sait pas s’il y a eu des morts, mais il y a des blessés. Des hommes sont armés de couteaux et de machettes ». Les témoignages des réfugiés du camp de la Chucha qui nous ont alertés ce mardi 24 mai par téléphone sont tragiques et désespérés.

 

Dans ce camp où La Cimade a mené, conjointement avec le Gadem (Groupe d’accompagnement et de défense des étrangers et migrants), une mission d’observation en avril , des milliers d’hommes et de femmes sont bloqués depuis des semaines. La majorité d’entre eux sont Érythréens, Ivoiriens, Somaliens, et contrairement aux dizaines des milliers d’autres migrants fuyant la Libye, ils ne peuvent pas être rapatriés chez eux.

 

Un incendie dans la nuit de samedi à dimanche, causant la mort de quatre Érythréens, a provoqué un vent de panique et de révolte au sein des communautés d’exilés, d’autant que des rumeurs laissaient entendre la possibilité d’un incendie criminel provoqué par des conflits entre réfugiés pro et anti-Khadafi.

 

Pour protester contre l’attente dans des conditions déplorables, devenues insupportables avec l’insécurité, et pour demander leur évacuation, la grande majorité des réfugiés du camp a décidé d’occuper l’unique route qui mène de la frontière libyenne à la petite ville tunisienne de Ben Guerdane. Cette ville a été touchée de plein fouet par l’arrêt du commerce avec la Libye, rare source de revenus de cette région isolée. En avril, lors de notre mission, nous avions déjà constaté des tensions, suscitées par des groupes de contrebandiers qui vivaient du commerce informel et ne cachant pas leur hostilité aux militants anti-Kadhafi et aux réfugiés qui ont fui son régime.

 

Mardi les tensions étaient à leur apogée, entre certaines communautés mais surtout avec des groupes de Tunisiens, dont certains apparemment en possession d’armes blanches, venus pour tenter de déloger de la route les réfugiés. Face à ces attaques, des affrontements ont éclaté et les tentes incendiées. Nos correspondants parlent de nombreux blessés et certaines sources rapportent trois morts.

 

L’armée tunisienne, visiblement débordée, a tenté de s’interposer, en usant de gaz lacrymogène pour disperser la foule, et en soirée a fourni un peu d’eau et des biscuits aux réfugiés. Le personnel humanitaire et notamment le HCR a quitté les lieux, un des responsables face à des rumeurs de prise d’otage, déclarait à la presse hier « notre personnel est sain et sauf, d’autant que nous ne sommes pas sur les lieux en raison de l’insécurité dans le camp » (AP, 24/05/2011).

 

« Nous sommes seuls, faites quelque chose, on n’en peut plus », nous alarmaient hier soir par téléphone des réfugiés du camp de la Chucha, à la frontière tuniso-libyenne.

 

La Tunisie a accueilli depuis le mois de février plus de 380.000 exilés de Libye, la plupart au camp de la Chucha à quelques kilomètres de la frontière. Quelques 3000 personnes  sont présentes dans ce camp depuis des semaines, voire des mois et leur inquiétude sur leur devenir s’est transformée hier en cauchemar. 3000 personnes dont on sait depuis des semaines, contrairement aux dizaines de milliers d’autres qui ont pu rentrer chez elles, qu’un retour au pays n’est pas possible (Somaliens, Erythréens, Ivoiriens, Soudanais etc.). Les quelques milliers de réinstallation demandées depuis le mois de mars par le HCR à la communauté internationale et qui représentent si peu pour un espace de 27 États qu’est l’Union européenne, auraient probablement pu éviter ces drames.

 

Pour l’heure, l’Union européenne n’a accueilli, entre l’Italie et Malte, que 1,5% des exilés de Libye  et continue, face à la Tunisie confrontée à de multiples défis, de crier, avec une indécence effarante, à l’« invasion » sur les côtes italiennes. Sans aucun doute, la Tunisie avait besoin d’un autre soutien.

 

> Télécharger le rapport de la mission d'observation menée en avril par La Cimade et le Gadem [en français. Traduction en anglais suivirá]

 

 

 

Contact presse :

Agathe Marin, La Cimade : 01 44 18 72 62/ 06 42 15 77 14

 



 

[La traduction non-officielle en espagnol du communiqué original en francés a été fait par Victor Muruet, Réseau des Traducteurs Volontaires de Justice Sans Frontières pour les Migrants et Migrants]

 

 
***
Justice Sans Frontières pour les Migrants et Migrants

Justice Without Borders for Migrants
Justicia Sin Fronteras para los y las Migrantes
jus...@jsfjwb.org
www.jsf-jwb-migrants.org

Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages