La Biblia Desenterrada

0 views
Skip to first unread message

Rosetta Ockman

unread,
Aug 5, 2024, 1:06:22 PM8/5/24
to insicofil
Narrala Biblia hechos constatables histricamente? Esta pregunta ha hecho que durante los ltimos ciento cincuenta aos los expertos hayan librado una autntica guerra terica. Recientemente, ciertos descubrimientos espectaculares realizados por la arqueologa bblica han planteado dudas importantes sobre la versin ms difundida del antiguo Israel y la tradicin judeocristiana. Los autores de La Biblia desenterrada, un arquelogo y un historiador, muestran las drsticas divergencias existentes entre lo que dice la Biblia y la realidad arqueolgica. Ofrecen, asimismo, una nueva versin de la historia del antiguo Israel y utilizan todo el peso de los testimonios arqueolgicos para resolver la cuestin de cundo, dnde y por qu comenz a escribirse la Biblia.

Da las claves para descubrir en la Biblia ni unaverdad histrica literalista ni una mera ficcin literaria. En este libro estan importante el trabajo arqueolgico como el conocimiento de las sociedadesque dieron vida al texto bblico.


La pregunta central de este libro es: narra la Biblia hechos constatables histricamente? Esta pregunta ha hecho que durante los ltimos ciento cincuenta aos los expertos hayan librado una autntica guerra. ltimamente, ciertos descubrimientos espectaculares realizados por la arqueologa bblica han planteado dudas importantes sobre la versin ms difundida del antiguo Israel y la tradicin judeocristiana. Los autores de La Biblia desenterrada, un arquelogo y un historiador, muestran las drsticas divergencias existentes entre lo que dice la Biblia y la realidad arqueolgica. Ofrecen una nueva versin de la historia del antiguo Israel y utilizan todo el peso de los testimonios arqueolgicos para resolver la cuestin de cuando, dnde y por qu comenz a escribirse la Biblia.


Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman sacuden en La Biblia desenterrada los cimientos del libro ms influyente de la historia. Lo hacen gracias a los avances de la arqueologa, una disciplina con la que poner en entredicho concepciones asumidas por el gran pblico, si bien discutidas desde hace siglos por la comunidad acadmica.


La Biblia desenterrada parte desde la justificacin, la certeza de si existe historicidad en los eventos relatados en la Biblia. Naturalmente, la hay; nadie compone una obra de tales dimensiones sin que se le escapen referencias al pasado de Israel, pero si algo deja claro el volumen, es que es ms accidental la coincidencia que la disparidad, ya que todos los libros de la Tora apuntan a un inters reformador por parte de la regencia judaica del siglo VIII-VII a. C. As, vemos que los patriarcas de Israel se aproximan ms al mito que a la figura histrica, que la adoracin a un dios nico es un fenmeno relativamente reciente dentro de la cultura semtica y que el grueso de los redactores de la Biblia, en especial aquellos que se encargaron de Crnicas y Reyes, favorecan a los intereses de Jud, el reino fraterno de Israel que, una vez cotejadas las evidencias arqueolgicas, desvela su rechazo a la idolatra y la dominancia de su hermano.


Finkelstein y Silberman hacen de una materia potencialmente farragosa una lectura amena y fcil de leer. Por medio de pequeos captulos resumen los episodios bblicos. Acto seguido, recurren a dos siglos de trabajos arqueolgicos para ubicar al pueblo judo en un convulso territorio lleno de potencialidades. As, a los movimientos de los locales, encontramos los intereses de grandes naciones como Siria, la participacin de los hebreos en la gran crisis propiciada por los llamados pueblos del mar y los respectivos apogeos culturales y econmicos de los reinos de Israel y Jud.


La Biblia desenterrada es un ensayo completo sobre las incgnitas que acompaan a una fe tan slida como la juda. Este volumen responde, siempre desde un ngulo arqueolgico, a preguntas como si existi el Rey David, si el reino de Salomn fue tan opulento como lo pintan las escrituras y por qu los episodios histricamente ms brillantes de la regin, como el reinado de la dinasta omrita, reciben un trato terrorfico dentro de Reyes.


Entre las investigaciones y estudios realizados en los ltimos aos destaca especialmente el trabajo de dos arquelogos e historiadores, el israel Israel Finkelstein y el estadounidense Neil Asher Silberman. En el ao 2001, ambos publicaron La Biblia desenterrada (siglo XXI Editores, 2003), un ensayo en el que plasman las conclusiones obtenidas tras aos de excavaciones y estudios en Tierra Santa. Fue un libro polmico, que levant ampollas en crculos religiosos y acadmicos, especialmente en Israel. No en vano, sus planteamientos -cercanos a la lnea de la corriente minimalista, aunque con matices- ofrecen una visin radicalmente distinta sobre la presunta historicidad de pasajes importantes de la Biblia hebrea.


Entre otras cosas, el libro pone en duda la historicidad de la vida de Moiss, del xodo y de otros muchos pasajes del Antiguo Testamento, despus de analizar minuciosamente los datos obtenidos durante sus excavaciones arqueolgicas. Entre las desestabilizadoras conclusiones a las que llegaron se encuentran la negacin del pasaje de las murallas de Jeric, presuntamente derribadas por el sonido de las trompetas del ejrcito del Pueblo Elegido. Para desgracia de los creyentes ms conservadores, las excavaciones desvelaron que en el siglo XIII a.C. Jeric era apenas un pequeo poblado, que careca de muralla. Tampoco David y su hijo Salomn parecen ser los grandes monarcas que describe el Antiguo Testamento.


Segn la Biblia, el reino de Israel en aquella poca posea un gran podero, con una fuerte capital, Jerusaln. Las prospecciones tampoco han dado la razn a tales aseveraciones, ya que lo que han sacado a la luz demuestra que en la poca de estos dos reyes Jerusaln era una pequea poblacin, nada que ver con la imagen poderosa que ofrece la Biblia. Adems, segn Finkelstein y Asher, resulta imposible que Moiss escribiera el Pentateuco (los primeros cinco libros de la Biblia), entre otras cosas porque el Deuteronomio, el ltimo de ellos, describe el momento y las circunstancias exactas de la muerte del propio Moiss.


El xodo tampoco tiene muchos visos de verosimilitud. Segn los textos sagrados, cientos de miles de judos fueron guiados por Moiss a travs del desierto antes de alcanzar el monte Sina. Sin embargo, segn los arquelogos, los archivos egipcios de la poca, que por lo general dejaban constancia escrita de cualquier suceso relevante ocurrido en su territorio, no hacen ni una sola mencin a semejante masa humana vagando por las arenas del desierto. Adems, en la fecha en la que se supone se produjeron aquellos sucesos, habra sido imposible que los judos no fueran descubiertos durante su peregrinar, ya que Egipto posea una serie de fortificaciones militares a lo largo de su territorio. A pesar de eso -sealan los arquelogos-, ni una sola estela los menciona.


Si los arquelogos estn en lo cierto, tal y como se desprende de sus investigaciones, cmo se forj aquel cmulo de mitos? Para Finkelstein, el Pentateuco, atribuido a Moiss, es en realidad una genial reconstruccin literaria y poltica de la gnesis del pueblo judo, realizada 1.500 aos despus de lo que siempre cremos. Segn esta hiptesis, estos textos sagrados comenzaron a ser reunidos y organizados durante el reinado de Josas, que gobern Jud en torno al siglo VII a.C. El objetivo de aquella magna obra literaria no era otro que crear una nacin juda, a partir del reino del norte (Israel) y el del sur (Jud).


La intencin era instaurar el monotesmo, de forma que el pueblo judo se convirtiera en uno solo, dirigido por un nico Dios y gobernado por un nico rey. As que los escribas inventaron una historia comn, a la medida de sus necesidades. Ni hubo culto a un nico dios desde tiempos pretritos, ni se produjo el xodo, ni conquista de Canan. Adems, las historias sobre la Creacin, el Diluvio y otros muchos pasajes fueron adaptados y rescritos a partir de antiguos mitos babilonios y sumerios, de cuya existencia habran tenido conocimiento durante el periodo del cautiverio en Babilonia.


Neil Asher Silberman, director de interpretacin histrica del Ename Center for Public Archaeology and Heritage Presentation de Blgica, colabora en la direccin de la revista Archaeology y es autor, entre otras obras, de La polmica de los manuscritos del Mar Muerto (Crculo de Lectores, 1996) y La revolucin del reino (Sal Terrae, 2005). Es coautor de La Biblia desenterrada (Siglo XXI, 2003) y David y Salomn. En busca de los reyes sagrados de la Biblia y de las races de la tradicin occidental.


El detalle queda en que se deja fuera Genesis 1-11 dejando al A.T. sin una espina dorsal, aunque hay que entenderse que no todo el gnesis es literal como el hecho de que las plantas fueran creadas antes que el sol, pero tratndose de geneologas nunca se practico en las culturas antiguas el colocar a personajes ficticios, ejemplo de ello se tiene a la lista de los reyes asirios antiguos.


Otro de las falacias de los escritores de la biblia desenterrada, es el comparar con paralelismos el gnesis con la epopeya de gilgamesh, puesto que la epopeya de gilgamesh fue escrita y modificado en el 200 A.c. y para esa fecha ya estaba concebido el escrito del gnesis.

3a8082e126
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages