Esas son las cifras de la organización....luego viene El País que dice que eran 10.000.
Digamos que eran entre 10.000 y 500.000 las personas que estuvieron ahí.
Lo que sí puedo decir es que Marta al piano y yo al violonchelo tuvimos un auditorio que abarcaba toda la plaza de Neptuno (incluído el Palace) y la castellana desde Neptuno hasta Cibeles...y más allá. Todo lleno de cabecitas que cuanto más lejos estaban más pequeñitas se hacían. Eso puedo asegurarlo porque lo ví.
La verdad es que no esperábamos un auditorio tan numeroso...de hecho fue bastante impresionante ver desde la tarima que instalaron los organizadores como la cabecera de la manifestación se iba acercando desde Cibeles y ni aún llegando a Neptuno se podía ver el final de aquella marea humana.
Y sobre todo, lo más impresionante fue el clima de alegría, de paz y de esperanza que se respiró en la manifestación por la vida de este último domingo.
Los que me conocéis sabéis que soy contrario al aborto. Es posible que algunos piensen que es porque soy católico (sí, eso, católico y músico..).
Lo cierto es que no estoy en contra del aborto por mi fe. Estoy en contra del aborto sencillamente porque lo considero una flagrante injusticia. Y mi razonamiento es sencillo: ninguno de los que han planteado esta nueva ley ni la anterior se ha basado en una demostración objetiva y clara de que la vida empieza más allá de la semana 12, 14 ó 22. Es decir, al plantear estas leyes sobre el aborto se ha sobreentendido SIN NINGUNA DEMOSTRACIÓN VÁLIDA Y OBJETIVA que aquello que se eliminaba no eran vidas humanas. Es decir, no se ha recurrido ni al más elemental beneficio de la duda para la víctima.
Y todo con la excusa de procurar el bien para la madre, que en el fondo es la primera víctima de este engaño colectivo, ya que en vez de apoyarla y ayudarla a salir adelante con todos los medios posibles, el estado y la sociedad parece que solo la invitan, cuando no obligan, a abortar.
Dicho esto, tengo que reconocer que mi adhesión a la lucha contra esta injusticia es doble, ya que mi fe también me invita a ello ("Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia porque ellos serán saciados")
Por eso hoy, viendo aquella marea humana que se acercaba desde Cibeles, lo único que podía sentir en mi interior era una profunda esperanza, creo que lo más cercano a la felicidad que se puede sentir, porque era como el despertar de una justicia dormida y ver en las personas el impulso de esa justicia llena de vida, como una bocanada de aire fresco en una sociedad ahogada por el engaño colectivo.
Puedo decir que quedé un poco saciado de esa justicia...
Llegados a este punto (si es que habéis tenido la paciencia suficiente), tengo que reconocer que mi estelar actuación es sólo una excusa para transmitiros un poco de esto que me ha llenado tanto a mí.
No obstante os transcribo la introducción que hice desde el escenario y os mando por MP3 una versión de la pieza que toqué (en la que no aparece Marta, que tocó de lujo), por si os interesa...
Un fuerte abrazo a todos,
Pedro
"El otro dia lei con tristeza en un diario de tirada nacional como un columnista se mofaba de aquellos que piensan que descuartizar un feto es lo mismo que asesinar a un bebe.
Aquello que no acertaba a responder, igual que todos los que mantienen esta postura públicamente (como poco irresponsable) es CUANDO EMPIEZA LA VIDA.
Me da vergüenza solo pensar que ni uno solo de los que estan promoviendo esta bochornosa ley haya dado una respuesta clara y convincente a esta pregunta.
Ante tanta impotencia lo único que puedo hacer es venir aqui a apoyar, y rezar. Se que muchos de los que aqui están no profesan o practican religión alguna.Se que muchos han venido porque entienden que esta es una cuestion de justicia elemental. También sé que muchos han venido precisamente porque su fe les impulsa a luchar por la justicia.
La pieza que vamos a interpretar para nosotros representa una oracion, una oracion por los que
mueren indefensos,
una oracion por los que matan impunes,
una oracion por las mujeres que luchan por sacar adelante el hijo que llevan dentro,
una oracion por las que lo dudan,
una oración por las mujeres que ya abortaron,
una oracion por los que todavía no son conscientes de lo que está en juego
y una oracion por la perseverancia de los que luchamos por la justicia.
Que cada uno la escuche como le dicte su corazon y su espiritu."