Hola a todos,
La eucaristía y la cena de ayer estuvieron genial. Me alegré muchísimo de veros a muchos de vosotros pero eché de menos también a algunos que no pudieron venir.
Espero que os gusten los carteles con fotos del voluntariado de la JMJ que hemos puesto en la Basílica. Si no los habéis visto todavía, no perdáis esta oportunidad.
En cuanto tengamos terminados los CD-recordatorio de la JMJ os lo haremos saber para que todos tengamos un bonito recuerdo de la JMJ.
Aprovecho la ocasión para invitaros a unas catequesis que va a haber en la parroquia los lunes y los jueves a las 20:30 a partir de mañana msmo. Son catequesis para jóvenes y adultos para profundizar un poco en la fe. Nos ayudan a entender un poco más en profundidad el significado de que Dios nos quiere tal y como somos, que ha mandado a su hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados y que ha resucitado llevándonos consigo a su gloria. Llegar a sentir un poco más este Amor de Dios te cambia la vida. Experimentar que nos quiere desde mucho antes que naciésemos y que tiene un plan de salvación para cada uno de nosotros para nuestra conversión y felicidad ya desde aquí en la tierra y hasta la eternidad en el Cielo, es lo más grande que me ha pasado en mi vida.
A Silvia y a mí, nos cambiaron la vida estas catequesis que te enseñan también a vivir la fe en comunidad con un grupo de hermanos en la que pueda hacerse carne el amor al prójimo y reflejarse así el amor que Dios nos tiene. Os recuerdo lo que dijo el Papa en la homilía de la eucaristía solemne de Cuatro Vientos: "No se puede seguir a Jesús en solitario". Al finalizar las mismas se invita a aquellos que así lo quieran a formar parte de una de las comunidades neocatecumenales que hay en la parroquia que, como ya sabéis, es el grupo de la parroquia donde gran parte del grupo organizador de la JMJ estamos desde hace ya más de 15 años.
Silvia y yo estaremos en las catequesis para acompañaros a todos los que queráis venir. De hecho, nos alegra mucho saber que algunos de vosotros ya habéis confirmado que vais a venir.
Un muy fuerte abrazo,
Ramón.