Una de las mentiras más terribles de nuestro tiempo es la que nos pretende hacer creer que el sistema occidental, basado en la economía capitalista-consumista y en la democracia representativa-parlamentaria, es el único posible. Con lo que incluso si tiene inconvenientes, o consecuencias nefastas, éstas son inevitables.
Esto no es cierto, y demostrarlo es una necesidad vital y urgente. Hay muchas otras formas de vivir, y miles de ejemplos, pequeños y grandes, de maneras diferentes de hacer las cosas. Redes de trueque, bancos de tiempo, grupos de consumo, iniciativas de democracia directa, centros sociales autogestionados, proyectos de reciclaje, energías renovables, agricultura ecológica, bioconstrucción…
Los mapas web nos ayudan a encontrar de un solo vistazo aquello que buscamos, y en tiempos como los que vivimos pueden ser herramientas muy eficaces para servir como altavoz visual de todo este tipo de iniciativas.
Existen ya varios proyectos para crear mapas específicos de estos temas: de economía social, consumo ético, redes del #15m e iniciativas alternativas de toda índole. Cada cual tiene su propio estilo y línea temática, su equipo mapeador, más o menos abierto, y su manera de mostrar los resultados. Y hay dos handicap que se suelen encontrar: por un lado, el trabajo de estudiar y catalogar es muy laborioso, y requiere distribuir los esfuerzos. Por otro, la realidad es compleja y sólo abordable desde múltiples puntos de vista, parcialmente solapados, haciendo difícil conseguir una visualización completa en un sólo mapa.
Y aquí es donde donde entra el proyecto Mapunto, cuya misión es crear nexos de unión que transformen a los mapas individuales en una red interconectada, pero teniendo en cuenta el papel activo de cada proyecto, respetando la autonomía de los mismos y aglutinando dichos esfuerzos a través de la inteligencia colectiva, para así construir entre todos un espacio de referencia.
Hace cerca de tres años que conozco y he colaborado con este grupete de gente para los que es importante hacer visible que SÍ existen alternativas, que SÍ hay movimientos, personas, grupos, cooperativas, asociaciones, personas cambiando las cosas que no nos gustan desde las prácticas. Se puede saber más del proyecto en
mapunto.org
¡Gracias!
Bx,
Eli.