EL ARTE DE CAMINAR
Relajar todo el cuerpo;
Gravitar el cuerpo hacia adelante, sobre el torso,
Sin que los talones reciban el impacto,
De esta manera los pies actúan como absolvedores de choque.
Mantener el cuerpo laxo, sin tensiones,
Como quien se dispone a tirarse al suelo de bruces.
Al caminar, es necesario dejar de cavilar,
Por el contrario, se debe poner la mente en blanco,
Asimilando, deleitándonos del paisaje, los cerros,
las nubes, los árboles, las plantas, el mar, el cielo,
el canto de las aves, la armonía de las viviendas,
el sonido de nuestra respiración, el calor de nuestro cuerpo,
la alegría de vivir…
Frater Hamil