Frater Luciano
unread,Nov 6, 2010, 12:58:10 AM11/6/10Sign in to reply to author
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to GREMIO DE CONSTRUCTORES
EL EGREGOR DE LA LOGIA
Sobre un tema que debería ser tratado
en todas las Ordenes de Iniciación
DIONISIO E. JARA R.*
La palabra “Egrégor” es una voz verbal del griego clásico. Significa
vigilar, velar, estar despierto, no dormir. Por extensión, la raíz
sustantiva ha significado vigilia, vela, privación de sueño. Por
tanto, el concepto masónico de Egrégor es “Vigilante” de la Logia.
Rizardo da Camino, en su Diccionario Masónico, nos dice que Egrégor es
un “Cuerpo Místico que se forma con sus propias peculiaridades,
después de la apertura del Libro Sagrado, cuando todos se unen con las
mentes para el acto de crear”.
Son muy pocos los escritores que nos entregan una definición sobre el
significado de nuestro tema; Mouni Sadhu es uno de ellos y en su obra
“El Tarot”, nos dice que el Egrégor es una entidad colectiva, tal como
una nación, estado, sociedad, religiones, sectas y sus adherentes, e
incluso organizaciones humanas menores. La estructura de los Egrégores
es similar a la de los seres humanos. Tienen cuerpos físicos, astrales
y mentales por lo que se constituyen en la suma total de todos estos
elementos.
Los Egrégores tienen formas peculiares en los mundos superfísicos,
similares a sus representaciones simbolizadas, como el león de Gran
Bretaña, el gallo de Francia, el águila de Alemania, etc. Estas formas
– como lo declaró Paul Sédir, que las observó antes de la primera
Guerra Mundial – pueden ser vistas por una persona clarividente, o por
otras con la directa asistencia de un Maestro espiritual, como lo fue
el caso de Sédir. En sus “Initiations” nos cuenta cómo, poco antes de
1914, el misterioso Monsieur Andréas le mostró el futuro de Europa
para algunos años adelante. Habla de la tragedia de su amada Francia,
que luego se desangró en la primera Guerra Mundial. En la siguiente
visión, que también fue provocada por el mismo Andréas, también se le
mostró a Sédir el pasado lejano, volviendo al tiempo de Santa Juana de
Arco e incluso habló con ella y tomó parte de la ceremonia mística que
siguió en las mazmorras y celdas del viejo castillo, donde la Santa
fue reducida a prisión antes de su ejecución en la hoguera. Existe un
momento en la historia, cuando Sédir – como puede verse por su
narración – pudo apreciar asimismo el futuro distante, probablemente
la Segunda Guerra Mundial, tan desastrosa para Francia. Pero se le
prohibió revelar algo sobre eso, aunque su profunda preocupación queda
en evidencia a través de sus tristes palabras al final del capítulo.
En todas estas visiones, el Egrégor de Francia tenía la forma de un
gallo, mientras que los otros estaban representados por diferentes
pájaros y animales, como los comentados anteriormente.
Una obligada referencia debemos hacer del Maestro contemporáneo de la
antigua Filiación Rusa del Martinismo, Gregory Ottonovich de Mebes,
más conocido por sus iniciales “G. O. M.”, quien en su obra escrita en
idioma ruso “Curso Enciclopédico de Ocultismo” escrita en la ciudad de
Saint-Petersburgo entre el año 1911 y 1912 y traducida al español por
el antiguo miembro de la Orden Martinista de Chile, Sergei Veshñacov,
nos hace referencia en el capítulo dedicado a la explicación del XI
Arcano, el desarrollo de diversas instancias iniciáticas, religiosas y
filosóficas desde el punto de vista de la construcción egregórica. Su
análisis tiene una visión desde la dinámica del Tetragrámaton (el
Nombre Sagrado de Dios) y como ella se proyecta en sus diversas etapas
hasta encontrar una solución y explicación lógica a la historia y
objetivos secretos de las sociedades de iniciación. Sin embargo, no
podemos entrar en el estudio de dicho texto ya que requiere de un
tratamiento especial y de un auditórium preparado para comprender
tales conocimientos. Solamente lo citamos para que los Hermanos
estudiosos e investigadores busquen en sus profundos conocimientos,
estadios superiores de aprendizaje.
EL PODER DEL PENSAMIENTO, BASE DE TODA CONSTRUCCION EGREGORICA
Para que una Tenida Masónica, o de cualquier Orden Iniciática que sea,
dé el efecto deseado, cuyo objetivo es posible percibir por el sentido
impreso en el ejercicio del Ritual con el que esta opera, es que el
lugar donde se reúne, debe estar exclusivamente dedicado para el
oficio iniciático en el cual se trabaja. Egregóricamente hablando, no
es conveniente dedicar un lugar usado comúnmente para actividades
profanas, para convertirlo en forma ocasional en un lugar para la
actividad iniciática.
Por el contrario, tampoco es conveniente, desde este mismo punto de
vista, que un Templo dedicado al uso de un Ritual preciso, se
convierta por cualquier razón, en un lugar para actividades profanas.
Una Tenida masónica debe llevarse a cabo, tanto en el desarrollo del
Ritual como en las intervenciones personales que surgen en el debate o
análisis de alguna enseñanza, en la más justa y completa armonía. Si
uno o más miembros de la Logia, estuvieren pensando, por ejemplo en
forma vanidosa, sobre lo ostentoso de los paramentos que lucen para la
ocasión, o el deseo de manifestarse en el afán de brillar y tomar
parte prominente en los procedimientos del Ritual; si existieran
sentimientos personales tales como haber ingresado al Templo en un
ánimo de sentirse ofendido, de revancha, o estar afectado por los
celos y la envidia, lo más probable es que todo el ejercicio y
esfuerzo por conseguir el objetivo oculto del sentido del Ritual sería
algo absolutamente inútil.
Si por el contrario, al ingresar en el Templo, los miembros que
participan de él hacen el ejercicio de dejar todo pensamiento,
sentimiento y acción profana fuera, entonces puede resultar de un
efecto muy considerable y beneficioso. Entendemos que en la mayoría de
los casos es así, como también que de tales efectos no se tiene
conciencia, por lo desconocido que resulta del análisis de dicho
tema.
La técnica recomendable para el estudio de un tema en una Tenida en
particular, es que todos los miembros que asisten a ella se encuentren
al tanto sobre cuál materia se estudiará. Esto permite que todos se
hayan preparado convenientemente y con antelación al día de la
asamblea. No es de responsabilidad el que algún Hermano llegue a las
reuniones de su Logia sin siquiera estar enterado sobre el motivo y
temática que se trabajará en ella, sino por el contrario, todo Hermano
debe tener una inteligente comprensión del tema que se va a tratar. Su
asistencia entonces constituirá un factor de aporte al trabajo general
que emprenda la Logia.
Los Aprendices, Compañeros y Maestros, tienen que hacer su trabajo, y
más allá de ser simples espectadores, deben estar en condiciones de
hacer aportes ciertos sobre los temas en estudio; si no se está en
condiciones de hacer un aporte objetivo, al menos cada uno de ellos
debe dar su opinión; esto igual sirve, pues también se acumula al
resultado sumatorio que en adelante se observa en la construcción del
Egrégor que se quiere tener.
Este no es un tema fácil de entender, por el contrario, requiere de
cierta reflexión y meditación, pues es necesario fijarse sobre el
efecto exacto de un pensamiento bien definido y sostenido en el
tiempo.
Todo pensamiento suficientemente definido para ser digno de este
nombre, produce dos resultados diferentes. Primeramente, debe
establecer una vibración lo suficientemente definida y fuerte como
para invadir todo el plano de la comprensión mental que involucra a
nuestros hermanos que se encuentran a nuestro alrededor, donde al
igual que la voluntad al ordenar a un dedo de nuestra mano que ejerza
presión sobre una tecla definida de un piano, resulte de un sonido
audible y musical; nuestro pensamiento suficientemente definido
entrará en la comprensión de todos quienes asisten al trabajo de la
Logia. En segundo lugar, cada pensamiento reúne a su alrededor la
materia viviente del plano mental y construye lo que se denomina forma
de pensamiento. Allí está el átomo simiente por el cual se construye
el Egrégor de nuestra Logia.
Si nuestros pensamientos y aportes al estudio de la Logia están
radicados en exclusiva a un simple ejercicio mental, donde nuestro
aporte resulte de algo comúnmente repetitivo y ya sin sentido, como
quien suma dos más dos, tal esfuerzo no pasa más allá de ser
simplemente eso.
Si nuestra intervención ya no es una simple exposición de palabras sin
gracia y sentido, sino que nuestro pensamiento expresado por el verbo
lleva como sello el sentido altruista, de la aspiración elevada y de
la emoción superior por los Ideales que profesamos, entonces esa
simple idea como pensamiento, se desarrolla en la comprensión de los
hermanos centuplicando así su fuerza y acción.
Pero, un sentimiento y un pensamiento altruista pueden morir si a su
derredor moran sentimientos y vibraciones inferiores tales como el
egoísmo, el fanatismo o la intolerancia.
Cuando un Iniciado piensa y hace aportes muy bien definidos desde el
punto de vista de la Doctrina a sus hermanos y Logia en general, está
enviando a su derredor una vibración muy potente, porque prácticamente
no sufre oposición, al igual que un sonido en un gran silencio. Es
como una luz brillante en una noche oscura. Es la visión que mediante
la potencia de su vibración, remece las mentes de sus iguales para
despertarlos de su sueño mental. Es el momento en que se esclarecen
las mentes de todos y comprenden las múltiples posibilidades de un
pensamiento bien dirigido, esclarecido y con emoción. Esto no quiere
decir que se comprende por completo las doctrinas que nos sustentan,
sino que los hermanos que lo han escuchado tienden a liberalizar
ciertas posiciones del plano mental, que los dejan en condiciones
beneficiosas e incalculables de recepción y creatividad.
Ahora bien, si el pensamiento de un solo hermano produce tales
resultados, fácil será comprender que el pensamiento de veinte,
treinta o más hermanos dirigidos al mismo fin producirá un efecto
enormemente mayor. La fuerza del pensamiento unido de un gran número
de hermanos es, con mucho, mayor que la suma de sus pensamientos
aislados.
Un Masón u Hermano de cualquier Orden Iniciática consecuente en
pensamiento y emoción con sus ideales, se constituye en un centro del
cual fluyen hacia el mundo profano, las ideas y pensamientos
liberalizadores hacia mentes que en absoluto han sido despertadas a
ideas superiores, produciendo un verdadero aceleramiento al momento de
su despertar.
Quizás muchos piensen que aquí se cierra la enseñanza, pero en verdad
recién está a punto de comenzar.
EL EGREGOR Y LA LOGIA
La construcción del Egrégor de una Logia está directamente relacionada
con varios aspectos que es importante anotar. De hecho, cuando se
funda una Logia, esta viene a la existencia bajo ciertas condiciones,
que pueden ser de tipos astronómicas, astrológicas, numerológicas,
cabalísticas, etc., y que afectan toda su vida. Algunas nacen sanas y
robustas, otras débiles y enfermizas, permaneciendo así durante el
transcurso de muchos años.
Quienes hemos tenido alguna experiencia en visitar algunas Logias de
diferentes Ritos, por ejemplo, nos podemos dar cuenta que todas tienen
sus características peculiares que perduran a pesar de los individuos
que entran y salen y de los que las componen en forma regular. De
hecho, están animadas desde su fundación por propósitos muy
particulares. Algunas Logias llevan el nombre de alguna virtud, como
por ejemplo “Esperanza”, “Unión Fraternal”, “La Concordia”, etc.;
otras llevan el nombre de personajes famosos, como: “San Martín”,
“Mozart” etc., y otras llevan nombres de santos patronos como, “San
Juan Evangelista”, “San Andrés de Escocia”, etc., todas ellas animadas
por una idea sostenida en una inspiración que busca una meta en
particular. Estos nombres están sostenidos por pensamientos, los
cuales se revisten con materia de planos superfísicos y que permanecen
como una entidad independiente, durante un tiempo más o menos largo
con mayor o menor actividad, según sea el impulso original que se le
ha dado y según es reforzado por nuevas corrientes de pensamiento.
Un hecho que es importante considerar, y que reafirma lo que dijéramos
en un principio, el Templo de la Logia debe ser considerado como el
lugar donde habita el Egrégor formado por el pensamiento colectivo de
todos los Hermanos que asisten a las Tenidas.
El Templo es el lugar exclusivo para los trabajos de todos los masones
y no otro lugar. La construcción y permanencia del Egrégor no puede
ser perturbado por pensamientos desarmónicos, cosa que ocurre cuando
dicho lugar es utilizado para fines que no son iniciáticos.
Si un Templo es utilizado en otros días de la semana para actividades
de tipo profano, el Egrégor se siente desarmónicamente afectado con
las formas de pensamiento creadas allí por las habladurías,
comentarios, chismes, discusiones, risotadas, diversiones, diversos
aromas y olores que emanan del consumo de cigarrillos, bebidas
alcohólicas, etc., todos ellos como efectos de una convivencia social
profana. El Egrégor ciertamente que es afectado por todos estos
elementos, y nuestro deber es defenderlo de todo este perjuicio
evitando que nuestros Templos se conviertan en centros de actividad
profana.
Nuestro interés por el embellecimiento del Templo debe ser permanente
ya que el Egrégor que construimos se ve agradablemente afectado por
los pensamientos de todos los que ingresen en él. Por el contrario, lo
perjudicamos, si al ingresar al Templo este se encuentra sucio, con
adornos de mal gusto, los Hermanos mal decorados, los candelabros
deslucidos y no lustrosos, las paredes mal pintadas, mal iluminado. El
Templo puede ser sencillo pero debe estar escrupulosamente limpio,
decorado de un buen gusto para estimular el respeto, el recogimiento y
el estímulo para la emoción artística, porque el Egrégor debe ser
perfecto en todos los sentidos, y el arte y la belleza son
fundamentales para la evolución tanto del Egrégor de la Logia como de
los Hermanos que la componen.
El Egrégor es formado con nuestros pensamientos, sentimientos y
emociones y de acuerdo a ellos, este reacciona sobre nosotros
ayudándonos tan pronto como nos pongamos bajo el amparo de su
influencia.
En el Templo no debería haber ninguna murmuración, ni menos ningún
pensamiento o gesto poco fraternal, pues un mal pensamiento y un acto
antifraternal por parte de un iniciado es multiplicado por esta
condición que al ser hechos por un profano. No da lo mismo un
comentario mal intencionado de parte de un profano, que una crítica
incorrecta, maligna e injusta hecha por un iniciado. Por eso, todos
los hermanos deben procurar que los trabajos siempre estén poblados de
los pensamientos más elevados y con las palabras más respetuosas y
afectuosas. Siempre hay que dar paso a opiniones útiles, verdaderas y
agradables.
Todos los miembros de una Logia son importantes. Son necesarios los
Hermanos con capacidades intelectuales, para construir su cabeza; son
necesarios los Hermanos de vivos sentimientos para construir su
corazón, son necesarios los Hermanos cooperadores y siempre dispuestos
a servir a sus demás Hermanos, para construir sus miembros. Si se da
el caso que un grupo de ellos es muy excesivo, entonces la
construcción del cuerpo y el alma del Egrégor también será
desproporcionada.
Las Tenidas deberían ser constantes y regulares y tan frecuentes como
fuere posible, no precisamente muy concurridas, pero sí los que
asistieren debieran ser sinceros y entusiastas con los trabajos de la
Logia. Esta actitud es fundamental para su construcción ya que
necesita además ser cargada continuamente con nuevo poder.
El Gran Arquitecto del Universo es el Logos constructor, y al igual
que el que crea los mundos de acuerdo a sus designios, los miembros de
una Logia (que es un microcosmos) también crean al Egrégor según los
patrones de pensamientos que emiten en su conjunto. Es una gran
responsabilidad, pero al mismo tiempo un gran privilegio el tomar
parte de tan magnífica forma de pensamiento, cargada de benéficas
influencias que ayudará a todos los que se pongan en contacto con él.
Por cierto que el Egregor tiene una individualidad, y es por el
resultado de quienes tengan un poder de pensamiento más poderoso,
fuerte y definido, elementos que son más activos al momento de definir
su edificación. Sin embargo hay que tener cuidado, porque si todos los
elementos que colaboran a la construcción del cuerpo del Egregor no
son lo suficientemente equilibrados, entonces es posible que nos
encontremos con Egrégores de clases muy variadas. Unos pueden ser
fríamente intelectuales, otros activos y batalladores, otros
adormecidos y tristes, otros muy cautelosos y desconfiados.
Si visitáramos varias Logias y poseyéramos la capacidad sensitiva de
captar la influencia de un Egrégor, podríamos entonces definir aún sin
conocer a los miembros que componen tal o cual Logia, qué clase de
Hermanos son los que tenemos en frente. El Egrégor influencia
permanentemente a los miembros de una Logia, aún a aquellos que
ignoran que sus nobles pensamientos son el resultado de muchos que
acuden a sus mentes en el curso de su asistencia a las Tenidas de la
Logia.
Finalmente y para terminar esta pequeña exposición, agregaremos que es
posible construir más de un Egrégor para una sola Logia, y señalarles
a cada uno de ellos ciertas misiones que tienen que cumplir por el
bien de la Orden y de la Logia en particular; dotarlos a cada uno de
ellos con la armadura que estimemos conveniente y con los atributos
tanto en defensa como de ataque que creamos necesarios. Solo nos
reservamos la técnica con la cual es posible fabricar y dar forma a
estos auxiliares invisibles ya que allí radica el secreto real de lo
operativo por sobre lo especulativo y que debe ser necesariamente
enseñado por quienes corresponde.
Por último, agregaremos que es perfectamente posible considerar que
los iniciados con capacidades innatas para el trabajo teúrgico, pueden
construir de igual forma a como lo hacen para una determinada Logia,
el Egrégor o egrégores para la protección de su propio hogar y entorno
familiar, pero en ello, radica ni más ni menos, que los fundamentos de
una enseñanza particular.
De esta manera y considerando todos los aspectos que antes hemos
señalado, y si las formas de pensamiento tanto colectiva como
individuales son armoniosamente construidas, pueden ser vivificadas
por los Maestros Pasados, quienes son los verdaderos Guardianes de
nuestra tradición, y transformarse por este medio en el canal por el
cual se viertan los dones del Espíritu en casi forma tangible.
Entonces la divinidad, invocada a través del Gran Arquitecto del
Universo, puede enfocar su gracia en la forma de pensamiento que
nosotros hemos creado.
En el Valle de Santiago de Chile, Enero de 2004 V.•. L.•.
NOTAS
1°- VIIº R+C HRDM-KLWNNG. Dionisio E. Jara R. es Ven.•. Maestro de la
Resp.•. Logia citada en el encabezado de este trazado, sita en
Santiago de Chile donde vive.