Aprovecho el trabajo que se tomó Clara, para compartir mi carta por escrito. Le agregué lo de S.M.Andes, que lo improvisé cuando leí la carta en el Memorial, ya que me emocionó ver allí a Roxane.
Matías, muchas gracias por pedirme la carta (yo la iba a tirar), y Clara gracias por pasarla a la PC.
Querido Papá y queridos todos,
¡Cuánto te queremos papá! Estamos todos acá reunidos por esa razón: porque te queremos o nos quieren a nosotros, tu familia.
Tu diversidad de intereses y personalidad amplia, hizo que tuvieras amigos de círculos muy diferentes como el colegio, la familia, el club, la medicina, la Iglesia, la playa, y hasta de San Martín de los Andes, porque incluso allá donde vivía tu tía te hiciste querer. Dentro de ellos te hiciste amigo de personas distintas entre sí.
Hay muchas virtudes que nos diste en herencia a tus hijos y que tus afectos acá presentes habrán disfrutado. Como hijos te agradecemos enormemente la solidez de tu matrimonio con mamá, con los vaivenes de la convivencia que dio anécdotas muy divertidas que hacían reír cuando las contábamos en ambientes de confianza.
Una cualidad en vos era tu optimismo. Tuviste tu operación oncológica en el 2000 y tu actitud fue “bueno, a cuidarme con el azúcar y listo”. Tuviste tu operación de espalda y tu postura fue “bueno, ahora a jugar a los bowls”. Ahora en el post-operatorio oncológico, me comentabas que querías ir a San Martín de los Andes a visitar a tu tía, y de ahí a Córdoba a visitar a la familia de tu hijo, todo en auto. Proyectabas, proyectabas, proyectabas, siempre mirando para adelante. En el campo de la política, siempre tenías una ilusión, y la defendías cuando los demás no la compartíamos. Recientemente leías el libro “Yo no me quiero ir” de Sturzeneger, “Crear o morir” de Oppenheimer, buscando la manera de hablar de soluciones para este sufrido país.
Para tus setenta años, tus hijos, familiares y amigos les reglamos a mamá y a vos el libro sobre la historia de su vida, con escritos de mucha gente que está acá. Llenos de afecto, anécdotas, fotos que ustedes no tenían, calidez. Ese libro estaba en tu habitación del hospital, y es con el que más frecuentemente te vi, y del que más orgulloso y agradecido estabas. No mirabas el pasado, sino el presente. Era la actitud con que lo mirabas y leías, lo que hacía la diferencia. Querías re-leer y descubrir nuevas cosas que no hubieras percibido en una lectura anterior, de lo que tus afectos te habían escrito hace apenas dos años, porque en una vida de setenta años lo que te dijeron hace dos años es lo mismo que te dicen hoy. Una interpretación personal es que lo leías buscando el amor que había en lo que te habían escrito.
Con esa mirada positiva con que vos mirabas adelante, me gusta mirar tu partida a los brazos de Dios y de nuestra madre celestial María, si el buen Jesús así lo dispone. Vas a estar en un buen lugar. Por supuesto que te vamos a extrañar y se va a sentir tu ausencia, pero vos vas a estar en un buen lugar.
Que así sea, Amén.
De: Clara Lanusse [mailto:clan...@barrioaltamira.com.ar]
Enviado el: jueves, 20 de noviembre de 2014 17:05
Para: 'Matias Iribarren'; 'Diego Iribarren'; 'José Iribarren'
Asunto: 2014 - Carta de Diego a Claudio 18 de noviembre
Va la carta. Y tranquilo Mat que tengo todos los videos de los 70 en mi computadora!!
Beso a todos.
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